martes, 7 de marzo de 2017

Martes, 7 de marzo de 2017

Podría poner cualquier otra cosa en el título de la entrada, pero quise poner la fecha porque tenemos la costumbre, o al menos yo la tengo, de tener especial querencia por determinados días como cumpleaños, aniversarios, vacaciones, etc y nos olvidamos que todos y cada uno de los días que vivimos es único e irrepetible, por lo tanto, especial.

¿Y qué me ha pasado en este día tan especial? Pues que ya he empezado con mis dos horas diarias de gimnasio, que no contenta con ello, he aumentado en cinco kilos más el trabajo en algunas máquinas y también he empezado a hacer tres series de ejercicios en lugar de sólo dos.

¿Resultado? Estoy molida. Más que molida, estoy pulverizada. Al llegar a casa, una ducha casi eterna con vistas a posteriores agujetas. Dolor de piernas y algo de hombros.

Y por la tarde, me pongo a hornear.


Mañana toca repartirlos, todos menos uno que queda para el nano (yo no como los bizcochos que hago, bueno, ningún bizcocho en general).  De hecho el "nuestro" no sale en la foto, ya estaba siendo catado.

Hacer bizcochos me relaja. Y me gusta repartirlos, porque a la gente le gustan. Y para una cosa que me sale bien, qué menos que compartirla, ¿no?.

Espero que tu día especial haya sido agradable.

2 comentarios:

Margari dijo...

Tienen muy buena pinta esas bizcochos. Mira, a mí también me gusta hacerlos pero no los como. No me gustan mucho los dulces. Y últimamente ya no los hago, porque al final es mi madre quien se los come y ya me ha dicho que ni uno más, que no le entra el pantalón...
Besotes!!!

osheaa dijo...

Yo reparto con los vecinos y esos los llevé al gimnasio y al colegio. Me relaja mucho hacerlos.

Bicos!