jueves, 23 de octubre de 2014

Belle, 2013








Inspirada en hechos reales. Una mulata es reconocida por su padre, un acaudalado inglés, que la deja a cargo de sus tíos. Belle crece al lado de su prima, aunque realmente son como hermanas, de hecho llama "padre" al que es su tío.

A pesar de ser aceptada por su familia, las convenciones sociales hacen que pasen cosas tan raras como no poder compartir mesa con la familia si hay visita y cosas por el estilo. Durante toda la película crees que es por el color de su piel, pero llega un momento en que se le dice claramente que la razón es que es ilegítima.

El tener dinero hace que consiga muy rápido una buena proposición matrimonial, cosa que no le pasa a su hermana adoptiva. Para liarlo más, se involucra con un joven que quiere abogar por los derechos de los esclavos, para que no sean tratados literalmente como una mercancía, una carga que incluso se asegura.

La película en sí no es muy entretenida, aunque he de reconocer que muestra muchos aspectos de la sociedad de la época. Las diferentes clases, la necesidad de algunos nobles de conseguir un matrimonio interesante a nivel económico, el papel de la mujer, con sólo dos opciones: ser la solterona ama de llaves para todo o casarse y depender en todo del marido, la esclavitud, los intereses económicos sobre los éticos....

Creo que lo que me pasó fue que esperaba una película más en plan entretenimiento que en plan casi documental. No es que lo parezca, pero la información que aporta es bastante amplia.

Pues eso, que me dejó un poco fría. Y el final un poco-mucho ñoño.

The Knick, serie



El blog de therwis es un caldo de cultivo ideal para lo que yo llamo "mis buitreos". Y el último fue esta serie sobre médicos, ambientada en Nueva York en 1900.

Lo interesante es ver lo diferente que eran las cosas en la medicina en esa época, en la que se hacían operaciones en una especie de aula con asientos en gradas, ocupados por serios señores que asistían a las intervenciones (toma gérmenes y demás). Lo extraño es que alguien sobreviviera.

También muestran los focos de infección que eran las hacinaciones de emigrantes, en condiciones bastante insalubres, que podían dar inicio a relativas epidemias de enfermedades como el tifus.

El protagonista es un médico adicto a la cocaína, que se la inyecta ya entre los dedos de los pies porque en el resto de su cuerpo no hay una sola vena viable. Pasa sus noches en el barrio chino y tieen una mente muy científica, viendo siempre casos en lugar de personas para poder sobrevivir al fracaso y no sentir tanta culpabilidad.

Una monja abortista, una enfermera cándida, un médico negro al que rechazan por el color de su piel, un conductor de ambulancias (a caballo, claro) que trapichea con todo lo que encuentra, un director de hospital que está endeudado... hay toda clase de personajes en la serie, incluída una muchacha que hace "el trabajo de un hombre" y le encanta.

Para ser una serie de médicos que además tiene su pincelada digamos histórica al mostrar cómo era la práctica de la medicina al comienzo del siglo XX, no ha conseguido engancharme. De hecho vi los cuatro episodios que encontré en castellano, de un tirón. Pero entre la musiquilla que no le pega ni a la de tres y que el protagonista "psché", pues me parece que no voy a seguir viéndola. Eso sí, es fascinante ver lo muchísimo que ha cambiado la medicina en (relativamente) tan poco tiempo.


Sobre los comentarios


Acabo de contestar a un par de comentarios y para mi sorpresa, me han pedido que introduzca un número para verificar que no soy un bot o algo similar.

Cuando configuré el blog no puse esa opción. Sé que puede ser muy práctica según situaciones, pero a mí siempre me fastidia tener que meter el numerito o la palabra (que normalmente cuesta ver porque suele estar borrosa o con las letras muy pegadas).

Así que lo que he hecho ha sido revisar la configuración y resulta que estaba bien. Por algún motivo, lo de la verificación se había colado sin permiso.

Lo siento Margari y therwis si os ha pasado, espero que blogger no vuelva a fallar y se cuele la verificación.

miércoles, 22 de octubre de 2014

Un caso de urgencia, Michael Crichton


Lo mejor de la novela es el prólogo. En él, el autor nos cuenta cómo empezó a escribir, sus motivaciones y el origen de esta su primera novela ambientada en el entorno de médicos y hospitales. La novela en sí, al principio es interesante, pero después se convierte en un listado de médicos con sus respectivas especialidades a los que el protagonista va a visitar, intentando encontrar pruebas de la inocencia de un médico amigo suyo acusado de matar a una muchacha por practicarle un aborto.

