miércoles, 25 de noviembre de 2015

Rompenieves, 2013





El mundo entero está tal cual la foto, helado. Todo cubierto de nieve, ventiscas, aires gélidos y es imposible sobrevivir en ese entorno. Sólo queda vida en un tren gigantesco que no cesa de moverse alrededor del mundo, tardando un año en cincurvalarlo (creo que se dice así).

En ese tren hay vagones de cabeza, donde están los privilegiados, los que viven en la abundancia y vagones de cola, donde malviven hacinados los menos afortunados. Los "ricos" comen y beben de todo, los "pobres" comen una especie de gelatina de proteínas y beben agua. Así es que cada cierto tiempo tiene lugar una revuelta, en la que los de los vagones de cola se rebelan e intentan llegar a la zona de privilegio y mejorar sus vidas.

Pues la película va de eso, de un insurgente que lidera a los marginados e intenta hacerse con el poder y con el tren.

Los primeros veinte minutos de la película están bien, la presentación de la historia, de las diferencias entre "clases" y todo eso. Después diría que es un coñazo, un bodrio, un tostón, un aburrimiento, casi una tortura, te pasas el tiempo deseando que acabe ya. Las interpretaciones son penosas, sobre todo el personaje principal, un líder sin el más mínimo carisma. El guión es soporífero. Los supuestos giros finales de la historia te dan ganas de apagar y dejarlo ya. Y el final es absurdo.

Resumiendo: un asco. Lo único medianamente pasable es el coreano (o japonés o chino) adicto a esnifar una piedra azul. Con eso te lo digo todo, ¿verdad?.

lunes, 23 de noviembre de 2015

Sé dónde estás, Claire Kendal



Clarissa se siente feliz por haber sido elegida como miembro de un jurado en un juicio que durará al menos siete semanas. El origen de su felicidad estriba en que durante ese tiempo, podrá estar segura de escapar del acoso al que la somete Rafe, quien meses antes la drogó para abusar de ella.

Se inicia así una historia con paralelos: el presente de Clarissa, el pasado, la historia que desgranan los testimonios en el juicio y que hacen que ella se sienta identificada con la víctima...

Aunque a veces se hace un poco latoso, sobre todo en lo concerniente al juicio, la historia es interesante, porque realmente comprendes el sufrimiento de la protagonista, y sigues sus procesos mentales, por ejemplo, cuando piensa en denunciar y no sabe cómo decir las cosas o qué decir, porque su acosador es cuidadoso y trata siempre de no dejar huellas o bien de decir o hacer las cosas de forma que parezcan lo que no son, de forma que ella se siente doblemente indefensa.

El final es un poco "americano", por la exageración de los acontecimientos y por el giro que dan las cosas: de un cierto pasotismo a dar una importancia tremenda (no voy a especificar a qué para no estropear la historia). Pero eso, que es interesante ver cómo hay que enfrentarse a un acoso, cómo se enfrenta realmente una persona ante ello (a pesar de saberse "la teoría" en ocasiones es complicado llevarla a cabo), cómo te cambia la vida, desde tus costumbres hasta tu relación con los demás.

Ya sabes, si te interesa, dale una oportunidad. La protagonista a veces es un poco "cuento de hadas", con sus labores de costura y demás, pero está bien para pasar un par de ratos entretenidos.

sábado, 21 de noviembre de 2015

Melanie, M. R. Carey



Me encantó la sinopsis. Bueno, quizás decir que me encantó no es muy correcto, más bien me atrajo y me pareció muy original, hizo que tuviera ganas de saber qué ocurría con esa niña, Melanie, porqué vivía encerrada y la sacaban en silla de ruedas, tras atarla de pies, manos y cuello. Una niña que se duchaba y comía sólo los domingos, ducha química y la comida, gusanos vivos.

Pues eso, que no parecía muy normal la cosa y yo tenía ganas de saber más. Y supe más. Y la verdad es que las primeras cien páginas o así son interesantes, porque ves las cosas desde el punto de vista de Melanie, te vas enterando cómo es su vida, qué inquietudes tiene, sus filias y sus fobias. Pero después ya se pasa a otros personajes y es cuando de repente, una parece inmersa en un episodio de The walking dead, con "hambrientos" (algo así como unos zombies que se dedican a comer a gente), con "chatarreros" (personas no infectadas que viven fuera de las zonas de seguridad) y con la gente de la base militar donde están Melanie y sus compañeros de aula. Unos que atacan a otros y otros que atacan a unos y el virus que se sigue propagando y una científica que quiere encontrar el remedio a esa plaga y los niños por medio.

Lo dicho, si te gusta The walking dead, puede que disfrutes la lectura. Si no, pues mejor pasa a otra cosa, será por libros pendientes...

El ocupante, Sarah Waters



La biblioteca munincipal a la que voy (desde hace muy poco hay dos, pero yo sigo yendo a "la de siempre" porque es la que me queda cerca de las clases de yoga de mi niño), bueno, pues la biblioteca a la que voy tiene por norma no dejar que los usuarios accedan a todos los libros, sino que sacan de cuando en cuando una buena remesa de ellos y ahí se puede curiosear. Otra opción es ir a tiro fijo y pedir un título en particular o la obra de un escritor o escritora determinados.

Pues bueno, en lo alto de una de las pilas de libros estaba este. Me llamó la atención el nombre de la autora, lo asocié a una lectura amena aunque no recordaba nada suyo. Al coger el tomo en las manos y leer la contraportada, me decidí. Si Stephen King decía que era el mejor libro que había leído en ese año y el nombre lo asociaba a una lectura agradable, pues adelante.

Al acabar de leerlo, estoy convencida de que Stephen King ese año no leyó más que este libro. O eso o es que nuestros gustos son muy pero que muy diferentes.

Una familia rica venida a menos, un caserón supuestamente encantado, una sirvienta que vive atemorizada, un médico acomplejado y un fantasma. Se supone que era una "novela gótica" de fantasmas y todo eso. Pues no. Decir que es un somnífero es lo más positivo que se me ocurre. Aburrido a más no poder. No me ha gustado ni un poquito. Ains.

La visión, Dean R. Koontz




Hasta ahora, todas las novelas que había leído de este autor me habían gustado bastante. Lo dicho, hasta ahora.

La novela empieza bien, con una muchacha que sufrió un trauma de niña y que "tiene visiones" de asesinos, con lo que puede ayudar a la policía a resolver casos e incluso en alguna que otra ocasión, a evitar algunas muertes.

A medida que avanzaba en la lectura, me convencía más y más de que era una de sus primeras obras. Los diálogos son atroces, las situaciones rígidas y totalmente increíbles (vale, ya sé que dada la temática eso es normal, pero ya me entiendes), los personajes desdibujados... vamos, que estaba deseando acabar de leerla de una vez.

Así que de leer algo de Dean R. Koontz, sigo recomendándote Relámpagos o Víctimas, esta me ha parecido un completo fiasco.

domingo, 15 de noviembre de 2015

Rostro de sangre, Robert Pobi



De la biblioteca. He de decir que lo cogí pensando que el título era Rastro de sangre y no Rostro de sangre, pero una vez lo tuve entre mis manos y leí la sinopsis de la contraportada, decidí leerlo.

Comienzo diciendo que es entretenido y que hay momentos en que no quieres dejar de leer para saber qué ocurre a continuación. Digo momentos porque no es una sensación constante a lo largo de la historia, sino que hay ligeros altibajos.

Una tormenta eléctrica / huracán de lo peorcito, un pueblo semitranquilo, un asesino que desolla vivas a sus víctimas, un pintor con Alzheimer que se ha prendido fuego, un sheriff sin experiencia en violencia extrema y un agente del FBI especializado en "leer" mentalmente las escenas de crímenes. Como guinda, su familia (mujer e hijo), le visita en el peor momento posible: el huracán está llegando, el asesino parece tener íntima relación con su familia y su humor no es precisamente agradable.

Me sobra el huracán, la verdad. Claro que está para intentar dar una sensación como más agobiante, claustrofóbica y todo eso, pero realmente creo que no lo consigue. Al menos yo estaba más pendiente de saber qué había pasado que de los efectos de la tormenta eléctrica y todo eso.

No puedo contarte mucho o te fastidio la historia. Me ha gustado. La recomiendo como lectura invernal, de esas de manta y bebida calentita. Y es de las que tiene giro inesperado al final, aunque en este caso ya me lo veía venir desde hacía un rato.

Pues eso, que lo leas, pasarás un rato largo entretenido.

lunes, 9 de noviembre de 2015

Neurópata, R. Scott Bakker



Después de haber leído Psicópata me pareció oportuno seguir con Neurópata. Craso error.

Resumen: Uffff, menudo rollo.

Empieza metiéndote con calzador un concepto filosófico al que el autor llama "la Discusión" y que viene siendo algo así como que no existimos y por tanto el bien y el mal no existen y bla bla bla.

Por otro lado, a los protagonistas no hay por dónde cogerlos. Ni siquiera a los malos (hay dos, dos asesinos, cada uno por su lado), los que suelen resultar más interesantes y tal. Pues no.

Hay un personaje que padece prosopagnosia, que es que no reconoce la cara de la gente, ni siquiera la suya propia. Recuerdo que en la serie Hannibal había también un personaje (femenino) que padecía esa misma dolencia. Sólo que este hombre la tiene porque se la indujeron quirúrgicamente.

Es árido. Es incómodo. Para mí, es horrible. Y eso que uno de los asesinos se dedicaba a sacar la columna vertebral a sus víctimas, pero ni así. Que no lo recomiendo.

Primera dama, Susan Elizabeth Phillips



Creo que ya te he hablado alguna vez de Nora Roberts, que escribe tanto novelas puramente románticas, como novelas románticas pero con una historia en plan detectivesco o dramático en la que el tema del amor es algo más bien secundario, un aderezo, lo que importa es descubrir lo que pasa o lo que pasó.

Esta dualidad hace que me guste la autora, aunque si lees varias de sus novelas seguidas, tienes una sensación de empacho, por mucho misterio que le quiera poner.

Pues bien, en mi última incursión a la biblioteca, mientras mi niño hacía yoga (o lo intentaba), me encontré esta novela, de una autora desconocida para mí (aunque después descubrí que es bastante prolífica).

El tema es que aparentemente parecía una novela romántica más. De hecho estuve a punto de dejar el libro otra vez de vuelta en su sitio. Pero por otra parte, el hecho de que la protagonista fuera la primera dama americana hacía un tanto imposible lo esperado en una novela de ese tipo. Y me la llevé.

No la leí del tirón porque no tuve tiempo, pero casi. Tiene humor, tiene la cosa del servicio secreto y la impostura de los dos protagonistas, tiene poca cosa romántica de esa empachosa. Vamos, que me pareció muy divertida, lo pasé muy bien leyéndola.

