miércoles, 13 de diciembre de 2017

Quiero ser macarra


Sí, quiero ser macarra. Maleducada. Grosera. Bruta (bueno, bruta ya soy un poquillo, pero más). Gritona. Malencarada. Y más y más cosas.

He tenido la desgracia de haber aprendido a respetar (o intentar hacerlo) a la gente, a mantener las puertas abiertas para que pasen ancianos, mujeres con carritos de bebés, personas con problemas de movilidad... Me han enseñado a pedir las cosas por favor, a dar las gracias, a hablar en un tono de voz mesurado, ayudar en lo posible a quien lo necesite...

Pero me he dado cuenta de que es un planteamiento equivocado. La gente, la sociedad hoy en día, confunde la buena educación con la debilidad. Y te pisan, o cuando menos, intentan pisarte.

Y cuando una persona aparentemente apocada como yo, se harta.... bueno, digamos que al menos en mi caso, paso de un extremo a otro. Pero me incomoda tener que llegar a ese punto, a tener que explotar y ponerme al nivel de la gente que intenta pasarme por encima.

Si te saludo, aunque no te conozca, y te sonrío, no es para que te tomes la libertad de ningunearme. Es por educación. O por lo que antes se tenía por buena educación, vamos, aunque me da que ahora lo que hay que hacer es gruñir.

Por eso quiero ser macarra, chonaca o como quiera que se llame ahora a la gente no normal, sino a la gente que más parece abundar en el mundo. Y sí, estoy cabreada. Y sí, el que quiso abuchararme quedó peor, créeme. Cuando una quiere, sabe utilizar las palabras como arma.

2 comentarios:

Margari dijo...

Pues sí, a mí también me gustaría...
Besotes!!!

osheaa dijo...

Pues vamos, no esperemos más.

Bicos!