Es la época de los sesenta, drogas, tabaco y alcohol por todas partes. El aborto es ilegal, aunque proliferan los médicos y enfermeras que los practican a cambio de dinero. Es una práctica más o menos conocida y tolerada en el ambiente médico, hasta que ingresa por urgencias la hija de un prestigioso cirujano, que muere al cabo de poco tiempo debido a una hemorragia vaginal, cuyo origen fue un aborto ilegal.

Pues eso, detienen a un médico y su amigo intenta liberarle de cargos. Y para eso va de un lado a otro de Boston visitando distintos especialistas, familiares de la joven y demás, sin que quede muy claro para qué sirve la información que obtiene.

Pues eso, lo mejor, el prólogo. Después es una especie de batiburrillo.

The calling, 2014









Una película sobre un asesino en serie, protagonizada por Susan Sarandon, Gil Bellows y Donald Sutherland. Muy buena pinta para mí. Pues no.

De hecho he esperado un par de días antes de escribir la entrada para no pasarme. Pero vamos, que es un asco. En mi opinión, claro.

Hay películas de asesinos en serie en las que ya sabes quién es el culpable, sus motivos e incluso cómo van a ser las cosas (ejemplo: Copycat), pero mantienen en vilo al espectador, hacen que te metas en la historia, enganchan aunque ya sepas casi todo.

En esta, al cabo como de un cuarto de hora ya sabes todo. Y como he dicho antes, eso no es algo necesariamente malo, porque bien manejado puede resultar hasta más interesante. No es el caso.

Los personajes son desagradables, al menos lo poco que muestran de ellos, ya que al acabar no sabemos mucho de ellos, ni siquiera de los protagonistas. No se profundiza en nada, ni en los policías ni en el asesino ni en los asesinatos ni en los motivos.

Fría, aburrida, lenta... no me ha gustado ni un poquito.


jueves, 16 de octubre de 2014

Cuernos, Joe Hill



Del autor había leído El traje del muerto y En la hierba alta, este último escrito en colaboración con su padre, el famoso Stephen King.

Y por eso sabía que en sus novelas hay mucho de ultraterreno, fantasmas, demonios, posesiones y todo eso, pero con un suave baño de humor e ironía. Y eso hace que la lectura sea agradable y casi siempre con una media sonrisa en la boca.

En mi opinión, a Cuernos le sobran como doscientas páginas. Tengo que confesarte que disfruté muchísimo las primeras, era una mezcla de sorpresa, diversión y un pelín de morbo. Pero llega un momento en que se vuelve cansino, es como escuchar una y otra vez el mismo chiste. Como si alargara demasiado la receta que sabe que funciona. Porque consigue que te impliques con los personajes, que sientas curiosidad por saber cómo van a seguir adelante, cómo va a acabar todo, si bien o mal....

La historia es la siguiente: Ig despierta un día con cuernos en su frente. Cuernos de verdad. Piensa que es imposible tener cuernos, así que cree que lo que le pasa es que está enfermo (tal vez un tumor cerebral o algo así), y que es esa enfermedad la que le hace ver y sentir cosas inexistentes. Pero los cuernos son reales y causan una sorprendente reacción sobre los demás: hace que sean totalmente sinceros.

Ig es sospechoso y extraoficialmente culpable del asesinato de su novia de toda la vida, sucedido casi un año atrás. Aunque fue juzgado y declarado no culpable, todo el mundo piensa que sí mató a la muchacha. Y es gracias a los cuernos como se entera de lo ocurrido la noche en que Merrin murió.

Lo dicho, una primera parte divertida, interesante, que engancha, y una segunda parte en que la historia pierde fuerza, se hace repetitiva, cansina y hasta diría que decepcionante.


El paciente, Juan Gómez Jurado



Ya sabes que en mis  expediciones a otros blogs, me dedico a robar títulos tanto de películas como de novelas. Y esta vez, el buitreado fue el blog de Isi. Su entrada sobre este libro fue tan positiva que no me quedó más remedio que sucumbir a la tentación (eso y que me apetecía hacerlo, claro).