No es la novela del año, ni de lejos. Es, tal como dije antes, algo simpático, que me hizo sonreír alguna que otra vez y que hizo que buscara la bibliografía de la autora. Espero que el resto de lo que ha escrito sea por el estilo y no más romance rosa y pegajoso.

Pues eso, para una tarde que no sepas qué leer y quieras algo ameno.

domingo, 8 de noviembre de 2015

Psicópata, Keith Ablow



El título ya lo dice todo (más o menos). Lo que más me gustó de la novela fue el leer tanto los pensamientos, intenciones y sensaciones del psicópata como las del psiquiatra que ayuda a su captura. El "malo" aquí se muestra como un hombre que busca ante todo ayudar a los demás, pero que tiene una sed insaciable de beber el dolor ajeno, de conocer por completo las vidas de los otros, de formar parte, de alguna forma, de ellas.

Y el psiquiatra que ayuda al FBI, un hombre con su pasado a cuestas y con un hijo adoptivo problemático, intentando penetrar en la psique del asesino de la autopista, para atraparlo lo antes posible, sabiendo que aún habrá alguna víctima más antes de conseguirlo.

Ha sido una lectura muy entretenida y por momentos me tuvo un poco en vilo, pendiente de qué sucedería a continuación. Incluso llegué a empatizar con el asesino, que intenta por todos los medios dejar de matar pero no lo consigue.

Un fallo lo tuvo al no rematar en el motel lo que tenía que hacer (no doy más pistas para no revelar el final). Fallo porque se aleja mucho de su modus operandi y de lo que se espera de él y lo que necesita hacer, además.

Pero bueno, lo dicho, recomendable para pasar unas horas entretenidas y amenas a pesar del tema que se trata.

miércoles, 21 de octubre de 2015

Meg, Steve Alten



No, no es Meg, la hermana mayor en Mujercitas. Ni Meg Ryan ni nada por el estilo. Meg es un especimen de Megalodon Carcharodon, especie supuestamente extinta y también supuestamente, predecesora de los grandes tiburones blancos.

Meg mide más de veinte metros, está preñada y pesa más que yo, que ya es decir. Nadie hasta ahora ha tenido contacto con ella ni con ninguno de sus congéneres porque habita en lo más profundo de la fosa de las Marianas, a más de diez kilómetros de profundidad, y la capa de aguas gélidas que la separa de la superficie es lo que nos ha mantenido a salvo.

Claro que si las cosas siguieran así, no habría argumento para una novela. De una forma un tanto inverosímil, Meg llega a las aguas superficiales y empieza a zamparse todo lo que se mueve, literalmente.

Vamos, es como Tiburón, pero con una especie de dinosaurio gigantesco.

Lo bueno, es que es entretenida, si obviamos las exageraciones, sobre todo al final. También tiene de bueno que la mayor parte de datos que se da al principio son reales, las inmersiones en la fosa, el encontrar un diente que se data en 10.000 años de antigüedad...

Lo malo, es que cansa. Llega un momento en que "es todo demasiado", si me permites la expresión. Así que a pesar de que al principio estaba tentada de seguir, me temo que me quedaré en el primero de la trilogía. Porque es una trilogía.

En Japón la historia ha tenido tanto éxito que se hace un serial radiofónico en base a ella. Y creo que se está grabando "la película". O sea que el año que viene o el siguiente, será año de tiburón del año de la pera.

Te la recomiendo, pero sólo hasta la mitad. Es donde está lo interesante.

jueves, 15 de octubre de 2015

Ese oscuro objeto de deseo...



He pasado un largo tiempo sin actualizar el blog. Eso no quiere decir que no haya pensado en ti y en contarte cosas. Como que he tenido una conjuntivitis galopante (qué incomodidad), agravada por mi renuencia a ir al médico hasta última hora. Es decir, hasta que tenía el ojo izquierdo hichadísimo y para despegarme los párpados por la mañana hacía falta algo más que meterme en la ducha con agua caliente. Pues eso, que me he hecho un poco la remolona.

Pero como puedes ver, he ido anotando todo lo que he visto y leído para contártelo. El resultado son las entradas que hay hoy.

Quería contarte mi vuelta al oscuro objeto de deseo. Es un poco broma, la verdad. Pero bueno, ahí voy.

Hace mucho tiempo que leo utilizando un lector de libros que me han regalado (gracias otra vez si me lees). Es cómodo, llevas montones de libros juntos y no pesan ni ocupan mucho. La batería me dura mucho, aunque lea todos los días un rato (a veces es más que un rato, lo confieso). Todo ventajas.

Y a pesar de todo ello, a pesar de haberme habituado al lector, no hay nada como tener un libro impreso en las manos. Pasar hojas, tocarlas, incluso olerlas (me encanta cómo huelen los libros nuevos). Pasar los dedos por los lomos, rozando los títulos o el nombre de los autores... todas las cosas que creo que hacemos todos los que disfrutamos de la lectura.

La mayor parte de mis libros impresos están en cajas, en el trastero, a la espera de poder ser bajados, clasificados y guardados a mano. Así que entre unas cosas y otras, hacía tiempo que no tenía uno en mis manos.

La primera sorpresa fue ganar un ejemplar de Confesiones de una heredera con demasiado tiempo libre, en un sorteo que organizó Ex-seminarista yeyé en su blog El infierno es Aquí . Raras veces participo en los blogs que visito, pero esta vez me animé y ale, gané :)

Lo segundo fue el yoga. Más concretamente, las clases de yoga para niños. Inicialmente iba a anotar a mi hijo en judo como actividad extraescolar. Pero me recomendaron las clases de yoga infantil, tanto su profesora de AL como la de gimnasia me dijeron que era mejor para él, así que fue a una primera sesión para probar si le gustaba o no. Y no sólo le gustó sino que le entusiasmó, con lo que ya es oficialmente su actividad para una de las tardes que tiene libres de clases.

Como no hay sala de espera para los padres, no queda otra que dejar al niño y salir. Mi economía no está para pasar una hora tomando café, refrescos o cosas por el estilo y aunque ahora las tardes son aún algo claras, con el tiempo irán refrescando y oscureciéndose. Así que tenía que encontrar algo que hacer o un lugar al que ir durante esa hora. Volver a casa estaba descartado, ya que nada más llegar tendría que volver a salir para recogerle.

La solución fue la biblioteca. Ahora aquí hay dos. La de siempre y la nueva. Curiosamente no sirve el carnet de una para la otra. A la nueva aún no he ido, no sé porqué, la verdad. Pues a lo que iba, la biblioteca queda a un tiro de piedra del local de yoga, así que me fui para allí.

La bibliotecaria se alegró de verme después de tanto tiempo, estuvimos las dos mironeando posibles títulos y me llevé dos libros, uno de Minette Walters que ya había leído y otro de Elizabeth George, que no conocía. Me quedé el resto del tiempo leyendo en una de las mesas, mirando de cuando en cuando el reloj para que no se me pasara la hora de recoger al niño.

Ayer, como aún tenía lectura pendiente, me quedé sentada en un banco, frente a una pequeña fuente, leyendo tranquilamente, aunque a última hora cuando el sol ya no daba allí empecé a tener algo de frío.

Así que ahora tengo ese oscuro objeto de deseo, tanto virtual (lector) como real (libros en papel). Y otra vez he vuelto a hacer algo que no solía hacer nunca: leer dos libros al mismo tiempo, uno en cada soporte.


Oz, serie

 











Serie sobre la vida en el módulo de Em City, en la penitenciaría de Oswald, más conocida como Oz. Seis temporadas, las tres primeras dobladas al castellano, las tres últimas con subtítulos.

Una de las mejores series que he visto en mi vida. De hecho, casi estoy segura de que es la mejor serie que he visto hasta ahora. Totalmente recomendable. Excepto a Isi y a personas muy sensibles.

Deja de leer esto y ponte a verla.

Wanted, 2008









Ya sabes que siempre me quejo de lo exagerados que son los americanos. Me refiero a cosas como por ejemplo que un chaval tenga que ir al psicólogo porque su padre no pudo ir a ver su partido de béisbol o no le dio un beso por la mañana antes de ir al colegio. O que siempre sean los que salvan al mundo de una forma heroica y valerosa (aunque también hay que decir que siempre son los que meten al mundo en líos).

Pues vale. Esta película también podría llamarse "Fantasmada". Balas que hacen giros totalmente imposibles. Golpes y palizas que no dejan huella más allá de un día. Una mujer que se cuelga del capó de un automóvil deportivo y empieza a disparar en posiciones totalmente imposibles (la de la imagen del post aún es normalilla, pero si ves la película te sorprenderá lo que hace).

Aún así y si dejas de lado las hipermegaexageraciones, es entretenida. Le cogí tirria al protagonista en los primeros segundos de la película, así que lo que le hacen después no me da pena ninguna, al contrario.

Y eso, acción y acción y exageración. Wanted es a disparos y peleas como Fast and furious (A todo gas) es a escenas de acción con coches.

Divertida y entretenida si no te la tomas en serio. De palomitas, vamos.

Ultima oportunidad, Harlan Coben



Una novela de secuestros. Un hombre que despierta en el hospital tras más de una semana inconsciente y se entera de que alguien entró en su casa, mató a su esposa, le dio por muerto a él y se llevó a su hija de seis meses.

Días después recibe una llamada de los supuestos secuestradores, pidiendo un rescate. No digo más.

Me gustan los giros de guión en las películas y bueno, en las historias en general. Y esta novela tiene, sobre todo al final, momentos y cosas inesperadas. Al menos a mí el desenlace me ha sorprendido por completo, era algo que no esperaba para nada.

Hay algo de fantasmada en algunas cosas, la forma en que se persiguen unos a otros y las técnicas y forma de librarse en determinadas situaciones. Pero bueno, forman parte de la historia y no deja de ser algo entretenido.

Ya sé que estamos en otoño, pero no puedo evitar pensar que es la novela ideal para llevar a la playa o la piscina y leerla tranquilamente al sol. Supongo que lo que toca es sustituir el sol por una taza de bebida caliente y la playa por un jersey cómodo, abrigado y si es posible, viejo.

Ya me contarás si te animas a leerlo.

Terminator genesys, 2015








Empezaré diciendo que entiendo que haya personas a quienes le haya decepcionado la película. Eso de cambiarlo todo desde el principio puede ser un error.

Pero si ves la película esperando simplemente pasar un rato divertido y entretenido, consigues lo que quieres. Con guiños a las otras de la saga. Con Schwarzenegger siendo "el abuelo" y Sarah Connor la salvadora en lugar de la víctima. Con saltos en el tiempo. Con malos siendo buenos y viceversa.

Pues eso, para los puristas supongo que un desastre. Para quienes la vimos simplemente por pasar el rato y echar unas sonrisas con los "momentos Terminator", ha cumplido.

