miércoles, 26 de agosto de 2015

Doble cuerpo, Tess Garritsen



Cuando la doctora Maura Isles llega de París, se encuentra frente a su casa todo un dispositivo policial: una mujer ha sido asesinada en un coche aparcado frente a su casa. Y la mujer es exactamente igual a ella.

Así empieza la novela, con un doble misterio para resolver: por un lado, un asesinato y por otro, la identificación de esa mujer que parece una copia exacta de la forense.

Aparte de los misterios, hay un amor imposible con un cura, un atisbo de aventura con un policía, muchas mujeres embarazadas, una mujer entrada en años y esquizofrénica, una psiquiatra obsesionada con la maldad, más mujeres embarazadas, más lazos familiares inesperados, alguien enterrado vivo...

No es de las lecturas que más he disfrutado, al final se me estaba haciendo larga, con todo lo que parece pero no es, con darle importancia a tonterías y dejar las cosas importantes como simplezas.

"Ni pá ti ni pá mí", tú decides si lo lees o no. Empieza bien pero va perdiendo fuelle al pasar las páginas.

lunes, 24 de agosto de 2015

"La" tarta de queso


Después de algunas pruebas que no fueron del todo mal, he dado con la receta de la tarta de queso que queda bien, es fácil de hacer y queda muy rica.

La verdad es que no recuerdo de dónde saqué la receta. A veces busco y anoto recetas de cosas variadas, desde tartas a bizcochos, pasando por galletas, lentejas o asados varios. Las anoto en libretas o en hojas sueltas y cuando me da por ahí, busco a ver qué me apetece hacer.

Pues bien, voy a compartir contigo la receta de la que considero que es la tarta de queso más aceptable que he probado.

Ingredientes:

- 300 gramos de queso de untar (yo utilizo la tarrina de 350 gramos de queso Philadelphia)
- 3 yogures griegos naturales (no te gastes mucho, tras varias pruebas la tarta sale tan bien si son yogures "de marca" como si son de los baratos)
- 8 cucharadas de azúcar
- 3 huevos
- 50 gramos de harina tamizada (yo, muy profesional, lo que hago es añadir una cucharada sopera colmada de harina y punto)

Básicamente se mezcla todo y se mete al horno en el molde untado con mantequilla, durante media hora, a unos 170 grados

La primera vez que la hice, la dejé más tiempo porque estaba muy blancucha, no me cogía color y creía que era por falta de horneado. No, la tarta es paliducha, no está cruda aunque lo parezca.

Está más rica cuanto más fría se coma. Es decir, sácala del horno, deja que enfríe a temperatura ambiente y después métela en la nevera unas horas, antes de comerla.

Si quieres, le pones mermelada, miel o lo que gustes por encima. Pero sin nada más está muy buena. Al menos lo han estado las tres que he hecho hasta el momento.

Ale, a cocinar.

therwis


Esta mañana he ido a hacer la compra. Supongo que todos tenemos un recorrido propio y constante cuando entramos en un supermercado habitual. Yo, al menos, lo tengo. Entrar, pan, charcutería, leche, bollería para desayunos, frutería, pasillo de pasta y salsas de tomate, pasillo de las neveras, bebidas y pasillo de productos de higiene y limpieza.

Una vez descrito mi recorrido, que seguramente no te importará un pimiento, voy al grano.

Entré, fui a coger el pan, cogí número en la charcutería y me puse a esperar. Afortunadamente tenía muy pocas personas delante, así que la espera sería corta.

Había tres mujeres atendiendo a los clientes, cada una en su máquina de cortar fiambre. La que estaba más cercana a mí estaba despachando a una pareja de turistas, por su acento diría que andaluces. Me llamó la atención lo forzada que sonaba la chica, acostumbrada a tratar a los clientes en gallego y poco acostumbrada a hablar en castellano, sonaba muy rara :)

El caso es que la mujer, la cliente, le pregunta a la chica dónde están los chorizos de Lalín (que tienen muy buena fama por aquí). En el mostrador de la charcutería hay siempre como cuatro o cinco recipientes de barro llenos de ristras de chorizos. La dependienta le dijo que los chorizos de Lalín estaban en otra sección del supermercado y se la indicó, para que la señora pudiera ir.

