lunes, 29 de agosto de 2016

27 vestidos, 2008


Hace unas semanas, hablando con alguien por teléfono acerca de Juego de tronos, me encontré diciéndole que prefiero ver un cuerpo femenino desnudo que uno masculino. Me refería únicamente a la estética, ya que para mi suerte o desgracia, soy heterosexual (me encantaría ser todosexual, pero hay cosas que una no puede elegir, se es como se es).

Con eso quise decir que aprecio la belleza femenina. Al igual que muchas otras clases de belleza, como paisajes, nubes (sabes que soy forofa de las nubes y los árboles), etc.

También sabes que de cuando en cuando tengo mis momentos de lo que yo llamo "rulos y bata de guatiné". En ellos leo novelas románticas de esas que él es maravilloso y ella bellísima y acaban casados y felices. O veo el equivalente en película.


En esta película se aunan las dos cosas: belleza femenina (para mi gusto esa cara es preciosa, y su sonrisa más todavía) y película romanticona de la que ya sabes el final nada más leer el título.

Lo peor de la película no es que sea de esas que te dan la impresión de haberla visto ya varias veces y con todas las variantes posibles. Lo peor es el humor, o más bien el intento de que tuviera puntos de humor. Esas escenas me parecen desastrosas, la verdad. Sobre todo hacia el final, con la relación entre las dos hermanas, es una suprema idiotez.

Por lo demás, cumple sus expectativas: ver una película romántica y quedar con la sensación de "esto no voy a volver a hacerlo más" (lo cual significa "no volver a hacerlo más hasta la siguiente").

Pues si a ti te pasa lo mismo y de cuando en cuando tienes el síndrome rulos-bata, esta no la veas. Hay otras mucho más divertidas.


2 comentarios:

Isi dijo...

Me encanta lo del síndrome de rulos y bata, me lo voy a agenciar jejeje. Yo lo tengo cada poco. Vamos, que ya es enfermedad crónica.

osheaa dijo...

Creo que es algo habitual en todo el mundo, lo aceptemos o no. Y mejor disfrutarlas, digo yo :)

Biquiños, Isi