sábado, 31 de diciembre de 2016

Bridget Jones baby, 2016



Me divierten las películas del personaje de Bridget Jones. Gordita, torpona, metepatas, soñadora y canta horriblemente mal...¿cómo no iba a sentirme identificada? Además todo esto envuelve películas con un fondo de romanticismo ese tonto, en las que el chico y la chica acaban juntos y con un beso estupendo.

Si ya la segunda parte fue un poco forzada, aunque también simpática, esta tercera no hay por donde cogerla. En primer lugar, Bridget no tiene sobrepeso, ya no fuma y casi no bebe. Y su cara no es su cara. Intenta que lo parezca, frunciendo mucho los labios, pero no lo es. Mark Darcy ha envejecido bastante mal, en algunos planos parece más el padre de Bridget que su pareja. Y el "doctor macizo" hace exactamente de eso, ni más ni menos. Los padres de Bridget apenas aparecen, los amigos, lo mismo. En fin, que espero que no haya  una cuarta parte. No hubo escenas que me hicieran sonreír o en las que me sintiera identificada no por lo que ocurriera exactamente, si no por haber pasado por momentos igual de bochornosos o torpes como ella. Con los kilos y con la cara tan estirada, ha perdido todo su encanto.

Hasta el final carece de ese punto de frescura que tenía Bridget al principio. Una decepción. Y la verdad, está más delgada y con la cara operada, pero estaba muchísimo más guapa, atractiva y simpática en la primera.

Otra cosa: cuando una mujer está embarazada, no sólo tiene barriga por debajo de la cintura, aunque esté de parto (en las escenas del parto se ve la barriga que le sale más o menos a la altura del ombligo).

2 comentarios:

Margari dijo...

Intenté ver la primera y no pude. Y con los libros tampoco. No es mi género. Así que esta vez ni lo intento.
Besotes!!!

osheaa dijo...

Yo intenté los libros y nada de nada, en eso coincido contigo. La primera película sí me hizo gracia, la segunda ya menos y la tercera, nada.

Bicos!