miércoles, 22 de octubre de 2014

Un caso de urgencia, Michael Crichton


Lo mejor de la novela es el prólogo. En él, el autor nos cuenta cómo empezó a escribir, sus motivaciones y el origen de esta su primera novela ambientada en el entorno de médicos y hospitales. La novela en sí, al principio es interesante, pero después se convierte en un listado de médicos con sus respectivas especialidades a los que el protagonista va a visitar, intentando encontrar pruebas de la inocencia de un médico amigo suyo acusado de matar a una muchacha por practicarle un aborto.

Es la época de los sesenta, drogas, tabaco y alcohol por todas partes. El aborto es ilegal, aunque proliferan los médicos y enfermeras que los practican a cambio de dinero. Es una práctica más o menos conocida y tolerada en el ambiente médico, hasta que ingresa por urgencias la hija de un prestigioso cirujano, que muere al cabo de poco tiempo debido a una hemorragia vaginal, cuyo origen fue un aborto ilegal.

Pues eso, detienen a un médico y su amigo intenta liberarle de cargos. Y para eso va de un lado a otro de Boston visitando distintos especialistas, familiares de la joven y demás, sin que quede muy claro para qué sirve la información que obtiene.

Pues eso, lo mejor, el prólogo. Después es una especie de batiburrillo.

2 comentarios:

Margari dijo...

Pues la dejo pasar. Quizás si la veo por la biblio, le cotillee el prólogo y ahí se va a quedar la cosa.
Besotes!!!

osheaa dijo...

Pues creo que es la mejor opción. Espero que te resulte tan interesante y sorprendente como a mí, la forma en que suceden las cosas...

Biquiños