viernes, 19 de agosto de 2016

Fracture, 2007






Había visto ya esta película, hace algunos años. No recordaba los detalles ni el final, así que en cierto modo fue como verla por primera vez. Y en este segundo visionado, me di cuenta del motivo por el que me había gustado: Anthony Hopkins hace de un pseudo Hannibal Lecter. Los gestos, las entonaciones, ese punto de soberbia basada en sus conocimientos, el enfrentamiento con el abogado arribista... todo era muy Lecter.

En mi opinión, su papel es lo mejor de la historia. En sí misma, es otra más de abogados, fiscales y juicios. Sólo que esta vez, partimos del acto mismo del asesinato, vemos quién es el autor de los hechos y todo lo que sucede a continuación. Me encanta la manipulación que el personaje de Hopkins hace sobre el fiscal, la forma en que utiliza su ambición y su ego para convertirlos en un arma a su favor.

Una película entretenida, que por alguna extraña razón me despertó las ganas de volver a ver Drive, protagonizada por el actor que hace de fiscal.

Tenla en cuenta como opción ligera para una noche de lo que queda de verano. Si quieres.

No hay comentarios: