domingo, 20 de marzo de 2016

Retratos de una obsesión, 2002








Lo primero que me llamó de la  película fue saber que la protagonizaba Robin Williams. Lo segundo fue pensar que era una de esas de "ya la he visto", ya sabes, una de esas en las que sabes lo que va a pasar, quién es el malo, cuándo va a haber una escena de esas de "susto", etc. Dado el título de la película, es lo que yo esperaba, claro.

No es así. Al menos a mí no me lo ha parecido, me gustaría darte detalles, pero sería destriparte  el argumento. Robin Williams hace el papel de un trabajador en unos grandes almacenes. Se dedica al revelado de fotos, ya sabes, lo de "fotos en una hora". Y tiene una cliente habitual que le resulta especialmente agradable y a la que hace precios especiales y todo eso. Y hasta aquí voy a leer.

Tampoco es que sea enormemente sorprendente, simplemente no ocurre lo que una piensa que va a ocurrir.




2 comentarios:

Margari dijo...

La ví hace mucho. Recuerdo que me gustó. Pero ahora mismo no la recuerdo bien. No estaría mal verla de nuevo.
Besotes!!!

osheaa dijo...

Es un papel poco habitual en Robin Williams, y la verdad es que sorprende porque una cree que va a pasar algo que al final no.

Ya me contarás si vuelves a verla

Biquiños!