viernes, 8 de diciembre de 2017

Brrrrrr


Detesto los "chuic chuic" con los que a veces doblan los besos en las películas. Imposible empatizar así.

Leo Moracchioli


¿A que tiene nombre como de italiano? Pues es noruego. Y una pasada. Que yo le haya visto, toca la guitarra (tiene como una docena de ellas), el bajo, la flauta, la batería, la trompeta y canta.

Le descubrí hoy, buscando una versión de Take on me, de A-ha. Y vi que tenía varias versiones de temas muy conocidos.

Son versiones metal de canciones como Bad, de Michael Jackson, Like a virgin de Madonna, Try de Pink, Love like you do, de Ellie Goulding.... Además de hacerlo también con sintonías de series como Los Simpson o Friends.

Y tengo que confesarlo, es la única vez que he aguantado Despacito hasta el final.

Me encanta!

Enlaces a algunos temas:

Take on me: https://www.youtube.com/watch?v=NBiQPZxd81s

Despacito: https://www.youtube.com/watch?v=hcQyFtHMfbs

Hello (de Adele): https://www.youtube.com/watch?v=LtQUJMBH8uE

Girls just want to have fun (de Cindy Lauper): https://www.youtube.com/watch?v=s8vvtxeT6d8

Africa (de Toto): https://www.youtube.com/watch?v=MH9FyLsfDzw

Call me maybe: https://www.youtube.com/watch?v=90b6I2Pkde8

Como puedes ver, él se lo guisa y él se lo come, toca, canta y mezcla. Espero que te guste tanto como a mí y que te haga sonreír como mínimo, la mitad.

(Ya estoy preparándome un CD para escuchar en el coche)


jueves, 7 de diciembre de 2017

Coco, 2017





Hoy tocó tarde de cine. Así que el nano cogió un paquete grande de palomitas, no quiso bebida ("No quiero que me den ganas de pis en medio de la peli, mamá") y adentro.

Tenía la vaga esperanza de pasar adormilada la mayor parte de la película, pero, por desgracia, un numeroso grupo de nanos y madres se instaló dos filas más atrás. Una de las niñas era muy pequeña y era su primera vez en el cine, así que cuando aparecieron las primeras calaveras empezó a gritar y llorar como si no hubiera un mañana. En lugar de sacar a la pobre criatura fuera del cine, las dos adultas que iban en el grupo intentaban convencerla de que eso "no era de verdad" en un tono de voz tan alto que nos enteramos todos los demás.

Al cabo de unos diez minutos y aplacada la niña, empezaron a cotorrear las dos adultas, los otros niños acabaron las bebidas y se pusieron a jugar con los envases vacíos. Por mucho que les llamáramos la atención los demás, las críticas, peticiones de silencio y caras de mala leche les resbalaban a todos, tanto niños como adultos.

En fin, adiós a mi proyecto de dormitar.

¿La película? Salí enfadada, con la sensación de que habían manipulado los sentimientos de los niños y les habían plantado una falacia en la mente. Que todos los muertos están juntos y felices en una ciudad "paralela", que estarán allí así mientras alguien les recuerde y pongan sus fotos en altares con velas y ofrendas la noche de difuntos.

Dado que en los últimos dos años han muerto dos personas muy cercanas a nosotros, mi hijo salió pensando que ellos realmente están en ese sitio de la película, que existe algo así para las personas, no sólo en dibujos animados.

Me parece engañar a los niños hacerles pensar que hay un mundo más allá de la muerte. Vale que nadie sabe qué pasa tras morir y que cada cual tiene sus creencias, sean religiosas o filosóficas, pero comerles el tarro a los nanos mediante una película, bueno, me hace enfadar.

Tal vez sea una exageración, quizás estoy sensible por lo ocurrido en mi pasado inmediato, pero eso, que no me gusta el mensaje que deja la película, sobre todo para los pequeños.

Casi hubiera preferido haber esperado y ver la película del toro sensible, pero hoy mandaba el peque.

lunes, 4 de diciembre de 2017

Patria, Fernando Aramburu


Me lo recomendó el bibliotecario. Después de mucho remover en un montón de libros que tenía cerca de su escritorio, me mostró dos: La pareja de al lado, haciendo un sonido como "psché", que traducido del gallego al castellano es "no es para echar cohetes pero puede valer para pasar el rato si no aparece algo mejor". Y el otro era Patria. Me lo mostró diciendo que tenía muy buenas críticas, que quienes se lo habían llevado antes le habían hablado muy bien de él y que él mismo tenía ganas de leerlo. Así que me lo llevé.

Hacía tiempo que no leía un libro en dos días. Y no es porque tengas esa sensación de "a ver qué va a pasar ahora", no, no es algo trepidante o que te mantenga en vilo. Es que los personajes se te hacen familiares, cercanos, te gusten o no. Y el trasfondo que tiene, el desarme de ETA, las víctimas del terrorismo, es algo que nos toca a todos muy de cerca, por desgracia.

Yo diría que es una novela sobre el miedo. No sólo el miedo a ETA, ni el miedo a ser señalado por algún simpatizante, es también el miedo a "el qué dirán", el miedo a la soledad, el miedo a dejarse llevar por la apatía, el miedo a estar equivocado, etc. Y es ese miedo que empuja a cada uno a tomar decisiones que, desde fuera, pueden parecer egoístas, malas, equivocadas,  el miedo que se impone a la amistad, a la familia, al amor.

Y con el miedo aparece el sufrimiento, el de las familias de las víctimas, de las familias de los etarras, de los vecinos y amigos de todos ellos.

Me gustó mucho, fue fácil de leer y sin entrar en descripciones farragosas, "me metió" en cada uno de los escenarios y en cada uno de los personajes.