Pero la señora se quedó mirando a los recipientes con chorizos y tuvo lugar la siguiente conversación:

Señora.- ¿Y esos chorizos no son de Lalín?

Dependienta.- No, señora, estos chorizos son de aquí, los chorizos de Lalín están en ese pasillo de allí (indicando con un gesto dónde estaban)

Señora.- Entonces estos chorizos ¿de dónde son?

Dependienta.- Estos chorizos son de aquí, no de Lalín

Señora.- ¿Y qué son cada uno?

Dependienta (muy amablemente al menos en apariencia e indicando cada recipiente).- Pues estos son los que están más curados, estos los más frescos, estos son con picante, estos son mucho más suaves...

Señora.- ¿Y no son de Lalín?

Y ahí fue donde yo tuve mi "momento therwis", en el que tuve que morderme la lengua, los carrillos y hasta la epiglotis para no decirle a la señora que no, que los de Lalín están en otra sección, en ese pasillo de allá, que en charcutería no hay chorizos de Lalín y que los que hay le acaba de decir qué son y de dónde, joer!

No es la primera vez que tengo un momento de esos, hay veces en que las trabajadoras del supermercado me parecen unas santas, sobre todo cuando alguna cliente le dice "dame cien de chorizo, de cualquier marca" y en cuanto la chica empieza a cortar, "uy, ese no será muy fuerte, no?" "uy, no, de ese no, que llevé una vez y en casa no gustó nada" "y no tienes de otra clase?"

Pero lo de hoy fue desesperante. Deberían subirle el sueldo a la chica que atendió a esa señora, porque si fuera yo, ella acabaría en la morgue estrangulada con una ristra de chorizos (y no, no los de Lalín).

Después recordé las entradas del blog de therwis, sobre los clientes de la semana y me di cuenta de que cosas como esa son las que ella tiene que aguantar día sí y día no.

Pues therwis, que los dioses te conserven la paciencia o bien que pongan a tu alcance un arma semiautomática para que puedas desahogarte. Cualquier  persona que trabaje de cara al público se merece un plus en el sueldo, por aguantarnos a los demás.

Tomillo silvestre, Rosamunde Pilcher



Re-lectura.

Como todas las novelas de la autora, no hay grandes eventos, ni personalidades deslumbrantes, sino que los protagonistas son personas normales y corrientes, nada perfectas, con sus gustos y sus manías. El final no es como el de un cuento de hadas ni como el de una novela rosa, no hay música de violines ni pajaritos revoloteando mientras la gente se besa y salen corazoncitos flotando de entre sus labios unidos.

No, aquí hay un hombre egoísta, egocéntrico y al mismo tiempo terriblemente carismático. Una muchacha normal y corriente, que se deja llevar, de las que no saben decir "no" aunque sientan que deberían decirlo. Hay otro hombre a caballo entre dos continentes, con las ideas claras y su vida compartimentada. Hay un par de hombres del campo, cada uno con una personalidad distinta, con sus debilidades y sus excentricidades. Hay gente generosa, hay gente codiciosa, hay gente que cree tener ideales y no los tiene, hay quien encuentra lo que no busca, hay quien se da cuenta de que lo que tiene no es lo que pensaba que era...

Me encanta la cotidianeidad de las novelas de Rosamunde Pilcher. El saber que por las calles de Londres o por "el campo" te puedes encontrar con personas cuyos comportamientos serían los de los personajes de sus historias. La ambientación también es algo reseñable, la forma en que te describe los paisajes, las casas, incluso el clima, la forma en que cae la lluvia o cómo aparece la bruma en las montañas.

Sé que lo que te voy a contar suena a locura, pero leer una novela de Rosamunde Pilcher es en cierto modo, algo sanador, porque te hace sentir bien.

No te recomiendo sólo esta, sino cualquiera de la autora, incluyendo los libros recopilatorios de relatos cortos (y eso que a mí los relatos cortos no me gustan nada de nada). Pues eso, disfrútalo, si quieres.

Un final perfecto, John Katzenbach



Una novela sobre un asesino en serie que además es escritor. Va escribiendo su última obra a medida que prepara los asesinatos de tres pelirrojas a las que ha llamado, originalmente, Pelirroja uno, Pelirroja dos y Pelirroja tres. Distintas edades, distintas profesiones y distintas situaciones personales y emocionales.