Y realmente tengo que felicitar a Isi por la forma de exponer la historia. Mis dedos sienten tentaciones de teclear lo que no deben :)

La hija de un prestigioso neurocirujano es secuestrada, la quieren utilizar como medida de presión para que su padre mate en el quirófano a un paciente muy especial. Lo primero que piensa el protagonista es en que no quiere matar a nadie, es médico para salvar vidas, no para acabar con ellas, pero esto dura apenas unos segundos, ya que la vida de su hija está en peligro.

El hecho de que la historia la cuente el propio protagonista, desde el corredor de la muerte, hace que estés preguntándote todo el tiempo qué habrá pasado, porqué acaba ahí, si realmente llegó a matar al paciente, si mató a otra persona o qué ocurrió.

Lo que más desazón me causó no fue la cuenta atrás para la operación y por tanto, para salvar a la niña, sino el hecho de que el neurocirujano no podía hacer absolutamente nada sin que los secuestradores se enteraran. Ni dormir, ni hablar, ni ducharse, ni nada. Control total sobre él.

Pues eso, que me gustaría contarte un par de cosas más, pero no puedo porque si te animas a leerla, te la estropearía.

La búsqueda 2, el diario secreto, 2007






Una película entretenida, de aventuras, otra búsqueda de un tesoro, en este caso, una ciudad de oro. Y también el intento de lavar el honor familiar. Muchas peripecias, ligeros toques de humor... una película de palomitas para entretenerse.

Eso sí, hay mucha exageración. El protagonista parece que tiene conocimientos infinitos justo sobre lo que tiene que hacer o saber. Se le ocurren los escondrijos secretos así, sin más. Sabe los hechos históricos referentes a lo que buscan, así, por las buenas.

En las escenas de acción también hay algo de exagerado, claro. Pero lo dicho, entretiene, que no es poco. Y arranca una sonrisa de cuando en cuando, que también es de agradecer.

La cueva, 2012









Para ser honesta, debo empezar diciendo que no la vi. Es decir, empecé a verla, me mareó un poco el movimiento de cámara, después vi que la historia era intragable, fui avanzando sin ver para saber si después mejoraba, pero no.

Un grupo de chicos y chicas se van en plan acampada, montan las tiendas en un lugar apartado del mundo y se meten en una cueva. Se pierden, pasa el tiempo y cada vez la cosa va peor, los ánimos se van caldeando y va saliendo la fiera que cada uno lleva dentro.

Para empezar, vemos todo lo que pasa a través de la cámara con que uno de ellos va grabando todo el viaje (desde el avión hasta casi el final). Eso quiere decir movimientos bruscos de cámara y sensación de estupidez suprema (ya sabes, la mayoría de la gente se pone a hacer el canelo cuando le apuntan con una cámara encendida). Después los personajes, no hay ninguno interesante en mi opinión, son unos jóvenes que sólo quieren beber y sexo y reírse por todo. Después las actuaciones, que me parecieron penosas en lo poco que vi.

Vamos, que no hay nada que me haya gustado y de ahí que no haya visto más que unos minutos.



Pesadillas, P.D. Martin



La novela llegó a mi pantalla de forma accidental. Pero como estaba ahí, me puse a curiosear y acabé leyéndola.

Asesino en serie, ciencias del comportamiento, perfiles de criminales y una chica australiana. Creo que con eso resumo básicamente la esencia de la historia. Bueno, hay que añadir el detalle de que la muchacha tiene sueños / visiones en las que parece introducirse en la mente del asesino, lo cual le ayuda bastante a la hora de hacer los perfiles (su especialidad), pero también le causa desazón el ver "en directo" lo que les ocurre a las víctimas sin poder hacer nada por impedirlo.

Está bien, en general. Lo malo es que la fastidia al final. No puedo entrar en detalles por no contar cosas que no debo, pero hay un personaje que físicamente no está en condiciones de hacer lo que hace al final de la historia. Además, lo que se supone que tiene que ser un giro sorprendente en la historia, lo que consigue al menos en mi caso, es que piense "¿ein? menuda estupidez", aparte de que es algo que casi no es posible, hay cosas que no se pueden ocultar y más cuando el FBI te investiga, digo yo.

Pues eso, que la cosa va bien, es interesante pero el final me resultó un poco decepcionante. No sé si la autora quería hacer algo sorprendente o si es que ella misma no sabía salir del jardín en que se había metido y salió lo que salió.


