sábado, 31 de diciembre de 2016

Skillet


Hasta hace relativamente poco tiempo, mis gustos musicales eran bastante reducidos, me gustaban unos cuantos temas de lo más comercial y punto.

Pero conocí a mi querido gato (yo le llamo gato por una broma sobre el nick con el que le conocí, que hacía referencia a un león) y él, en esas largas horas que compartimos, me abrió un poco el abanico musical. Y el de series manga también, ya puestos.

Y así conocí la música de Skillet. Especialmente las dos canciones que enlazo en la entrada, Comatose y Falling inside the black.

Siempre pensé que eran canciones típicas de amor o desamor, de cantar a la necesidad de estar con "la otra persona" y todo eso.... Hasta una noche, hace más de un año. Carlos y yo solíamos tener noches o días monotemáticos. Por ejemplo, nos poníamos a hablar de sagas de peliculas y pasábamos el día o la noche (a veces ambos) buscando información, títulos o viéndolas. Una vez, nos pusimos a descubrirnos uno a otro temas y grupos musicales.

Una de mis aportaciones fue Comatose, de Skillet. El no conocía la banda, así que se puso a buscar información sobre ellos. Y así fue como nos enteramos al mismo tiempo que era una banda de rock cristiano. Es decir, que esas canciones que yo tomaba como de amor o desamor (en plan pareja) eran más bien la ausencia o presencia de dios en la vida de cada uno. Sea como sea, las canciones son, en mi opinión,  muy pegadizas y me gustan mucho. Lamento decir que la intención del vocalista de llevar el mensaje de dios a través de su música conmigo no ha funcionado, sigo asociando las letras con sentimientos no tan elevados como los divinos.

Espero que a ti también te gusten. No es la primera vez que los pongo en el blog, pero sí que cuento un poco la historia de cómo les conocí.

Bridget Jones baby, 2016



Me divierten las películas del personaje de Bridget Jones. Gordita, torpona, metepatas, soñadora y canta horriblemente mal...¿cómo no iba a sentirme identificada? Además todo esto envuelve películas con un fondo de romanticismo ese tonto, en las que el chico y la chica acaban juntos y con un beso estupendo.

Si ya la segunda parte fue un poco forzada, aunque también simpática, esta tercera no hay por donde cogerla. En primer lugar, Bridget no tiene sobrepeso, ya no fuma y casi no bebe. Y su cara no es su cara. Intenta que lo parezca, frunciendo mucho los labios, pero no lo es. Mark Darcy ha envejecido bastante mal, en algunos planos parece más el padre de Bridget que su pareja. Y el "doctor macizo" hace exactamente de eso, ni más ni menos. Los padres de Bridget apenas aparecen, los amigos, lo mismo. En fin, que espero que no haya  una cuarta parte. No hubo escenas que me hicieran sonreír o en las que me sintiera identificada no por lo que ocurriera exactamente, si no por haber pasado por momentos igual de bochornosos o torpes como ella. Con los kilos y con la cara tan estirada, ha perdido todo su encanto.

Hasta el final carece de ese punto de frescura que tenía Bridget al principio. Una decepción. Y la verdad, está más delgada y con la cara operada, pero estaba muchísimo más guapa, atractiva y simpática en la primera.

Otra cosa: cuando una mujer está embarazada, no sólo tiene barriga por debajo de la cintura, aunque esté de parto (en las escenas del parto se ve la barriga que le sale más o menos a la altura del ombligo).

Mrs. Brown, 1997



Después de ver dos episodios de la serie Victoria y bastantes meses después de haber visto la película La joven Victoria, me puse a curiosear sobre este personaje histórico. El resultado fue una miniserie de dos episodios titulada Victoria y Alberto y la película Mrs Brown.

Respecto a la miniserie, ni llegué a acabar el primer episodio. En lugar de una joven reina parecía una muchacha que necesitaba unos buenos azotes en las posaderas, la típica niña tonta, cursi e insoportable.

Me llamó la atención que tras la muerte del príncipe Alberto, la reina guardara luto el resto de su vida, que mantuviera las cosas de su marido tal cual estaban en vida, incluyendo el sacar cada día uno de sus trajes y colocarlo sobre su cama, como si en cualquier momento fuera a aparecer para vestirse.

Mrs Brown tiene lugar en ese período. La reina está sumida en una enorme depresión y apartada de todo lo que tenga que ver con los asuntos del reino. Luto riguroso y vida espartana (para ser la familia real, se entiende). Hasta que llega el señor Brown, de las Highlands, por quien el príncipe Alberto sintió simpatía. Se supone que su tarea es cuidar el caballo de la reina y estar preparado para cuando ella desee montarlo y acompañarla tal como se muestra en la imagen. Pero poco a poco ese hombre se va haciendo con la simpatía de la reina y va aumentando su influencia y poder, hasta el punto en que a la reina se le empieza a llamar "la señora Brown".

No me ha gustado la película. Porque ninguno de sus personajes me ha despertado empatía ni simpatía. No veía coherente la actitud de la reina, todo lo que hacía respecto a Brown iba en cotra de su carácter o de cómo era para el resto de cosas y personas. No sé, no me gustó ni un poquito.

lunes, 26 de diciembre de 2016

Series... o no

A ver, prepárate para un batiburrillo de los míos, que a estas alturas ya nos conocemos y sabes que mezclo cosas con mucha facilidad.

En esta entrada te hablaré de algunas series que he empezado a ver, algunas seguiré viéndolas, otras quedarán en el olvido (o eso espero). Bueno, en mi olvido, quiero decir, porque seguro que alguna que a mí no me ha gustado nada a ti te encantó.

Así que ahí vamos...

Code black (he visto los cuatro primeros episodios).


Me encantan las series de médicos, al menos me suelen encantar las primeras temporadas, en las que el tema de enfermedades, operaciones y tejemanejes de turnos y vida de médicos, residentes y enfermeras es lo que se muestra.

Porque ya sabemos que después de un par de temporadas este tipo de serie pasa a ser "quién aún no se ha acostado con quién" y líos personales a mansalva.

Es la típica serie de médicos, sala de urgencias de un famosísimo hospital, turnos interminables y salvar vidas con procedimientos de lo más extremos. El título hace referencia a un estado de urgencias en el que la afluencia de pacientes es tal que el personal sanitario no puede hacerse cargo de todos. Vamos, lo normal aquí en cualquier hospital español, pero que en las américas del norte no deben estar acostumbrados a ello.

Y como hasta ahora sólo he conseguido ver los cuatro primeros episodios, pues la estoy disfrutando. No tiene nada de particular ni destacable, es una serie más de esta temática, pero me gusta.



Candy, Candy


Sí, tal como lo lees. La mítica serie de mi niñez. La estoy volviendo a ver desde el principio, en versión original (japonés) subtitulada en inglés. Lo único que recordaba aparte del personaje en sí, era a Candy recibiendo cartas con sobres reutilizados, cartas que le escribían las monjas del orfanato en que creció, que desmontaban los sobres y les daban la vuelta para usarlos una vez más.

Aún no voy por la mitad de episodios (tiene 115) y ya me pregunto cómo es que mi generación no ha salido más traumatizada ni loca de lo que lo hizo. Entre Heidi, una niña a la que abandonan con un abuelo gruñón y se cría entre cabras, Marco, un niño abandonado por su madre, que le deja sólo con un mono y Candy Candy que es todo un drama de principio a fin, bastante normalita he salido. Como la historia de Candy merece una entrada en exclusiva, ahí lo dejo.



Hand of God


De esta no vi ni diez minutos del primer episodio. Porque está doblado en español latino. Y no es que tenga nada contra ello, es que me hace recordar los míticos doblajes de la Televisión de Galicia, es imposible tomarse en serio nada que suene así. Supongo que es por la falta de costumbre, pero no soy capaz de "meterme" en la historia con ese tono tan musical.

