jueves, 21 de mayo de 2015

Simiente perversa, William March


Recordaba la película, pero hasta que tropecé accidentalmente con la novela, no sabía que tenía un origen literario. Así que me puse a leer, claro.

Disfruté la lectura, es una historia entretenida y si no la conoces, incluso puede que un poco inquietante, por el hecho de que el criminal es una niña aparentemente perfecta, educada, dulce, trabajadora, ordenada... hasta que quiere algo, claro. Lo que Rhoda quiere ha de tenerlo y al instante, o si no ocurrirá un "accidente" que, como consecuencia, hará que consiga lo que desea.

El meollo de la cuestión está en que las tendencias homicidas se heredan. Al menos ese es el espíritu de la obra. La madre de Rhoda, Christine, se entera que es adoptada y no sólo eso, sino que su madre fue una conocida asesina en serie. Cuando se da cuenta de que los "accidentes" los provoca su hija, se siente culpable, ya que es su legado, por tanto, su culpa.

En lugar de compartir sus descubrimientos con su marido, su padre o sus amigos, se lo calla y actúa en consecuencia. No desvelaré el final por si te apetece leerla. Y es una buena lectura de cara al verano. No será el libro de tu vida, pero sí te dará un tiempo de entretenimiento.

No hay comentarios: