jueves, 30 de junio de 2016

Escribir


Hace mucho tiempo, pero mucho mucho que no escribía nada que no fuera una entrada del blog.

Cuando mi niño acabó Educación Infantil, escribí una cosilla para su profesora, que gustó al resto de las madres y que incluyeron en el regalo que se le hizo al final del último curso.

Este pasado junio, mi hijo acabó cuarto curso de primaria, con lo que el curso que viene habrá una nueva mezcla de alumnos y nueva tutora (a no ser que tenga la suerte de que le toque la misma que los dos últimos años). Una de las otras madres me preguntó si podría hacer algo similar, escribir algo para adjuntar con el regalo que le habían encargado y fotos de los niños. Dije que vale, pero que no prometía nada, porque estaba bastante oxidada.

Así que esa misma tarde me senté ante un .txt en blanco, pensé en los dos últimos cursos, en su tutora y en todo lo que había hecho por los alumnos, y me puse a escribir.

Como siempre, tirando para adelante, sin repasar ni nada (que si no, borro todo). Acabé, cerré y envié por mail el texto a la madre que me lo había pedido. Le dije que si no gustaba, no pasaba nada, que me lo dijera sin problema.

El caso es que después de mucho tiempo, estoy planteándome volver a escribir mis chorradillas de siempre, lo que se me ocurra cuando se me ocurra o simplemente cuando tenga ganas de poner algo sobre la pantalla, sin más.

No será hoy ni mañana, no te asustes. Pero bueno, creo que al fin y al cabo, será.

Canción


Porque hoy me siento un poco "así". Porque sí. Y porque me gustó cuando la escuché, como banda sonora de una película.

https://www.youtube.com/watch?v=Mk7-GRWq7wA

viernes, 24 de junio de 2016

Ayuda (sí, otra vez)


Soy la típica persona que, cuando algo le gusta, no lo cambia. Además no soy nada dependiente de nuevas tecnologías ni nada de eso. Así que cuando empezaron a aparecer los teléfonos esos que parecen más bien una tablet, yo me mantuve con mi Nokia de toda la vida, ya sabes, llamadas de voz, mensajes de texto y punto.

Pero este año me di cuenta de que es muy práctico. Por ejemplo, a mi hijo "se le olvida" el libro que necesita para hacer los deberes, sólo tengo que enviar un mensaje a otra madre y me envían la imagen de las páginas de los deberes. Otro ejemplo, hay montones de noticias y avisos que me he perdido porque no estoy en el grupo de whassap (o como se escriba) de madres y profesores. Y la gota que colmó el vaso, fue el día de las elecciones por la jornada única escolar, que recibía las noticias a última hora.

De todos esos motivos y algún otro que queda en el tintero, lo que más me empuja a cambiar de terminal es el primero, porque mi niño es bastante "olvidadizo" en cuestiones de deberes y estudiar. Como él dice, tiene memoria selectiva o sordera selectiva (eso último es no escuchar a la profesora cuando da fechas de exámenes o dicta los deberes a hacer). Sus notas, a pesar de haber aprobado todo, han sido bajadas por no llevar todos los proyectos y trabajos hechos (y por vaguear en clase). Así que, para no perderme nada de eso, está bien pertenecer a un grupo en el que me enteraría de todo lo que tendría que hacer o llevar a clase.

Dicho esto. Mi situación financiera no es nada boyante, con lo cual la posible compra se efectuaría posiblemente en septiembre, justo antes de empezar las clases. He estado viendo precios de terminales libres y son bastante caras para mí. Hasta que di con la marca Wiko. Para lo que yo quiero, un terminal de tipo medio sería más que suficiente, y en esa marca hay precios muy muy asequibles. Pero no tengo ni idea de qué tal funcionan, si son buenos o no. He buscado información en la red y hay de todo, desde quienes dicen que es fantástica la relación calidad - precio hasta los que dicen que no lo quieren ni regalado.

¿Sabes algo tú de esta marca o de cualquier otra que tenga algo aceptable a buen precio? Si es así, por favor, deja un comentario o si tienes mi dirección, envíame un mail, lo que te sea más cómodo.

Gracias!



san Juan 2016


Pues estoy yo tan ida que se me pasó que iba a ser san Juan, que son "las fiestas grandes" del ayuntamiento, las del barrio donde vivo son las de san Cristóbal, dos días a principios de agosto.

Y ayer me encuentro los pequeños campos que hay cerca de casa, marcados con cinta plástica como la de la policía, cada grupo de amiguetes con su montañita de maderos y desechos para quemar anoche.

Hogueras por todas partes y eso que llovía. Algunas aún humeaban esta mañana cuando bajé a comprar el pan. Juerga sin fin, cuando me acosté a eso de las cinco de la mañana se escuchaba música, acompañada de gritos y risas sin parar. Este año se han sofisticado y en lugar de tener un cable de suministro eléctrico desde las casas cercanas, algunos se trajeron un generador, que no cesó de zumbar toda la noche.