La llama sagrada, 1942


Mira que me gustan a mí las películas de Spencer Tracy y (sobre todo) Katharine Hepburn. Pues esta es la excepción. Las peores interpretaciones que les he visto en mi vida. En serio. Rígidos, acartonados, parecía que hicieran una parodia de actuación, exagerando cada gesto, cada mirada.

La historia en sí tampoco es que sea muy interesante, la muerte de un hombre que es ejemplo para todo el mundo, de puertas para afuera pero que ocultaba un gran secreto de puertas para adentro. Tracy es un periodista/escritor que admira a tan magno ser humano y Hepburn es la no muy atribulada viuda.

47 metros



Es una película que no engaña. Sobre tiburones. Ya sabes, ¿verdad?. Vista una, vistas todas, pero a veces están bien para pasar el rato. Y me puse a verla precisamente para eso.

Dos hermanas, en México, pagan para que las bajen en una jaula y estar entre tiburones, haciendo fotos y sintiendo el miedo de la situación. Como en un zoo, pero al revés, las de la jaula son ellas.

Pero hete aquí que se rompe el cable que sostiene la jaula y caen a 47 metros de profundidad. Con escaso oxígeno en las bombonas y un tiburón enorme acechando. De los tres, el más listo es el tiburón. Una de las chicas sólo llora, la otra sólo dice "saldremos, tranquila, saldremos de aquí, te sacaré".

Bueno, pues es toda la película así. Llorando y diciendo que van a salir y el tiburón, que es el listo, sólo aparece cuando alguna de ellas se atreve a salir de la jaula.

Hubo momentos en que sentí ganas de ir, soplete en mano y romper la jaula para que se las zampara el tiburón y acabaran con los lloriqueos. Que además, agotan el oxígeno antes. Pfffff.

Nada, nada, para ver películas de tiburones, mejor ir a la saga clásica de toda la vida. Por lo menos en esas pasan cosas.

Dorothy, 2008



La muchacha de la imagen es Dorothy, una adolescente que a veces trabaja como canguro para las familias en la isla en la que vive. Pero una noche la pillan atacando a un bebé al que debía cuidar. Así que envían a una psicóloga al pueblo para que se entreviste con ella y valore su estado mental.

Al llegar al pueblo, empiezan a pasarle cosas raras a la psicóloga (que, por cierto, es la actriz que encarna a la Sacerdotisa Roja en Juego de Tronos), la gente del pueblo es rara, Dorothy ni te cuento, el cura está más allá que acá...

Se supone que el final debe dejarnos con la boca abierta y pensando "claro, ahora todo tiene sentido" y la verdad es que yo pensé "y para esto, ¿todo ese rollo de antes?"

Es la típica película que intenta ser de suspense o medio terror y no llega ni a susto. De esas de sobremesa el fin de semana.

The sinner, miniserie




Una familia pasa el día en la playa fluvial. La madre corta una pera en trozos para dársela a su pequeño. Cerca, un grupo de jóvenes hacen el tonto y ponen música. Suena una nueva canción, la madre deja la pera a un lado, se levanta y acuchilla varias veces a uno de los jóvenes del grupo. El chico muere y a ella se la llevan a la cárcel.

Así contado, parece interesante, ¿por qué una mujer normal y corriente hace algo así? ¿qué hay detrás de todo eso?

Pues detrás de todo eso hay una historia de mentiras y medias verdades, de gente extraña, de prostitución, muerte y drogas.

Me pareció leeeeeeeeeeenta, liosa. Lo mejor, los flashbacks y el policía protagonista.

Alias Grace, miniserie



Lo malo de la miniserie fue ir después de haber leído algunas entradas de blogs sobre ella. Y claro, una se forma expectativas que no se cumplen.

La habían alabado tanto, que me pasé los seis episodios esperando que pasara algo. Y no pasó nada. Una historia hilvanada a trozos, sin saber qué es verdad, qué es mentira, con personajes tipo Guadiana, que aparecen y desaparecen misteriosamente...

Un final neutro "ni pa ti ni pa mí". Me decepcionó, la verdad, no porque me pareciera mala sino porque me pareció sosa a más no poder.

Sólo por curiosidad la novela en la que se basa la miniserie pasa a engrosar mi lista de pendientes, por curiosidad más que nada, a ver si es un poco más atractiva en papel.



jueves, 30 de noviembre de 2017

Grrrrrr


Estoy enfadada, muy enfadada. Vale que no a todo el mundo le gusta leer. Que prefieren ver las adaptaciones cinematográficas de las novelas más conocidas o simplemente vivir sin esas historias. Vale, lo siento por ellos porque creo que se pierden un enorme placer. Y supongo que esas personas lo sentirán por mí porque no hago cosas que ellos sí. Vamos, que cada uno tiene sus gustos.

En mi familia no hay tradición lectora. Sí que mis padres estuvieron asociados al Círculo de lectura, el tiempo suficiente para llenar las estanterías con la típica enciclopedia y las típicas novelas de tapa dura que quedan genial al lado del mueble bar y el hueco para el televisor.

Yo fui la primera y creo que hasta ahora la única persona que leyó esas novelas y que hojeó los tomos de la enciclopedia. Por lo demás, sólo se tocaban para limpiar y punto.

Pero siempre me gustó leer. Cualquier cosa que cayera en mis manos. Y me gusta y lo disfruto muchísimo, aunque con los años y las responsabilidades pase menos tiempo leyendo que antes.

Lo dicho, puedo entender que eso que me proporciona tanto placer, sea un tormento para otras personas, porque cada uno es como es. Lo que no entiendo y no entenderé jamás, es que alguien presuma de no haber leído un libro en su vida. Y que lo diga con todo el orgullo del mundo,  como si fuera un ejemplo a seguir.

