martes, 27 de septiembre de 2016

De triste resaca electoral



4 comentarios:

Margari dijo...

Empiezo a plantearme en serio si hay votos comprados, porque cada vez me cuesta más entenderlo... En fin...
Besotes!!!

osheaa dijo...

Tras cerrar el colegio electoral, ir abriendo los sobres de las papeletas y ver cómo iban amontonándose... no sé, no lo entiendo. Lo más curioso es que al día siguiente y hoy mismo, todo el mundo estaba contrariado con el resultado y aseguraban no haber votado a ese partido político. Y te aseguro que al menos en la mesa en la que estuve, no hubo trampa ni cartón, ganaron por goleada, casi triplicando el número de votos de la siguiente fuerza política más votada (en mi mesa, digo).

En fin...

Biquiños!

vlankilla dijo...

El PP tiene muchos votos de gente que no sabe lo que vota (Residencias de ancianos, por ejemplo) pero con todo y con eso no salen las cuentas y hay mucha gente (demasiada) que no sabe dónde tiene la mano derecha y no se paran a plantearse quiénes son, a qué clase pertenecen y qué es lo que de verdad conviene al mundo.

Me da mucha pena y mucha rabia lo que está pasando. Han estado tanto tiempo en el poder que han manejado a su antojo la educación y los medios de comunicación, el resultado es el que estamos viendo ahora mismo.

Yo, por mi parte, he virado a una radicalidad que ni siquiera en mis años adolescentes sufrí, y ahora no quiero saber nada de la gente que apoya a un partido así, que pone en peligro el pseudo estado de bienestar que habíamos adquirido, y para el que no es importante que los pobres y los obreros (el grueso de la población) dispongamos de servicios tan básicos como una educación y una sanidad dignas. Porque no solo el culpable la mano ejecutora, sino que los culpables también son los que lo legitiman.

osheaa dijo...

Durante unos años estuve viviendo en un pequeño pueblo, donde la noche antes de las elecciones, el concejal residente allí, iba casa por casa repartiendo el sobre cerrado ya con la papeleta dentro y diciendo que eso era lo que había que votar si no querían que se les quitaran la paga o la cuota láctea (ya hace años de eso), cosas así.

Me convertí en una especie de bicho raro por no bailarle el agua a la mujer del alcalde, al alcalde y a los funcionarios del ayuntamiento. Y así seguimos.