jueves, 25 de mayo de 2017

Y más humor gallego

-¿Qué haces, José?
-Poniendo a apestar este sitio en el Tripadvisor






-Me dijeron que montaras un teléfono erótico
-Lo monté, lo monté, ahí tienes al Troski atendiendo a un cliente


-Tanto smartphone, tanto smartphone. Hoy os voy a despertar yo, carajo



-Oh, gran gurú Mandameallí, anacoreta, asceta, ermitaño, vengo a que me reveles el verdadero sentido de la vida
-Te confundes de persona, yo estoy preparando oposiciones






He gripado


Al menos así lo llaman en el gimnasio. Que he gripado, vamos. Tuve que marcharme en mitad de la clase de body pump, con un tremendo dolor en el hombro izquierdo.

Para serte sincero, el dolor comenzó hará un mes, cuando hice unos ejercicios con más peso del indicado. Lo achaqué a las agujetas. Al no pasar, eché la culpa a coger mal la barra. Pero ahora no queda más remedio que reconocer que tengo una ligera (o no tan ligera) tendinitis en el hombro izquierdo.

Me duele al hacer determinados movimientos, al cargar peso, cuando estiro el brazo con brusquedad.

Resumiendo: me pasaré los próximos quince días ejercitando sólo el tren inferior y cuidando el hombro, pero sin que se me anquilose. Antiinflamatorios y a esperar.

Mujercitas (varias versiones)


Que no, que no me olvido de ti. Lo que ocurre es que he hecho pocas cosas para contarte. Imagínate lo poco que he hecho, que lo más relevante que tengo para escribirte es que he vuelto a ver, una vez más, varias versiones de Mujercitas, desde la de 1933 en la que Katharine Kepburn interpreta el papel de Jo, hasta la de 1994 en la que Susan Sarandon interpreta a la madre de las cuatro chicas y Winona Ryder fue nominada al Oscar por su papel de Jo, pasando por la de 1949, en la que Amy era encarnada por una rubia Elizabeth Taylor.

La historia la conoces de sobra. Y seguro que todas las versiones también. Y apuesto que estás pensando que me he vuelto ñoña y senil con los años. Puede que no te falte razón.


jueves, 18 de mayo de 2017

Déjame salir, 2017




Una de las películas más tontas que he visto en mucho tiempo. No es de miedo, ni de tensión, ni de sustos, ni un drama, ni de misterio... no hay giro de trama final, no hay personajes que llamen la atención o que te hagan seguir con interés el hilo de la trama...

Chris tiene una novia blanca, que le lleva a pasar el fin de semana a la casa familiar para que conozca a sus padres y su hermano. La casa no es tétrica ni nada, está muy aislada del resto, pero todo bien. Tienen una pareja de criados negros (sirvienta y jardinero) y son gente rarita, por decirlo suavemente.

Y empiezan a pasar cosas durante la visita. Cosas tontas. Ponen de fondo una música como queriendo darle un aire de misterio, pero no. Son bobadas. Un tío que parece Pharrel Williams, sombrero incluído. Mucha gente mayor. Y el protagonista que es medio lelo.

Estoy hasta medio enfadada por la pérdida de tiempo. Había escuchado tan buenas críticas, la habían puesto tan de miedo, de tensíón, que el chasco ha sido monumental.

Mi consejo es que no la veas, pero la decisión final, como siempre, es tuya.

miércoles, 17 de mayo de 2017

Por fin!!!!!!


He acabado el reto de las sentadillas!!!!! Al fin. A ver si así aprendo a tener la bocaza cerrada cuando alguien diga "reto" o "no puedes". 251 sentadillas hoy.

Mañana me voy a tomar el día libre de sentadillas, además es festivo en Galicia (día de las Letras Gallegas), pero después, me he planteado seriamente el hacer cincuenta sentadillas diarias para mantener mi ahora mejorado pandero tal como está. Porque funciona, eh? No es que ahora sea algo llamativo, pero he pasado de culopollo a tener un trasero colocadito en su sitio y firme.

Y por última vez, te recomiendo que lo hagas, es horrible, sobre todo al final, los muslos y los gemelos aullan, pero se notan los resultados. Y además es un reto personal, poder conseguirlo.

Lo dicho, a ver si así aprendo a estar calladita y a mi bola sin picarme. Yupi!

Agujas


Esta mañana me tocó volver a hacer un análisis de sangre. Mi relación con las agujas es buena: yo no me meto con ellas y ellas no se meten conmigo. Pero las pocas veces en que tengo que pasar por el trance de una extracción de sangre, lo paso fatal. Porque me da grima y porque después me queda esa sensación de tener la aguja clavada durante todo el día, una sensación horrorosa.

Pero hay que hacerlo, así que... esta mañana me dispuse a ser pinchada, pensando que con suerte me tocaría alguien habilidoso que hiciera el trance lo más rápido posible.

Pues no...



Resultado final de la experiencia. Pudo sacar sangre del pinchazo que no se ve porque está en medio del moratón. Así que además de la sensación horrible de tener aún la aguja (multiplicada), está el dolorcillo. Que no es que me vaya a morir de dolor, no. Pero es algo que se me podría haber evitado, digo yo.

En fin, por lo menos ya ha pasado...

Outlander, serie



Había leído la primera novela, Forastera, de Diana Gabaldón. Y me gustó. Highlanders, kilts, viajes en el tiempo a través de piedras ancestrales... vamos, para no gustarme! Así que me propuse leer el resto de la serie de novelas... pero no lo hice por miedo a eso que dicen de las segundas partes y tal.

Y la serie, pues al haberme gustado tanto la novela, pensé que por muy bien que la hicieran, no me gustaría. Pero me gustó. Mi error fue darme un hartón de episodios seguidos. Me saturé tanto que la dejé aparcada a saber hasta cuando.

A Jamie lo imaginaba menos "mono", eso sí. Más en plan greñas salvajes y un poco más de suciedad. En la serie es un crío pelirrojo muy lindo y limpio. La historia, salvo algunos detalles que me sorprendieron, bastante bien adaptada.

Total, que me ha dado ganas de volver a leer el primer libro y tal vez seguir adelante con toda la colección. Lo de la serie, de momento, queda aparcado.


Ahí está el mocetón, hecho un pincel a pesar de pasarse la vida embarrado y peleando con todo el que se le cruza por delante.

jueves, 11 de mayo de 2017

El tiempo pasa...


Ya sabes que tengo un hijo. El pasado día 30 cumplió once años. Por una particularidad suya que no viene al caso contar, tiene más problemas a la hora de hacer determinadas cosas, sobre todo las que tienen que ver con las relaciones sociales y la independencia.

Y ayer de repente, me dice que quiere venir solo desde el colegio hasta casa. Así, sin más. No es porque lo vea en otros niños, ya que la mayoría aún van y vienen acompañados de adultos, simplemente se le ocurrió.

El colegio está cerca, pero hay que cruzar cuatro carreteras. Dos son pequeñas, de poco tráfico, poco peligrosas, pero las otras dos son otro cantar.

Así que estuve dándole muchas vueltas a si dejarle o no. Porque por ser como es, es más proclive a confiar en cualquier persona, a confiar en todo el mundo. Y porque las carreteras son peligrosas.

Le dije que sí por dos motivos, el primero, que a su edad yo ya iba y venía y hacía recados y mil cosas más. El segundo, que tiene que empezar a espabilarse, no va a estar a los taitantos aún pegado a su madre.

Así que a pesar del temor a que le sucediera algo malo y después de recordarle chorrocientas veces las tres normas básicas (no cruzar sin mirar, no ir con extraños, no pararse), le dije que vale, que sí.

Sale de clase a las tres menos veinte. Pues a las tres menos cuarto ya estaba en casa, jadeando  por haber venido casi corriendo. Y feliz, porque era su primera vez oficial en venir solito.

El tiempo pasa, cumple años y ahora empieza a notarse. De aquí a nada, se estará afeitando y saliendo con amigos y amigas. Ainsss.

domingo, 7 de mayo de 2017

Mi tatuaje favorito




La ecuación de Dirac.

Es mi favorito por varios motivos:

- Puramente estético, me gusta, es bonita.
- Científico, por su interés en el estudio, entre otras cosas, de la antimateria.
- Romántico, por el paralelismo que se puede hacer con las relaciones humanas. Pero ojo, la gente suele asociarla al amor. Yo creo que es aplicable a todo tipo de sentimientos: amor, odio, amistad, lujuria, envidia, ira, asco...

La foto salió algo regular, pero no es sencillo sacar una clara dado el sitio en el que está el tatuaje.





Más viñetas


Hay que compensar la llorera de la entrada anterior, así que ahí va un poco de humor de Dávila:

 En Galicia y supongo que ocurrirá así en todas partes, cuando ha habido una muerte en la parroquia, las campanas suenan distinto si ha muerto una mujer que si ha muerto un hombre, de ahí que cuando empiezan a sonar "a difunto", la gente haga como en las primeras viñetas, se queden atentos escuchando y contando, para saber si murió una mujer o un hombre. La gracia de la viñeta está en el final, con la gracieta de que añaden tañidos por los emoticonos :)


 -Mira que te lo tengo dicho. Nada de abducir pulpeiras!!!!


 -Marcelino, llegó su hora
-¿Mi hora?¿Qué hora es, entonces? Las cinco de la mañana!! Ahhh, pues yo hasta las ocho y media no me levanto ni para mear.