El asesino les envía avisos para que sepan que está tras ellas. Empieza con una referencia al cuento de Caperucita roja, y a partir de entonces en la novela se le da el nombre de Lobo Feroz. Pero la verdad es que debería llamarse Lobo Aburrido. Párrafos y párrafos de elucubraciones, de pensamientos y de filosofía, que se supone que será su gran obra maestra pero que definitivamente es soporífera. Las pelirrojas tampoco es que sean personajes que te llamen a empatizar: una doctora divorciada y que lleva una doble vida como cómica de bares nocturnos, una joven viuda que se droga y bebe hasta caer inconsciente, una adolescente cuyos padres se están divorciando y vive en una casita en el campus junto con otras jóvenes con las que no se trata, amargándose la vida.

Y el final tampoco tiene mucho sentido. De hecho no tiene ningún sentido. A diferencia con Sin una palabra, cuyo final no me gustó, en este caso no te recomiendo la lectura, a mí se me hizo un poco cuesta arriba y para acabar además de una forma un tanto descolorida.

Pues eso, que tú decides.

Sin una palabra, Linwood Barclay



Una adolescente rebelde es sacada del coche donde está tonteando con el "chico malo" del pueblo y llevada a su casa casi a rastras por su padre. Llega y se encierra en su dormitorio con un portazo. Duerme la mona, se despierta con una resaca enorme (ha sido su primera borrachera) y se encuentra la casa totalmente vacía. Se han ido todos, su padre, su madre y su hermano mayor. Así, sin más, sin llevarse nada ni dejar una nota ni nada.

Pasan veinticinco años, Cynthia se ha casado y ha tenido una hija, su vida sigue marcada por la desaparición de su familia, sigue sin saber nada de ellos. Ha llegado a ser sospechosa del asesinato de los tres, pero ni hay noticias ni cadáveres ni nada.

Participa en un programa de televisión donde hacen un especial sobre su caso, en plan dramático y todo eso. Y a raiz de ese programa, empiezan a suceder cosas, que le llevarán a saber qué pasó con ellos.

Desapariciones, asesinatos, adolescentes conflictivos, un maleante que cocina huevos y hace un café excelente, un detective privado honesto, una medium deshonesta, una niña con un miedo que me ha recordado mucho a los antiguos celtas: ella teme que un meteorito choque contra la Tierra causando la desaparición de la raza humana, así que no se duerme hasta que revisa con su telescopio el cielo y se asegura que al menos esa noche, no sucederá tal catástrofe.

De la historia, decirte que me gustó todo menos el final. El planteamiento te atrapa, sigues las evoluciones de Cynthia desde que se despierta hasta que llega al colegio y va asumiendo que algo no va bien. Después del salto de esos veinticinco años, parece una persona un tanto inestable, que hace cosas extrañas, siempre en función de lo ocurrido. El marido es el típico perfecto americano comprensivo y paciente y dulce y todo eso.

El final no me ha gustado por la explicación que dan. Vale, lo de la desaparición en sí, puede ser. Pero lo de después ya no. No puedo creer que durante esos veinticinco años pasara (o más bien no pasara) lo que pasó. Las actitudes de los personajes no son nada creíbles. Y hay uno en particular que parece tonto del todo, de verdad. Salvo el final, el resto de la novela es interesante y te va llevando de una teoría a otra, de un personaje a otro, de una forma muy amena.

Te pasas todo el tiempo tratando de entender qué pasó esa noche, tienes tus propias teorías, estás deseando llegar al final para que te desvelen lo que ocurrió realmente. Y te encuentras con lo que pasó, seguido de un gran desaguisado que no te cuento porque sería destripar todo el libro y como me gustaría que lo leyeras, pues no lo hago.

Así que ya sabes, si quieres saber qué pasó, te toca leerlo :)

Lo que he visto estos días... o semanas



Estas últimas semanas, he vuelto a ver un par de películas, de esas de palomitas y pasar un rato entretenido:

Brave, la historia de la pelirroja de abundante melena rizada que quiere cambiar su destino y ser una rebelde

El silencio de los corderos, una vuelta a la historia del psiquiatra caníbal y a la ambiciosa Clarice Starling.