Y tú dirás que entonces me estoy contradiciendo porque por un lado digo que acepto el gusto de cada uno y por otro denosto la actitud de las personas que presumen de no leer. Pero yo pienso en el futuro. Bueno, y también un poco en el presente. Cada vez las generaciones leen menos. Les sacas de un mensaje de texto que además está formado por palabras mal escritas, y no entienden nada. Saben "juntar letras", pero no leer. No saben lo que están leyendo, no entienden nada.

Y claro que una persona puede vivir sin haber conocido las andanzas de Hércules Poirot o la historia de Emma Bovary, entre otras. Lo malo surge cuando en su vida diaria tiene que leer un informe, el enunciado de un problema en un examen, el prospecto de un medicamento, las indicaciones para cubrir algún impreso legal, etc. Ahí se pierden, porque no entienden, no hilan, no son capaces de seguir una idea o una imagen más allá de cinco palabras. Son "lectores-pez".

Y eso es así desde la base, desde la infancia. Veo en el colegio de mi hijo a niños y niñas de ocho años en adelante con teléfonos móviles, enviando y recibiendo mensajes en plan "s k m gstan muxo sas pelis". Se mandan docenas de mensajes, pero no charlan entre ellos ni juegan como hacíamos antes.

En la reunión al principio de curso, una de las tutoras nos dijo a los padres que si por ella fuera, en el colegio sólo se daría matemáticas básicas, el resto del tiempo lo emplearían en leer y tener comprensión lectora. Porque una vez que lees, puedes encontrar y asimilar el resto de información que necesites en las áreas de estudio que sean. Y cada vez se dedica menos tiempo a incitar a los niños a leer o por lo menos, a que entiendan lo que leen en lugar de limitarse a seguir adelante para acabar lo antes posible.

Mi nano lee. Tiene sus preferencias, como todo el mundo, pero lee. Si le dan a elegir, prefiere ocho veces de cada diez jugar con la consola o el ordenador antes que leer, pero le estoy acostumbrando a que lea en la cama, un rato antes de dormir. A veces leemos entre los dos, poniendo voces a los protagonistas de las historias y exagerando para reírnos un rato. Es la forma de incentivar, hacer que vean lo divertido y  fantástico que es leer, que vean en un libro una puerta a otro tiempo, otro mundo, otras personas en lugar de un "tocho".

Pues eso, creo que jamás, jamás, por mucho que no te guste, puedes incitar a los demás a no leer. Porque ya están las cosas complicadas para la lectura hoy en día.

jueves, 23 de noviembre de 2017

La pareja de al lado, Shari Lapena


Creo que conforme me voy haciendo mayor, menos cosas me gustan. O eso o que estoy teniendo muy mala suerte con todo lo que veo y leo.

Me recomendó esta novela el bibliotecario. Unas críticas geniales, los típicos comentarios de "una vez que empieces no querrás soltarlo hasta el final" y "te atrapa desde la primera página", ya sabes, ese tipo de cosas.

A ver, la cosa empieza "bien", una pareja va a cenar con sus vecinos, que viven en la casita adosada a la suya. Como a la anfitriona no le gustan los niños, dejan a su bebé durmiendo en la cuna, se llevan el monitor de bebés y van cada media hora a ver qué tal está.

Y cuando vuelven a su casa, la niña ha desaparecido.

A partir de ahí, todo se desmadra. No hay un personaje normal ni por una apuesta. Normal no es ni la niña, que con dos meses, se sentaba en una mantita bajo un árbol con su madre...

Es cansino leer lo mucho que echa de menos la madre a la niña. Sí, vale, es normal que su primera reacción sea esa, pero después lo normal es ponerse a buscarla por cualquier sitio, aunque no tenga sentido. Y la autora repite una y otra vez las mismas frases y expresiones para narrar el dolor de esa madre.

Todo se vuelve muy irreal. Es cierto que es ficción, pero en cualquier historia tiene que haber un mínimo de coherencia. Aquí está todo liado, tal como dije antes, ningún personaje es lo que parece y algunos son extremadamente retorcidos.

Se veía venir el final, de lejos, además.

Sinceramente, no veo motivos para unas críticas como las que tiene. A mí no me ha convencido en absoluto. Muy deshilvanado todo.

domingo, 12 de noviembre de 2017

200 grados, 2017



Un hombre se despierta atado a una silla. Está encerrado en una habitación con paredes metálicas, una puerta que recuerda a la de un submarino y una diminuta ventana, casi se podría decir que una rendija amplia, con un cristal grueso.

En el techo hay una especie de  hornillos eléctricos, de esos que son circulares y se ponen al rojo.

Una voz extraña (en plan Saw) le dice al hombre que tiene dos horas para conseguir un millón de dólares, que la temperatura irá subiendo y si no lo consigue, morirá.

El dice que no tiene ese dinero, que es un hombre normal y corriente, le ofrece todo lo que tiene, pero que no llega ni remotamente a esa cantidad. La temperatura va subiendo, imparable.

Lo mejor de la película es el final. No puedo darte ni una pista porque conocer el final es fastidiártela por completo. Es sorprendente. Tampoco es que sea lo más sorprendente y maravilloso en cuanto a guión, el final, no te hagas muchas ilusiones, pero a mí me resultó inesperado.

Así que por ese final, entra en la categoría de películas a ver para pasar el rato, sin más.

The evil in us, 2016



No tengo nada en contra de las películas gore. De hecho, pueden resultar de lo más entretenidas e incluso muy divertidas, como por ejemplo El ejército de las tinieblas. Y la saga de Saw tiene su punto de intriga e interés.

Así que, como ves, no soy una de esas personas que dicen "puagh, vísceras y sangre, no me gusta". Lo que no me gusta es cuando sucede algo como en esta película. Que no hay historia, ni la más mínima historia detrás, que es "más de lo mismo", que acabas pensando "qué estupidez".

