miércoles, 11 de enero de 2017

Decisiones de año nuevo (o algo)


Ya sé que puede parecerte tarde para escribir esta entrada. O tal vez pienses que es otra típica entrada de principios de año. Y sí, lo es, sólo que es la mía.

Le di muchas vueltas a la idea de contarte esto, en primer lugar porque no me gusta ser una llorona y en segundo lugar porque aunque a veces tengo la sensación de que sólo tú me lees, la verdad es que cualquier persona puede llegar aquí por casualidad y leer lo que escribo. Pero hay cosas que sólo puedo contarte por aquí, o más bien que me resultan más fácil contártelas.

Hay muchos "años nuevos", no sólo está el que cambia la fecha del calendario, está el del cumpleaños, el de los aniversarios de cosas buenas y malas, o si no ponemos puntillosos, el año nuevo chino, azteca...

Pero en algún momento hay que plantarse, pensar y proponerse hacer cosas, cambiar cosas. En mi caso no es una lista muy larga, porque prefiero plantearme metas alcanzables y poco a poco. Por eso me he propuesto cosas que lograr durante este mes. Una de ellas es aumentar mi trabajo en el gimnasio, al menos un cuarto de hora más de cardio y una ronda más de ejercicios anaeróbicos. Para no pasarme, porque me conozco y cuando pongo la directa no tengo freno, me he puesto como límite estar en el gimnasio un máximo de dos horas y cuarto (ahora estoy pasando entre hora y veinte y hora y media). También quiero vaciar, limpiar y deshacerme de las cosas que no utilice en al menos uno de los módulos de la cocina (tengo un montón de cosas que no utilizo y de las que no me deshago "por si acaso"). También quiero vaciar las cosas de Carlos, quedarme con las fotos y algunas otras cosas como recuerdo y vaciar la ropa, calzado y otras cosillas, meterlo todo en las bolsas en que lo trajo y que alguien las lleve a uno de esos contenedores donde se deja la ropa. También voy a ir a la peluquería, de hecho ya he pedido cita, no sé lo que me va a hacer, porque le dije que fuera pensando, que menos ponerme rubia, lo que sea (no tengo nada contra las rubias, es sólo que no me gusta ese color en mí).

Por el lado negativo, ha vuelto mi no tan querido insomnio. No sé si es que soy muy cazurra y al tomar algunas de esas decisiones mi subconsciente me "castiga". Porque cuando me descuido, ya está mi conciencia diciéndome que lo que estoy haciendo es sacar a Carlos de mi vida, que estoy ayudando a que las cosas se borren, a que deje de estar presente en mi vida diaria, bla, bla, bla. Y por el otro lado, mi sufrida parte lógica, diciéndome ya sabes: él no está, no va a volver, tienes que seguir con tu vida, el que sus cosas no estén no quiere decir que le hayas olvidado porque no vas a hacerlo, no es sano lo que estás haciendo, bla, bla, bla.

Hace un par de noches, antes de dormir intenté recordar su voz y no fui capaz. Intenté recordarle diciendo sus frases típicas y sólo escuchaba una voz como muy confusa, que no era la suya. Y estoy segura de que la reconocería si volviera a escucharla. Me sentí muy mal, no hace ni un año que murió y ya no recuerdo su voz y cada cosa nueva que hago parece que le convierte más en recuerdo. Por cierto, otra de las decisiones para este mes es dejar de contar los meses, días y horas que hace que murió. Sï, suena a locura, pero es algo que hago cada día, en el gimnasio tengo un reloj justo enfrente, cuando suena la alarma para el cole, cuando veo la hora en cualquier sitio, siempre pienso "hace x meses, x días y x horas y minutos que murió".

Por favor, no mandes a los loqueros a buscarme, ya te digo que me he propuesto dejar de hacer esas cosas y de seguir esas rutinas que no tienen sentido, pero que, sinceramente, me ayudaron muchísimo los primeros meses. Tengo la sensación de que nunca podré aceptar su muerte, porque fue injusta, pero también tengo ganas de poder reírme, de hacer el ganso con mi nano escuchando música, de poder ver series y películas, de sentir, de muchas otras cosas, sin después sentirme culpable.

Así que en resumen: este mes espero acabarlo con corte y color nuevos de pelo, con parte de mi casa más vacía, con más tiempo de gimnasio y tratando de convencerme de que no es malo disfrutar las pequeñas cosas de la vida. Lo de asumir que es normal que las realidades pasadas se vayan convirtiendo en recuerdos, mejor lo dejo para otro mes.

También tengo ganas de escribir mis chorradillas, después de tanto tiempo, pero bueno, eso tiene que salir, así que prepárate para futuros sufrimientos literarios :)

Ale, ya he acabado de lloriquear. Siento haber sido tan ñoña, pero siempre has estado en lo bueno y en lo malo y hoy te ha tocado malo, se siente.


2 comentarios:

Margari dijo...

Para eso estamos, como dices, para lo bueno y para lo malo. Y este desahogo es bueno, poner por escrito todo lo que tu cabeza te dice, lo que piensa, sus discusiones...
Y está bien que tengas ganas de reír, de disfrutar de tu nano, de disfrutar con tus pelis, con tus series, con tu música... Eso no significa que le estés olvidando. Es seguir viviendo. Y tu hijo te necesita al cien por cien.
¡Más de dos horas de gimnasio! Lo ves, ahí si te digo que estás loca!
Besotes!!!

osheaa dijo...

Bueno, pasar de las dos horas es lo que me he planteado durante este mes, habrá días en que haga "lo básico" (hora y cuarto más o menos) y otros en los que tenga "intensivo", que es lo que espero alcanzar, dos horas y cuarto más o menos. Mi idea es, si mis otros quehaceres me lo permiten, alternar semanas de dos días normales y tres intensivos con semanas al contrario, tres normales y dos intensivos. Pero pararme ahí, en ese tiempo.

Cuando yo llego suele haber ya alguien, y un par de esas personas que ya están al llegar yo, siguen cuando me marcho. Eso ya me parece un poco demasiado y tampoco quiero obsesionarme y pasarme al lado oscuro del ejercicio :)

He perdido la buena forma y cogido los kilos durante mucho tiempo, así que también necesitaré mucho tiempo para volver a estar decente.

Bicos!