lunes, 6 de octubre de 2014

Series fallidas


Esta entrada la dedico a dos series que yo denomino fallidas porque no consiguieron captar mi atención lo bastante como para ver mucho de ellas, de hecho sólo vi el primer episodio de cada una.

La primera es Ray Donovan.

Me llamó la atención el que el protagonista fuera el actor que encarna el papel de hermano de Lobezno en Lobezno inmortal. Leyendo la sinopsis de la serie, parecía interesante, así que me dispuse a verla.

Y la verdad es que me interesó. Ray Donovan es un hombre que se dedica a solucionar problemas. Sea aplacar a la prensa, deshacerse de un cadáver, vigilar a alguien, eliminar a un acosador... lo que sea. Eso sí, es completamente incapaz de resolver sus propios problemas familiares, que parece que se le van acumulando. El hecho de ser poco comunicativo tampoco es que le ayude mucho, sobre todo con su mujer.


Pero cuando acabó el primer episodio y me planteé la posibilidad de ver otro, sentí una especie de rechazo, como un regusto a incomodidad y la idea de seguir viendo una y otra vez lo mismo no me sedujo nada, así que lo dejé. Y como fue hace ya algunos días y no he tenido ganas de darle una segunda oportunidad ni de siquiera plantearlo, creo que mi decisión fue la acertada.


La otra serie es Imborrable.

La verdad es que el planteamiento era muy atractivo, mucho. Una mujer que recuerda todo, absolutamente todo, menos un hecho traumático de su infancia que intenta recordar por todos los medios, pero que se le escapa.

Le dices una fecha cualquiera y te dice todos los datos de ese día. Le pides que recuerde un detalle insignificante y ella rememora todo y lo busca entre sus recuerdos.






Sí, el protagonista masculino es el mismo actor que el del remake de El padrastro.

Primera cosa negativa (para mí), la chica se reencuentra con el que fue su pareja hace unos años, que es un policía recién trasladado a la ciudad. O sea, se avecina romance.

Segunda cosa negativa: si sustituyeras a los dos principales protagonistas por dos palos de escoba con pelucas y ropa, apenas notarías la diferencia. Expresividad nula. Actuaciones pésimas.

El actor lo conocía no sólo de El padrastro, sino también de Nip and tuck, la serie sobre dos cirujanos estéticos (él era uno de ellos). Y tiene exactamente la misma expresión en su cara sea matando a su familia, persiguiendo asesinos o preparando una operación de aumento de pecho.

La sensación es de desperdicio. Una idea interesante, que con buenos guionistas podía dar mucho de sí, tirada por la borda a causa de la frialdad que emana de los actores.

Pues eso, visto el primero, no quedaron ganas de ver más.

2 comentarios:

Margari dijo...

No he visto ninguna, que no me llaman la atención. Y por lo que cuentas, me quedo igual.
Besotes!!!

osheaa dijo...

Pues sí :)

Biquiños