sábado, 24 de enero de 2015

Obsesión, 1954





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No sé cómo empezar. He visto la pelicula hace unos días y la verdad es que me ha dejado que "ni fu ni fa". Un melodrama con un intento de mensaje filosófico, místico o como quieras llamarle (las buenas acciones siempre se compensan, hay que dar desde el anonimato, la generosidad es una "magnífica obsesión", bla, bla, bla.

Lo que recuerdo con más intensidad de la película es la sensación de que Jane Wyman nunca tuvo aspecto de joven. Y de que las actuaciones no eran nada naturales, todas las poses muy marcadas. Me recordó por un momento el episodio de la serie Friends en la que Joey imparte una clase de actuación. Pues estos habrían sido unos alumnos ejemplares, al menos en esta película.

No sé, todo muy marcado, muy exagerado, con musiquita en plan celestial en algunas escenas que daban ganas de dejar de verla. La verdad es que esperaba otra cosa, dado el elenco protagonista y la fecha de la película.

Seguiré intentándolo, pero me parece que para ver un clásico "en condiciones" tendré que optar siempre por los y las que no fallan, como las dos Hepburn, Bette Davis, James Stewart....

Mi consejo es que no la veas. Ni la historia es atrayente, ni las actuaciones destacables, ni la música agradable. A ver si la próxima es mejor

domingo, 18 de enero de 2015

Drácula, la leyenda jamás contada. 2014

 



Pues en mi opinión debería haber quedado sin contar. Se supone que debería mostrarse la cara humana de Vlad Tepes, el príncipe Drácula y los acontecimientos que le llevaron a ser el vampiro de leyenda. Incluso tratan de dar una razón humanitaria para su apodo de "el Empalador".

Peeeeero lo que se consigue es una película con muchos efectos especiales, con muchas peleas y con poco fondo, con poca historia. Algunos planos espectaculares, música rimbombante y poco más.

El final, lo peor, en mi opinión. Espero que no sea para dar pie a una segunda parte.

sábado, 17 de enero de 2015

Cuando no estés, Ana García Vega



Una lamentable pérdida de tiempo. Una lectura nada recomendable. Un patético intento de historia pseudo-romántica con un punto de intriga. Si no me hubiera hecho el propósito de escribir sobre todo, me haya gustado o no, ni perdería el tiempo escribiendo esto.

viernes, 16 de enero de 2015

Insomnio, 2002







Dos detectives de Los Angeles son enviados a Alaska con el fin de ayudar al sheriff local a detener al asesino de una joven de diecisiete años. Realmente los envían para enfriar un poco el ambiente, ya que están siendo investigados por los de Asuntos Internos.

Poco a poco el tema del asesinato y la búsqueda del culpable va quedándose relegado a un segundo plano, porque a raíz de un desafortunado ¿accidente?, el tema de los dos policías va aumentando en importancia.

Si el protagonista ya dormía mal, ahora duerme peor, ya que ha llegado a Alaska justo en la época en que no oscurece al llegar la noche, lo cual dificulta aún más que pueda conciliar el sueño. Las secuencias con sus intentos de dormir son bastante ilustrativas.

En cuanto a mi opinión... bueno, me gustó. No me encantó pero me gustó. Lo curioso es que lo que más recuerdo y más he disfrutado han sido los paisajes de Alaska. Los colores, la nieve, los árboles, el cielo, el agua, esos troncos flotando por el río... para mí eso fue lo mejor. Aunque, repito, la película no está mal, pero una tiene sus debilidades.

De lo que me enteré más tarde es que es una versión de una película noruega de 1997, de la cual he leído que tiene un guión más flojo pero una interpretación mejor que la de Al Pacino. Como no la vi, no puedo opinar.


miércoles, 14 de enero de 2015

Escrito sobre el viento, 1956





La película no es mala, pero no me ha gustado nada de nada. Reconozco que es cosa mía, no del director o los actores o la historia. Pero me parece todo tan histriónico, esas miradas al vacío, esas pausas que son del todo menos dramáticas, esa rigidez...