Para que entiendas algo mejor a lo que me refiero, te dejo aquí un enlace. Es un fragmento de Pulp Fiction con el doblaje en gallego. Yo soy gallega y me encanta serlo, pero caray, me es complicado sentir el dramatismo. (Breve o larga pausa para que me lapiden los gallegos y los latinos) (Breve o larga pausa para recuperarme e intentar explicar que no quiero faltar al respeto a nadie, sólo pongo lo que siento). Perdón, perdón... ahora sigamos.


The five


Tampoco pude aguantar mucho más que los primeros diez minutos. El argumento no parece muy malo, quizás un poco manido, pero no malo. Unos jovencitos que salen de paseo por el bosque, les acompaña el hermano pequeño de uno de ellos y claro, el chavalín estorba a los mayores y lo mandan de vuelta para casa, pero desaparece por el camino. Han pasado veinte años y en la escena de un crimen, aparece el ADN del chaval desaparecido. Se reúnen los chavales, ahora adultos, para ver cómo encaran lo sucedido ya que daban por muerto al niño y ahora parece que no lo está.

Pfffff, aburrrrrrída, muy aburrrrrrrrrida. Los personajes tienen menos sangre que una lechuga cocida. No engancha por ninguna parte, es completamente desangelada. Así que nada, a otra cosa.


The american west


Yo creía que era una serie. Una serie ambientada en el típico lejano oeste americano. Pero resulta ser una especie de híbrido entre serie y documental. Me gustan los documentales, pero me irrita que me quieran vender una cosa como lo que no es. Y The american west no es una serie. Ni un documental. Así que nada, a seguir buscando.


Victoria


Sólo vi el primer episodio. Debe ser que ya me conocía bastante la historia por haber visto un par de películas basadas en su vida, pero "ni fu ni fa", se deja ver. Para que te hagas una idea más precisa, te diré que es el tipo de serie que si sigue, la veo pero si la cancelan no me molesta. Es lo que esperas de ella, sin más. Bueno, quizás pintan a la reina Victoria como una muchacha bastante inmadura y que se deja llevar por casi cualquiera (menos por su madre y el amante de esta, claro).


The young Pope


Tardé en empezar a verla, porque como ya sabes, no creo en ningún dios y pensé que sería una especie de biografía de algún Papa especialmente interesante para la iglesia católica.

Pero no. Es un Papa hipotético, Pío XIII que les da en todos los morros a cardenales, monjas, obispos y fieles. Nos muestra un Vaticano lleno de tejemanejes, espías, traiciones, secretos e intereses económicos. Y al Papa este sólo le importa dios, su Dios. Quiere que todos los católicos vivan por y para ese Dios. Y no pasa por el aro de ninguna de las cosas que se supone que debe hacer o decir. Es duro, cabezota, cruel y tiene (o cree tener) claro qué hacer y cuándo hacerlo. Me gusta la acidez de ese personaje y su punto de locura.

Y se nota que los cardenales no leyeron Los reyes malditos de Maurice Druon, porque si lo que querían era un "Papa de tránsito" para que estuviera en el Vaticano mientras ellos llevan a cabo planes para elegir otro a su gusto, deberían hacer como narra Druon que se hizo para elegir a Juan XXII, eligieron al que vieron más viejo y enfermo (sólo que les salió el tiro por la culata). Pues estos al no saber a quién elegir, van y eligen a uno joven. Ains. Ah, además es el primer Papa americano.


Westworld


Una serie basada en una película de los setenta titulada Almas de metal. Un parque temático que reproduce el lejano oeste americano y en el que "trabajan" robots, cada uno con su rol propio (el sheriff, la chica candorosa, el padre protector, las chicas de la cantina, etc). Los visitantes eligen qué experiencia quieren vivir y pagan por ello. Así, pueden enfrentarse en duelos a mediodía, seducir a jóvenes dulces o asistir al robo de un banco "a la antigua usanza". Pero (tiene que haber un pero para que haya serie) los robots empiezan a hacer cosas raras, a salirse de las historias que tienen programadas...

Hay una secuela de la película original, titulada Futureworld.

