domingo, 26 de abril de 2015

La joven desaparecida, Hillary Waugh


Este es un claro ejemplo de cómo puede afectar el paso del tiempo a una historia. No deja de ser curioso que obras escritas hace décadas o incluso siglos se puedan disfrutar plenamente hoy en día, mientras que otras pierden totalmente su encanto.

Me temo que al menos para mí, este libro está englobado en la segunda situación. La forma de hablar, de reaccionar y de pensar resultan no chocantes pero sí tan obsoletas hoy en día que hacen que no puedas empatizar ni "sumergirte" en la trama. No es como cuando acompañas a los personajes en sus peripecias e incluso llegas a sentir un atisbo de temor por ellos, sino que parece algo totalmente irreal.

Ya sé que decir como algo negativo que es irreal una obra de ficción puede sonar un poco raro, pero si te gusta leer y te dejas llevar por la lectura, sabes a qué me refiero. Una historia puede transcurrir en un futuro lejano o en la antigua Roma y sentirla como real mientras lees. Otra, como esta, tiene lugar hace unas décadas en Estados Unidos y parece algo totalmente artificial e imposible.

La historia en sí es entretenida. Una mujer aparece asesinada, con un cuchillo clavado en la espalda. Su sobrina, que vivía con ella, ha desaparecido junto con los ahorros de la fallecida. Se hace una colecta entre los vecinos del pueblo para contratar los servicios de una agencia de detectives que se compromete a encontrar a la asesina y entregarla a la justicia.

Aparte de la ambientación y de cómo desarrolla a los personajes, hay algo que me molesta especialmente. El detective llega a la conclusión de que la muchacha es inocente basándose en su belleza y aparente candor. Unos ojos bonitos, una estupenda figura y un atractivo espectacular y ale, ya es inocente. Mientras lo leía me preguntaba si la protagonista tuviera un aspecto físico como el mío también podría contar con el apoyo del detective o no. La respuesta, claramente, fue que no. Al parecer las feas no tenemos ningún atenuante. Pues eso, que no es justo. Menos mal que (por ahora), no planeo ningún asesinato ni cosa similar.

No te lo recomiendo.


2 comentarios:

Margari dijo...

No me sonaba. Y por lo que cuentas, lo dejo pasar. Que no termina de convencerme.
Besotes!!!

osheaa dijo...

Seguro que en tu lista de pendientes tienes títulos mucho más apetecibles que este.

Biquiños!