domingo, 26 de febrero de 2017

300


La primera vez que la vi, me pareció una parodia, por lo exagerado de todo. Desde la historia del lobo amorfo hasta el final, con Leónidas siendo víctima de una lluvia de cientos de flechas.

Vale que los espartanos eran buenos mozos, pero una se cansa de ver abdominales perfectamente delineados y todos iguales entre sí, como hechos a mano. Y "muslámenes" largos y musculosos. Eso puede gustar una o dos secuencias, pero toda la película igual, cansa.

El malo, Jerjes, tiene más pluma que un pavo real. Supongo que lo habrán hecho así para acentuar aún más la diferencia con los espartanos.

Y hay algo muy contradictorio, aunque es muy peliculero y supongo que por eso lo hicieron, lo de las últimas palabras del rey para su esposa... Vamos, cuando se separan ni una caricia ni un beso, con la voz en off diciendo que no hay lugar para la ternura ni para la debilidad en Esparta y al final, va y dice "mi reina, mi esposa, mi amor". Anda ya.

Valor y fuerza, los que quieras. Pero también un poco de cerrado de mollera. Porque a quién se le ocurre pensar lo de "sólo lamento tener tan pocos hombres para sacrificar". Pffff.

Y las peleas, con la sangre salpicando. Más de lo mismo, una o dos escenas así, bien, llamativas, impactantes... pero todo el rato con lo mismo va a ser que no. Lo mucho cansa. A veces tenía la sensación de estar viendo Oliver y Benji, por las escenitas esas a lanza parada.

Vamos, que la primera vez no me gustó y esta segunda me aburrió hasta el punto de no verla entera.

Yo no la recomiendo, aunque hay a quien le ha parecido magnífica. Es lo de siempre, cada cual tiene sus gustos, como debe ser.

2 comentarios:

Margari dijo...

Me aburrió la única vez que he intentado verla. Tampoco me va este tipo de pelis. Todo ahí a cámara lenta, que te desespera un poquito...
Besotes!!!

osheaa dijo...

Coincidimos :)

Bicos!