En cuanto a series, sigo viendo en plan cuentagotas Mentes criminales, acabando ya la sexta temporada y sigue gustándome, los casos siguen siendo diferentes unos de otros, aunque ha habido algunos de esta última tanda que no me han gustado demasiado, se centran mucho en uno de los personajes y creo que alargan demasiado la historia.

He empezado a ver Oz, una serie que trata de la vida de diferentes reclusos en la cárcel de Oswald, concretamente en la sección llamada Ciudad Esmeralda. Si el tema te interesa, es totalmente recomendable. La pega es que tienes que ver las últimas temporadas en versión original subtitulada porque no hay doblaje al español. Pero personalmente creo que vale la pena.

He empezado a ver y descartado The whispers (en España creo que se llama Invisibles), a pesar de que en un principio me atrajo, lo de los niños siendo manejados por un ente invisible para conseguir sus retorcidos propósitos era interesante y los personajes, al menos los principales, también. Pero me dio la impresión de que fue perdiendo fuelle a medida que pasaban los episodios y dejé de verla, la verdad.

He empezado a ver y descartado Orange is the new black. Me encanta la idea, me encanta el guión, me fascinan y encantan los personajes secundarios, todos y cada uno de ellos... pero no soporto a la protagonista. De verdad, no la aguanto, arruina toda la serie para mí. El resto, genial, pero ella... insoportable. Así que una serie menos para ver, lamentablemente.

He empezado a ver y descartado Secretos y mentiras, sólo he visto el primer episodio y he tenido la vívida sensación de que todo iría volviéndose en tramas amorosas cruzadas y tonterías enrevesadas y para eso, ya está Mujeres desesperadas.

He empezado a ver y descartado Continuum, una serie en la que una policía viaja "accidentalmente" al pasado (nuestra actualidad) junto con un grupo de terroristas al que intenta atrapar a pesar de los inconvenientes conlleva un viaje en el tiempo de sesenta años. No sé, no puedo decirte el motivo, quizás no la vi en el momento oportuno, pero finalmente la taché de la lista de series para ver.

He vuelto a ver (tres veces más, lo confieso), la sexta y última temporada de Perdidos. Ya sé que a casi todo el mundo le pareció un final decepcionante, que no les gustó, pero a mí me encanta. Es lo que más me gusta de la serie. Ya ves, una es como es.

domingo, 23 de agosto de 2015

Silencio, Thomas Perry



Una novela que disfruté mucho. La historia de una chica que decide pedir ayuda a un detective privado (ex policía) para desaparecer sin dejar rastro, para empezar una nueva vida, borrón y cuenta nueva, ya que le persiguen con el fin de matarla y se ha cansado de vivir con miedo.

Pasan los años y repentinamente acusan al ex prometido de la chica de su muerte, ya que al desaparecer y pasar el tiempo, se le ha dado por muerta. Así, el detective privado se siente en parte responsable de que ahora no la encuentren y se pone a buscarla. Pero también desea encontrarla una pareja de asesinos a sueldo.

Pues bien, lo que más me ha gustado no ha sido la historia de la protagonista sino la de los asesinos en serie, un matrimonio de lo más original, profesionales y muy buenos bailarines. En particular, la historia de Sylvie, que parece más protagonista que el resto de personajes. Me encantó. Lo de menos era si la chica se salvaba o no, lo importante era ver cómo se iba desgranando la historia de la vida de esa profesional del crimen, cómo llegó a ser lo que es, y sobre todo, lo que le depara el futuro.

Es una de esas ocasiones en que deseas que "los malos" ganen porque te son más simpáticos que el resto.

Te la recomiendo si te quieres entretener y si te ocurre lo que a mí, engancharte a un personaje.

Pues eso, ya me contarás

domingo, 16 de agosto de 2015

Secuestro en Nueva York, Mary y Carol Higgins Clark



Una novela escrita conjuntamente por madre e hija. En ella aparece una pareja de personajes protagonistas de varias novelas de Mary Higgins Clark, que son Alvirah y Willy y también un personaje que protagoniza varias otras de la hija, Carol, el personaje es Regan Reilly.

Secuestran al propietario de una casa de pompas fúnebres. Su mujer es una famosa novelista y su hija una detective privado. Faltan dos días para navidad y ale, se lo llevan junto con su chófer. El rescate es de un millón de dólares.

