miércoles, 21 de octubre de 2015

Meg, Steve Alten



No, no es Meg, la hermana mayor en Mujercitas. Ni Meg Ryan ni nada por el estilo. Meg es un especimen de Megalodon Carcharodon, especie supuestamente extinta y también supuestamente, predecesora de los grandes tiburones blancos.

Meg mide más de veinte metros, está preñada y pesa más que yo, que ya es decir. Nadie hasta ahora ha tenido contacto con ella ni con ninguno de sus congéneres porque habita en lo más profundo de la fosa de las Marianas, a más de diez kilómetros de profundidad, y la capa de aguas gélidas que la separa de la superficie es lo que nos ha mantenido a salvo.

Claro que si las cosas siguieran así, no habría argumento para una novela. De una forma un tanto inverosímil, Meg llega a las aguas superficiales y empieza a zamparse todo lo que se mueve, literalmente.

Vamos, es como Tiburón, pero con una especie de dinosaurio gigantesco.

Lo bueno, es que es entretenida, si obviamos las exageraciones, sobre todo al final. También tiene de bueno que la mayor parte de datos que se da al principio son reales, las inmersiones en la fosa, el encontrar un diente que se data en 10.000 años de antigüedad...

Lo malo, es que cansa. Llega un momento en que "es todo demasiado", si me permites la expresión. Así que a pesar de que al principio estaba tentada de seguir, me temo que me quedaré en el primero de la trilogía. Porque es una trilogía.

En Japón la historia ha tenido tanto éxito que se hace un serial radiofónico en base a ella. Y creo que se está grabando "la película". O sea que el año que viene o el siguiente, será año de tiburón del año de la pera.

Te la recomiendo, pero sólo hasta la mitad. Es donde está lo interesante.

jueves, 15 de octubre de 2015

Ese oscuro objeto de deseo...



He pasado un largo tiempo sin actualizar el blog. Eso no quiere decir que no haya pensado en ti y en contarte cosas. Como que he tenido una conjuntivitis galopante (qué incomodidad), agravada por mi renuencia a ir al médico hasta última hora. Es decir, hasta que tenía el ojo izquierdo hichadísimo y para despegarme los párpados por la mañana hacía falta algo más que meterme en la ducha con agua caliente. Pues eso, que me he hecho un poco la remolona.

Pero como puedes ver, he ido anotando todo lo que he visto y leído para contártelo. El resultado son las entradas que hay hoy.

Quería contarte mi vuelta al oscuro objeto de deseo. Es un poco broma, la verdad. Pero bueno, ahí voy.

Hace mucho tiempo que leo utilizando un lector de libros que me han regalado (gracias otra vez si me lees). Es cómodo, llevas montones de libros juntos y no pesan ni ocupan mucho. La batería me dura mucho, aunque lea todos los días un rato (a veces es más que un rato, lo confieso). Todo ventajas.

Y a pesar de todo ello, a pesar de haberme habituado al lector, no hay nada como tener un libro impreso en las manos. Pasar hojas, tocarlas, incluso olerlas (me encanta cómo huelen los libros nuevos). Pasar los dedos por los lomos, rozando los títulos o el nombre de los autores... todas las cosas que creo que hacemos todos los que disfrutamos de la lectura.

La mayor parte de mis libros impresos están en cajas, en el trastero, a la espera de poder ser bajados, clasificados y guardados a mano. Así que entre unas cosas y otras, hacía tiempo que no tenía uno en mis manos.

La primera sorpresa fue ganar un ejemplar de Confesiones de una heredera con demasiado tiempo libre, en un sorteo que organizó Ex-seminarista yeyé en su blog El infierno es Aquí . Raras veces participo en los blogs que visito, pero esta vez me animé y ale, gané :)

Lo segundo fue el yoga. Más concretamente, las clases de yoga para niños. Inicialmente iba a anotar a mi hijo en judo como actividad extraescolar. Pero me recomendaron las clases de yoga infantil, tanto su profesora de AL como la de gimnasia me dijeron que era mejor para él, así que fue a una primera sesión para probar si le gustaba o no. Y no sólo le gustó sino que le entusiasmó, con lo que ya es oficialmente su actividad para una de las tardes que tiene libres de clases.