Sólo vi el primer episodio. Me gustó, la ambientación, las historias, el puntito parecido a Los juegos del hambre... Pero esa noche tuve pesadillas. Porque cuando un robot es creado o bien se estropea y hay que arreglarlo, aparece esto:


Y en mi pesadilla en lugar de ese pseudorobot aparecía el cuerpo de alguien muy querido para mí. Le arreglaban lo que tenía mal, le curaban, le abrían el cráneo para reajustar lo incorrecto... y el resultado era alguien que hacía y decía cosas terribles, que me asustaban.

Así que dejo la serie en barbecho para más adelante, cuando deje de comportarme como una niña pequeña y afronte mis miedos como adulta que (teóricamente) soy.



domingo, 25 de diciembre de 2016

El abuelo, 1998



Estamos en navidades, fechas para estar con la familia y todo eso. Como este año en mi caso no ha sido posible y he pasado el fin de semana con el nano, como siempre, pues me he dicho "vamos a ver El abuelo, qué mejor momento que este".

La verdad es que tenía ganas no de ver la película si no de leer el libro de Pérez Galdós. Lo que me frenaba era el hecho de que según tengo entendido la historia está escrita como una pieza teatral. Y aunque seguramente me odies por lo que voy a escribir, a mí me cuesta mucho leer teatro, las anotaciones sobre escenografía y demás me impiden centrarme en la historia.

Después de verla y buscando alguna imagen con la que ilustrar la entrada, me he enterado de que inicialmente fue una miniserie de dos episodios, que después unieron para presentar en forma de película.

Me ha gustado. Todos los personajes están muy bien presentados, desde el interado que sólo quiere medrar, hasta el político que antepone su carrera a la vida privada, pasando por tan dispares personajes como un abad que se aviene a cometer una gran maldad en aras del "espíritu cristiano" o la pareja de agricultores que imponen su mezquindaz sobre los que creen más débiles que ellos.

Pero indudablemente, el personaje que me ha enamorado es el interpretado por Rafael Alonso, don Pío, el profesor de las dos niñas que co-protagonizan la película. Es un personaje todo bondad y generosidad, que se hace amigo de "el abuelo", quien tiene un carácter totalmente distinto al suyo. Es muy interesante la escena en la que el maestro confiesa su debilidad (la bondad) al abuelo, coincidiendo ambos en que esa característica es extremadamente peligrosa y hace que su vida sea todo lo terrible que es.

Otra cosa que me ha encantado y mucho, es la banda sonora. Esa preciosa música unida a los paisajes tan verdes o a determinadas escenas intimistas me resultó perfecta. Aquí te dejo un enlace por si te apetece escucharla.

He disfrutado las dos horas y poco que dura. Así que te la recomiendo para alguna tarde o noche que no sepas qué ver.

sábado, 24 de diciembre de 2016

Navidad, regalos y esas cosas


En estas fechas se suelen hacer muchos regalos. Hay quienes lo hacen en enero, por el día de reyes y hay quienes lo hacen por nochebuena. En mi familia, es tradicional dar los regalos en nochebuena, los de los mayores justo un minuto después de medianoche y los de los niños, para cuando se despierten.

Este año como estamos el nano y yo solos y él lleva más de dos meses mareándome con un regalo en particular, decidí adelantar unas horas el momento y ya se los he dado esta mañana.

Para quienes aún no habéis comprado nada a la familia, amigos y demás, os dejo un consejo en forma de viñeta humorística que me enviaron hace unos días:



Pasa un feliz fin de semana y disfruta cada momento.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

El asirio, Nicholas Guild


Novela histórica. Si te gustan las historias de guerras, de tácticas en batallas, de batidas por montañas y valles, graduaciones militares de la antigüedad, esta es tu novela.

Además de todo eso, se le añaden intrigas palaciegas y un amor imposible.