Es la primera novela que leo en la que aparecen los personajes de Alvirah y Willy. Son una pareja de sexagenarios que han ganado la lotería, creo recordar que cuarenta millones de dólares. Y se transforman en detectives aficionados.

Después de leerla, he decidido no leer más en la que ellos sean los protagonistas. No es porque sean malos personajes, es por una especie de repulsión personal. Una mujer que lleva una grabadora en un broche, que quiere ser la típica abuelita comprensiva pero que personalmente lo que me produce es repelús. Reza mucho, demasiado, creo yo. Se entromete en todo, pero "en plan  mal", no es como una Miss Marple, no, es como la típica vecina que todo lo quiere saber y que es capaz de pararte en el rellano o en la calle y preguntarte dónde vas y de dónde vienes, qué llevas en el bolso, etc. Lo dicho, me produce repelús.

En principio parece una novela seria, me refiero a que es un drama policíaco. El secuestro justo antes de navidad, los hijos de la chófer que la esperan en casa para poner el árbol, las familias y los amigos angustiados, lo típico en uno de esos casos. Pero después, cuando se llega a la parte de los secuestradores, es una especie de anticlímax, porque son idiotas, en el peor sentido de la palabra. Ahí es cuando te parece que la historia es una parodia de las novelas de detectives y de secuestros. Pero después cambian a la labor detectivesca de la policía, y se pone seria otra vez. Después cuentan cómo Alvirah intenta ayudar y se pone en plan santurrón y metomentodo. Y después intentan dar la pincelada romántica con dos parejas que se enamoran en el proceso. Un batiburrillo mareante y desagradable, en mi opinión.

Ejemplo de lo chismosa que es Alvirah: se mete en casa de una chica que acaba de conocer y se queda escuchando una conversación telefónica que la muchacha mantiene alejada de ella.

Ejemplo de santurronería de la novela: la mujer del secuestrado está en el hospital porque se ha roto una pierna y mientras tratan de rescatar a su marido y su chófer, Alvirah envía a su cuñada que es monja, a hacerle compañía y se ponen a rezar el rosario (a pasar cuentas, dicen ellos).

Ejemplo de idiotez de los secuestradores: tras obtener el rescate, uno de ellos que va en lancha, se tira al río para darle un beso de despedida en el casco, ya que le tiene mucho cariño a la embarcación y se va a ir del país con el dinero del rescate. Esto hace que la lancha vuelque y que el dinero del rescate se pierda.

Pues eso, que a pesar de que hay muchas novelas de ambas autoras que son recomendables, sobre todo para pasar una tarde entretenida, esta no lo es en absoluto.


Violet, Leigh Greenwood



Tanto para leer como para ver películas o series, tengo que estar de un humor determinado. Quiero decir que no siempre disfruto una historia de amor, o de miedo, o de suspense o dramática, tengo que tener el estado de ánimo adecuado en cada momento. Vamos, es lo que seguramente tú piensas cuando ves la lista de cosas pendientes para ver o leer o escuchar y dices "no me apetece esto, aunque sé que me gustará o que es bueno". Una cosa para cada momento o un momento para cada cosa.

Pues bien, a pesar de no estar de humor romántico, me llamó la atención saber que el protagonista de Violet era manco. El hecho de que "el chico" no sea perfecto, física, emocional y/o económicamente es una rareza. Además la historia estaba ambientada en la época posterior a la guerra de secesión americana, así que ale, a leerla.

Básicamente la historia es de una chica del norte que trabaja en un internado de niñas y un banquero riquísimo que se queda encerrado en el internado a causa de una cuarentena. Por supuesto, se enamoran. Por supuesto, ninguno dice nada al respecto. Por supuesto, hay factores en contra, el principal es que él luchó por el sur y perdió un brazo en la guerra, lo cual le tiene lleno de rencor y amargura. Por supuesto, acaban juntos y felices.

Aparte de que todo lo que sucedía en la historia romántica era más que obvio y esperable, lo que me enfadó fue la ligereza en tratar las consecuencias de la guerra. Apenas quince años después de la disputa, en la que tantísimo se perdió por ambos bandos, nadie es capaz de comprender que un hombre activo que ha perdido un brazo, no sea capaz de superar fácilmente su rencor por todo lo que ha vivido. En la novela dan a entender que lo de la guerra como ya ha acabado, hay que olvidarlo.