Un grupo de amigos van a pasar el cuatro de julio a una especie de refugio en una isla. Llevan bebidas, comida y droga. Pero la droga está adulterada, y un rato después de que entre en el organismo, transforma a las personas en asesinos. Primero sufren alucinaciones, en las que perciben a los demás como personas que se burlan e intentan hacer daño, después se les ponen los ojos rojos y después empiezan a morder cuellos y rasgar vientres.

Pues esa es la película. Sin más. Al final de todo, se supone que te cuentan una estupidez política para explicar que haya droga adulterada de esa por todas partes, pero nada más.

Vamos, que no la veas, es una pérdida de tiempo en mi opinión.

Las hermanas de la Magdalena, 2002


Durante el siglo XIX en Irlanda se crearon los llamados Asilos de la Magdalena, que eran lugares donde las prostitutas eran acogidas temporalmente. Eran sitios donde las mujeres podían encontrar amparo y a los que acudir cuando lo necesitaran. Y abandonar cuando lo consideraran oportuno.

Lo malo fue que la Iglesia Católica metió mano en el asunto, como suele hacer casi siempre. Y Las hermanas de la Misericordia empezaron a encargarse de los asilos de la Magdalena. Allí iban a parar no sólo las prostitutas sino también las madres solteras o incluso muchachas consideradas demasiado atrevidas. Bastaba con que la familia o un sacerdote las considerara "indignas" para permanecer encerradas en esos "asilos" hasta que eran reclamadas de nuevo por su familia o bien hasta que morían.

Eran obligadas a realizar trabajos físicos duros, sobre todo trabajos de lavandería. Se les castigaba física y emocionalmente. Se abusaba sexualmente de ellas. Algunas intentaban escapar de su destino tomando los hábitos, siguiendo la conocida máxima de "si no puedes vencerles, únete a ellos".

Esos mal llamados asilos (aunque en su origen sí lo fueran), continuaron abiertos hasta septiembre de 1996.

Esta película se basa en la vida en uno de esos lugares de acogida. Se nos presentan distintas situaciones: una muchacha violada por un familiar a la que envían al centro a causa de ello (mientras el violador sigue como si nada), otra muchacha, huérfana y hermosa, que atrae a los chicos y por eso es llevada allí desde el hospicio, otra joven, madre soltera, a la que presionan para que entregue a su hijo y después la llevan allí, para apartar la vergüenza de sus vidas, hay una interna que lleva ya años, con cierto retraso mental, otra que vive por y para las monjas, aunque no reciba ningún reconocimiento por ello. Otra que acaba tomando los hábitos...

Pasan años allí, trabajando, malviviendo, siendo despreciadas y maltratadas, algunas sin siquiera entender el motivo que las llevó allí.

Así que si te interesa el tema o sientes curiosidad, échale un vistazo a la película.

sábado, 11 de noviembre de 2017

La celestina, 1996


Inmensa Terele Pávez en el papel de Celestina. El resto de actores y actrices, teniendo en cuenta el guión, pasables. Lo peor, Calixto y Melibea. Menos mal que tienen pocas escenas. El se pasa el tiempo en plan pagafantas y ella con cara de estreñida.

La historia, bueno, ya la sabes, Calixto se enamora hasta las trancas de Melibea y acude a Celestina para que le ayude a conseguir su amor (mentira cochina, lo que quiere es  llevársela al huerto, literalmente, ya que yacen en el huerto de la muchacha). Y final trágico, por supuesto.

Tengo que confesar que no leí la novela. Así que no sé si la adaptación es aceptable. Dudo mucho que Fernando de Rojas escribiera tantas escenas subidas de tono (y muy subidas de tono, por cierto). Lo cual me recuerda una cosa que me llamó la atención: en los desnudos se censuraban los genitales, mediante el emborronamiento, con lo cual veías a Maribel Verdú yaciendo en la cama, esperando a que Jordi Mollá se decidiera a entrar a matar (es una forma de hablar), con un borrón entre las piernas. Supongo que será cosa de la versión que he visto.

Fuera de la interpretación de Terele Pávez, la película es absolutamente olvidable, mucho fornicar, mucho pecho femenino al aire y poco más.

Penélope Cruz, en mi humilde opinión, un desastre en el papel de Melibea. El final de su personaje, más insulso que el queso fresco desnatado y sin sal.

Con faldas y a lo loco, 1959



Lo único que sabía de la película era que los protagonistas se disfrazaban de mujeres y la famosa frase de "Nadie es perfecto" del final.

Hay que reconocer que Tony Curtis hace una mujer bastante creíble y nada fea (no se puede decir lo mismo de Jack Lemmon).

Es una comedia blanca, simpática, con momentos graciosos y con otros que te hacen poner los ojos en blanco por ser demasiado inocentones o previsibles.

Lo que no me ha gustado es el papel de Marilyn Monroe. Es la primera película que veo en la que ella tiene un papel y no me ha convencido para nada. Quizás sea por el personaje, una rubia tonta que sólo quiere pillar un millonario con yate. No lo sé, pero la verdad es que el resultado me ha parecido bastante triste.

La película en general... bueno, tiene sus momentos, pero no sé yo si vale mucho la pena verla entera sólo por unos cuantos momentos de sonrisa. Así que mejor ni te la recomiendo ni te la dejo de recomendar.

Luz de gas, 1940




Un clásico de los que no fallan, aún a pesar de las décadas que han pasado desde su filmación. Una historia interesante de manipulación, cómo el confiar en las personas a quienes queremos puede resultar muy peligroso, a veces.

En la película está todo bastante exagerado, naturalmente, pero en la vida real hay casos parecidos, casos en que familiares, amigos y parejas llegan incluso a hacernos dudar de nosotros mismos, gente en quienes confiamos tanto que perdemos el norte.

La protagonista parece demasiado inocentona, demasiado débil, dejándose llevar por todo lo que el marido le hace creer. Y él es todo un maestro, ni un gesto que le delate, una total adaptación a cada situación y momento.