Por cierto, Kyle Reese, el personaje que se supone que viaja al pasado para salvar a Sarah (y dejarla embarazada de John), un desastre. En el sentido de que nada de salvar, sino todo lo contrario. A veces (y perdona la expresión), era un grano en el culo. Divertido "el abuelo", preguntando constantemente a Sara si ya se han apareado  y la mala leche de ella con cada respuesta.

Una voz en la niebla, Laurent Botti



Una serie de personajes convergen en un pintoresco pueblo francés que tiene una original particularidad: durante el invierno se cubre de una espesa y constante niebla que hace que no se vea nada a dos pasos.

Por si el ambiente de "ceguera blanca" fuera poco, unos años atrás el bucólico pueblecito saltó a la fama al conocerse horrendos crímenes satánicos que llevaban a cabo muchos de sus habitantes.

No es tan malo como parece. Contado así, suena a película mala de serie B. No lo es. De hecho y tal como da a entender el título, casi todo lo que sucede en la historia tiene que ver con la niebla. Hay muchos sucesos paranormales o como quieras llamarlos. Y al autor se le va un poco la mano a la hora de contar algunos sucesos. Pero lo del satanismo y los asesinatos son más una excusa que otra cosa.

Lo peor de la novela es que "no tiene final". No sé si el autor pensaba en una segunda parte, si quería dejar las cosas en el aire para que cada cual pensara lo que quisiera o si simplemente se precipitó al acabarla. El caso es que en las últimas páginas hay un batiburrillo de cosas que se suponen que cuentan lo que les sucede a los principales personajes de la historia. Pero no es determinante, no es un final al uso. Y no sábes "qué pasa".

Sea como fuere, es una lectura que mantiene la intriga, por saber qué va a suceder y sobre todo, qué motivos hay para que esas personas estén donde están y hagan lo que hacen. Lástima del final.

La carta, 1940









Y yo que siempre digo que para no decepcionarte acudas a los clásicos... Pues esta es decepcionante. La peor película que he visto de Bette Davis. Un horror, tanto de guión como de interpretación. Todo exagerado y sin sentido, muy melodramático. El resultado es que acabé pensando "Menuda estupidez".

Lo dicho, decepcionante.

Extraños en un tren, 1951








Y hablando de clásicos, he aquí uno de Hitchcock. Dos hombres, dos desconocidos, coinciden en un tren y uno de ellos le propone al otro "intercambiar sus asesinatos". Es decir, uno mata a la mujer del otro y el otro mata al padre del uno. Como no hay móvil ni se conocen entre ellos, es el crimen perfecto.

Por supuesto, el que lo propone habla en serio y el que escucha se lo toma a cachondeo. Pero las cosas cambian cuando su esposa es asesinada. Después el otro hombre espera que cumpla su parte, cosa que no está dispuesto a hacer, claro. Y ahí empieza el embrollo.

Como casi todas las películas de Hitchcock, es entretenida y en cierto modo, divertida. Y recomendable para pasar una tarde tranquila en casa.

(Como en el resto de ellas, en esta el director hace un fugaz cameo, si la ves, intenta encontrar la escena).

Diez negritos, Agatha Christie



Leí la novela hace años y años. Y desde entonces, vi varias adaptaciones de la historia, hasta que llegó un momento en que en mi cabeza se mezclaba todo, con lo cual decidí volver a leerla.

Como siempre, las novelas de Agatha Christie te dan exactamente lo que esperas de ellas: una historia entretenida y de lectura sencilla.

A veces me gusta releer novelas o volver a ver películas sabiendo ya "quién es el culpable", así puedo fijarme en detalles e intentar saber si hubiera adivinado el final de haberme fijado más en tal o cual cosa.

Seguro que ya conoces la historia, lo de las diez personas atrapadas en una isla y que van muriendo una a una siguiendo los versos de una canción de cuna inglesa. Por cierto que las canciones de cuna inglesas son horriblemente sangrientas, al menos las que se citan en las novelas de Agatha Christie.

Al final no quedó ninguno.

Morir todavía, 1991








Película sobre una mujer que ha perdido la capacidad de hablar y que es la reencarnación de otra que fue asesinada décadas atrás. Claro que durante la primera parte de la película, ella no sabe nada de eso, simplemente tiene pesadillas en las que las tijeras tienen un gran protagonismo. De hecho, las tijeras están por todas partes durante todo el tiempo.

No te la recomiendo. Muy poco clara, muy liosa, aburrida. Endebles argumentos. Lo único interesante para mí, ver a Derek Jacobi de nuevo, un actor al que sólo conocía por protagonizar la serie Claudio (que me encantó en su momento).

Pues eso, ni palomitas ni rato agradable. Mi consejo es que busques otra cosa para ver.

El comité de la muerte, Noah Gordon



El comité de la muerte es el nombre por el que se conoce a las reuniones semanales que tienen lugar en un hospital y en cuyo transcurso se estudian casos de muerte que tal vez hubieran podido evitarse.

Se supone que es una forma de que todos los profesionales de la medicina aprendan de los errores de los demás, aunque realmente se toma como una especie de castigo público en el que los fallos de los médicos quedan al descubierto ante todos los demás.

Hasta aquí todo bien. De hecho la novela arranca con el caso de una chica a la que se le ha transplantado un riñón, parece que todo va a las mil maravillas pero finalmente muere de forma inesperada. Aclaro que los hechos narrados tienen lugar hace décadas, cuando los transplantes de órganos aún estaban, por así decirlo, "en pañales" y se probaban distintos medicamentos y dosis para evitar el rechazo.

Pero... al cabo de unas decenas de páginas la novela cambia de rumbo y se centra en la vida de tres de los cirujanos. Sus amores y desamores, la relación con la familia y demás sustituyen la línea original de la historia. El aspecto médico se deja de lado. El comité de la muerte no aparece más en la narración y sí lo hacen el sexo y las emociones.

Así que en cierto modo, me he sentido un poco decepcionada. Noah Gordon escribe bien, en mi opinión, y la novela se lee de forma rápida y sencilla, pero no es lo que prometen el título y la sinopsis. Yo esperaba algo más centrado en la medicina, en las reuniones y planteamientos de problemas, y lo que he leído ha sido una trilogía de historias de amores y desamores.


Maribel y la extraña familia, 1960








La típica comedia de los sesenta en España, una mujer de vida alegre que de repente y sin darse cuenta, se ve comprometida en matrimonio a un hombre al que no conoce y que tiene una madre y una tía un tanto especiales. De hecho, esos dos personajes son lo mejor de la película.

Humor aparte, da la impresión de que se trata de darle también un aire de intriga, ya que se alimentan las sospechas de que algo raro ocurre con la familia del novio, secretos a medio velar, una habitación en la que nadie entra....

No puedo decir siquiera que sea entretenida o para pasar un rato agradable, me ha dado la impresión de que no ha resistido muy bien el paso del tiempo.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

La extraña que hay en ti, 2007









Para mi gusto, las películas protagonizadas por Jodie Foster rara vez defraudan. He de confesar que esta la vi con algo de miedo, por la temática: una pareja es atacada, él muere y ella sobrevive y después quiere vengarse.

Pues no me ha defraudado. Muestra de forma muy clara las fases por las que pasa, desde que se despierta en el hospital hasta el final de la película. Las distintas clases de miedo que tiene, la ira, la pena, el amor que aún siente por su novio, todo queda perfectamente reflejado a lo largo de la película.

Hay también alguna sorpresa, hacia el final.

Y no te cuento más, así que a verla una de estas tardes de ciclogénesis en las que andamos metidos.

Greystoke, la leyenda de Tarzán , 1984







Lo primero, aclarar que Tarzán ha sido, es y será para siempre jamás Johnny Weissmuller. Punto. Lo que es, es. Nadie más es Tarzán de verdad. He dicho.

Una vez dejado claro el tema, esta es la única película de Tarzán sin Tarzán que me gusta. No creo que Christopher Lambert haya sido actor revelación ni nada de eso, pero me gusta mucho el papel que hace tanto en esta película como en la de Los inmortales (la primera, las otras son intragables). También ayuda el hecho de que no es la típica aventura en la que un safari se pierde en la selva y él los salva o que un grupo de malvados cazadores en busca de marfil son espantados por él. No, esto va de la historia de Tarzán, desde su nacimiento ya en la selva hasta su vida en la civilización y un poco más allá (no quiero contar el final).

Hace muy bien el mono, literalmente. Y puede parecer una tontería, pero no es tan sencillo imitar los movimientos y los sonidos que hacen (sí, lo he intentado, pasa algo?).  Incluso cuando está entre humanos, sus gestos siempre guardan algún rasgo "simiesco".

La película en general es entretenida, con sus exageraciones, su historia de amor y su lección de moral sobre quién es más animal, si un hombre o un mono.

También está Bilbo (Ian Holm). Su papel es el del cazador que se encuentra a Tarzán y lo lleva a la civilización. Pero no puedo evitarlo, para mí siempre será un hobbit. Aunque lleve casco y hable francés.

Pues eso, una vuelta a los años ochenta y película de aventuras. Más palomitas.

Pitch black, 2000









Otra de esas películas que yo no habría visto por voluntad propia pero que al final resulta entretenida y hasta simpática. Más o menos ya sabes lo que va a pasar desde el principio y todo eso, no es que haya mucho misterio en la temática, pero eso no le quita su punto de interés y diversión.

La cosa va de una nave que pierde el control y acaba estrellándose en un planeta que tiene tres soles. Hay oxígeno, pero poquito. Hay una especie de asentamiento abandonado. Y hay una especie de supermegaeclipsequeloflipas (lo cual es normal habiendo tres soles, por lo de alinearse los planetas y las estrellas y todo eso). Y durante la oscuridad, montones de bichos que matan y comen a la gente.

Para variar el protagonista no es bueno. Es un asesino que sólo piensa en sobrevivir y que cada cual se busque las lentejas por su cuenta. La protagonista tampoco es muy buena, empieza queriendo deshacerse de los pasajeros para aliviar la carga de la nave e intentar no matarse al estrellarse contra la superficie del planeta. El "chico" es un yonqui. El chaval resulta ser una chavala. Hay un musulmán con unos pocos acólitos jóvenes que siempre están de buen humor ya que ven el lado positivo de todo. Hay un coche que funciona con energía solar y que consideran muy útil, incluso cuando empieza el eclipse (juas). Hay una especie de bombonas metálicas que tienen que llevar de un sitio a otro y que pesan una barbaridad o dos, pero que rebotan contra el suelo como si estuvieran vacías y se mueven como si no pesaran nada (más juas).

Pues eso, que es una película entretenida, para pasar un rato palomitero. No cambiará tu vida, pero si te ocurre lo que a mí, hará que Vin Diesel te caiga mejor. Incluso cuando es Riddick.