Personalmente estoy en contra de olvidar las guerras, de olvidar cómo empezaron y las consecuencias que han ocasionado. Porque si se dejan esas cosas atrás con tanta ligereza, es cuando se crea más peligro de empezar de nuevo. Si somos conscientes de lo malo, lo triste y lo negativo que hay en ese tipo de luchas, si no lo olvidamos, si vemos de frente las heridas, tanto físicas como emocionales, será más difícil empezar otra. O al menos eso creo.

En esta historia es al contrario. Se mezclan norteños y sureños y ambos bandos miran hacia otro lado en cuanto a la guerra se refiere. Todos han perdido familiares, amigos, todos tienen a alguien herido y con secuelas cerca, pero pretenden que la gente haga como si nada hubiera sucedido, como si el cambiar el modo de vida de medio país no fuera nada importante. Y yo creo que sí lo es. Creo que una persona que haya perdido un brazo, o una pierna, o la visión, o que haya visto atrocidades en el campo de batalla, esa persona no puede olvidar y hacer como si nada. Su vida ha quedado marcada por la guerra, es algo que no se puede obviar, entre otras cosas porque dicta su vida diaria.

"Me he quedado ciego y he perdido una mano en la guerra, pero como ha acabado, tengo que ser feliz y hacer como si todo fuera como antes, nada de estar triste ni amargado por lo que me ha sucedido". Más o menos esa es la filosofía de la novela. No es algo que le haya pasado a un personaje, es algo que he escrito yo para intentar que entiendas la actitud de los personajes.

Y sí, vivir en el pasado y amargarte por lo que ha sucedido no lleva a nada, o al menos no a nada bueno, pero creo que la actitud contraria, la de mirar hacia otro lado, es igual de mala. Creo que es imposible no sentir diría que hasta odio por algo que te ha truncado la vida de una forma tan radical. Y creo que superar ese odio o al menos intentar convivir con él es algo que lleva mucho, mucho tiempo, no se puede hacer de la noche a la mañana.

Dicho esto y perdona por el rollazo, otra de las cosas que me han sorprendido de la historia es que el protagonista masculino es manco, pero es capaz de vestirse, desnudarse, hacer deporte y lo que haga falta, sin ayuda. Y sí, ya sé que es totalmente factible, pero yo no pienso en alguien que en la actualidad sea manco, si no en alguien que lo fuera en esa época. Y no sé cómo alguien así sería capaz de ponerse una pajarita o una corbata sin ayuda, sobre todo de anudarlas. O de tirar de una cuerda de una polea.

Otra cosa curiosa es la forma en que se van mostrando los adelantos tecnológicos de la época, como la aparición del telégrafo o del teléfono y la impresión que esas cosas causaban en la gente.

Y ya me callo, que me he explayado demasiado y demasiado mal, me temo.

Si pudieras verme ahora, Peter Straub



Creo que es la primera novela que leo del autor. Conocía su nombre básicamente por asociarlo con Stephen King en dos de sus novelas, que por cierto, no he leído.

La historia es interesante: un adolescente rebelde y su prima un tanto ligerita de cascos. Están pasando las vacaciones con sus madres en el pueblo donde viven otros familiares suyos, lo típico en muchas familias del mundo. Una noche, la prima es asesinada y el adolescente es sospechoso del crimen, pero nadie hace nada al respecto.

Han pasado veinte años. El adolescente y su prima hicieron un pacto, que volverían a determinado sitio del pueblo al cabo de ese tiempo, en ese día concreto. Aunque ella ha muerto, él decide acudir a la cita. Y se encuentra con un ambiente totalmente hostil hacia él. Pero lo peor no es eso, lo peor es que justo cuando llega, empiezan a aparecer asesinadas jóvenes... y él vuelve a ser el sospechoso, sólo que ahora sí que hay investigación al respecto.

No suena muy mal, al menos no para mí. Tenía todas las trazas de ser una novela de esas que te mantienen intrigada, a ver cómo el protagonista se puede salvar o bien cómo se puede demostrar que sí es el asesino.

Pues no me ha gustado ni un poco. No tiene lógica el comportamiento de ninguno de los personajes que aparecen en la historia, ni principales ni secundarios. Todos hacen y dicen cosas sin sentido alguno. Y claro, una piensa que más adelante pasará algo que aclare todo eso. Pero no.