Matrix, 1999 y Matrix reloaded, 2003









La primera la había visto hacía ya bastante tiempo y me pareció un planteamiento original, interesante. Quizás un poco "de más" de escenas de acción, pero también con planos muy interesantes y esos detalles en los que no me fijo sin que me los indiquen (una es así de cegata a veces, así que se agradecen esas indicaciones).

La segunda parte me pareció excesiva. Muchas peleas, muy largas, más de lo mismo una y otra vez. Vale que los efectos de las peleas y lo de parar o esquivar balas está bien, pero no hace falta poner una escena de esas cada dos minutos, digo yo.

Visto lo visto, me parece que la tercera parte de la trilogía quedará en la lista de "eternos pendientes".  Por supuesto, no puedo recomendártela aunque supongo que habrá un montón de gente entusiasmada con las tres películas. La primera, es posible, por la historia. Pues eso.

lunes, 6 de octubre de 2014

Series fallidas


Esta entrada la dedico a dos series que yo denomino fallidas porque no consiguieron captar mi atención lo bastante como para ver mucho de ellas, de hecho sólo vi el primer episodio de cada una.

La primera es Ray Donovan.

Me llamó la atención el que el protagonista fuera el actor que encarna el papel de hermano de Lobezno en Lobezno inmortal. Leyendo la sinopsis de la serie, parecía interesante, así que me dispuse a verla.

Y la verdad es que me interesó. Ray Donovan es un hombre que se dedica a solucionar problemas. Sea aplacar a la prensa, deshacerse de un cadáver, vigilar a alguien, eliminar a un acosador... lo que sea. Eso sí, es completamente incapaz de resolver sus propios problemas familiares, que parece que se le van acumulando. El hecho de ser poco comunicativo tampoco es que le ayude mucho, sobre todo con su mujer.


Pero cuando acabó el primer episodio y me planteé la posibilidad de ver otro, sentí una especie de rechazo, como un regusto a incomodidad y la idea de seguir viendo una y otra vez lo mismo no me sedujo nada, así que lo dejé. Y como fue hace ya algunos días y no he tenido ganas de darle una segunda oportunidad ni de siquiera plantearlo, creo que mi decisión fue la acertada.


La otra serie es Imborrable.

La verdad es que el planteamiento era muy atractivo, mucho. Una mujer que recuerda todo, absolutamente todo, menos un hecho traumático de su infancia que intenta recordar por todos los medios, pero que se le escapa.

Le dices una fecha cualquiera y te dice todos los datos de ese día. Le pides que recuerde un detalle insignificante y ella rememora todo y lo busca entre sus recuerdos.






Sí, el protagonista masculino es el mismo actor que el del remake de El padrastro.

Primera cosa negativa (para mí), la chica se reencuentra con el que fue su pareja hace unos años, que es un policía recién trasladado a la ciudad. O sea, se avecina romance.

Segunda cosa negativa: si sustituyeras a los dos principales protagonistas por dos palos de escoba con pelucas y ropa, apenas notarías la diferencia. Expresividad nula. Actuaciones pésimas.

El actor lo conocía no sólo de El padrastro, sino también de Nip and tuck, la serie sobre dos cirujanos estéticos (él era uno de ellos). Y tiene exactamente la misma expresión en su cara sea matando a su familia, persiguiendo asesinos o preparando una operación de aumento de pecho.

La sensación es de desperdicio. Una idea interesante, que con buenos guionistas podía dar mucho de sí, tirada por la borda a causa de la frialdad que emana de los actores.

Pues eso, visto el primero, no quedaron ganas de ver más.

En la hierba alta, Stephen King y Joe Hill



Joe Hill es uno de los hijos de Stephen King. Se dedica también a escribir y con un notable éxito, por cierto. Mantuvo en secreto su parentesco porque quería triunfar por sí mismo, saber que lo que lograra era por merecerlo y no por ser "hijo de".

Yo había leído ya dos obras suyas: Fantasmas, que es una recopilación de relatos cortos (los relatos cortos no me entusiasman precisamente) y El traje del muerto, una novela que, aún siendo de fenómenos paranormales o como quieras llamarlos, me mantuvo con una sonrisa mucho tiempo.

No voy a comparar los estilos de ambos, son autores diferentes y no ha lugar a ello.

Así que me sumergí con bastante curiosidad en esta novelita de 72 cortas páginas, que cuenta la historia de un chico y su hermana embarazada que cruzan parte del país para ir a visitar a sus tíos, con la finalidad de que la muchacha dé a luz allí y entregue el bebé en adopción.