 -¿Duele?
-Depende de la zona
-Yo soy de la zona del Morrazo
(Cangas de Morrazo, en la ría de Vigo)


- Y ya podéis ir arreando en el cepilla que este año voy a hacer la misa del gallo con Avecrem


Te echo de menos


Y aquí me tienes, a las dos menos diez de la madrugada, pensando en ti. Y echándote de menos. Eso no cambia, ¿sabes?. Es cierto que ya no me paso el día llorando por las esquinas. Y que ya no voy a verte una docena de veces al día. Que muchos de los comportamientos obsesivos que tenía se han evaporado. Pero te sigo echando de menos. Sobre todo en momentos como este.

Porque estas eran nuestras horas. El tiempo que dedicábamos a ver algo en tu ordenador, a curiosear sobre cualquier cosa, desde cómo se hacían trucos de magia hasta buscar el origen de expresiones o cualquier cosa, como aquella vez que de repente te preguntaste cómo se habían inventado los churros. O aquella otra, sobre como contar con los dedos. O inventábamos juegos de palabras. O nuestro póker personal, ¿te acuerdas? Tan complicado que teníamos que consultar el folio para saber quién había ganado :)

Vale, sí, echo de menos la intimidad, que diría mi madre. Pero no sólo lo que ella entiende por intimidad. Echo de menos el estar contigo, el poder hablar de mis cosas con alguien, el escuchar a otra persona. Compartir problemas, planes, hacer la lista de la compra juntos... Echo de menos tus manías, tu sonrisa, saber que estás ahí, al alcance de mi mano o de mi vista o de mi oído.

El otro día salió ese juego indie que tanto te gustaba. Y me dio una llorera, porque recordé la última vez que echaste un vistazo para ver cómo iba el desarrollo y te entristeciste porque sabías que no ibas a llegar a jugarlo nunca. Me da rabia que te pierdas cosas. A veces me da rabia verlas y vivirlas yo, ya sé que es algo irracional y que si leyeras esto me darías un repaso de racionalidad y de sensatez de los tuyos, pero ya sabes que no puedo evitarlo.

Pero esta noche es diferente, esta noches es algo egoísta. Te echo de menos por mí.

He hecho cosas que no te gustan. Me he cortado el pelo. Mucho. Más que mucho. Y no me lo he puesto del color que te gustaba, aunque creo que el que tengo también te gustaría. Y me he hecho tatuajes, cuatro. Y he empezado a ir al gimnasio y he bajado ya como diez kilos. Y mi trasero está cambiando, está más arriba y más durillo. Y me he comprado una camiseta de Juego de tronos, la que pone eso de Valar morghulis. Y una de AC DC que te espantaría, muy llamativa. Tu ropa ya no está. Gran parte de la mía tampoco.

Tengo lo que yo llamo un sentimiento muy gallego, ¿sabes? Porque te echo mucho de menos, pero no te necesito. Duele y es duro estar sola y sentirme sola, pero puedo con eso. Y a la vez, me pone triste. He compartido mucho contigo, he vivido mucho contigo y es algo que me gustaría volver a sentir. Pero sé que lo sienta o no, puedo seguir sola. Que esta noche pasará, acabará y posiblemente mañana piense que es una tontería estar diciéndote esto. Por otra parte, si las cosas hubieran sido al revés, tú habrías reaccionado de una forma muy lógica y pragmática, como siempre has hecho. Pero sabes que yo no soy así. Que tengo estas cosas, estas tonterías. Es lo que hay, ya lo sabes.

lunes, 1 de mayo de 2017

Mitad de camino


Hoy es el día 15 del reto de 30 días de sentadillas. Para mí ya es un logro llegar aquí, hoy han tocado 140 seguidas. Si te quedas en silencio y te concentras un rato, puedes oír los aullidos de mis muslos.

Tengo claro que el trasero de la chica de la foto no lo conseguiré jamás, de hecho ya sabes que mi comentario sobre quejarme si no alcanzo a tenerlo así, es una broma.

Peeeero, ayer tuve un día un poco estresante y me di una ducha muy larga. Y me di cuenta de una cosa: mis nalgas han cambiado. No es un cambio espectacular ni llamativo, pero digamos que encontré ciertos cambios estructurales y táctiles bastante agradables. Así que si antes estaba decidida a cumplir el reto por pura y simple cabezonería ( y por bocazas), ahora lo hago además, por mi trasero, que parece que nota el esfuerzo.

1110 sentadillas en el acumulativo, en quince días, tres de ellos de descanso. Mañana toca body pump en el gimnasio, será matador porque entre los días festivos y que el nano estuvo de cumpleaños y zampé de lo lindo, tocará sufrir. Menos mal que me coincide con un día de descanso de sentadillas...

Animaos a hacerlo!!! Vuestro trasero y vuestra autoestima os lo agradecerán!!!