domingo, 30 de octubre de 2016

Samaín


A continuación copio un extracto de http://www.sabersabor.es/inmersioncultural/galicia-cedeira-y-el-samain-la-noche-celta-de-los-difuntos/

Samaín, una fiesta druídica que se remonta a los tiempos oscuros anteriores al cristianismo y a la cultura impuesta por los pueblos civilizados.

 Olvidada casi por completo, la fiesta de Samaín comienza hoy a recuperarse y a celebrarse en un número creciente de parroquias. Los ancianos de localidades como Noia, Catoira, Cedeira, Muxía, Sanxenxo, Quiroga o Ourense todavía recuerdan una tradición coincidente con los días de Difuntos y Todos los Santos, y que consistía en la elaboración de feroces calaveras confeccionadas con una cubierta de calabaza: son los famosos melones, o calabazas anaranjadas de Cedeira; los calacús en las Rías Baixas, o los bonecas con remolacha en Xermade (Lugo). En Cedeira la técnica era siempre la misma, y consistía en vaciar con gran paciencia las calabazas colocándoles después dientes de palitos y una vela encendida en el interior, con el fin de espantar a los malos espíritus en las noches de transición entre el verano y el oscuro invierno.

 Durante la noche del 31 de octubre los druidas se desplazaban hasta los bosques más alejados y recogían bayas de muérdago, una planta parásita que crece en las ramas de los árboles. Para ello utilizaban cierta hoz especial, fabricada de un material sagrado y considerado símbolo de pureza en la tradición celta: el oro. Tras la recolección depositaban las bayas en un pequeño caldero, donde más tarde se efectuaría la cocción de pócimas curativas y mágicas destinadas, entre otras cosas, a las prácticas de adivinación. Los vecinos acudían a los druidas para obtener pronósticos sobre aspectos tales como casamientos, la incidencia del tiempo o la suerte que había de depararles el futuro. Se tiene constancia de un rito adivinatorio que ha sobrevivido hasta fechas recientes y que consistía, curiosamente, en “pescar” y pelar manzanas: para ello se sumergía una cantidad variable de estas frutas en un recipiente amplio, a fin de que cualquiera que quisiese probar suerte se acercara a atrapar alguna de ellas. Aquella persona que lo lograse en primer lugar sería la primera de la aldea en casarse. Finalmente se procedía a pelar las manzanas en la creencia firme de que cuanto más larga fuera la mondadura, mayor sería la vida de quien la peló.



Por cierto, ahora se tallan calabazas para poner velas dentro. Originariamente, los celtas hacían lo mismo, pero en lugar de calabazas, utilizaban los cráneos de los enemigos abatidos en batalla.

Y una nota musical relacionada:  https://www.youtube.com/watch?v=rGwUpsyDJTk

Feliz Samaín!!!!

Edito para añadir una curiosidad personal y es que me siento "más celta" en dos momentos especiales del año: en el solsticio de verano y en Samaín. Y hoy quise compartir contigo uno de ellos. Ah, no tengo ni calabaza tallada ni cráneo de enemigo... de momento.

4 comentarios:

Margari dijo...

No sabía yo mucho de esta fiesta así que muy instructiva esta entrada. Gracias!
Besotes!!!

osheaa dijo...

Tengo una especial querencia por las tradiciones en general y las de mi tierra en particular. Creo que es bonito conservarlas, es una especie de nexo de unión con nuestras raíces.

Biquiños!

Isi dijo...

Ains cómo me gustaría ir al bosque de noche a recolectar muérdago y leer el futuro... Sería guay viajar en el tiempo de vez en cuando para ver las tradiciones que más nos llaman la atención jeje.
Gracias por la entrada.
Besotes!

osheaa dijo...

Gracias a ti por leer :)

Biquiños!