lunes, 23 de marzo de 2015

Armageddon, 1998







Sí, la he visto una vez más. Y una vez más, me ha resultado entretenida. Y una vez más me ha sobrado (y mucho) la escenita tierna con las galletitas y el amor bajo las estrellas y todo eso. Lo sé, tiene que haber la típica historia de amor entre jóvenes maravillosos, pero es que se me hace tan empalagosa....

Aventuras y humor. Bruce Willis y Steve Buscemi  (ya sé que hay muchos otros y tal, pero son mis dos favoritos de la película). Mucha americanada con todo eso de salvar al mundo y ser fantásticos, ya sabes, lo de siempre.

La nota simpática es cuando leen las peticiones, todas parecen viables (incluso la de pernoctar durante un tiempo en la Casa Blanca) y tuercen el gesto y parecen consternados cuando se les pide que se exima a los perforadores de pagar impuestos en lo que les queda de vida. Un tanto sorprendente.

La nota tierna para mí es el tema principal de la película, que elegí como canción para mi hijo. Creo que ya te lo he contado, pero cuando me quedé embarazada una de las cosas que nos aconsejaron hacer es que cada uno (madre y padre), eligiera una canción para cantarle al niño, que ya escucha sonidos cuando el embarazo está avanzado. El bebé reconocería la música después de nacer. Yo elegí como canción de cuna la de Aerosmith. Y aunque no lo creas, de bebé mi niño reconocía la voz de Steve Tayler (y los aullidos de su madre intentando llegar a las notas altas).

Pues eso, que te la recomiendo. La película y la canción. No te aconsejo intentar cantarla. 

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