Pero por el camino escuchan una llamada de auxilio y se detienen a ver qué ocurre. Hay una zona con hierba muy alta (más de dos metros de altura), de la que sale la voz de un niño, diciendo que se ha perdido, que no sabe cómo salir de allí.

Y los hermanos, buena gente, se meten en la hierba con la intención de ayudar al pequeño. Y es cuando empieza lo malo... sólo que cuando se dan cuenta, ya es demasiado tarde.

Si quieres saber lo que ocurre en la hierba alta, tendrás que leerlo.

El misterio de Salem's Lot, Stephen King



Ya la había leído, por supuesto, pero me encontré con una versión en la que anunciaban cincuenta páginas de "escenas eliminadas". Así que la releí.

Pensaba que las partes cortadas estarían integradas en la novela, pero no es así. Cuando se llega al fin, hay dos relatos cortos que ya había leído (en uno de los varios recopilatorios que tiene el autor) y después las partes eliminadas. Personalmente me hubiera gustado que estuvieran "en su sitio", las habría disfrutado más.

Decir que esta historia trata de vampiros es simplificarlo todo. Yo la percibo más bien como la historia del pueblo, que con la llegada de esos dos extraños personajes, sufre una especie de convulsión y a través de las reacciones de los distintos personajes, vamos viendo cómo era la vida allí.

Y sí, hay vampiros. Y sí, a todo el mundo le cuesta entender en el pueblo que hay vampiros porque claro, los vampiros no existen, son personajes imaginarios. Igual que los hombres lobo. Igual que los muertos vivientes. Así que cuando los protagonistas principales de la trama aceptan que hay vampiros en el pueblo, se enfrentan no sólo a esos seres sino también a la incredulidad popular.

Supongo que esta es una de esas obras que hacen que la gente clasifique a King como un autor de novelas de terror. Como sea, en mi opinión, escribe bien, en el sentido de que capta tu atención, hace que empatices con las situaciones y los protagonistas y todo ello lo adereza con esos miedos ancestrales que todos hemos sentido alguna vez y algunos incluso los siguen sintiendo.

Se lee rápido. Y te la recomiendo. Eso sí, si aún no has leído nada de Stephen King, ten en cuenta que no toda su obra es de este estilo. Y que sus historias tienen tendencia a acabar o regular o mal.

El padrastro, 2009





Ante todo, decirte que no la recomiendo. Tampoco es que sea un horror, pero es de esas películas que nada más empezar "ya la has visto" porque sabes lo que ocurrirá, cómo y cuándo. Y la verdad es que habiendo tantas cosas para ver, es una lástima perder el tiempo viendo esta.

El típico asesino en serie que busca la familia perfecta, normalmente corteja a viudas o divorciadas con hijos. Tiene siempre una identidad falsa y cuando ve que la familia en la que ha entrado no está libre de defectos, se enfada y les mata.

Hasta que se encuentra a esta familia, claro. El hijo nota algo raro en el padrastro, nadie le hace caso, va fijándose en más detalles, poco a poco el resto de la gente también percibe algo extraño en él, hasta que el "pobre hombre" se ve casi obligado a matarles... o al menos a intentarlo.

Me enteré después de que es un remake (no fiel al cien por cien) de otra película de 1987. En cualquier otro momento, lo que haría sería buscar la versión original, verla y contártelo, pero como te he dicho antes, hay muchas otras cosas que ver antes que algo así. Al menos en mi opinión, claro.

miércoles, 1 de octubre de 2014

The legend of Lizzie Borden, 1975





Pues no contenta con ver Lizzie Borden took an ax, me puse también a ver esta otra. Básicamente es lo mismo, los puntos principales son totalmente coincidentes: quitarse la ropa para que no se le manche antes de hachear, lavar el hacha y colocarla en el sótano, quemar el vestido que llevaba ese día, la mala relación con su padre y su madrastra, el carácter avaro del padre... incluso coinciden en lo de comer las peras.

Las posturas en que quedaron los cuerpos, el número de hachazos a cada una, la separación de las hermanas tras el juicio...

Pues eso, que creía que habría otras facetas distintas y fue casi lo mismo. Cambiando ambientaciones y eso, pero lo que es la historia en sí, lo mismito.