Curiosidad: las lentillas que utiliza el protagonista estuvieron a la venta durante un tiempo, así que habrá por ahí gente que pueda tener los ojos como Riddick.

miércoles, 26 de agosto de 2015

Doble cuerpo, Tess Garritsen



Cuando la doctora Maura Isles llega de París, se encuentra frente a su casa todo un dispositivo policial: una mujer ha sido asesinada en un coche aparcado frente a su casa. Y la mujer es exactamente igual a ella.

Así empieza la novela, con un doble misterio para resolver: por un lado, un asesinato y por otro, la identificación de esa mujer que parece una copia exacta de la forense.

Aparte de los misterios, hay un amor imposible con un cura, un atisbo de aventura con un policía, muchas mujeres embarazadas, una mujer entrada en años y esquizofrénica, una psiquiatra obsesionada con la maldad, más mujeres embarazadas, más lazos familiares inesperados, alguien enterrado vivo...

No es de las lecturas que más he disfrutado, al final se me estaba haciendo larga, con todo lo que parece pero no es, con darle importancia a tonterías y dejar las cosas importantes como simplezas.

"Ni pá ti ni pá mí", tú decides si lo lees o no. Empieza bien pero va perdiendo fuelle al pasar las páginas.

lunes, 24 de agosto de 2015

"La" tarta de queso


Después de algunas pruebas que no fueron del todo mal, he dado con la receta de la tarta de queso que queda bien, es fácil de hacer y queda muy rica.

La verdad es que no recuerdo de dónde saqué la receta. A veces busco y anoto recetas de cosas variadas, desde tartas a bizcochos, pasando por galletas, lentejas o asados varios. Las anoto en libretas o en hojas sueltas y cuando me da por ahí, busco a ver qué me apetece hacer.

Pues bien, voy a compartir contigo la receta de la que considero que es la tarta de queso más aceptable que he probado.

Ingredientes:

- 300 gramos de queso de untar (yo utilizo la tarrina de 350 gramos de queso Philadelphia)
- 3 yogures griegos naturales (no te gastes mucho, tras varias pruebas la tarta sale tan bien si son yogures "de marca" como si son de los baratos)
- 8 cucharadas de azúcar
- 3 huevos
- 50 gramos de harina tamizada (yo, muy profesional, lo que hago es añadir una cucharada sopera colmada de harina y punto)

Básicamente se mezcla todo y se mete al horno en el molde untado con mantequilla, durante media hora, a unos 170 grados

La primera vez que la hice, la dejé más tiempo porque estaba muy blancucha, no me cogía color y creía que era por falta de horneado. No, la tarta es paliducha, no está cruda aunque lo parezca.

Está más rica cuanto más fría se coma. Es decir, sácala del horno, deja que enfríe a temperatura ambiente y después métela en la nevera unas horas, antes de comerla.

Si quieres, le pones mermelada, miel o lo que gustes por encima. Pero sin nada más está muy buena. Al menos lo han estado las tres que he hecho hasta el momento.

Ale, a cocinar.

therwis


Esta mañana he ido a hacer la compra. Supongo que todos tenemos un recorrido propio y constante cuando entramos en un supermercado habitual. Yo, al menos, lo tengo. Entrar, pan, charcutería, leche, bollería para desayunos, frutería, pasillo de pasta y salsas de tomate, pasillo de las neveras, bebidas y pasillo de productos de higiene y limpieza.

Una vez descrito mi recorrido, que seguramente no te importará un pimiento, voy al grano.

Entré, fui a coger el pan, cogí número en la charcutería y me puse a esperar. Afortunadamente tenía muy pocas personas delante, así que la espera sería corta.

Había tres mujeres atendiendo a los clientes, cada una en su máquina de cortar fiambre. La que estaba más cercana a mí estaba despachando a una pareja de turistas, por su acento diría que andaluces. Me llamó la atención lo forzada que sonaba la chica, acostumbrada a tratar a los clientes en gallego y poco acostumbrada a hablar en castellano, sonaba muy rara :)

El caso es que la mujer, la cliente, le pregunta a la chica dónde están los chorizos de Lalín (que tienen muy buena fama por aquí). En el mostrador de la charcutería hay siempre como cuatro o cinco recipientes de barro llenos de ristras de chorizos. La dependienta le dijo que los chorizos de Lalín estaban en otra sección del supermercado y se la indicó, para que la señora pudiera ir.

Pero la señora se quedó mirando a los recipientes con chorizos y tuvo lugar la siguiente conversación:

Señora.- ¿Y esos chorizos no son de Lalín?

Dependienta.- No, señora, estos chorizos son de aquí, los chorizos de Lalín están en ese pasillo de allí (indicando con un gesto dónde estaban)

Señora.- Entonces estos chorizos ¿de dónde son?

Dependienta.- Estos chorizos son de aquí, no de Lalín

Señora.- ¿Y qué son cada uno?

Dependienta (muy amablemente al menos en apariencia e indicando cada recipiente).- Pues estos son los que están más curados, estos los más frescos, estos son con picante, estos son mucho más suaves...

Señora.- ¿Y no son de Lalín?

Y ahí fue donde yo tuve mi "momento therwis", en el que tuve que morderme la lengua, los carrillos y hasta la epiglotis para no decirle a la señora que no, que los de Lalín están en otra sección, en ese pasillo de allá, que en charcutería no hay chorizos de Lalín y que los que hay le acaba de decir qué son y de dónde, joer!

No es la primera vez que tengo un momento de esos, hay veces en que las trabajadoras del supermercado me parecen unas santas, sobre todo cuando alguna cliente le dice "dame cien de chorizo, de cualquier marca" y en cuanto la chica empieza a cortar, "uy, ese no será muy fuerte, no?" "uy, no, de ese no, que llevé una vez y en casa no gustó nada" "y no tienes de otra clase?"

Pero lo de hoy fue desesperante. Deberían subirle el sueldo a la chica que atendió a esa señora, porque si fuera yo, ella acabaría en la morgue estrangulada con una ristra de chorizos (y no, no los de Lalín).

Después recordé las entradas del blog de therwis, sobre los clientes de la semana y me di cuenta de que cosas como esa son las que ella tiene que aguantar día sí y día no.

Pues therwis, que los dioses te conserven la paciencia o bien que pongan a tu alcance un arma semiautomática para que puedas desahogarte. Cualquier  persona que trabaje de cara al público se merece un plus en el sueldo, por aguantarnos a los demás.

Tomillo silvestre, Rosamunde Pilcher



Re-lectura.

Como todas las novelas de la autora, no hay grandes eventos, ni personalidades deslumbrantes, sino que los protagonistas son personas normales y corrientes, nada perfectas, con sus gustos y sus manías. El final no es como el de un cuento de hadas ni como el de una novela rosa, no hay música de violines ni pajaritos revoloteando mientras la gente se besa y salen corazoncitos flotando de entre sus labios unidos.

No, aquí hay un hombre egoísta, egocéntrico y al mismo tiempo terriblemente carismático. Una muchacha normal y corriente, que se deja llevar, de las que no saben decir "no" aunque sientan que deberían decirlo. Hay otro hombre a caballo entre dos continentes, con las ideas claras y su vida compartimentada. Hay un par de hombres del campo, cada uno con una personalidad distinta, con sus debilidades y sus excentricidades. Hay gente generosa, hay gente codiciosa, hay gente que cree tener ideales y no los tiene, hay quien encuentra lo que no busca, hay quien se da cuenta de que lo que tiene no es lo que pensaba que era...

Me encanta la cotidianeidad de las novelas de Rosamunde Pilcher. El saber que por las calles de Londres o por "el campo" te puedes encontrar con personas cuyos comportamientos serían los de los personajes de sus historias. La ambientación también es algo reseñable, la forma en que te describe los paisajes, las casas, incluso el clima, la forma en que cae la lluvia o cómo aparece la bruma en las montañas.

Sé que lo que te voy a contar suena a locura, pero leer una novela de Rosamunde Pilcher es en cierto modo, algo sanador, porque te hace sentir bien.

No te recomiendo sólo esta, sino cualquiera de la autora, incluyendo los libros recopilatorios de relatos cortos (y eso que a mí los relatos cortos no me gustan nada de nada). Pues eso, disfrútalo, si quieres.

Un final perfecto, John Katzenbach



Una novela sobre un asesino en serie que además es escritor. Va escribiendo su última obra a medida que prepara los asesinatos de tres pelirrojas a las que ha llamado, originalmente, Pelirroja uno, Pelirroja dos y Pelirroja tres. Distintas edades, distintas profesiones y distintas situaciones personales y emocionales.

El asesino les envía avisos para que sepan que está tras ellas. Empieza con una referencia al cuento de Caperucita roja, y a partir de entonces en la novela se le da el nombre de Lobo Feroz. Pero la verdad es que debería llamarse Lobo Aburrido. Párrafos y párrafos de elucubraciones, de pensamientos y de filosofía, que se supone que será su gran obra maestra pero que definitivamente es soporífera. Las pelirrojas tampoco es que sean personajes que te llamen a empatizar: una doctora divorciada y que lleva una doble vida como cómica de bares nocturnos, una joven viuda que se droga y bebe hasta caer inconsciente, una adolescente cuyos padres se están divorciando y vive en una casita en el campus junto con otras jóvenes con las que no se trata, amargándose la vida.

Y el final tampoco tiene mucho sentido. De hecho no tiene ningún sentido. A diferencia con Sin una palabra, cuyo final no me gustó, en este caso no te recomiendo la lectura, a mí se me hizo un poco cuesta arriba y para acabar además de una forma un tanto descolorida.

Pues eso, que tú decides.

Sin una palabra, Linwood Barclay



Una adolescente rebelde es sacada del coche donde está tonteando con el "chico malo" del pueblo y llevada a su casa casi a rastras por su padre. Llega y se encierra en su dormitorio con un portazo. Duerme la mona, se despierta con una resaca enorme (ha sido su primera borrachera) y se encuentra la casa totalmente vacía. Se han ido todos, su padre, su madre y su hermano mayor. Así, sin más, sin llevarse nada ni dejar una nota ni nada.

Pasan veinticinco años, Cynthia se ha casado y ha tenido una hija, su vida sigue marcada por la desaparición de su familia, sigue sin saber nada de ellos. Ha llegado a ser sospechosa del asesinato de los tres, pero ni hay noticias ni cadáveres ni nada.

Participa en un programa de televisión donde hacen un especial sobre su caso, en plan dramático y todo eso. Y a raiz de ese programa, empiezan a suceder cosas, que le llevarán a saber qué pasó con ellos.

Desapariciones, asesinatos, adolescentes conflictivos, un maleante que cocina huevos y hace un café excelente, un detective privado honesto, una medium deshonesta, una niña con un miedo que me ha recordado mucho a los antiguos celtas: ella teme que un meteorito choque contra la Tierra causando la desaparición de la raza humana, así que no se duerme hasta que revisa con su telescopio el cielo y se asegura que al menos esa noche, no sucederá tal catástrofe.

