lunes, 23 de marzo de 2015

La semilla del diablo, 1968






Tengo pendiente leer la novela, de Ira Levin. Pero hasta que le llegue el turno, aquí está la película.

Rosemary y Guy Woodhouse son un joven matrimonio que se muda a un apartamento de la Casa Bramford (los exteriores son en realidad del edificio Dakota). Tienen como vecinos colindantes a una pareje de ancianos bastante entrometidos pero con quienes Guy parece empezar una muy buena relación. El es un actor que vive constantemente al borde del éxito, pero sin alcanzarlo y ella es una muchacha sencilla que anhela ser madre. Finalmente él consigue sus grandes papeles en la pantalla y ella su embarazo.

Pero la realidad es que los ancianos encantadores son miembros de una secta satánica, unos brujos y Rosemary de quien está embarazada es del mismo demonio, que la ha elegido a ella como madre de su hijo en la Tierra. Guy, a cambio de su complicidad, es premiado con el éxito que siempre había deseado.

Supongo que si ves la película hoy en día te puede parecer hasta una tontería, pero no sé, tiene algo que me gusta. No hasta el punto de verla varias veces, pero sí en el sentido de recordarla de tiempo en tiempo y tal vez volver a verla una vez más.

Ahora queda pendiente leer la novela.


2 comentarios:

Margari dijo...

La ví hace años y creo que no la disfruté porque iba con las expectativas muy altas. Tenía un amigo que no paraba de recomendármela. Y claro, luego pasa lo que pasa. Que siempre opinas que no es para tanto.
Besotes!!!

osheaa dijo...

Sí, es lo malo cuando te recomiendan mucho algo, a mí me pasó con Shutter island.

Biquiños!