jueves, 21 de mayo de 2015

Cañas y barro, Vicente Blasco Ibáñez



Tengo que confesarte que no he leído casi ningún título de los considerados "clásicos" ni nacionales ni internacionales.

Después de haber leído a Unamuno (con La tía Tula), me decidí por Blasco Ibáñez, con Cañas y barro.

Una visión tragicómica de la Valencia de principios del siglo pasado. Cómo cambian las situaciones y las costumbres, cómo se las ingeniaban para burlar el hambre (o al menos, intentarlo) sin perder el orgullo ni la dignidad. Unos luchan por sobrevivir, otros por vivir sin trabajar, otros por prosperar... la historia de siempre, intemporal, pero narrada en un lugar mágico como la Albufera valenciana y en unos tiempos de grandes cambios como fue el inicio del siglo XX.

La columna vertebral de la historia son el clan de los Paloma, con el abuelo (el mejor barquero de El Palmar, con grandes historias a cuestas), el padre, Tono, trabajador incansable, hombre sin tacha que reniega de sus orígenes de pescador y decide tener tierras propias, a costa de "robárselas" al agua y el hijo, Tonet, un cabeza hueca que sólo piensa en pasarlo bien y no dar golpe.

Cada personaje es muy distinto al resto y también parece mostrar una parte diferente de la situación de la sociedad vigente por entonces. La tradición, el cambio con el esfuerzo y el sacrificio que ello conlleva y la desidia.

Quedan claros también los papeles de cada institución, el "poder" de cada uno, tanto del cura como de los guardias civiles o incluso el tabernero, que es el más rico de la zona.

Te recomiendo que lo leas. Tiene un "pero", pero es algo muy personal, la verdad. Hay un momento en la narración en que se nombra de forma muy peyorativa a los gallegos, cosa que me ha escocido bastante, todo sea dicho. Pero supongo que en la época sería lo suyo.

Si te animas, ya me contarás.

2 comentarios:

Margari dijo...

De este autor he leído La barraca y Arroz y tartana, y ambas me gustaron bastante. Algún día me pondré con esta novela.
Besotes!!!

osheaa dijo...

Las dos que has leído las tengo en la lista de pendientes, ya les tocará turno!

Biquiños!