Los protagonistas sacan pistolas con gran facilidad y poca gracia. La historia me pareció mal hilvanada, como a trompicones, poco coherente.

Las protagonistas se supone que son una, una belleza dulce y familiar y otra, una belleza atractiva y casi letal, pues ni una ni otra. Si hasta Lauren Bacall aparece fea y  envejecida!.

Pero lo dicho, que es cosa mía, estoy segura de que la película es uno de esos clásicos muy bien criticados.

Personalmente no te la recomiendo, creo que hay muchas mejores que ver antes.

lunes, 12 de enero de 2015

Sólo el cielo lo sabe, 1955










Y sigo con los clásicos. Un melodrama, algo impensable para la época: una viuda de mediana edad, de situación económica acomodada y con dos hijos ya mayores, se enamora de su jardinero, llegando incluso a aceptar una proposición matrimonial de su parte y dejando de lado otro pretendiente más acorde a sus circunstancias.

La sociedad del pueblecito en que vive no se toma muy bien la noticia y todo el mundo presiona a la mujer para que renuncie a casarse con él.  Y claro, la presión social tiene mucho peso en según qué cosas, así que la mujer renuncia.

Supongo que en su momento tuvo que ser una revolución esta historia. Presenta no sólo los convencionalismos (a aplicar a los demás, nunca a uno mismo), también el egoísmo de la juventud y el miedo a la vida.

Otra película para pasar un rato entretenido. Lo bastante como para que haya buscado más títulos del director, que al parecer siempre tenía a Hudson como protagonista.

Ya te iré contando.

Poema: Quiero llevar tu sello, de Julia Prilutzky






Quiero llevar tu sello,
estar marcada
como una cosa más entre tus cosas.
Que las gentes murmuren: allá pasa,
allá va feliz, la señalada,
la que lleva en el rostro
esa antigua señal de risa y lágrima,
la cabellera derramada y viva,
toda ella una antorcha y toda llama,
musgo de eternidad sobre sus hombros
resplandeciendo así, como una lámpara.
A mis pies, un rumor de muchedumbre
se irá abriendo en canal, como una calle.
No me importa que digan:
esa mujer que escapa como ráfaga,
que no ve fuera de su sangre, nada,
que ya no escucha fuera de sus voces,
que no despierta sino entre sus brazos,
que camina sonriendo;
esa mujer que va segando el aire,
la boca contra el viento,
le pertenece toda como un libro,
como el reloj, la pipa o el llavero.
Como cualquier objeto imprescindible
que es uno mismo a fuerza de ser nuestro.
Quiero que todos sepan que te quiero:
deja tu mano, amor, sobre mi mano.
Sobre mi corazón, deja tu sello.

Pijama para dos, 1961









Ayer tenía el día un poco raro, así que cuando vi por casualidad que alguien nombraba esta película, un título bastante conocido, que yo no había visto, me dispuse a pasar un rato viendo una comedia clásica.

La verdad es que es de las llamadas comedias blancas, todo muy inocente, donde el simple hecho de que una mujer se disfrace de conejita (todo tapado, por supuesto), es el no va más del despiporre.

Situaciones inverosímiles, como suelen ocurrir en este tipo de historias, personajes muy extremos: la protagonista muy candorosa e inocente, el protagonista muy despendolado (mucho champagne y mucho beso con otras muchachas), el jefe del protagonista muy tontorrón, el científico muy explosivo, etc

A destacar los increíbles ojos de Doris Day, azules, brillantes y a juego con su carita de inocente (al menos en la película)

Total, lo esperado, aunque de elegir, sigo prefiriendo una comedia de Katharine Hepburn antes que esta.

domingo, 11 de enero de 2015

Lo que queda del día, 1993









Y siguiendo la tónica melancólica, me encontré en mi lista de lecturas pendientes "Los restos del día", de Kazuo Ishiguro (recuerdo cuánto me sorprendió ese autor para una novela tan "británica"). El caso es que en lugar de leerla, me puse a recordar la película. Esto hizo que mi impulso de empezar a leer remitiera, ya que recordaba casi toda la historia. Pero también hizo que quisiera volver a verla.