La gran pega que le encuentro a la historia es, justamente, el final. Imposible y totalmente inverosímil que ocurra lo que ocurre, sobre todo después de lo que ha pasado la muchacha.

Si no la has visto, es una buena opción para una tarde o noche de invierno.

Noche nupcial, 1935



Cansada de ver películas que no me gustaban, quise echar mano de los clásicos. Así que me puse a buscar por directores: George Cukor, King Vidor... Y así llegué a Noche nupcial.

Un escritor que ha pasado de tener gran éxito a tener grandes borracheras, en las que le acompaña su esposa. Un editor que se niega a adelantarle dinero a no ser que escriba algo de calidad. El escritor, huyendo de sus acreedores, va a vivir a una especie de granja familiar, en el campo. Allí todo parece estar plagado de polacos, que se dedican a plantar tabaco y a conseguir dinero como sea, vendiendo leche, huevos, etc.

Así, su vecino le compra un terreno. Con el dinero pueden volver a la gran ciudad, pero resulta que el escritor se ha quedado prendado de la hija del vecino, una polaca que pasa las horas ordeñando vacas, cortando leña, sacando piedras de las tierras para ararlas, etc. Lo curioso es que tiene las cejas totalmente delineadas, un cutis muy delicado y ni un solo callo en las manos. Cosas del cine :)

La esposa se vuelve a la ciudad con el dinero y el marido queda en la granja, solo, escribiendo una historia basada en la hija del vecino. Surge el amor, por supuesto, pero la muchacha está prometida a un joven polaco. Oh, tragedia. Para rematarla, la esposa vuelve junto al marido y se encuentra todo ese desaguisado.

Pues bien, al principio pensaba que era una comedia, por lo exagerado de todo, tanto de la vida del escritor como de las costumbres de los polacos y su forma de vida. Pero no. Resulta que es una tragedia y yo no me enteré hasta casi el final. Las interpretaciones son penosas, supongo que la intensidad en los gestos y movimientos fue lo que me hizo confundir drama con comedia. Y si la ves, recuerda lo que te estoy diciendo cuando veas la escena del baile. Aunque más bien te diría que no la vieras y, puestos a ver cine clásico, le dedicaras el tiempo a otro título.

Trilogía simia



Había visto hace tiempo la primera pelicula, la de El origen del planeta de los simios, pero no las otras dos. Y me avisaron, me dijeron que esa era la mejor, que después la historia degeneraba bastante. Pero soy cabezota, y me puse a ver las tres, de nuevo.

Y sí, sigo con insomnio, de ahí tantas entradas de películas :)

Lo dicho, la primera es la más interesante, cuenta cómo un joven científico, buscando la cura del Alzheimer dota a un chimpancé de una gran inteligencia. Al crecer, va teniendo comportamientos y pensamientos muy humanos, hasta que .... bueno, no te cuento más, si quieres saber, mírala.

Las otras dos son más bien efectos especiales, disparos, explosiones y muchos enfrentamientos. Poca historia. Es lo de siempre, no hay forma de que nos llevemos bien, siempre hay alguien (en uno y otro bando) que mete la pata y hace imposible una buena convivencia. En la lucha por la supervivencia, en lugar de aliarse hombres con simios, se enfrentan. Peleas, muertes, bla, bla, bla.

Alerta de spoilers si sigues leyendo....

Salvando las distancias, puede presentarse como creíble el hecho de que un simio adquiera un nivel de inteligencia similar o incluso superior al humano. Lo increíble es que todos los simios, de todas clases, sean capaces de hablar, aún cuando fisiológicamente ello no sea posible (o al menos, eso tengo entendido), porque al final ahí hablan todos, alternando el lenguaje oral con el de signos.

En resumen, te recomiendo la primera película de la trilogía, pero en plan película de sofá y palomitas, no más allá.

La sonrisa de la Mona Lisa, 2003



Una profesora de arte, novata, llega a un colegio elitista donde las muchachas adquieren conocimientos encaminados, sobre todo, a encontrar marido y ejercer de esposas y madres perfectas. Además de las asignaturas usuales, aprenden a poner una mesa, a saludar, sentarse, levantarse, tratar al servicio, afrontar situaciones gravísimas como que aumente el número de invitados a una cena casi sin tiempo para ajustar el menú... Vamos, todo un manual de supervivencia.

La mayoría de esas jóvenes han crecido pensando que el mayor logro de sus vidas es el matrimonio, a ser posible con un muchacho de buena posición social y económica. Y a ello dedican todos sus esfuerzos.

El hecho de que después de "comer perdices" el cuento cambia bastante, suele resultarles frustrante. Y frustrante es el panorama para la nueva profesora, que busca que las mujeres puedan tener una vida plena sin por ello tener que pasar por el altar. Que ejerzan su inteligencia en otras cosas aparte de los quehaceres domésticos. Eso supone una especie de revolución en sus clases.

Lo más interesante de la película es el reparto, con eso te lo digo todo. La historia en sí queda un poco diluída. Por lo menos es la sensación que me dio.

La había visto ya hace unos años. Me di cuenta a la mitad, más o menos, lo cual quiere decir que no me dejó mucha huella. Está bien para pasar un rato, una tarde lluviosa, pero poco más.

Vivir para gozar, 1938



Una historia en la que se mezclan, de forma bastante inocentona, varios temas: cómo algunas mujeres pretenden cambiar al hombre al que supuestamente aman (cosa que nunca he entendido, porque si le cambias, deja de ser la persona que has conocido y de quien te has enamorado), el gozar de la vida, disfrutar los pequeños y grandes placeres en lugar de seguir la pauta socialmente marcada, el patriarcado rígido de cierta época (bueno, en algunos casos aún sigue vigente), el aparentar por encima del "ser".