De la historia, decirte que me gustó todo menos el final. El planteamiento te atrapa, sigues las evoluciones de Cynthia desde que se despierta hasta que llega al colegio y va asumiendo que algo no va bien. Después del salto de esos veinticinco años, parece una persona un tanto inestable, que hace cosas extrañas, siempre en función de lo ocurrido. El marido es el típico perfecto americano comprensivo y paciente y dulce y todo eso.

El final no me ha gustado por la explicación que dan. Vale, lo de la desaparición en sí, puede ser. Pero lo de después ya no. No puedo creer que durante esos veinticinco años pasara (o más bien no pasara) lo que pasó. Las actitudes de los personajes no son nada creíbles. Y hay uno en particular que parece tonto del todo, de verdad. Salvo el final, el resto de la novela es interesante y te va llevando de una teoría a otra, de un personaje a otro, de una forma muy amena.

Te pasas todo el tiempo tratando de entender qué pasó esa noche, tienes tus propias teorías, estás deseando llegar al final para que te desvelen lo que ocurrió realmente. Y te encuentras con lo que pasó, seguido de un gran desaguisado que no te cuento porque sería destripar todo el libro y como me gustaría que lo leyeras, pues no lo hago.

Así que ya sabes, si quieres saber qué pasó, te toca leerlo :)

Lo que he visto estos días... o semanas



Estas últimas semanas, he vuelto a ver un par de películas, de esas de palomitas y pasar un rato entretenido:

Brave, la historia de la pelirroja de abundante melena rizada que quiere cambiar su destino y ser una rebelde

El silencio de los corderos, una vuelta a la historia del psiquiatra caníbal y a la ambiciosa Clarice Starling.



En cuanto a series, sigo viendo en plan cuentagotas Mentes criminales, acabando ya la sexta temporada y sigue gustándome, los casos siguen siendo diferentes unos de otros, aunque ha habido algunos de esta última tanda que no me han gustado demasiado, se centran mucho en uno de los personajes y creo que alargan demasiado la historia.

He empezado a ver Oz, una serie que trata de la vida de diferentes reclusos en la cárcel de Oswald, concretamente en la sección llamada Ciudad Esmeralda. Si el tema te interesa, es totalmente recomendable. La pega es que tienes que ver las últimas temporadas en versión original subtitulada porque no hay doblaje al español. Pero personalmente creo que vale la pena.

He empezado a ver y descartado The whispers (en España creo que se llama Invisibles), a pesar de que en un principio me atrajo, lo de los niños siendo manejados por un ente invisible para conseguir sus retorcidos propósitos era interesante y los personajes, al menos los principales, también. Pero me dio la impresión de que fue perdiendo fuelle a medida que pasaban los episodios y dejé de verla, la verdad.

He empezado a ver y descartado Orange is the new black. Me encanta la idea, me encanta el guión, me fascinan y encantan los personajes secundarios, todos y cada uno de ellos... pero no soporto a la protagonista. De verdad, no la aguanto, arruina toda la serie para mí. El resto, genial, pero ella... insoportable. Así que una serie menos para ver, lamentablemente.

He empezado a ver y descartado Secretos y mentiras, sólo he visto el primer episodio y he tenido la vívida sensación de que todo iría volviéndose en tramas amorosas cruzadas y tonterías enrevesadas y para eso, ya está Mujeres desesperadas.

He empezado a ver y descartado Continuum, una serie en la que una policía viaja "accidentalmente" al pasado (nuestra actualidad) junto con un grupo de terroristas al que intenta atrapar a pesar de los inconvenientes conlleva un viaje en el tiempo de sesenta años. No sé, no puedo decirte el motivo, quizás no la vi en el momento oportuno, pero finalmente la taché de la lista de series para ver.

He vuelto a ver (tres veces más, lo confieso), la sexta y última temporada de Perdidos. Ya sé que a casi todo el mundo le pareció un final decepcionante, que no les gustó, pero a mí me encanta. Es lo que más me gusta de la serie. Ya ves, una es como es.

domingo, 23 de agosto de 2015

Silencio, Thomas Perry



Una novela que disfruté mucho. La historia de una chica que decide pedir ayuda a un detective privado (ex policía) para desaparecer sin dejar rastro, para empezar una nueva vida, borrón y cuenta nueva, ya que le persiguen con el fin de matarla y se ha cansado de vivir con miedo.

Pasan los años y repentinamente acusan al ex prometido de la chica de su muerte, ya que al desaparecer y pasar el tiempo, se le ha dado por muerta. Así, el detective privado se siente en parte responsable de que ahora no la encuentren y se pone a buscarla. Pero también desea encontrarla una pareja de asesinos a sueldo.

Pues bien, lo que más me ha gustado no ha sido la historia de la protagonista sino la de los asesinos en serie, un matrimonio de lo más original, profesionales y muy buenos bailarines. En particular, la historia de Sylvie, que parece más protagonista que el resto de personajes. Me encantó. Lo de menos era si la chica se salvaba o no, lo importante era ver cómo se iba desgranando la historia de la vida de esa profesional del crimen, cómo llegó a ser lo que es, y sobre todo, lo que le depara el futuro.

Es una de esas ocasiones en que deseas que "los malos" ganen porque te son más simpáticos que el resto.

Te la recomiendo si te quieres entretener y si te ocurre lo que a mí, engancharte a un personaje.

Pues eso, ya me contarás

domingo, 16 de agosto de 2015

Secuestro en Nueva York, Mary y Carol Higgins Clark



Una novela escrita conjuntamente por madre e hija. En ella aparece una pareja de personajes protagonistas de varias novelas de Mary Higgins Clark, que son Alvirah y Willy y también un personaje que protagoniza varias otras de la hija, Carol, el personaje es Regan Reilly.

Secuestran al propietario de una casa de pompas fúnebres. Su mujer es una famosa novelista y su hija una detective privado. Faltan dos días para navidad y ale, se lo llevan junto con su chófer. El rescate es de un millón de dólares.

Es la primera novela que leo en la que aparecen los personajes de Alvirah y Willy. Son una pareja de sexagenarios que han ganado la lotería, creo recordar que cuarenta millones de dólares. Y se transforman en detectives aficionados.

Después de leerla, he decidido no leer más en la que ellos sean los protagonistas. No es porque sean malos personajes, es por una especie de repulsión personal. Una mujer que lleva una grabadora en un broche, que quiere ser la típica abuelita comprensiva pero que personalmente lo que me produce es repelús. Reza mucho, demasiado, creo yo. Se entromete en todo, pero "en plan  mal", no es como una Miss Marple, no, es como la típica vecina que todo lo quiere saber y que es capaz de pararte en el rellano o en la calle y preguntarte dónde vas y de dónde vienes, qué llevas en el bolso, etc. Lo dicho, me produce repelús.

En principio parece una novela seria, me refiero a que es un drama policíaco. El secuestro justo antes de navidad, los hijos de la chófer que la esperan en casa para poner el árbol, las familias y los amigos angustiados, lo típico en uno de esos casos. Pero después, cuando se llega a la parte de los secuestradores, es una especie de anticlímax, porque son idiotas, en el peor sentido de la palabra. Ahí es cuando te parece que la historia es una parodia de las novelas de detectives y de secuestros. Pero después cambian a la labor detectivesca de la policía, y se pone seria otra vez. Después cuentan cómo Alvirah intenta ayudar y se pone en plan santurrón y metomentodo. Y después intentan dar la pincelada romántica con dos parejas que se enamoran en el proceso. Un batiburrillo mareante y desagradable, en mi opinión.

Ejemplo de lo chismosa que es Alvirah: se mete en casa de una chica que acaba de conocer y se queda escuchando una conversación telefónica que la muchacha mantiene alejada de ella.

Ejemplo de santurronería de la novela: la mujer del secuestrado está en el hospital porque se ha roto una pierna y mientras tratan de rescatar a su marido y su chófer, Alvirah envía a su cuñada que es monja, a hacerle compañía y se ponen a rezar el rosario (a pasar cuentas, dicen ellos).

Ejemplo de idiotez de los secuestradores: tras obtener el rescate, uno de ellos que va en lancha, se tira al río para darle un beso de despedida en el casco, ya que le tiene mucho cariño a la embarcación y se va a ir del país con el dinero del rescate. Esto hace que la lancha vuelque y que el dinero del rescate se pierda.

Pues eso, que a pesar de que hay muchas novelas de ambas autoras que son recomendables, sobre todo para pasar una tarde entretenida, esta no lo es en absoluto.


Violet, Leigh Greenwood



Tanto para leer como para ver películas o series, tengo que estar de un humor determinado. Quiero decir que no siempre disfruto una historia de amor, o de miedo, o de suspense o dramática, tengo que tener el estado de ánimo adecuado en cada momento. Vamos, es lo que seguramente tú piensas cuando ves la lista de cosas pendientes para ver o leer o escuchar y dices "no me apetece esto, aunque sé que me gustará o que es bueno". Una cosa para cada momento o un momento para cada cosa.

Pues bien, a pesar de no estar de humor romántico, me llamó la atención saber que el protagonista de Violet era manco. El hecho de que "el chico" no sea perfecto, física, emocional y/o económicamente es una rareza. Además la historia estaba ambientada en la época posterior a la guerra de secesión americana, así que ale, a leerla.

Básicamente la historia es de una chica del norte que trabaja en un internado de niñas y un banquero riquísimo que se queda encerrado en el internado a causa de una cuarentena. Por supuesto, se enamoran. Por supuesto, ninguno dice nada al respecto. Por supuesto, hay factores en contra, el principal es que él luchó por el sur y perdió un brazo en la guerra, lo cual le tiene lleno de rencor y amargura. Por supuesto, acaban juntos y felices.

Aparte de que todo lo que sucedía en la historia romántica era más que obvio y esperable, lo que me enfadó fue la ligereza en tratar las consecuencias de la guerra. Apenas quince años después de la disputa, en la que tantísimo se perdió por ambos bandos, nadie es capaz de comprender que un hombre activo que ha perdido un brazo, no sea capaz de superar fácilmente su rencor por todo lo que ha vivido. En la novela dan a entender que lo de la guerra como ya ha acabado, hay que olvidarlo.

Personalmente estoy en contra de olvidar las guerras, de olvidar cómo empezaron y las consecuencias que han ocasionado. Porque si se dejan esas cosas atrás con tanta ligereza, es cuando se crea más peligro de empezar de nuevo. Si somos conscientes de lo malo, lo triste y lo negativo que hay en ese tipo de luchas, si no lo olvidamos, si vemos de frente las heridas, tanto físicas como emocionales, será más difícil empezar otra. O al menos eso creo.