Dicho así no suena mal, ¿verdad?. Y realmente no lo está, de otra forma no me habría leído las más de quinientas páginas en dos días (a ratos sueltos). Pero me ha parecido demasiado. Demasiados detalles tácticos, demasiado darle vueltas al mismo pensamiento, el bueno demasiado bueno e inocentón pese a lo que fue su vida en su infancia y adolescencia, todos los malos son básicamente o estúpidos o imprudentes, lo cual me sorprende ya que es complicado llegar a ser líder de un pueblo si se tiene esas características (aprovecho para saludar a Mariano, otro claro ejemplo de que nada es imposible). La cuestión es que hay demasiado de todo. Demasiadas batallas, demasiados soldados, demasiada sangre, demasiados tropiezos... y la historia de amor es sumamente increíble. Por poco creíble, no por extraordinaria. Un niño de seis o siete años se enamora perdidamente de una niña que sabe que no podrá ser suya nunca. Y ese amor perdura durante años y años, aunque tal como lo presentan no hay quien se lo crea, porque el protagonista está más centrado en pelear que en cualquier otra cosa.

No olvidemos a su esclavo, al que deja libertad para que haga los negocios que le dé la gana. A medias las ganancias. Pues menudo esclavo, ¿no?. Una pensaría que al serlo, todo sería para su Amo, pero parece ser que es un esclavo muy especial. A mí me resultó especialmente simpático.

Y después de leer lo anterior pensarás que no me ha gustado nada. Y mi respuesta es: ni sí ni no. Me gusta la base, lo que es contar cómo era la sociedad asiria, sus costumbres, las distintas distinciones entre las personas, cosas así. Lo que me desespera es la forma en que lo cuenta el autor. Cansino a más no poder.

Una vez, hace ya mucho tiempo, de hecho no recuerdo si fue en este blog o en el que tuve anteriormente, me quejaba de cómo se escribían las escenas de sexo en algunas novelas. "El turgente miembro masculino que invadía la cálida y húmeda sedosidad del centro femenino" y chorradas por el estilo. Pues bien, aquí se hace algo parecido, porque a este hombre es "introducir su triangular lengüecita en la boca de Tiglath" y ya "su miembro se vuelve duro como el acero". Vale, que no quieres utilizar palabras o términos un tanto crudos, lo entiendo. Pero cúrratelo, no digas una y otra vez lo mismo. Y tal como sucede con el sexo, otro tanto con las batallas y las heridas de guerra, son tan repetitivas que te dan ganas de saltártelas directamente porque estás todo el tiempo con la sensación de haber leído ya ese fragmento, sólo cambian los nombres.

Hay una segunda parte de la historia que no voy a leer. Porque hay mucha más paja que grano en esta novela y miedo me da una "segunda parte".

¿Te lo recomiendo? Si tienes mucho interés en conocer las costumbres de los asirios, sí. Si no, pues no. Puestos a leer una "sociedad novelada" me sigo quedando, de lejos, con Azteca, de Gary Jennings

lunes, 19 de diciembre de 2016

Navidad

Normalmente paso la navidad y el fin de año sola. En navidad mi niño suele ir a casa de sus abuelos paternos (este año cambiaron la fecha, no sé el motivo) y en fin de año suele ir a Vigo a pasar esos días con mis padres, hermanos, sobrinos y demás.

Tal como cuadran las fechas este año y por los días en que mis ex-suegros prefieren estar con él, pasaremos navidad y reyes juntitos los dos.

No me gustan las navidades en general y estas en particular. Hay cosas que pasaron y otras que están pasando y hacen que en general en mi familia estas fechas sean bastante tristes.

Aún así pasan cosas buenas. Una de ellas es que este año la mesa estará convenientemente decorada, gracias a las profesoras del colegio San Luis Romero, de Carballo, que me han regalado este centro de mesa, hecho por ellas:


Doy el nombre del colegio porque venden los centros, para recaudar fondos para excursiones y demás gastos que se suelen tener, ya sabes. Supongo que te pillará un poco a desmano para comprar uno, pero por si acaso, ahí queda dicho.

Este es el plateado, también lo hay en versión roja y azul.

Le pregunté a mi hijo qué cena quería para nochebuena, algo que fuera especial para él, que le apeteciera especialmente. Y así, señoras y señores, la noche de nochebuena en mi casa cenaremos... pizza!!! Pero no pizza casera ni pizza de una pizzería, no. Quiere específicamente pizza pre-cocinada. Pues vale. De postre, turrón de chocolate crujiente, que es el único que le gusta. El resto de turrones ni los prueba, porque "tienen cosas", pero este crujiente, que tiene el arroz inflado (o lo que sea), lo come feliz.