Todo esto mostrado en una comedia que no ha soportado muy bien el paso del tiempo y que apenas es válida para pasar un rato agradable. Un hombre que hace cabriolas, una hija que va de rebelde pero que posiblemente no lo sea tanto, un hijo alcoholizado, una habitación llena de juguetes antiguos y una gran mansión con ascensor. Y todo eso mostrado de una forma rematadamente "blanca".

No es de las mejores de Katharine Hepburn, al menos en mi opinión. Totalmente prescindible.

martes, 7 de noviembre de 2017

Cabezota soy


Después de unas semanas de dar vueltas, buscar y rebuscar, me compré un canapé y un colchón nuevos. Me los traen este jueves por la mañana. Si quería que retiraran el colchón y el somier que tengo, me cobraban, así que, como en Carballo hay servicio de recogida de enseres para el punto limpio, decidí ahorrarme ese dinero.

Hay que llamar al ayuntamiento para avisar, dejar las cosas que se quieran tirar el martes junto a los contenedores de basura y se lo llevan el miércoles por la mañana.

Así que llamé, me dijeron que dejara las cosas el martes (hoy) junto al contenedor más cercano a mi casa. Perfecto.

Hoy va a venir un amigo a casa, por la tarde, así que le pedí que me ayudara a bajar el colchón y el somier cuando se marchara. Me dijo que por supuesto. Bien.

Peeeeeeero, soy cabezota. Y pensé: bueno, hasta el portal se baja fácil y el contenedor no está tan lejos, casi que puedo hacerlo yo solita y así no molesto a nadie.

Dicho y hecho, al volver de la compra me dispuse a bajar el colchón. Ya cuando lo saqué de encima del somier empecé a tener dudas del éxito de mi empresa. Pero aún así, me mantuve en mi decisión.

Por supuesto, el colchón no  cabe en el ascensor. Pues a bajar por las escaleras.

Sinceramente, creía que la gravedad era más amistosa. Si empujas un colchón escaleras abajo, no cae. En serio, que alguien del CERN venga ya a comprobarlo. Dejando aparte el hecho de que repentinamente todo parecía extremadamente estrecho, mi colchón es un hijoxxta, se quedaba atascado incluso donde no había nada para atascarse. No puedes ni imaginarte lo que eran los giros.

Aún así, me dije "ya estamos aquí, no me voy a rendir ahora". Y llegamos al portal. Abrí la puerta, lo saqué a la acera y ahí ya dijo "Hasta aquí". Se negó a colaborar. Me costaba agarrarlo, no tenía asas ni ningún sitio "asible", así que de costado y a empujones. Te daré un buen consejo: No decidas bajar a solas un colchón cuando llueve. Vale que los charcos ayudan, por el deslizamiento, pero aparte de la mojadura que te pegas, el colchón se va empapando y cada vez pesa más. Y en los sitios donde no hay charcos, se niega a avanzar.

A medio camino, tras cruzar la carretera, empecé a considerar en serio la posibilidad de rendirme. Pero claro, ya estaba a medio camino y no podía dejar el colchón tirado en la acera. Volver a subirlo era impensable. Sólo quedaba avanzar. Ya no tenía fuerzas, la verdad.

Los coches pasaban y disminuían su velocidad. Las pocas personas que pasaban por la calle, se quedaban mirando. Un señor se puso a cubierto y, cruzando los brazos, se me quedó mirando, a unos pocos metros de distancia.

Era evidente que me costaba muchísimo cada paso. Tenía que pararme a descansar cada poco. Pero ya casi estaba, sólo faltaba cruzar la calle y lo habría conseguido, aunque sabía que me iba a costar la vida recorrer esos pocos metros. Fue entonces cuando el mirón se acercó, me tendió su paraguas y cogió el colchón, cruzó la calle y lo dejó junto a los contenedores. Se le notaba el esfuerzo, pero también un pelín de chulería masculina. Sea como fuere, se lo agradecí sinceramente, aunque se lo habría agradecido más si me hubiera ayudado desde el principio.

Así que volví a casa, con los pelos pegados a la cabeza, en plan rata mojada, los pies chapoteando agua y el pantalón transformado en una segunda piel, el corazón golpeando con fuerza en mi pecho y mi respiración jadeante.

Y tú dirás, bueno, al llegar a casa te cambiarías de ropa y te secarías el pelo. Pues no. Al llegar a casa cogí una bolsa de plástico, un destornillador y me dispuse a quitarle las patas al somier, para bajarlo.

Lo malo es que vi que las patas no estaban atornilladas sino soldadas, así que el bajarlo por las escaleras yo sola supondría riesgo de rascar paredes y/o pasamanos, así que esta tarde mi amigo me ayudará a bajarlo.

¿Aprendí la lección? Me temo que no. De haber dado marcha atrás en el tiempo lo habría vuelto a hacer. Cabezota que es una.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Maudie el color de la vida, 2016



Basada en hechos reales, la vida de una pintora canadiense cuya obra era muy... ¿naif? ¿inocente?¿infantil? Bueno, que pintaba cosas sencillas, tal como las veía o recordaba, sin artificios ni historias de perspectivas y juegos de color y demás.

Es deprimente. Por lo menos así me lo pareció a mí. Su vida, su forma de actuar, de pensar, sus relaciones familiares y de pareja...No es que fuera triste en sí, porque tuvo un matrimonio largo y feliz, con sus altibajos, como todos. Y lo que quería de su familia era que la dejaran en paz, cosa que consiguió. Y lo de la hija, que no digo lo que es. Quiero decir, no es algo tremebundo, pero a mí me dejó con la moral por los suelos, la verdad. Y de lo que menos hablan en la película es precisamente de las pinturas, sólo de venderlas y poco más. Así que no sé yo.

Voy a ser muy gallega con esta película, ni te la recomiendo ni te la dejo de recomendar. Sólo te digo que yo no volveré a verla. Ni la hubiera visto una primera vez sabiendo lo que sé ahora. No porque sea mala, sino porque me deja, como diría mi madre, con "mal cuerpo".

