lunes, 27 de febrero de 2017

De repente, el amor, 2016



Ya sé lo que estás pensando. Paso de ver 300 y Enemigo a las puertas a ver esto. Pero ya sabes que a veces me gusta ver, leer y/o escuchar cosas casi sin sustancia precisamente por eso, por su naturaleza insustancial.

Es decir, sabes que es una película de romance, sabes que el chico y la chica se encontrarán, que habrá un problema por medio y que se solucionará de forma cuasi mágica y al final acabará todo o en boda o en beso maravilloso con musiquilla de fondo.

Craso error. No es una película de amor, es una película de "esto no hay quien se lo trague", tanto por las situaciones como por las interpretaciones. Todo rigidez y poca naturalidad. Nada de estereotipos, no son guapos ni interesantes. Ella es repostera pero no hace ni un solo pastel en toda la película. El es pediatra pero tiene más tiempo libre que un parado a tiempo completo. La madre de ella es la "mujer desesperada" que se suicida en el primer episodio de la serie.

Aburrida. Acaba en beso. Hasta el beso es soso. No hay nada, ni una banda sonora agradable, ni una historia que te haga sonreír, ni empatía... es una película lechuga sin aliñar.

Ya sé que no la verías ni aunque estuviera medianamente pasable, pero tenía que dejar constancia de mi fracaso hasta con las cosas predecibles. A ver si a la próxima hay más suerte...

2 comentarios:

Margari dijo...

Pues nada, la dejo pasar tranquilamente.
Besotes!!!

osheaa dijo...

Haces bien :)

Bicos!