lunes, 1 de diciembre de 2014

Premonición mortal, Linda Howard



Un asesino en serie y una vidente. Ella perdió sus facultades tras un incidente seis años antes, y de repente se ve en la piel del asesino, sintiendo lo que siente y viendo lo que hace mientras mata a una de sus víctimas.

Pues me animé mucho al ver la sinopsis. Asesino en serie, vidente, policía incrédula... los ingredientes necesarios para que me entretuviera unas horas.

Y la verdad es que así fue... al menos hasta llegar a la parte eroticofestiva. Porque la autora (en mi humilde opinión), la pifia metiendo romance y sexo por medio. Que nada más verse, se enamoran perdidamente, aunque ninguno de los dos quiere admitirlo. Y que nada más tocarse, tienen que practicar el mejor sexo de sus vidas y todo eso.

Policía grandote, fuerte, leal, servicial y chica dulce, hermosa y aparentemente frágil. La historia de siempre. Y conste, la historia de siempre no está mal, siempre y cuando sea lo que esperas encontrarte. Si te pones a leer una novela en plan Jazmín, Julia, Tentaciones o algo así, es lo que es. Pero si te plantean una novela centrada en un asesino en serie y por el medio te meten páginas y página en las cuales "su dura masculinidad se abrió paso a través de la húmeda hendidura femenina, dejándose llevar ambos hasta la cima del placer y rindiéndose a sus sentidos" o chorradas por el estilo, como que te estropean la historia.

Al menos es lo que me sucede a mí. Por una parte, las muertes y todo eso, la percepción de la vidente, la forma de pensar y actuar del asesino. Por otra parte, los estereotipos horrendos de chico fuerte y protector vs chica hermosa y debil. Y para acabar de estropearlo todo, sexo en plan ñoño. Que no sé tú, pero a mí me dicen que van a atravesar el húmedo y cálido centro de mi femineidad con la dureza masculina y lo último que hago es sentir excitación. Más bien pensaría seriamente en buscar ayuda psicológica para quien ande por el mundo diciendo esas boberías.

Pues eso, que me salté páginas enteras. En cuanto leía algo parecido a "sus cuerpos se rozaron y la pasión les inflamó inmediatamente", ya empezaba a saltar párrafos, leyendo una  o dos palabras de cada uno, hasta que acababa "el maravilloso acto de amor y pasión".

Lo sé, soy poco romántica y todo eso, prefiero leer cómo un asesino en serie planifica su próximo ataque a leer cómo acarician turgentes senos con dedos temblorosos de excitación. Pero soy así. Si quiero leer algo de tintes eróticos, no buscaría nada con semejantes expresiones.

Si tú no tienes tantos remilgos como yo, pues te recomiendo la novela. Creo que si hubieran quitado esas partes tan tontas, (siempre según mi opinión), habría quedado muchísimo mejor todo.


4 comentarios:

therwis dijo...

Buah, yo cuando veo que va a empezar una sesión de maravilloso acto de amor y pasión me salto todos los párrafos posibles, páginas enteras si es necesario. Es que me aburre muchísimo todas esas descripciones y tonterías sentimentaloides y ñoñas que meten, muchas veces gratuitamente.

Y por eso no me vais a ver nunca leyendo este tipo de libros que están tan de moda ahora de esclavas sexuales y tal.

osheaa dijo...

Yo también los salto :) La verdad es que suelen cortar bastante la historia principal y son tan rimbombantes...

Margari dijo...

A mí esas partes tampoco suelen gustarme así que me parece que voy a pasar directamente de este libro...
Besotes!!!

osheaa dijo...

Haces bien, con la de libros que hay pendientes por leer...

Biquiños