En esta historia es al contrario. Se mezclan norteños y sureños y ambos bandos miran hacia otro lado en cuanto a la guerra se refiere. Todos han perdido familiares, amigos, todos tienen a alguien herido y con secuelas cerca, pero pretenden que la gente haga como si nada hubiera sucedido, como si el cambiar el modo de vida de medio país no fuera nada importante. Y yo creo que sí lo es. Creo que una persona que haya perdido un brazo, o una pierna, o la visión, o que haya visto atrocidades en el campo de batalla, esa persona no puede olvidar y hacer como si nada. Su vida ha quedado marcada por la guerra, es algo que no se puede obviar, entre otras cosas porque dicta su vida diaria.

"Me he quedado ciego y he perdido una mano en la guerra, pero como ha acabado, tengo que ser feliz y hacer como si todo fuera como antes, nada de estar triste ni amargado por lo que me ha sucedido". Más o menos esa es la filosofía de la novela. No es algo que le haya pasado a un personaje, es algo que he escrito yo para intentar que entiendas la actitud de los personajes.

Y sí, vivir en el pasado y amargarte por lo que ha sucedido no lleva a nada, o al menos no a nada bueno, pero creo que la actitud contraria, la de mirar hacia otro lado, es igual de mala. Creo que es imposible no sentir diría que hasta odio por algo que te ha truncado la vida de una forma tan radical. Y creo que superar ese odio o al menos intentar convivir con él es algo que lleva mucho, mucho tiempo, no se puede hacer de la noche a la mañana.

Dicho esto y perdona por el rollazo, otra de las cosas que me han sorprendido de la historia es que el protagonista masculino es manco, pero es capaz de vestirse, desnudarse, hacer deporte y lo que haga falta, sin ayuda. Y sí, ya sé que es totalmente factible, pero yo no pienso en alguien que en la actualidad sea manco, si no en alguien que lo fuera en esa época. Y no sé cómo alguien así sería capaz de ponerse una pajarita o una corbata sin ayuda, sobre todo de anudarlas. O de tirar de una cuerda de una polea.

Otra cosa curiosa es la forma en que se van mostrando los adelantos tecnológicos de la época, como la aparición del telégrafo o del teléfono y la impresión que esas cosas causaban en la gente.

Y ya me callo, que me he explayado demasiado y demasiado mal, me temo.

Si pudieras verme ahora, Peter Straub



Creo que es la primera novela que leo del autor. Conocía su nombre básicamente por asociarlo con Stephen King en dos de sus novelas, que por cierto, no he leído.

La historia es interesante: un adolescente rebelde y su prima un tanto ligerita de cascos. Están pasando las vacaciones con sus madres en el pueblo donde viven otros familiares suyos, lo típico en muchas familias del mundo. Una noche, la prima es asesinada y el adolescente es sospechoso del crimen, pero nadie hace nada al respecto.

Han pasado veinte años. El adolescente y su prima hicieron un pacto, que volverían a determinado sitio del pueblo al cabo de ese tiempo, en ese día concreto. Aunque ella ha muerto, él decide acudir a la cita. Y se encuentra con un ambiente totalmente hostil hacia él. Pero lo peor no es eso, lo peor es que justo cuando llega, empiezan a aparecer asesinadas jóvenes... y él vuelve a ser el sospechoso, sólo que ahora sí que hay investigación al respecto.

No suena muy mal, al menos no para mí. Tenía todas las trazas de ser una novela de esas que te mantienen intrigada, a ver cómo el protagonista se puede salvar o bien cómo se puede demostrar que sí es el asesino.

Pues no me ha gustado ni un poco. No tiene lógica el comportamiento de ninguno de los personajes que aparecen en la historia, ni principales ni secundarios. Todos hacen y dicen cosas sin sentido alguno. Y claro, una piensa que más adelante pasará algo que aclare todo eso. Pero no.

El autor trata de cubrir todo con un ligero velo de "sobrenaturalidad", misterio, venganza y secretos familiares. En mi caso, lo que ha logrado ha sido que deseara acabar de leer de una vez para poder dejar finiquitada la historia. Llegado un punto, ya ni me interesaba saber lo que había ocurrido veinte años antes ni lo que estaba ocurriendo en el presente. No empaticé con ningún personaje, me aburrió.

Así que no te la recomiendo, aunque si la lees o la has leído, te agradecería que compartieras tu opinión.

Del revés (Inside out), 2015







Verano, por tanto época de películas infantiles (la siguiente "temporada fuerte" será en diciembre). Después de ver Los minions, el nano quería ver Pixels, pero a última hora se decantó más hacia Inside out.

Mi primera reacción fue de alegría, ya que al ser de Pixar había muchas posibilidades de que me encantara.

Y la verdad es que mal no está, pero no ha cubierto mis expectativas. Hay quien ensalza su labor digamos pedagógica en cuanto a las emociones, que ve una especie de fabulación que muestra lo necesario que es sentir de todo, hasta miedo, asco o tristeza... y vale, sí, lo que hace madurar a las personas entre otras cosas, es aceptar lo malo, amoldarse a lo que no nos gusta y todo eso. Pero hombre, es una película para niños y puede que el mío no profundice mucho en las cosas, pero con lo que se ha quedado fue con los distintos tipos de recuerdos, que si son profundos, que si son primarios, que si se pueden perder, manchar o destruir. Cosas así.

O tal vez lo que pasa es que me lo planteé como simplemente una película para pasar el rato y disfrutar, en lugar de buscar un fondo filosófico, no lo sé.

El caso es que sí, salí del cine sin pensar que habría pasado mejor la hora y pico leyendo en casa, pero sin la sonrisa y las ganas de ver más que sentí, por ejemplo, cuando vimos Gru 2 mi villano favorito o la primera vez que vi Wall-E.

Lo dicho, que me parece que tanto mi nano como yo somos muy superficiales y no apreciamos el trasfondo de las cosas. El disfrutó de la película y las andanzas de las emociones de la niña protagonista y yo pasé un rato entretenido sin más.

No voy a decirte, como he leído por ahí, que es la película de animación del año ni nada por el estilo, pero sí que si tienes niños o niñas en casa, puede ser una buena opción para pasar una tarde palomitera.

lunes, 3 de agosto de 2015

Una reina en el estrado, Hilary Mantel



La autora dice que es una novela sobre Thomas Cromwell, pero la verdad es que es otra novela centrada en el personaje de Ana Bolena, pero a través de los ojos de Cromwell. A través de su vida, de su trabajo y su familia conocemos una versión más de la historia de la reina Ana.

Cuando comienza, ya está casada con el rey Enrique y acaba justo tras su ejecución. Ana ya ha tenido a su hija Isabel y trata denodadamente de quedar embarazada de nuevo, ya que siente que está perdiendo el interés de su marido. Sólo el darle un heredero varón afianzará su posición en la corte inglesa. Mientras, la reina Catalina agoniza en el semidestierro, sola.

Lo que me ha resultado más llamativo de la novela ha sido la visión que se da de los personajes principales. No muestran a una reina Catalina abnegada, religiosa y "buena", ni a una Ana divertida, sensual, coqueta, ni a una Jane Seymour inocente, dulce y agradable, ni a un Enrique mujeriego, exagerado, infantil.... rompe un poco con los estereotipos que hasta ahora se presentaban de ellos.

Ha sido interesante, diferente.

Aterriza como puedas, 1980









Pues no, no la había visto. Humor absurdo, a veces incluso se pasan un poco. Pero me hizo reir, que era de lo que se trataba.

Referencias a otras películas, como Fiebre del sábado noche. Cameos interesantes (al menos para la época).

Si tienes en cuenta que es una película de 1980, que es humor absurdo y te apetece reirte un rato, te la recomiendo. Sobre todo para ver en compañía, es más divertido.

Independence day, 1996









Hablando sobre "americanadas", me dijo que esta película era la más grande (o una de las más grandes al menos). Así que, picada por la curiosidad y sin esperar gran cosa, me puse a verla.

Y no sé si es porque esperaba algo más exagerado, pero tampoco me pareció mucho más exagerada que todas las otras ocasiones en que los norteamericanos salvan la vida al mundo entero (la mayor parte de las veces, tras ser los culpables de ponerlo en peligro, claro). Los extraterrestres que son muy listos y tienen una tecnología de la leche, pero tontos del bote en cuanto Will Smith hace aparición en escena. El personaje de Jeff Goldblum (o como se escriba), que se marea en un tranquilo vuelo en avión pero que va al espacio tan fresco como una lechuga recién cogida.... Los marcianos que tienen tentáculos cual pulpos, pero cuyas naves están pensadas más para la anatomía de un humano que para otra cosa....

Vamos, lo esperado, una película de palomitas, con tus puntos de humor, su escena que trata de ser emotiva (cuando muere la mujer de alguien, no diré más), los discursos de ánimo a los valientes que se pondrán en peligro por la humanidad, bla, bla, bla.

Película de palomitas y poco más, pero entretenida. Es lo que parece, no engaña, que no es poco.

El francotirador, 2014








Película dirigida por Clint Eastwood. Eso fue lo que me decidió a verla, porque por la sinopsis, nunca me llamaría la atención.

Y la verdad es que no es una mala película. La vida de Chris Kyle, desde su niñez con un padre un tanto estricto hasta que abandona el ejército para estar con su familia (lamentablemente murió al poco tiempo, asesinado). La película se centra sobre todo en la participación de Kyle en la guerra de Irak. Que es donde consiguió su fama y su apodo, por lo letal que demostró ser.

Un punto de vista "muy americano" de la guerra, supongo que es inevitable. Por lo demás, lo único que se le puede reprochar según mi punto de vista, es la lentitud, aunque es de esperar que la vida de un francotirador, teniendo que pasar horas y horas tras el visor de su arma, no pueda ser muy movida.

Pues eso, que bien hecha, pero que esta vez el hecho de tener la "firma" de Eastwood no fue lo suficiente para dejarme contenta por haberla visto. Influye mucho que la temática no me llame mucho la atención, supongo.

Poseidón, 2006











Aviso que si sigues leyendo te encontrarás con algún que otro spoiler de esos, pero la película es tan, tan, tan mala que tampoco pasará nada grave.

Crucero de lujo en fin de año. Pasajeros variados, mucha ilusión, musiquita, partidas de póquer, amoríos y demás temas que suelen asomar en este tipo de viajes. Pero resulta que hay un grave accidente, está claro, porque si no, no habría película.

No chocan contra un iceberg, no. Lo que sucede es que el barco es golpeado por una ola gigante. Tan gigante que consigue volcarlo. Y queda tal cual la imagen de la entrada, cabeza abajo.

Lanzan una señal de auxilio y cierran las compuertas para que casi todo el pasaje quede a salvo en el gran salón. Así, se inundará todo el barco menos esa gran zona, que teóricamente aguantará lo bastante para ser rescatados. Pero un grupo de personas, encabezadas por Kurt Russell, intentarán salir del barco por sus propios medios. Al final resulta ser una buena idea, porque las mamparas aguantan, pero los cristales no, con lo que el gran salón se inunda, ahogándose todos los allí presentes.