El autor trata de cubrir todo con un ligero velo de "sobrenaturalidad", misterio, venganza y secretos familiares. En mi caso, lo que ha logrado ha sido que deseara acabar de leer de una vez para poder dejar finiquitada la historia. Llegado un punto, ya ni me interesaba saber lo que había ocurrido veinte años antes ni lo que estaba ocurriendo en el presente. No empaticé con ningún personaje, me aburrió.

Así que no te la recomiendo, aunque si la lees o la has leído, te agradecería que compartieras tu opinión.

Del revés (Inside out), 2015







Verano, por tanto época de películas infantiles (la siguiente "temporada fuerte" será en diciembre). Después de ver Los minions, el nano quería ver Pixels, pero a última hora se decantó más hacia Inside out.

Mi primera reacción fue de alegría, ya que al ser de Pixar había muchas posibilidades de que me encantara.

Y la verdad es que mal no está, pero no ha cubierto mis expectativas. Hay quien ensalza su labor digamos pedagógica en cuanto a las emociones, que ve una especie de fabulación que muestra lo necesario que es sentir de todo, hasta miedo, asco o tristeza... y vale, sí, lo que hace madurar a las personas entre otras cosas, es aceptar lo malo, amoldarse a lo que no nos gusta y todo eso. Pero hombre, es una película para niños y puede que el mío no profundice mucho en las cosas, pero con lo que se ha quedado fue con los distintos tipos de recuerdos, que si son profundos, que si son primarios, que si se pueden perder, manchar o destruir. Cosas así.

O tal vez lo que pasa es que me lo planteé como simplemente una película para pasar el rato y disfrutar, en lugar de buscar un fondo filosófico, no lo sé.

El caso es que sí, salí del cine sin pensar que habría pasado mejor la hora y pico leyendo en casa, pero sin la sonrisa y las ganas de ver más que sentí, por ejemplo, cuando vimos Gru 2 mi villano favorito o la primera vez que vi Wall-E.

Lo dicho, que me parece que tanto mi nano como yo somos muy superficiales y no apreciamos el trasfondo de las cosas. El disfrutó de la película y las andanzas de las emociones de la niña protagonista y yo pasé un rato entretenido sin más.

No voy a decirte, como he leído por ahí, que es la película de animación del año ni nada por el estilo, pero sí que si tienes niños o niñas en casa, puede ser una buena opción para pasar una tarde palomitera.

lunes, 3 de agosto de 2015

Una reina en el estrado, Hilary Mantel



La autora dice que es una novela sobre Thomas Cromwell, pero la verdad es que es otra novela centrada en el personaje de Ana Bolena, pero a través de los ojos de Cromwell. A través de su vida, de su trabajo y su familia conocemos una versión más de la historia de la reina Ana.

Cuando comienza, ya está casada con el rey Enrique y acaba justo tras su ejecución. Ana ya ha tenido a su hija Isabel y trata denodadamente de quedar embarazada de nuevo, ya que siente que está perdiendo el interés de su marido. Sólo el darle un heredero varón afianzará su posición en la corte inglesa. Mientras, la reina Catalina agoniza en el semidestierro, sola.

Lo que me ha resultado más llamativo de la novela ha sido la visión que se da de los personajes principales. No muestran a una reina Catalina abnegada, religiosa y "buena", ni a una Ana divertida, sensual, coqueta, ni a una Jane Seymour inocente, dulce y agradable, ni a un Enrique mujeriego, exagerado, infantil.... rompe un poco con los estereotipos que hasta ahora se presentaban de ellos.

Ha sido interesante, diferente.

Aterriza como puedas, 1980









Pues no, no la había visto. Humor absurdo, a veces incluso se pasan un poco. Pero me hizo reir, que era de lo que se trataba.

Referencias a otras películas, como Fiebre del sábado noche. Cameos interesantes (al menos para la época).

Si tienes en cuenta que es una película de 1980, que es humor absurdo y te apetece reirte un rato, te la recomiendo. Sobre todo para ver en compañía, es más divertido.

Independence day, 1996









Hablando sobre "americanadas", me dijo que esta película era la más grande (o una de las más grandes al menos). Así que, picada por la curiosidad y sin esperar gran cosa, me puse a verla.

