martes, 19 de abril de 2016

Kramer contra Kramer, 1979








Matrimonio normal y corriente, con sus altibajos correspondientes, él es publicista, ella madre y ama de casa. El niño es el típico criajo al que le dan pataletas por todo. Pues bueno, un día él llega del trabajo y se encuentra con que su mujer le dice que se va, que quiere ser ella misma, vamos, que se ahoga en el papel de esposa y madre y quiere vivir todo lo que se está perdiendo (o más bien lo que cree que se está perdiendo).

Así que de buenas a primeras, el hombre se encuentra con que tiene que trabajar y criar a su hijo. Hay un período de adaptación, bastante duro para ambos, el niño echa de menos a su madre, el padre intenta hacer malabarismos para estar en todo. Y claro, pasado un tiempo, todo va sobre ruedas, o al menos lo bastante bien como para seguir adelante juntos.

Reaparece la madre, que quiere tener a su hijo con ella. Que le quiere, que le echa de menos, bla, bla, bla. El no quiere que se lo quite, ella quiere llevárselo y todo acaba en juicio.

Te diré que se le nota el paso del tiempo, no es de esas películas intemporales. No obstante, la temática sí que sigue siendo válida. Por un lado, no es lo habitual que una madre abandone el hogar sin llevarse a su hijo, por otra, tampoco lo es que el padre se adapte y finalmente quiera luchar por mantenerle con él. Y en tercer lugar, está la historia de siempre: querer tener hijos pero sólo cuando conviene o apetece. Lo de llevar el día a día, educar, pasar trabajo, dormir poco y demás, enseguida cansa a determinado tipo de personas.

Es una película que se deja ver. A veces chirría un poco por los años que tiene encima, por eso te diría que si quieres ver películas de juicios y demás, no la tuvieras al principio de la lista, a no ser que este tipo de casos en general te interesen especialmente.

2 comentarios:

Margari dijo...

La ví hace años y recuerdo que me gustó. Pero la recuerdo muy vagamente. Y por lo que señalas, no sé si ahora la disfrutaría igual.
Besotes!!

osheaa dijo...

Lo que es la historia, está bien, pero la puesta en escena chirría un poco, se le nota el paso del tiempo. Te sugiero que te quedes con la impresión de haberla disfrutado en su momento.

Biquiños