Como no hay sala de espera para los padres, no queda otra que dejar al niño y salir. Mi economía no está para pasar una hora tomando café, refrescos o cosas por el estilo y aunque ahora las tardes son aún algo claras, con el tiempo irán refrescando y oscureciéndose. Así que tenía que encontrar algo que hacer o un lugar al que ir durante esa hora. Volver a casa estaba descartado, ya que nada más llegar tendría que volver a salir para recogerle.

La solución fue la biblioteca. Ahora aquí hay dos. La de siempre y la nueva. Curiosamente no sirve el carnet de una para la otra. A la nueva aún no he ido, no sé porqué, la verdad. Pues a lo que iba, la biblioteca queda a un tiro de piedra del local de yoga, así que me fui para allí.

La bibliotecaria se alegró de verme después de tanto tiempo, estuvimos las dos mironeando posibles títulos y me llevé dos libros, uno de Minette Walters que ya había leído y otro de Elizabeth George, que no conocía. Me quedé el resto del tiempo leyendo en una de las mesas, mirando de cuando en cuando el reloj para que no se me pasara la hora de recoger al niño.

Ayer, como aún tenía lectura pendiente, me quedé sentada en un banco, frente a una pequeña fuente, leyendo tranquilamente, aunque a última hora cuando el sol ya no daba allí empecé a tener algo de frío.

Así que ahora tengo ese oscuro objeto de deseo, tanto virtual (lector) como real (libros en papel). Y otra vez he vuelto a hacer algo que no solía hacer nunca: leer dos libros al mismo tiempo, uno en cada soporte.


Oz, serie

 











Serie sobre la vida en el módulo de Em City, en la penitenciaría de Oswald, más conocida como Oz. Seis temporadas, las tres primeras dobladas al castellano, las tres últimas con subtítulos.

Una de las mejores series que he visto en mi vida. De hecho, casi estoy segura de que es la mejor serie que he visto hasta ahora. Totalmente recomendable. Excepto a Isi y a personas muy sensibles.

Deja de leer esto y ponte a verla.

Wanted, 2008









Ya sabes que siempre me quejo de lo exagerados que son los americanos. Me refiero a cosas como por ejemplo que un chaval tenga que ir al psicólogo porque su padre no pudo ir a ver su partido de béisbol o no le dio un beso por la mañana antes de ir al colegio. O que siempre sean los que salvan al mundo de una forma heroica y valerosa (aunque también hay que decir que siempre son los que meten al mundo en líos).

Pues vale. Esta película también podría llamarse "Fantasmada". Balas que hacen giros totalmente imposibles. Golpes y palizas que no dejan huella más allá de un día. Una mujer que se cuelga del capó de un automóvil deportivo y empieza a disparar en posiciones totalmente imposibles (la de la imagen del post aún es normalilla, pero si ves la película te sorprenderá lo que hace).

Aún así y si dejas de lado las hipermegaexageraciones, es entretenida. Le cogí tirria al protagonista en los primeros segundos de la película, así que lo que le hacen después no me da pena ninguna, al contrario.

Y eso, acción y acción y exageración. Wanted es a disparos y peleas como Fast and furious (A todo gas) es a escenas de acción con coches.

Divertida y entretenida si no te la tomas en serio. De palomitas, vamos.

Ultima oportunidad, Harlan Coben



Una novela de secuestros. Un hombre que despierta en el hospital tras más de una semana inconsciente y se entera de que alguien entró en su casa, mató a su esposa, le dio por muerto a él y se llevó a su hija de seis meses.

Días después recibe una llamada de los supuestos secuestradores, pidiendo un rescate. No digo más.

Me gustan los giros de guión en las películas y bueno, en las historias en general. Y esta novela tiene, sobre todo al final, momentos y cosas inesperadas. Al menos a mí el desenlace me ha sorprendido por completo, era algo que no esperaba para nada.

