martes, 6 de febrero de 2018

Mi experiencia con Bond, James Bond


Sí, ese mismo, el de "mezclado, no agitado". Pues sí, en mi vida faltaba sumergirme de cabeza en el mundo del agente 007, con licencia para matar.

Empecé con la tetralogía protagonizada por Daniel Craig, el James Bond rubio.



Casino Royale, Quantum of solace, Skyfall y Spectre, las cuatro seguidas, una cada noche. En general, son películas basadas más en escenas de acción y con muchos efectos especiales, una tras otra, con muy poco guión.

Tienen un toque de humor un  poco ácido a veces, pero que para mi gusto es necesario en las películas de este tipo. Si no hay ni pizca de humor, me cuesta disfrutarlas, sinceramente.

Escenas no de amor, pero sí que se suponen de seducción. Y la seducción para Bond es mirar a los ojos a la mujer en cuestión durante cinco segundos y besarla, directamente, sin más. Y de ahí, al catre o eso se supone porque la escena siguiente es él largándose y ella quedando compungida en el mejor de los casos o muerta, en el peor. Porque las mujeres que se acercan a él (o a quienes él se acerca), acaban muertas del todo. Casi todas. Da igual si fue un revolcón rápido sin intercambiar siquiera los nombres o si es una relación de días, semanas u horas, las matan o se matan. Hay excepciones, pocas, eso sí.

Son entretenidas y para mi gusto, la mejor, Spectre, quizás porque siento cierta debilidad por Christoph Waltz desde que vi Malditos bastardos. O quizás porque es asombrosa en cuanto a escenas de persecución, explosiones y malabarismos corporales.

Porque, guiones aparte, lo que se necesita para encarnar al agente secreto es estar en muy buena forma. Corre, nada, pelea, se contorsiona, salta... y a veces todo eso al mismo tiempo.

Las bandas sonoras me parecieron muy buenas, al igual que los créditos iniciales, que me parecieron muy trabajados. Normalmente es algo a lo que no suelo prestar atención, lo confieso, son los minutos que aprovecho para colocar cosas, acomodarme y todo eso, pero en el caso de estas cuatro películas, los vi, me llamó la atención tanto cuidado en ellos.

El personaje en sí no es que me sea especialmente agradable, más bien tira a lo contrario, pero las películas me han gustado y las he disfrutado, aunque sí he echado de menos algo más de "chicha", en cuanto a guión.

Y después me fui al otro extremo, a Sean Connery.  Goldfinger y 007 contra el doctor No. Ya sé que el orden es el contrario, de hecho mi intención era ver primero la del doctor No y luego la otra, pero me equivoqué y, sinceramente, después de ver la primera escena de Goldfinger me fue imposible dejar de verla. Lo del pato me llegó al alma. Si quieres saber qué es lo del pato, tienes dos opciones: preguntármelo (por ejemplo vía mail o en los comentarios) o ver la película.



Y paso de ver unas películas actuales, con montones de efectos especiales a ver dos de los años sesenta. Con montones de efectos especiales, pero de la época, claro. Y con más "actuación e historia" que las otras. Dentro de lo que cabe, claro.

Aquí James Bond es más chulito, pero en plan simpaticote. Se molesta en hablar un poco más con todo el mundo. Y no parece estar tenso todo el rato como le pasa al Bond de Craig. Es un 007 de pelo en pecho, literalmente.

Me fascinó la parafernalia y la puesta en escena, la ropa, los malos malísimos que ya se identifican al primer vistazo. Los juguetitos que le dan a Bond para ayudarle en sus aventuras. Incluso se puede ver cuales eran los mayores temores e intereses de la gente en la época. Los avances en los viajes espaciales, el temor hacia los países orientales y hacia la radiactividad...

Y poco más te puedo contar sin destripar nada de las películas de este James Bond, sólo decirte que todos los tópicos y escenas típicas de acción y "suspense" están en ellas. Sé que suena raro, pero me han inspirado una cierta ternura.

Así que, en general, si quieres divertirte, son totalmente aconsejables. Unas por espectaculares y otras por, digamos tradicionales, clásicas.


3 comentarios:

Margari dijo...

Esta vez no me convences. No me gustan las pelis de James Bond... Y lo he intentado. Pero no, me aburren muchísimo. Y son muchas las que he visto, que a mi pareja le chiflan. Bueno, visto, al final termino entretenida con otra cosa o termino quedándome dormida. ¿Y nos has visto la de Pierce Brosnan? Una de ellas tiene escenas rodadas en Cádiz. La de Halle Berry. Cuando ella sale espectacular en la playa, está en La Caleta, playita de Cádiz. Titiritando que estaría la pobre, que el día que rodó, llovía y hacía bastante fresquito.
Besotes!!!

Osheaa dijo...

Pues no, mi experiencia se limita a las cuatro de Craig y las dos primeras de Connery.

Pero si llego a verla, me acordaré de ti en la escena.

Bicos!

Margari dijo...

Casi todos los exteriores en la parte que se desarrolla en La Habana, es Cádiz. Que ya lo dice la canción, La Habana es Cádiz con más negritos, Cádiz La Habana con más salero...
Besotes!!!