Y no sé si es porque esperaba algo más exagerado, pero tampoco me pareció mucho más exagerada que todas las otras ocasiones en que los norteamericanos salvan la vida al mundo entero (la mayor parte de las veces, tras ser los culpables de ponerlo en peligro, claro). Los extraterrestres que son muy listos y tienen una tecnología de la leche, pero tontos del bote en cuanto Will Smith hace aparición en escena. El personaje de Jeff Goldblum (o como se escriba), que se marea en un tranquilo vuelo en avión pero que va al espacio tan fresco como una lechuga recién cogida.... Los marcianos que tienen tentáculos cual pulpos, pero cuyas naves están pensadas más para la anatomía de un humano que para otra cosa....

Vamos, lo esperado, una película de palomitas, con tus puntos de humor, su escena que trata de ser emotiva (cuando muere la mujer de alguien, no diré más), los discursos de ánimo a los valientes que se pondrán en peligro por la humanidad, bla, bla, bla.

Película de palomitas y poco más, pero entretenida. Es lo que parece, no engaña, que no es poco.

El francotirador, 2014








Película dirigida por Clint Eastwood. Eso fue lo que me decidió a verla, porque por la sinopsis, nunca me llamaría la atención.

Y la verdad es que no es una mala película. La vida de Chris Kyle, desde su niñez con un padre un tanto estricto hasta que abandona el ejército para estar con su familia (lamentablemente murió al poco tiempo, asesinado). La película se centra sobre todo en la participación de Kyle en la guerra de Irak. Que es donde consiguió su fama y su apodo, por lo letal que demostró ser.

Un punto de vista "muy americano" de la guerra, supongo que es inevitable. Por lo demás, lo único que se le puede reprochar según mi punto de vista, es la lentitud, aunque es de esperar que la vida de un francotirador, teniendo que pasar horas y horas tras el visor de su arma, no pueda ser muy movida.

Pues eso, que bien hecha, pero que esta vez el hecho de tener la "firma" de Eastwood no fue lo suficiente para dejarme contenta por haberla visto. Influye mucho que la temática no me llame mucho la atención, supongo.

Poseidón, 2006











Aviso que si sigues leyendo te encontrarás con algún que otro spoiler de esos, pero la película es tan, tan, tan mala que tampoco pasará nada grave.

Crucero de lujo en fin de año. Pasajeros variados, mucha ilusión, musiquita, partidas de póquer, amoríos y demás temas que suelen asomar en este tipo de viajes. Pero resulta que hay un grave accidente, está claro, porque si no, no habría película.

No chocan contra un iceberg, no. Lo que sucede es que el barco es golpeado por una ola gigante. Tan gigante que consigue volcarlo. Y queda tal cual la imagen de la entrada, cabeza abajo.

Lanzan una señal de auxilio y cierran las compuertas para que casi todo el pasaje quede a salvo en el gran salón. Así, se inundará todo el barco menos esa gran zona, que teóricamente aguantará lo bastante para ser rescatados. Pero un grupo de personas, encabezadas por Kurt Russell, intentarán salir del barco por sus propios medios. Al final resulta ser una buena idea, porque las mamparas aguantan, pero los cristales no, con lo que el gran salón se inunda, ahogándose todos los allí presentes.

El caso es que al poco de volcar, el sistema eléctrico falla y se ve un plano en el que apreciamos cómo el barco va quedando a oscuras, sección a sección. Lo extraordinario es que más tarde cuando vemos cómo intentan escapar los unos y se van a ahogar los otros, hay luces encendidas por todas partes y una iluminación extraordinaria, nada de luces de emergencia ni nada por el estilo.

Además, como el barco ha quedado boca abajo, se supone que se tiene que caminar ahora por lo que antes era el techo. Pues no. La gente sigue caminando por el suelo, como si tuvieran los poderes de Spiderman. Lo único en lo que a veces se nota que el barco está del revés es en los carteles, letreros y pegatinas, que los ponen como deberían estar. Pero no todos, sólo algunos.

Se supone que lo interesante y lo que te mantiene en vilo es la odisea que vive el grupo de escapistas del barco, intentando salir. Pero lo que consiguen es que una de dos: o desees dejar de ver la película o que se maten todos de una vez para ver si así se acaba ya.

Aburrida, llena de errores garrafales, predecible, poco interesante.... vamos, que no te la recomiendo en absoluto.