Hay algo de fantasmada en algunas cosas, la forma en que se persiguen unos a otros y las técnicas y forma de librarse en determinadas situaciones. Pero bueno, forman parte de la historia y no deja de ser algo entretenido.

Ya sé que estamos en otoño, pero no puedo evitar pensar que es la novela ideal para llevar a la playa o la piscina y leerla tranquilamente al sol. Supongo que lo que toca es sustituir el sol por una taza de bebida caliente y la playa por un jersey cómodo, abrigado y si es posible, viejo.

Ya me contarás si te animas a leerlo.

Terminator genesys, 2015








Empezaré diciendo que entiendo que haya personas a quienes le haya decepcionado la película. Eso de cambiarlo todo desde el principio puede ser un error.

Pero si ves la película esperando simplemente pasar un rato divertido y entretenido, consigues lo que quieres. Con guiños a las otras de la saga. Con Schwarzenegger siendo "el abuelo" y Sarah Connor la salvadora en lugar de la víctima. Con saltos en el tiempo. Con malos siendo buenos y viceversa.

Pues eso, para los puristas supongo que un desastre. Para quienes la vimos simplemente por pasar el rato y echar unas sonrisas con los "momentos Terminator", ha cumplido.

Por cierto, Kyle Reese, el personaje que se supone que viaja al pasado para salvar a Sarah (y dejarla embarazada de John), un desastre. En el sentido de que nada de salvar, sino todo lo contrario. A veces (y perdona la expresión), era un grano en el culo. Divertido "el abuelo", preguntando constantemente a Sara si ya se han apareado  y la mala leche de ella con cada respuesta.

Una voz en la niebla, Laurent Botti



Una serie de personajes convergen en un pintoresco pueblo francés que tiene una original particularidad: durante el invierno se cubre de una espesa y constante niebla que hace que no se vea nada a dos pasos.

Por si el ambiente de "ceguera blanca" fuera poco, unos años atrás el bucólico pueblecito saltó a la fama al conocerse horrendos crímenes satánicos que llevaban a cabo muchos de sus habitantes.

No es tan malo como parece. Contado así, suena a película mala de serie B. No lo es. De hecho y tal como da a entender el título, casi todo lo que sucede en la historia tiene que ver con la niebla. Hay muchos sucesos paranormales o como quieras llamarlos. Y al autor se le va un poco la mano a la hora de contar algunos sucesos. Pero lo del satanismo y los asesinatos son más una excusa que otra cosa.

Lo peor de la novela es que "no tiene final". No sé si el autor pensaba en una segunda parte, si quería dejar las cosas en el aire para que cada cual pensara lo que quisiera o si simplemente se precipitó al acabarla. El caso es que en las últimas páginas hay un batiburrillo de cosas que se suponen que cuentan lo que les sucede a los principales personajes de la historia. Pero no es determinante, no es un final al uso. Y no sábes "qué pasa".

Sea como fuere, es una lectura que mantiene la intriga, por saber qué va a suceder y sobre todo, qué motivos hay para que esas personas estén donde están y hagan lo que hacen. Lástima del final.

La carta, 1940









Y yo que siempre digo que para no decepcionarte acudas a los clásicos... Pues esta es decepcionante. La peor película que he visto de Bette Davis. Un horror, tanto de guión como de interpretación. Todo exagerado y sin sentido, muy melodramático. El resultado es que acabé pensando "Menuda estupidez".

Lo dicho, decepcionante.

Extraños en un tren, 1951








Y hablando de clásicos, he aquí uno de Hitchcock. Dos hombres, dos desconocidos, coinciden en un tren y uno de ellos le propone al otro "intercambiar sus asesinatos". Es decir, uno mata a la mujer del otro y el otro mata al padre del uno. Como no hay móvil ni se conocen entre ellos, es el crimen perfecto.

Por supuesto, el que lo propone habla en serio y el que escucha se lo toma a cachondeo. Pero las cosas cambian cuando su esposa es asesinada. Después el otro hombre espera que cumpla su parte, cosa que no está dispuesto a hacer, claro. Y ahí empieza el embrollo.