El caso es que al poco de volcar, el sistema eléctrico falla y se ve un plano en el que apreciamos cómo el barco va quedando a oscuras, sección a sección. Lo extraordinario es que más tarde cuando vemos cómo intentan escapar los unos y se van a ahogar los otros, hay luces encendidas por todas partes y una iluminación extraordinaria, nada de luces de emergencia ni nada por el estilo.

Además, como el barco ha quedado boca abajo, se supone que se tiene que caminar ahora por lo que antes era el techo. Pues no. La gente sigue caminando por el suelo, como si tuvieran los poderes de Spiderman. Lo único en lo que a veces se nota que el barco está del revés es en los carteles, letreros y pegatinas, que los ponen como deberían estar. Pero no todos, sólo algunos.

Se supone que lo interesante y lo que te mantiene en vilo es la odisea que vive el grupo de escapistas del barco, intentando salir. Pero lo que consiguen es que una de dos: o desees dejar de ver la película o que se maten todos de una vez para ver si así se acaba ya.

Aburrida, llena de errores garrafales, predecible, poco interesante.... vamos, que no te la recomiendo en absoluto.

miércoles, 22 de julio de 2015

La aldea, para Isi



Aparte de contestarte por el método tradicional, aquí va una entrada para ti, aunque ya sabes que mis entradas suelen ser bastante caóticas y a ver de qué acabo hablando (escribiendo).

Cuando yo era pequeña, poco más que un bebé, me puse enferma. Tan enferma que se me dio por muerta. Por suerte o por desgracia, me cogió a tiempo un médico que dio con lo que tenía y me curó.

Como resultado, quedé bastante escuchimizada. Sí, lo sé, cualquiera lo diría al verme ahora, pero fue así. Quedé en el pellejito y además desganada. Así que se decidió que para mejorar mi salud, lo mejor era que pasara un mes en la aldea, en casa de mis tíos. Y así fue, me pasaba un mes del verano allí.

En esa época los niños podíamos ir casi a cualquier parte y a cualquier hora sin temor a nada ni a nadie. El día empezaba con un tazón (de loza o de barro) lleno de leche caliente y de trozos de pan de mollete, normalmente del día anterior. Sin cacaos ni historias. Los adultos añadían un chorro de café y punto.

Después salíamos a la eira, un trozo de campo que está delante de las casas de las aldeas. En la de mis tíos, las casas están como en una fila, con lo que la eira es común a todos. A un lado, las casas y al otro, los hórreos y los corrales con las gallinas, los conejos y por entonces, los bueyes y las vacas. Allí nos juntábamos los niños de las casas. Hacíamos comiditas con barro, estudiábamos las costumbres de las hormigas, deshojábamos flores o las abríamos para ver qué tenían por dentro, jugábamos al pilla-pilla o a los bandidos... todas esas cosas que se solían hacer por entonces.

Era una época en que los niños podíamos ir a cualquier sitio cualquier hora, sin peligro ni miedo. El único espacio vedado para nosotros era el monte, pero ya ni intentábamos ir, porque estábamos asustados con las historias de la Santa Compaña, las meigas, los aparecidos y demás cosas que nos decían que habitaban el monte y que estaban al acecho de cualquier niño que pasara por allí sin compañía.

Lo más divertido era cuando había palleiros. Nos subíamos a lo más alto, utilizando las escaleras de los hórreos y nos dejábamos deslizar por la paja, hasta llegar al suelo. Por supuesto, eso hacía que los palleiros (pajares) no duraran nada, así que acabábamos en lugar de deslizándonos, dejándonos caer desde lo alto al montón de paja.

Confieso que si hoy en día viera a mi hijo hacer lo que hacía yo, me daría un patatús de los grandes. Qué inconscientes éramos... pero qué bien nos lo pasábamos.

Curiosamente lo peor que te podía ocurrir es que no pudieras dormir porque acababas llena de minúsculas pajitas que se te clavaban en la ropa y la piel y cubierta por el polvo de la hierba seca.

Sólo entrábamos en casa para comer y después por la noche, para dormir. Cuando empezaba a caer la tarde, las madres o abuelas se asomaban por las ventanas o en las puertas y gritaban el nombre del niño o la niña en cuestión, que salía corriendo hacia la casa.

Era la hora de la única tarea doméstica que tenía. A eso de las diez de la noche o así, mi tía me daba un cantarillo de medio litro, metálico y me tenía que ir a casa de la señora Emilia, que quedaba cruzando la eira, un poco más allá de los corrales. Y allí iba yo con mi cantarillo en la mano. Era la hora de ordeñar las vacas. Si coincidía que todavía no habían acabado, la señora Emilia me daba un vaso de leche, ordeñada directamente de las ubres al vaso. Tibia aún. Lo más rico que he bebido en mi vida. Ya sé, ya sé, deberían hervirla antes y todo eso, pero te aseguro que en todos los años que fui, nunca me hizo daño ese vaso de leche.

De vuelta en casa de mis tíos, mi tía vaciaba la leche en un hervidor, verde, con una tapa con agujeros todo alrededor. Ponía la leche a hervir sobre la cocina de hierro y allí quedaba hasta que se agotaba.

Normalmente se hacía una gruesa capa de nata en la superficie. Mi madre siempre me dice que es lo más rico del mundo, la nata esa sobre un trozo de pan. Yo no llegué a probarlo, soy muy tiquismiquis y me daba "cosa".

Después de la cena, a dormir y vuelta a empezar al día siguiente.

Recuerdo también a Bobby, el perro de mis tíos. Vivió varias generaciones de niños. El pobre se dejaba hacer de todo: le acariciaban, le tiraban de las orejas, se montaban encima de él.... y ni rechistaba ni escapaba.

A mí me tenía bien calada. A la hora del desayuno, de la comida y de la cena, se metía bajo la mesa, pegadito a mí y ponía esa expresión que sólo saben poner los perros, esa mirada de "pobre de mí" que yo no podía resistir... y siempre acababa repartiendo la comida con él, cuando mis tíos no miraban, claro.

Cuando tenía nueve años, nació mi hermano pequeño y se casó mi hermana. Ambas cosas en un lapso de quince días. Así que me tocó echar una mano con el bebé y eso significó el fin de mis veranos en la aldea, en casa de mis tíos. A partir de entonces sólo íbamos de visita algún que otro domingo. Llegábamos a media mañana y nos íbamos poco después de comer, lo que significaba que entre que los demás niños iban a misa y que la comida de los domingos era en plan "toda la familia junta" y por tanto, más larga, no podía jugar con nadie. No era lo mismo.

De la época de mis veranos allí también recuerdo las noches de alambique. Entre todos los vecinos de la aldea se había comprado un  alambique para hacer la caña (aguardiente) con el bagazo (pieles y desechos de las uvas tras la vendimia). El bagazo se guardaba en recipientes herméticos, bien apretado para que no cogiera aire y se estropeara, y cuando tocaba el turno de tener el alambique, se sacaba y se destilaba para obtener el aguardiente. Era una tarea larga, estar fuera de la casa (aunque bajo techo, en un soportal de la parte de atrás), echando leña al fuego y controlando la graduación del aguardiente. Así durante toda la noche. Podría ser tedioso si no fuera por los vecinos.

Yo solía sentarme en un taburete bajo, en una esquina oscura, viendo a mi tío y a los vecinos sentados alrededor del fuego, charlando, todos con las boinas puestas y medio inclinados hacia adelante. Me gustaría saber pintar para poder plasmar ese recuerdo. Los cigarrillos, la mayoría liados a mano o los típicos Celtas sin filtro. La conversación que iba subiendo de tono a medida que pasaban las horas. No por los temas que se trataban, no, sino por el lenguaje que utilizaban. Al hablar de las lindes, de las cosechas,de si fulanito cogió nosequé o menganito no tenía derecho a nosecuánto, se iban calentando los ánimos y los tacos hacían su aparición.

Como yo estaba en plan ratoncito, quieta y callada, se olvidaban de que estaba allí y se dejaban llevar. Yo apenas entendía de qué hablaban, porque ni sabía nada de lindes ni de posesiones ni de dueños o de arrendatarios, pero me gustaba el ambiente que había, era como algo constante, algo permanente, no sé cómo explicarlo, era algo que me daba seguridad, algo que se repetía año a año y noche a noche, cada vez en un hogar distinto. Una sensación de continuidad. No sé decirlo de otra forma.

Lamentablemente quien no se olvidaba de mí era mi tía. Cuando me parecía que llegaba lo más interesante, se abría la puerta de atrás, aparecía un rectángulo de luz en el suelo seguido de su silueta y me llamaba para que entrara. Y se acababa la diversión nocturna. Por la mañana ya estaba todo recogido y no quedaba huella del trabajo de la noche.

Pasaron los años, bastantes y mis padres compraron la que había sido la casa de mis tatarabuelos. Se rehizo toda por dentro y se cambió el techo. Abajo, donde antes estaban la cocina y las cortes (las cortes se llama al lugar donde duerme el ganado),  Ahora está la cocina, un enorme salón y el cuarto de la caldera. Bueno, el caso es que se reconstruyó la casa, manteniendo las paredes exteriores de piedra y los muros tanto del patio trasero como del patio delantero.

Desde entonces, los viernes mis padres se van para la aldea a pasar el fin de semana. Con el tiempo, se echó cemento en el patio de atrás, dejando una franja de tierra para plantar el limonero y algunas flores. Allí se pusieron un par de canastas y una barbacoa en plan chimenea, para poder hacer el churrasco haga buen tiempo o llueva. En el otro patio se dejó la hierba. Es donde están plantadas las vides y donde comemos y cenamos en verano, sacamos una mesa fuera y al fresquito a disfrutar de la comida y la sobremesa con toda la pachorra del mundo. En verano si van los niños (que ahora no son ya mis sobrinos sino sus hijos, mis sobrino-nietos y por tanto, los bisnietos de mis padres), se pone una piscina hinchable. Los columpios se pusieron hace ya algunos años. Los nanos se lo pasan genial.

No tanto como cuando yo era pequeña, claro. Ahora hay carreteras por todas partes y no es tan seguro ir por ahí sin más, hay más peligros, más "gente mala", pero no deja de ser un cambio para un niño de ciudad.

Además, los vecinos siguen siendo igual para los niños. Da igual si están peleados con los padres o no, un niño siempre es bienvenido en cualquier casa de la aldea. Y siempre se le dará un bocado de algo, sea una fruta, un bocadillo, un dulce...

Ahora disfrutamos la aldea de una forma distinta. Antes era un lugar de acción, para jugar, para investigar, para crecer. Ahora es un lugar para relajarse y disfrutar. Sé que suena tonto, pero un vaso de sidra fresca, al atardecer, sentada bajo la viña, sin presiones ni prisas, es todo un lujo.