Expediente 39, 2009



Tenía la sensación, al ver el título y leer la sinopsis, de que ya la había visto y sin embargo, mientras la veía, no recordaba nada en absoluto de la película.

No sé si la había visto antes o no, ahora lo dudo. Pero lo que sí sé es que si dentro de unos años vuelvo a verla, seguramente me pasará lo mismo, la habré olvidado por completo.

Porque es absolutamente olvidable.

Salvo el principio, porque empieza con unos padres que meten a su hija en el horno y la quieren asar viva. Eso llama un poco la atención, ¿verdad? Pues después ya es todo prescindible. Y hay un error garrafal. Por si la ves, te diré que después de lo del autobús ya queda más que claro lo que pasa, así que cuando al final pretenden sorprendernos, no lo hacen porque se les coló lo importante en esa escena.

Pues eso. Si tienes lista de cosas pendientes por ver, que seguro que sí la tienes, no añadas este título. Es un consejo.

Diez razones para odiarte, 1999



No esperes grandes cosas. Es una comedia romántica adolescente. Punto pelota. Eso es todo. ¿Que por qué la vi? Pues porque la había visto hace unos años y recordaba una escena en concreto que me apetecía ver y porque además me gustan las actuaciones de Heath Ledger. Así que volví a verla.

Algo suave, sin sobresaltos ni giros inesperados de guión. Dos hermanas, la pequeña una pijilla que está deseando salir con el típico chico popular, la mayor una sabihonda que no quiere tener vida social. El padre le dice a la pequeña que podrá salir e ir a los bailes del instituto cuando su hermana mayor lo haga. Y así empieza todo.

Está bien si la ves sabiendo lo que es y lo que puedes y no puedes esperar de ella.

The good doctor



Es una serie de hospitales, como su nombre indica.  Lo que tiene de novedoso es que su protagonista es un joven autista, que ha estudiado medicina y quiere ser un buen cirujano.

Sólo vi los dos primeros episodios, que me han gustado mucho. Al mismo tiempo que muestra su llegada al hospital donde va a hacer su internado (o como se llame), vamos viendo fragmentos de su infancia y los problemas a los que se tuvo que enfrentar a causa de su autismo.

A veces da un poco de angustia, porque piensas "vamos, di tal o cual cosa", pero precisamente no puede decirla porque es autista y su relación con el mundo no es la misma que la mía o la tuya.

Supongo que con el tiempo irá degenerando, como sucede con casi todas las series, pero de momento es muy interesante.

Hay algo que me ha parecido muy surrealista: los quirófanos tienen paredes de cristal. Es decir, tú vas por ahí caminando, miras hacia un lado y ves a cuatro o cinco médicos alrededor de un paciente anestesiado, sacándole los higadillos. Ale. Yo, si fuera cirujana, me sentiría muy presionada al estar tan expuesta, la verdad.

Pues eso, si te animas, te la recomiendo. Ya me contarás. O no.

viernes, 20 de octubre de 2017

El planeta de los simios, 1968


Pues sí. La vi de pequeñaja, en televisión. Lo único que recordaba de la película era la escena final y creo que se me quedó grabada porque no acababa de entender que Taylor, el protagonista, se pusiera así sólo por ver lo que vio (no digo el qué para no fastidiar si no la viste). O era muy pequeña para entenderlo, o muy corta de mente o ambas cosas.

El caso es que hablando con alguien el otro día la recordé y pensé que tal vez fuera buena idea volver a verla. Han pasado casi cincuenta años y creía que no habría soportado bien el paso del tiempo. Me equivoqué. Se le notan los años, eso sí, pero se puede ver tranquilamente.

Es irónico que el personaje que se utiliza como herramienta para denostar la violencia, sea un chulo piscinas agresivo. Que él, que se cree tanta cosa, vaya presumiendo de haber sido un Casanova y nos quiere hacer creer que se ha enamorado perdidamente de una muchacha a la que no conoce de nada y con la que no tiene nada en común. Una mujer con la que no se puede comunicar ni tener una relación de igualdad. Lo dicho, un chulo piscinas.

Por lo demás y salvo algunas cosas que chirrían porque parecen paradójicas, la película es recomendable, eso sí, teniendo en cuenta el tiempo que ha transcurrido desde su filmación.

No encontrarás grandes efectos especiales, salvo en el principio, que supongo que las primeras imágenes debieron resultar "lo más" en esos años. Nada que ver con las actuales películas del mismo tema.

Pues eso, un clásico para revisar o para conocer, cuando te apetezca un rato de entretenimiento.

domingo, 1 de octubre de 2017

La psiquiatra, Wulf Dorn


Una joven y excelente psiquiatra se hace cargo del caso de una mujer aparentemente víctima de malos tratos, que dice estar escapando de "el hombre del saco". A las pocas horas de hablar con ella, la mujer desaparece... y el hombre del saco empieza a contactar con la doctora, atacándola, vigilándola y retándola a descubrir su identidad en el lapso de tres días.

La historia está bien, hay cosas sorprendentes, de hecho las hay hasta la última página. La pega que le encuentro es que a medida que avanzan los hechos, el relato de Ellen se hace pesado de leer, cansino. Demasiado hincapié en las mismas cosas, en las imágenes, recuerdos, ensoñaciones y demás.

Lo que hace que saltes sobre esas pegas es el querer saber qué demonios ocurre. Cada suposición que se hace, va cayendo por su propio peso. Hasta que hacia mitad del libro te vas dando cuenta de que sólo puede pasar una cosa. El tema es si lo que piensas es lo que realmente es y  en caso de serlo, el porqué  las cosas son así.

Me ha quedado la espina de leer algo más del autor.

Teniente corrupto, 1992


Cuando comenté que me gustaba Harvey Keitel (Jarbi para los íntimos), me recomendaron esta película, diciéndome que era Harvey Keitel en estado puro.