Lizzie Borden took an ax, 2014








Y esta es la película que dio pie a la reseña de therwis y consiguiente búsqueda de sangre y vísceras por mi parte.

No conocía mucho la historia de Lizzie Borden. De hecho, lo poco que sabía era a través de novelas policíacas en las que se nombraba el caso de refilón o bien salía parte de la tonadilla infantil nacida a partir de los asesinatos.

Sí, las tonadillas infantiles inglesas y americanas son bastante cruentas, todo sea dicho.

Bueno, el caso es que por alguna extraña razón tenía en mente que Lizzie era una niña cuando supuestamente mató a su padre y su madrastra, así que la primera sorpresa de la película fue ver que la protagonista estaba ya en los treinta y algo años. Y a pesar de que se muestra al padre como un hombre avaro, medio dominado por su segunda mujer y que vivía y hacía vivir a la familia en condiciones bastante incómodas, el personaje que realmente te cae mal (o al menos eso me pasó a mí), es Lizzie.

Parece la típica niña que monta berrinches cuando no consigue lo que quiere. Y aquí además se une el hecho de que no sólo no consigue lo que quiere sino que ve cómo su madrastra sí lo hace. Compra fiado sin permiso, roba chucherías y pequeñas cantidades de dinero (o no tantas si cree que se puede escapar fácilmente)... Hasta que un día decide matar a su madrastra y su padre, antes de que él siga dando dinero a la familia de su segunda mujer o que le siga comprando a ella más cosas.

En el juicio fue declarada no culpable. Pero todos creyeron y siguen creyendo que era culpable. Nadie entró en la casa esa mañana. Se le vio quemar el vestido que llevaba el día de los asesinatos. La mala relación con los muertos era bastante conocida. Ya tenía una cierta fama de problemática...

Vamos, que lo tenía todo en contra. Pero el veredicto fue no culpable.

Christina Ricci consigue reflejar muy bien el carácter retorcido de Lizzie y a veces pone unas caras de psicópata muy logradas.

Pues eso, si te interesa el tema, ahí la tienes para verla.

El cebo, 1958





Leí una entrada del blog de therwis (Los calcetines no tienen glamour). Versaba sobre Lizzie Borden, así que por supuesto se reactivó mi morbosa curiosidad sobre asesinos y asesinatos en serie. Vale, lo sé, ella no fue una asesina en serie, teóricamente sólo mató a dos personas en un lapso de dos horas de tiempo. Y digo teóricamente porque todavía no ha quedado muy claro lo sucedido, aunque por lo que pude ver, todo el mundo da por sentado que fue ella quien lo hizo.

El caso es que llegué a una de esas listas de "Las chorrocientas películas sobre XXXX". En este caso, XXXX era asesinos en serie. Muchas las había visto. Otras no me parecieron atractivas. Y me quedé con dos de la lista: esta y una de Ted Bundy. Para mi decepción, la de Ted Bundy la había visto hace varios años, así que también la descarté.

El cebo trata precisamente de eso: un comisario de policía que utiliza a una niña como cebo para intentar atrapar a un asesino de niñas, a las que conquista con juegos y chocolate y acaba matando con una navaja de afeitar.

Cosas curiosas: se nota la época en que fue rodada, con todos los hombres trajeados y con camisas y chaquetas, repeinados y por supuesto, fumando. Un más que temor reverencial hacia las fuerzas del orden, algunos de cuyos componentes parecen tener la cabeza más bien cuadrada y ser de ideas muy cerradas.

Otra cosa curiosa es el comportamiento de los personajes. Quiero decir, un desconocido se te acerca y te dice que si quieres trabajar en su casa (que está apartada del pueblo) como ama de llaves y llevarte también a tu hija... y tú vas y dices que sí, dejas el empleo que tienes y te vas con el desconocido, a vivir con él en su casa, como si nada.

No puedo contarte mucho más sin desvelar lo que pasa en la historia.

Después de haber visto unos cuantos episodios de Mentes criminales y de Hannibal, es curioso ver cómo el protagonista busca la opinión de un especialista para saber más cosas del asesino, en base a las víctimas, el arma y todo lo demás. Es una época en la que lo último en que se pensaba era en hacer un posible perfil del asesino, se iba más a las pruebas tangibles y que se podían rastrear directamente.

Pues eso, se notan los años y la época, pero muestra una parte un tanto tediosa del trabajo de investigación de la policía.