Es el punto de reunión cuando nos juntamos gran parte de la familia, por alguna celebración especial. Ponemos caballetes y tablones, los cubrimos con manteles y plásticos y nos podemos acomodar todos sin problema.

Lo cual me recuerda las celebraciones de los vecinos, cuando yo era pequeña. Se ponían de acuerdo y un día, en la eira se montaba una especie de comida comunal. Cada uno ponía una cosa, aportaba algo, los hombres montaban las mesas y acarreaban las sillas y las cosas pesadas. Las mujeres preparaban comida, platos, vasos y cubiertos. Y los niños andábamos por medio, a ver si sacábamos algo. Eran reuniones con muchas risas y canciones populares, con bromas y algún que otro pique, que solían durar hasta bien entrada la noche.

Bueno, pues aquí lo dejo, mal contado, deslabazado y con saltos temporales, pero así ha salido y así se publicará.

Gracias Isi :)

Resident evil, 2002





Ahora mismo no recuerdo si vimos la película por hablar del juego o si fue al revés. El caso es que volvimos a verla. Como hacía una porrada de tiempo que la había visto, sólo recordaba lo de la malla que hacía pedacitos a la gente y poco más. Así que para mí fue casi como verla de nuevo.

Lo de tener memoria de pez tiene sus cosas buenas, ya ves.

Es una película divertida, con momentos en que te dan ganas de darle a alguien con algo en la cabeza por lo idiotas que parecen ser, pero bueno, si no lo fueran, no habría película, así que toca hacer la vista gorda y seguir viendo.

Palomitas, refresco y una tarde entretenida. No será la película de tu vida, pero habrás pasado un rato divertido viendo zombies y un bicho raro que no recuerdo cómo se llama. Y sin estar muy seguro de quién es el malo o qué ha pasado. Por lo menos hasta casi el final.

He puesto una imagen de Michelle Rodríguez. Me fascina esta mujer. Siempre suele hacer el mismo tipo de papeles y sólo la he visto sonreír en una película, una vez. Y aún así, parecía estar de una tremenda mala leche, si me permites la expresión. Pero no deja de tener su encanto, a pesar de que la ves capaz de morder una viga de acero y escupir clavos.


Línea mortal, 1990








Pues sí, un puñadito de actores conocidos recién salidos del colegio, como quien dice. Kiefer Sutherland, Oliver Platt, Julia Roberts, Kevin Bacon y uno de los clones Baldwin.

Todos ellos estudiantes aplicados de medicina. El cabecilla decide que es una buena idea morirse y resucitar para así saber qué hay más allá. Así que planean que se muera y esté muertecito un minutillo de nada y después resucitarlo y que cuente su experiencia. Y así sucede, el experimento es todo un éxito.

El chico no cuenta gran cosa. Y el resto empieza a pensar que también quieren "morir" la experiencia y pellizcar un trocito de fama, porque claro, lo de resucitar no lo hace cualquiera. Se van picando a ver quién aguanta muerto más tiempo (sí, dicho así parece un chiste) y van pasando uno a uno por la camilla de revivir.

Lo que el primer muchacho no ha dicho es que de la muerte te traes alguna cosilla mala que te puede hacer daño. Eso lo van descubriendo los que hacen la prueba. Hasta que en un momento dado, como suele decir el tópico, los acontecimientos se desbordan.

Dicho esto, no te la recomiendo en absoluto. En primer lugar porque es una absurdez. En segundo lugar por la manía de ambientar todo en atmósferas oscuras en un estéril intento de dar un punto de atmósfera de temor, o fúnebre o gótica o qué sé yo.

Por otra parte, da la impresión de que resucitar a muertos recientes es un jueguecito sin apenas importancia, un par de inyecciones, un poco de reanimación cardiopulmonar y listo de papeles, ya estás vivito y coleando.

Ni triunfa la idea de buscar una respuesta científica al misterio de la muerte (ninguno de ellos hace un informe de su vivencia) ni la idea de querer alcanzar la fama como resucitado (hay que ser bastante memo, creo yo, para arriesgar tu vida por salir en programas de televisión y revistas).

Pues eso, que no me ha gustado ni un poquito. No es de lo peor que he visto en mi vida, pero no se la recomiendo a nadie.

Nell, 1994









Otra película que en mi opinión es altamente recomendable. La historia de Nell, una muchacha que ha crecido con su madre hemipléjica, que no ha tenido contacto con otras personas y ha llevado una vida libre, en el bosque, en el lago, disfrutando de la naturaleza y aprendiendo a temer a los hombres por una circunstancia trágica que vivió su madre.

Cuando la encuentran el dilema es si internarla en un psiquiátrico "por su bien" o dejar que viva su vida a su manera.  Supongo que todos tendemos a pensar que un tipo de vida totalmente distinto al nuestro, es peor. Más o menos ese es el tema de fondo de la película.

Pues hay personajes de la película que opinan así y otros (o más bien otro) que no. Si quieres saber cuál es el destino y el futuro de Nell, tendrás que ver la película, con unas interpretaciones muy buenas, sobre todo la de Jodie Foster.

Elegí esta imagen porque a mí también me gustan mucho los árboles :)


El quinto elemento, 1997









Lo sé, lo típico sería poner una imagen de Mila Jovovich o de Bruce Willis, o ambos. Pero me encanta Gary Oldman, así que ale, foto del malo maloso de la película.

Ya la había visto, y por suerte sólo recordaba que el protagonista era taxista y que había una cantante de ópera que se moría (toma spoiler). Así que casi fue como verla por primera vez.

Momentos de sonrisa como el de "Hola, persona" o "Multipass". Sí, más sonrisas que con los chistes de Bruce Willis.

Así que si no tienes una Lillu (o Lilloo) en tu vida, ponte la película. Y si la tienes, pues la pones también, que seguro que es hasta más divertido.

Creo que dentro de unos años volveré a verla de nuevo. Por eso de las sonrisas y porque es una película muy entretenida. Y con personajes totalmente absurdos-fascinantes-extremos-divertidos.

Totalmente recomendable.

martes, 14 de julio de 2015

The lovely bones, 2009






Es la adaptación cinematográfica de la novela Desde mi cielo, de Alice Sebold. La había leído hace algunos años y la verdad es que guardaba un buen recuerdo de la lectura. Tal vez por eso la película no me haya convencido del todo.

Principios de los años setenta, una época en que los niños y jóvenes creían inocentemente que no les pasaría nada y que podían ir solos a cualquier sitio y a cualquier hora, que estarían a salvo.

Susie es una adolescente como otra cualquiera, aficionada a la fotografía, perteneciente a una familia normal y corriente, con sus cosas buenas y malas. Una tarde de diciembre es engañada por un vecino, que la lleva a un escondite que se ha fabricado y allí la viola y la mata.

Es entonces cuando Susie, que está en un lugar intermedio entre el cielo y la tierra, puede ver cómo se desarrollan los acontecimientos posteriores a su muerte. Cómo reacciona cada miembro de su familia, cómo su asesino elude la justicia. Una parte de ella se resiste a seguir su camino hacia el cielo, quiere mantener una unión con su pasado.

Más o menos esa es la historia, a grandes rasgos. Y esa línea general se mantiene en la película, aunque no me gustó ni de lejos tanto como la novela. Así que mi consejo es que primero veas la película y luego leas el libro (más o menos como suele suceder siempre). Y después me cuentas qué te ha parecido.

De elegir una opción, no dudo en recomendarte la lectura.

domingo, 12 de julio de 2015

Jurasic World, 2015






Hacía tiempo que tenía ganas de verla. Y sí, ofrece exactamente lo que esperas: un parque temático en el que de repente los dinosaurios empiezan a zamparse a los visitantes. Un "malo" que quiere aprovechar la ocasión para sacar partido de ella. Una protagonista hipermaquillada (me pasé toda la película con ganas de cogerla del cuello y darle un buen lavado de cara), con sus tacones corriendo por la selva, por la arena, por la calzada, etc, sin vacilar ni torcerse el tobillo. Un protagonista que es el "macho alfa" de una pequeña manada de velociraptores y va en plan chulo piscinas. Dos niños, el mayor tonto perdido y el pequeño bastante repelentillo, más preocupados por si sus padres se divorcian o si su tía se da un beso con un hombre que del hecho de que les persiguen un montoncito de dinosaurios con apetito.

Y un final feliz, por supuesto. Lamentablemente ningún animal se merendo al pequeño repelente, pero bueno, ya sabemos que los niños siempre se salvan en esta saga.

Muy entretenida, muy exagerada y con algunos fallos enormes, que también forman parte de lo típico de estas películas. Como por ejemplo, que en el depósito de un coche que lleva abandonado dos décadas aún quede gasolina y que la batería funcione como si nada. O que alguien se tire desde una cierta altura a un lago y cuando salga lleve una caja de cerillas completamente seca. Cosillas así, hay algunas, pero lo dicho, también forman parte de este tipo de películas.

Ah, y dan pie a una parte más en el futuro.

El silencio de los corderos, 1991









Después de la enorme decepción que supuso ver el primer episodio y medio de la tercera temporada de Hannibal, para quitarme el regustillo de la mente volví a ver por enésima vez El silencio de los corderos.

No hay mucho que contar de esta película, salvo que me gusta y que supongo que la habrás visto, incluso más de una vez, y si no es así, ya estás tardando, ponte a verla pero ya.

Y si no has leído la novela en que se basa, de Thomas Harris, pues también es una opción más que aceptable para llevar contigo en estas tardes veraniegas.

Los minions, 2015









El pasado miércoles fuimos al cine a ver Los minions. Hacía tiempo que queríamos ver la película, proque nos encantan desde que vimos las dos películas de Gru.

Para ser sincera, fue un poco decepcionante. Me temo que son ideales para ser personajes secundarios y aportar ese punto de simpatía y sonrisa, pero no lo bastante consistentes como para ser personajes centrales de una película.

Tal vez llevaba unas expectativas muy altas, pero así como las películas de Gru las vi varias veces y me siguen gustando, esta creo que no voy a verla una segunda vez.

Eso sí, siguen siendo adorables :)

Emboscada, Nora Roberts



Tal como dije en una entrada anterior, Nora Roberts tiene tres tipos de novela. Esta es un claro ejemplo del segundo tipo: hay un asesino en serie convicto y otro asesino que es su pupilo y sigue sus instrucciones para rematar su "obra".

Cosas interesantes: lo que puedes aprender sobre el adiestramiento de perros, tanto si son para compañía como si son para utilizar en búsquedas de personas. Y lo del asesino, aunque queda un poco desplazado frente a lo de los perros.

La parte romántica es llevadera, sobre todo porque el chico es un borde, así que hay poco romanticismo en el tema.

Una lectura ligera para una tarde en la playa, piscina o sofá.