Barbacoas delante de las puertas de los garajes, al amparo de la llovizna y un persistente olor a humo, sardinas y carne.

Y esta mañana al salir a la calle, las típicas flores y hierbas adornando los umbrales de los edificios y los portales de entrada.








Se supone que es para tener buena suerte el próximo año, o buena cosecha, lo cual en su momento era lo mismo. Lo que hay que tener es cuidado porque si no, lo que se consigue es un resbalón o una torcedura.

Este año se me pasó el preparar el agua de san Juan para lavarme la cara con ella esta mañana, pero como te digo, soy el despiste personificado últimamente. Será la edad.

Me gustan estas tradiciones, aunque entiendo que haya a quienes le parezcan una tontería. No porque crea en ellas, sino porque me parece que mantener este tipo de cosas da una sensación de continuidad, de raices, no sé si me entiendes.

Hoy es el día de fiesta grande y como todos los años, al menos así ha sido los once años que llevo viviendo aquí, llueve. Otra tradición más que sigue.

sábado, 18 de junio de 2016

Le silence de la mer, 2004









Curioseando por internet, encontré en Youtube esta historia. Mi primer impulso fue dejarlo pasar, parecía una telenovela o algo por el estilo, pero al ver que sólo tenía ocho partes, me dije que podía empezar a ver de qué iba y no perdería mucho tiempo.

Seguramente tendrás ganas de darme una patada en la espinilla o algo por el estilo cuando te diga que me gustó. Fue como ver una danza en la que los bailarines ni se rozan, pero que transmiten toda clase de sentimientos.

1941, Francia ocupada por los alemanes. Jeanne vive con su abuelo en la casona y les es impuesta la presencia de un huésped indeseado: un oficial nazi va a instalarse en la casa. Es un joven educado, atento, que intenta mantener una relación cordial con ellos. Y no consigue arrancarles ni una palabra, apenas una mirada. Mes tras mes, el oficial llega a la casa y charla teóricamente con ellos, que hacen como si no estuviera allí. Hasta que sucede algo inesperado que hace que las cosas cambien drásticamente.

Me gustó mucho, no sé si es porque estoy volviéndome más tonta con los años o que tengo una temporada de idiotez total, pero me gustó y ya está dicho. Ale, ahora si la ves o no, ya es cosa tuya.

jueves, 16 de junio de 2016

Estas últimas semanas...


He estado bastante inactiva por aquí, lo sé. Pero eso no quiere decir que no haya visto, leído o escuchado nada. En el apartado de "ver", he retomado Mentes criminales, quizás con demasiada intensidad. Así que antes de sentirme empachada, por alguna razón que desconozco, he vuelto a ver Downton Abbey, de la cual había visto solamente las dos primeras temporadas. Aun no he acabado, estoy en la sexta y última temporada.

Doctor Foster, otra serie de la que he visto los primeros episodios. Al principio me pareció interesante, pero poco a poco se volvió muy cansina, parada.

Mi lista de películas pendientes aumenta a medida que la de series disminuye.

He leído unas pocas páginas de una novela sobre un hombre que escucha los pensamientos de los demás. La historia empieza con la muerte de su esposa, que también era telépata. Voy lenta, en parte porque no tengo mucho tiempo para leer y en parte porque se me está haciendo un poco indigesta la historia. Ya te contaré cuando la acabe.

En el apartado de escuchar... he descubierto que la música que escuchábamos juntos no me entristece sino que me trae muy buenos recuerdos. Y me anima. Lo cual al principio no llevé muy bien, me sentía culpable al disfrutar de una canción cuando él no puede hacerlo. 

Así que estos últimos días en casa se ha escuchado a AC / DC, Bach, Incubus, Poets of the fall, Metallica, Evanescence, Mozart (aunque no le gustaba nada, pero aguantaba alguna pieza porque sabía que a mí me encanta), etc.

Así que acepto sugerencias sobre series para ver, que parece que si no tengo una lista enorme algo falla.

Summer is coming!

El nombre de la rosa, 1986








La vi por primera vez hace muchos años, tantos que algunos detalles se me habían olvidado. Me alegro de ello, ya que pude disfrutarla casi como si fuera la primera vez.

Después de haber leído una historia infumable sobre unos asesinatos en una abadía, no hay antídoto mejor que ver esta película o leer la novela en la que está basada.

Una buena ambientación, unas buenas actuaciones y una historia que al final es lo de menos, porque se tratan muchos temas alrededor del misterio de las muertes de los monjes. Cómo era la vida en el convento, las diferencias entre las distintas órdenes religiosas, la Inquisición, las relaciones entre monjes y seglares, etc.

Así que si no la has visto, tómala como una sugerencia para pasar una noche entretenida. Y si la has visto ya, nunca es tarde para repetir.

Y si no, siempre te queda leer la novela de Umberto Eco.