Los regalos, el 24 por la mañana. Sí, ya sé que normalmente es por la noche, pero llevo más de dos meses escuchándole hablar del maldito videojuego y creo que no aguantaría todo el día contestando "aún no, es por la noche, no, más tarde", etc.

Y fin de año, solita. Bueno, no, solita no. Tengo una lista enorme de películas que ver y libros que leer. Por supuesto, llegado el momento no leeré ni veré nada de eso, pero la cuestión es estar bien.

Espero que tus fiestas sean felices, agradables, divertidas y con montones de ilusión.




martes, 13 de diciembre de 2016

Ana y el rey de Siam, 1946




Llegué a esta película partiendo de la serie Westworld (que aún no vi pero tengo intención de hacerlo dentro de muy poco tiempo). Westworld está basada en una película de los años setenta titulada Almas de metal. En esa película Yul Brinner tiene un papel. Recordé que me había gustado, en su momento, Ana y el rey, pero no la protagonizada por Jodie Foster, si no por Yul Brinner en el papel de rey.

No la encontré y después alguien me dijo el motivo: lo que yo recordaba no era una película si no una serie. Que, por cierto, no encontré por ninguna parte.

Pero en esa búsqueda encontré esta otra, Ana y el rey de Siam. Muy clásica. Los vestidos de ella increíblemente incómodos por lo voluminosos que eran. Y él al lado de Yul parecía una caricatura más que un egoísta y malcriado rey acostumbrado a que nadie le lleve la contraria.

Aún así, me hizo pasar un rato entretenido, es una película que alguna gente denominaría "blanca", muy familiar, muy de verla por televisión todos juntos. Cómoda sería otro adjetivo que se le podría aplicar.

Pues eso, una noche viéndola y disfrutando la sensación más que la película en sí.

Quien pierde paga, Stephen King


Me gusta leer novelas de este autor. O me gustaba, porque las últimas que había leído me habían defraudado un poco, como si hubiera perdido ese toque especial que tenía. No es que fueran malas historias, no, es que esa forma tan especial de hacer que te metas en la trama, no la sentí.

Así que ponerme a leer este libro fue un poco por impulso. Después leí que lo presentaban como una segunda parte de Mister Mercedes. La verdad es que no es así. Sí que aparecen los protagonistas y el atentado con el coche que cuenta ese libro, pero se puede leer tranquilamente "suelto". Tanto en Mister Mercedes como en Quien pierde paga, las tramas quedan resueltas. Aunque en este último no es que deje algo en el aire precisamente, pero sí algo que da pie o puede dar pie a otra novela con los mismos personajes. Y con un cierto toque añejo, como a Carrie.

Es otra faceta de Misery. Una historia entre un escritor y un fanático de las novelas que escribe. En este caso las cosas son aún más violentas y oscuras que en Misery. No se trata de una enferma mental que tiene secuestrado a su autor favorito. Hay dos puntos temporales separados casi cuarenta años. Y hay asesinatos, robos, tesoros, rabia y locura. Vamos, que está entretenida :)

Lástima que no haya leído nada suyo que me cautivara tanto como It o Apocalipsis. Pero bueno, como lectura para pasar un rato entretenido, está muy bien. Sobre todo al final, que en mi caso, empecé a leer más rápido como intentando hacer que ciertos personajes se dieran más prisa en hacer lo que debían.

Uf


El insomnio que sufría desde hace como un año, se evaporó al empezar a ir al gimnasio regularmente. Pero este fin de semana volvió a aparecer, así que esta mañana me levanté muy muy cansada. Y me planteé el no ir a mi hora y cuarto de ejercicio diario.

Pero por otro lado, sabía que si cedía hoy, mañana podría pasar lo mismo y entraría en una espiral de dejadez, así que me cogí mi bolsa de gimnasio (que es más bien un bolso enorme) y ale, al tajo.

