domingo, 20 de marzo de 2016

La otra, Joy Fielding


Jill está tranquilamente no-disfrutando una fiesta del bufete en que trabaja su marido cuando se le acerca una preciosa muchacha y se presenta diciendo que se va a casar con su marido. Ella piensa que es una broma pero no, habla en serio.

A partir de ahí, Jill va sintiéndose más y más patosa frente a esa chica. Si no dice nada, malo. Si hace o dice algo para intenta bloquear sus intentos de quitarle el marido, malo. Haga lo que haga, sale mal. Haga lo que haga, la otra sale vencedora y la deja quedar mal a ella.

Teniendo en cuenta que David, su marido, estaba casado cuando empezaron su relación, la inseguridad de Jill va en aumento y la influencia de la otra crece en la misma proporción.

Es interesante ver cómo evolucionan los personajes, cómo hay personas capaces de darle la vuelta a las situaciones para presentarlas favorables a ellas y sobre todo, cómo hay gente que engaña a todo el mundo durante mucho tiempo, presentando una cara que no es la real.

Vamos, que me ha gustado.

2 comentarios:

Margari dijo...

El argumento me ha sonado al típico telefilm de sobremesa. Pero por lo que dices en el último párrafo, me has picado. Podría animarme.
Besotes!!!

osheaa dijo...

Es que llegado un punto, te preguntas qué harías tú de estar en su lugar, porque la pobre haga lo que haga, sale perdiendo.

Ya me contarás si al final te animas

Biquiños