Como casi todas las películas de Hitchcock, es entretenida y en cierto modo, divertida. Y recomendable para pasar una tarde tranquila en casa.

(Como en el resto de ellas, en esta el director hace un fugaz cameo, si la ves, intenta encontrar la escena).

Diez negritos, Agatha Christie



Leí la novela hace años y años. Y desde entonces, vi varias adaptaciones de la historia, hasta que llegó un momento en que en mi cabeza se mezclaba todo, con lo cual decidí volver a leerla.

Como siempre, las novelas de Agatha Christie te dan exactamente lo que esperas de ellas: una historia entretenida y de lectura sencilla.

A veces me gusta releer novelas o volver a ver películas sabiendo ya "quién es el culpable", así puedo fijarme en detalles e intentar saber si hubiera adivinado el final de haberme fijado más en tal o cual cosa.

Seguro que ya conoces la historia, lo de las diez personas atrapadas en una isla y que van muriendo una a una siguiendo los versos de una canción de cuna inglesa. Por cierto que las canciones de cuna inglesas son horriblemente sangrientas, al menos las que se citan en las novelas de Agatha Christie.

Al final no quedó ninguno.

Morir todavía, 1991








Película sobre una mujer que ha perdido la capacidad de hablar y que es la reencarnación de otra que fue asesinada décadas atrás. Claro que durante la primera parte de la película, ella no sabe nada de eso, simplemente tiene pesadillas en las que las tijeras tienen un gran protagonismo. De hecho, las tijeras están por todas partes durante todo el tiempo.

No te la recomiendo. Muy poco clara, muy liosa, aburrida. Endebles argumentos. Lo único interesante para mí, ver a Derek Jacobi de nuevo, un actor al que sólo conocía por protagonizar la serie Claudio (que me encantó en su momento).

Pues eso, ni palomitas ni rato agradable. Mi consejo es que busques otra cosa para ver.

El comité de la muerte, Noah Gordon



El comité de la muerte es el nombre por el que se conoce a las reuniones semanales que tienen lugar en un hospital y en cuyo transcurso se estudian casos de muerte que tal vez hubieran podido evitarse.

Se supone que es una forma de que todos los profesionales de la medicina aprendan de los errores de los demás, aunque realmente se toma como una especie de castigo público en el que los fallos de los médicos quedan al descubierto ante todos los demás.

Hasta aquí todo bien. De hecho la novela arranca con el caso de una chica a la que se le ha transplantado un riñón, parece que todo va a las mil maravillas pero finalmente muere de forma inesperada. Aclaro que los hechos narrados tienen lugar hace décadas, cuando los transplantes de órganos aún estaban, por así decirlo, "en pañales" y se probaban distintos medicamentos y dosis para evitar el rechazo.

Pero... al cabo de unas decenas de páginas la novela cambia de rumbo y se centra en la vida de tres de los cirujanos. Sus amores y desamores, la relación con la familia y demás sustituyen la línea original de la historia. El aspecto médico se deja de lado. El comité de la muerte no aparece más en la narración y sí lo hacen el sexo y las emociones.

Así que en cierto modo, me he sentido un poco decepcionada. Noah Gordon escribe bien, en mi opinión, y la novela se lee de forma rápida y sencilla, pero no es lo que prometen el título y la sinopsis. Yo esperaba algo más centrado en la medicina, en las reuniones y planteamientos de problemas, y lo que he leído ha sido una trilogía de historias de amores y desamores.


Maribel y la extraña familia, 1960








La típica comedia de los sesenta en España, una mujer de vida alegre que de repente y sin darse cuenta, se ve comprometida en matrimonio a un hombre al que no conoce y que tiene una madre y una tía un tanto especiales. De hecho, esos dos personajes son lo mejor de la película.

Humor aparte, da la impresión de que se trata de darle también un aire de intriga, ya que se alimentan las sospechas de que algo raro ocurre con la familia del novio, secretos a medio velar, una habitación en la que nadie entra....

No puedo decir siquiera que sea entretenida o para pasar un rato agradable, me ha dado la impresión de que no ha resistido muy bien el paso del tiempo.