lunes, 12 de enero de 2015

Pijama para dos, 1961









Ayer tenía el día un poco raro, así que cuando vi por casualidad que alguien nombraba esta película, un título bastante conocido, que yo no había visto, me dispuse a pasar un rato viendo una comedia clásica.

La verdad es que es de las llamadas comedias blancas, todo muy inocente, donde el simple hecho de que una mujer se disfrace de conejita (todo tapado, por supuesto), es el no va más del despiporre.

Situaciones inverosímiles, como suelen ocurrir en este tipo de historias, personajes muy extremos: la protagonista muy candorosa e inocente, el protagonista muy despendolado (mucho champagne y mucho beso con otras muchachas), el jefe del protagonista muy tontorrón, el científico muy explosivo, etc

A destacar los increíbles ojos de Doris Day, azules, brillantes y a juego con su carita de inocente (al menos en la película)

Total, lo esperado, aunque de elegir, sigo prefiriendo una comedia de Katharine Hepburn antes que esta.

2 comentarios:

Margari dijo...

Sí, totalmente de acuerdo. Es una comedia blanca no, blanquísima. Pero a mí me encanta, lo reconozco. No sé cuántas veces la he visto. Ésta y Su juego favorito y Gigante son las pelis que más veces he visto de Rock Hudson.
Besotes!!!

osheaa dijo...

Tiene un encanto muy de la época, todos tan inocentes y tan exagerados en su papel...

Biquiños!