Así que para comenzar esta vigilia nocturna, me decidí a verla.

Es una película dura, en la que las drogas parecen interpretar el papel principal de la historia. El protagonista, curiosamente, no es ni el típico héroe ni el típico antihéroe. Es una persona débil que se deja llevar por los acontecimientos y que renuncia a salir del ciclo en que está viviendo. Siempre "doble o nada", esperando que algún día salga el doble. Cuanto más pierde, cuanto más consume, cuanto más se aleja de su familia y de lo que se suele llamar normalidad, más desesperado está y más peligroso se vuelve.

Es una película un tanto extraña en cuanto a ritmo y contenido. No esperes encontrar la típica historia de polis buenos y polis malos. De hecho, el que el protagonista sea policía casi que da igual, salvo por la parte de sacar beneficios de ello, claro.




lunes, 25 de septiembre de 2017

Carlos Blanco


Carlos Blanco es un artista en toda la extensión de la palabra. Hace muchísimas cosas y todas las que le conozco, muy buenas.

Te dejo aquí el enlace a un monólogo. Está en gallego, pero en gallego de andar por casa, no el institucional, así que se entiende todo o casi todo. Va sobre una vez que hubo una huelga de dobladores en Madrid y enviaron unas películas porno para ser dobladas en Coruña. Escúchalo hasta el final.

https://www.youtube.com/watch?v=6Jcpt9if1EM

Lo del porno empieza a partir del minuto cuatro, por si quieres saltarte lo anterior, aunque refleja muy bien cómo somos los gallegos :)

Y si te gusta, sigue curioseando en la obra de Carlos Blanco, en todo, no sólo los monólogos, seguro que pasas muy buenos ratos.

Este es muy bueno:  https://www.youtube.com/watch?v=oMy8kxWkxKI

Otro enlace, Carlos Blanco en El club de la comedia:

 https://www.youtube.com/watch?v=qhZicbCkUuU

La letra escarlata, 1995


Tengo que leer la novela. Porque hay cosas de la película que me chirrían pero muy mucho. El enamoramiento repentino y sin venir a cuento de la protagonista, las actitudes de todo el mundo en esa comunidad tan rara... Porque se supone que llegaron escapando de la persecución por sus creencias, y van y hacen justo lo mismo ellos, ponerse en plan rígido e intransigente y aprovechando la religión para imponer castigos a quien interesa.

Los personajes están muy poco definidos, me quedó la sensación de que se habían apurado muchas cosas, pasándolas muy por encima. El resultado es que me quedé con la sensación de haberme perdido gran parte de la historia.

Quizás la vi con expectativas demasiado altas, no lo sé. Pero me ha resultado decepcionante.

Las mujeres, 2008


El domingo por la mañana vino un amigo a visitarnos. Medio muerto de sueño porque, según me contó, se quedó hasta las tantas viendo una película el sábado. Que había empezado a verla casi con desgana, pero le enganchó y se quedó hasta el final.

Así que ni corta ni perezosa, le pedí datos. Me dijo que se titulaba algo así como Woman y que "salía" Meg Ryan. Jumz. Eso debió ponerme sobre aviso. Esa actriz es típica de comedias románticas de esas de pasar el rato sin más, no de películas que enganchen a la gente y les tengan hasta las tantas de la madrugada.

Pero me la busqué y la vi. Es un remake de otra del mismo título de 1939, dirigida por George Cukor.

La película en sí está llena de clichés y de situaciones típicas sin más. Tiene de curioso que no hay protagonistas masculinos, a todos los hombres se les nombra pero no aparece ninguna imagen. Por lo demás, bueno, psché, ni siquiera la catalogaría en las de pasar el rato. Y ni de lejos perdería ni un segundo de sueño por verla.

Lo que tengo ahora es curiosidad por saber qué tal es la original.

Eso, que no te la recomiendo, hay muchísimas más mejores, aunque sólo sea para pasar un par de horas.

domingo, 24 de septiembre de 2017

Oído atrás


Es mi versión de "echar la vista atrás". Por alguna extraña razón que desconozco, hace un par de días me puse a escuchar música que hacía años había dejado atrás. Montones de recuerdos, risas y sonrisas. Así que voy a compartir este trocito de la discografía de mi vida contigo. Nada que ver con lo que pongo habitualmente. Ahí te dejo títulos y enlaces a youtube.

Efecto mariposa
 -Quien
-Si tú quisieras
-Por quererte
-No me crees

El canto del loco
-Besos

El sueño de Morfeo
-Si no estás
-Para toda la vida

Nena Daconte
-Idiota
-No eres mi perro

Valmont, 1989



Tal como me recordó Margari, hay otra versión de Las amistades peligrosas, que no es ni más ni menos que esta, Valmont. La había visto ya, hacía mucho tiempo, de hecho creo recordar que la vi en el cine, así que echa cuentas, si quieres.

El caso es que es una película completamente distinta. Así como en Las amistades peligrosas se daba más protagonismo al carácter maquiavélico de los personajes, en este caso la atmósfera, por así decirlo, es mucho más relajada, más casi de comedia que de drama. Colin Firth interpreta un Valmont ciertamente atractivo, simpático, ocurrente, cercano... el de John Malkovich es retorcido, calculador, jugador. Más perverso, lo que lo hace, al menos desde mi punto de vista, más atrayente y peligroso.

El final es completamente distinto en ambas películas.

Y ambas son igual de recomendables, eso sí, teniendo en cuenta que son dos puntos de vista muy dispares de la obra original.

martes, 19 de septiembre de 2017

Chorradillas de internet


Pues sí, pues sí, encontré otra de esas (innumerables) páginas de chistes y frases sesudas, y aquí te dejo una selección... Si no te gusta este tipo de cosas, ya sabes, a otra cosa.