Y así lo hice. Una película que se podría decir que es de amor, o costumbrista o incluso política, social...

Supongo que ya la has visto, fue muy popular en su momento. Y si no es así, te la recomiendo, pero eso sí, te advierto que seguramente te dejará un cierto regustillo entre triste y amargo. Y no sólo por la historia pseudoromántica, sino por todas las facetas en general.

Que el cielo la juzgue, 1945





Ya había visto esta película hace algún tiempo. Pero leí una referencia a ella, la recordé y empecé a tener ganas de volver a verla.

No es un peliculón ni nada de eso, ni creo que vuelva a verla una tercera vez. Creo que fue un ataque de melancolía o algo por el estilo. Una es débil, ya lo sabes.

La protagonista es una mujer que siempre consigue lo que quiere, y se fija en un escritor al que conoce en un tren que les lleva a ambos al mismo destino. Casualidades de la vida. Pues consigue casarse con él, de una forma un tanto original, por cierto.

Pero ella le quiere sólo para ella, no admite la presencia ni de familia ni de amigos ni nada de nada, así que intenta eliminar de su vida a toda persona que no sea ella misma. Llega incluso a cometer un delito (no voy a desvelarte cuál), con tal de que estén los dos solos.

Llega un momento en que lo que hizo se vuelve contra ella y hace que su marido se aleje, cosa que ella no soporta y que le lleva a planear una venganza, bastante retorcida, por cierto.

Pues eso, es entretenida, está bien, no es una maravilla pero sí puedes pasar un buen rato, tal vez alguna tarde perdida en que no sepas qué hacer.

El primer abandono del año: Un juego de niños, Donna Tartt


Lo empecé a leer el año pasado, pero lo he dejado definitivamente este. A priori la historia tenía todos los ingredientes para hacerme pasar buenos ratos: un niño aparece muerto, colgado de un árbol y años más tarde su hermana se empecina en resolver su asesinato.

Y empieza bien, la verdad. Se muestra un claro cuadro de la familia, con sus cosas buenas y sus cosas malas, con las manías, tradiciones, distintas formas de reacción, etc. Lo de la muerte de Robin en sí ocupa poco menos que un párrafo, simplemente cuentan que no lo encuentran, se ponen a buscarlo y finalmente lo ven colgando del árbol, muerto. Nada más.

Pero después se convierte en la lentitud hecha novela. Lenta, lenta, lenta. Varios cientos de páginas leyendo y esperando que pasara algo, lo que fuera, pero se volvía una y otra vez a lo mismo: cómo era cada miembro de la familia. No se avanzaba en la narración, no había ritmo, no sucedía nada, simplemente que tal tía prefería a su sobrino antes que a su hija, que tal otra era un encanto y una persona muy dulce y nada más.

Anécdotas saltando de un personaje a otro, con la intención de que nos quedara claro por enésima vez cómo es cada uno. Seguí leyendo, esperando que ocurriera algo, que hubiera alguna cosa que no fuera más de lo mismo. Pero no.

Viendo que me quedaban varios cientos más de páginas por delante, decidí marcarme un límite: si cincuenta páginas más adelante la cosa seguía igual, lo dejaba. Y lo dejé.

No me gusta nada dejar libros sin leer. Me es muchísimo más fácil abandonar series que no me gustan o películas soporíferas. Pero siempre hago "un intento más" con la lectura. Por eso a la decepción de la historia en sí, se une una cierta decepción conmigo misma, ya que seguramente habrá un montón de personas que hayan leído la novela y les haya encantado.

Ni siquiera me quedó la intriga de saber qué le había pasado a Robin, quién, cómo y por qué le mató (o mataron). Creo que eso puede darte una idea de lo poco que me "enganchó" la historia.

Pues eso, Un juego de niños, escrito por Donna Tartt, el primer abandono del año. Ojalá también sea el último.

martes, 6 de enero de 2015

Cabalgata de reyes, 2015



Desde el divorcio y hasta este año, llevaba al nano a la cabalgata de reyes de Vigo, porque pasábamos allí estos días (más o menos desde fin de año hasta el 6 de enero). Este año no pudo ser, así que fuimos a la de aquí.

Al ser un sitio bastante más pequeño, esperaba una cabalgata más pequeña, claro. Y así se lo dije a mi hijo, para que no se llevara un chasco. Iba a ser menos vistosa y menos larga.

Así que a las cinco salimos de casa hacia el punto de partida. Es curioso, en Vigo también vamos al punto desde el que sale, porque es el que queda más cerca de casa de mis padres y aquí coincide que también es el más cercano.

Bueno, pues eso, ahí nos plantamos. A pesar de llegar cerca de la hora de salida, había poca gente en comparación con la que esperaba. Pero eso era bueno, menos multitud, menos empujones...


Pasó el tiempo, allí no se veía nada, la gente seguía llegando, mi niño con la bolsa preparada para llenarla de caramelos. Hasta que pasados unos minutos de la hora, llegaron un par de coches, uno de Protección civil y otro de la Policía local. Me sorprendió ver que no se había cortado el tráfico con motivo del paso de la cabalgata. Más tarde entendí la razón.

Pues bien, bastante después de la hora fijada, arrancó "eso". Salieron los dos coches con las luces puestas y detrás tres coches con un remolque cada uno. En el remolque había una silla forrada de rojo en las que se sentaban "los reyes magos". O eso creo, porque sólo pude ver el primero.

Arrancaron y pasaron tan deprisa que ni los vi. Lanzaron un par de puñados de caramelos cada uno, uno a un lado y otro al otro. Los niños cogieron los caramelos y se acabó.

En total, menos de cinco minutos. Mi sensación fue "¿esto es todo?" Ya sabía que no podía esperar lo mismo que en Vigo, es decir, gente disfrazada del tema elegido este año, personas haciendo malabares, llevando globos, tocando instrumentos, carrozas y más carrozas temáticas, coches lanzando caramelos sin parar, las megacarrozas de los reyes, avanzando al paso de persona, adornadas totalmente, saludando sin parar a los niños. Carrozas de instituciones, de grandes superficies, no sólo las de los magos. No, no esperaba eso, no esperaba más de una docena de carrozas y decenas de personajes desfilando y haciendo cosas. Pero caray, tampoco me imaginaba tres remolques y nada más. Y casi corriendo.

Si lo llego a saber, no íbamos. A mí no me gustan estas fiestas, ya lo sabes, pero sí me gusta ver la ilusión en la cara de los pequeños, las risas, el asombro ante los desfiles y las ganas con que cogen los caramelos. Ayer no había nada más que impaciencia por la tardanza. Muy triste.

Vale que hay crisis, pero por lo que pregunté por ahí, es así cada año. Si el año que viene coincide que no estamos en Vigo, tengo claro que no volveremos a pasar por lo de ayer.

domingo, 4 de enero de 2015

Luna de miel, James Patterson



No, no es una novela de amor o romántica, aunque un puntito de eso sí que hay. Es más bien la historia de lo que se suele llamar "viuda negra", es decir, una mujer que asesina a sus maridos (o prometidos, según sea necesario).

Con esa sinopsis en la cabeza, me puse a leer. Y me sorprendió la lectura, porque se narraban cosas que parecían no tener nada que ver con Nora Sinclair, la asesina perfecta. Claro que al final se explica todo... más o menos, porque persiste una sensación de que una de las historias secundarias está como metida con calzador, un poco sin sentido.

Me ha gustado bastante, sobre todo conforme iba avanzando la narración. He vuelto a tener la sensación esa (que hacía mucho tiempo que no sentía), de querer seguir y seguir para saber qué pasaba, porque hay un momento en que no sabes qué pasará.

Hay cosas sorprendentes, hay giros inesperados (al menos para mí) y además es de esas historias que yo llamo de doble final. Es decir, crees que se ha acabado, que todo está resuelto y hay una ligera vuelta de tuerca añadida.

Pues eso, el primero del año ha resultado ser bastante recomendable. Anímate si te gustan este tipo de historias.