Y como yo soy "así", en lugar de mi hora y cuarto, estuve casi dos horas. De hecho, fue mi "entrenadora" la que dijo que era suficiente por hoy. Ya sabes, si no quieres caldo, siete tazas.

El resultado es que a partir de la comida casi no podía moverme, me dolía todo, sobre todo las piernas. Y miedo me da cómo me levante mañana, ains. Sea como sea, iré a hacer mi hora y cuarto habitual. Aunque me temo que iré a cámara lenta :)

Moraleja: no fuerces a tu cuerpo, porque se vengará de ti.

jueves, 8 de diciembre de 2016

A girl walks home alone at night, 2014





Cuando me hablaron de esta película sólo me dijeron que era muy original y que estaba rodada en blanco y negro. Y después de haberla visto, me alegra el que no entraran más en detalles, porque si me dijeran más sobre los personajes, el ambiente, los hechos, seguramente no la habría visto.

Y me hubiera perdido disfrutar de ella. Porque hacía tiempo que no acababa de ver una película sonriendo y con la sensación de haberlo disfrutado. Hay varias escenas que me encantan. Y los juegos de luces, sombras y brillos hacen que haya planos preciosos.

Y la historia... bueno, voy a hacer como me hicieron a mí y decirte que para saber más, tendrás que verla. Te aconsejo que lo hagas así, sin buscar sinopsis ni información adicional, para ir sin prejuicios y dejarte llevar por lo que ves.

Original, original, pues no es tanto como me habían contado. No es la típica película comercial, eso sí.

Si la vas a ver, no curiosees antes por ahí o te perderás lo mejor.

martes, 6 de diciembre de 2016

Las Médulas


Ayer me pasaron unas preciosas fotos de un lugar igual de bonito e interesante: Las Médulas, en la comarca de El Bierzo, provincia de León.

Así que aprovechando que tengo esas fotos, como hoy es el cumpleaños de Isi, pues entrada dedicada a ella y a ese trocito de su tierra. Feliz cumpleaños, Isi!.

Ya sé que los propósitos de año nuevo se suelen hacer el 1 de enero, pero me adelanto y quiero volver a retomar las felicitaciones de los cumpleaños de la gente, que es algo que, junto con otras costumbres y cosas mías, había dejado un poco de lado.

Así que si estás en mi lista de cumpleaños, ya sabes que cuando llegue tu día te tocará aguantar mi felicitación.

Ya corto el rollo y te dejo las fotos, cortesía de Chelou. Si quieres saber algo más sobre el lugar, hay muchos sitios en los que buscar información, como por ejemplo aquí.




jueves, 1 de diciembre de 2016

Las cuatro estaciones de las chicas Gilmore, miniserie


Amy Sherman Palladino estuvo implicada en todas las temporadas de la serie "Las chicas Gilmore", salvo en la última. Esto hizo que al parecer le quedara una espinita clavada porque el final de la serie no fue tal como ella había pensado.

Y como quería quitarse esa espinita, pues diez años más tarde reúne al reparto casi al completo de la serie y hace estos cuatro episodios (uno por cada estación del año), con la idea de finiquitar la serie a su gusto.

Es como una segunda parte y ya se sabe lo que se dice de ellas... nunca fueron buenas. Para muestra, este botón. Y mira que me encanta esa serie (sí, ya sé que no me pega ni con cola, pero me encanta, quizás por ciertos personajes un tanto particulares), pero ni así.

No he sentido que se hubiera acabado nada. Los personajes han cambiado, están como forzados. Rory no es ella misma ni de lejos, se dedica a ir de un continente a otro y de novio en novio y tiro porque me toca. Lorelai hay planos en los que está horrenda y mira que es una mujer muy muy atractiva. No tiene sentido nada de lo que les ha ocurrido a los personajes. Y no cuentan realmente nada, es como dar vueltas y vueltas y vueltas acabando siempre en el punto de partida.


Realmente estaba esperando este estreno. Y la decepción ha sido monumental. Casi me alegro que Amy no se haya ocupado de la última temporada de la serie, visto lo visto.

No puedo recomendártela por muy fan que puedas ser. Stars Hollow ha perdido su magia, definitivamente.