viernes, 5 de septiembre de 2014

Sin límites, 2011








Estos días se ha estrenado la película Lucy, cuyo argumento, si no me equivoco, se basa en aumentar el uso del cerebro humano. Eso de que sólo se utiliza el 10% y ella llega a utilizarlo por completo.

Pues bien, esta película es algo por el estilo.

El protagonista es un escritor con pinta de "sin techo", incapaz de escribir una sola línea a pesar de haber firmado un contrato por un libro y haber recibido un adelanto. La novia le deja. Su piso es un desastre y va retrasado con el alquiler...

Cuando piensa que ha tocado fondo (sin haber hecho nada para salir de su situación), se encuentra casualmente con su ex-cuñado, que es traficante de drogas. Se van a tomar algo y el protagonista le cuenta que está en blanco con el libro. El ex-cuñado le da una pastillita transparente y le dice que eso le ayudará.

La toma y todo se vuelve mucho más claro para él. Todo lo que ha visto, leído, escuchado, vivido, etc, está al alcance de su mente. Cualquier cosa, aunque sólo la haya visto de refilón, acude a su mente. Escribe gran parte del libro del tirón, inmerso en el subidón de su nueva capacidad.

A su editora le encanta lo que ha escrito y quiere que complete la novela. Pero los efectos han pasado. Así que quiere conseguir más pastillas, va a visitar a su ex cuñado y pasa algo (no spoilers). Total, que se  hace con una bolsa de pastillas y empieza a tomarlas sin ton ni son, incluso llega a aumentar las dosis para rendir más ya que no se conforma con escribir, sino que se mete en el mundo de las finanzas para lograr éxito y dinero.

Pero las pastillas tienen efectos secundarios. Y se entera demasiado tarde. Aunque por otra parte, seguramente aunque supiera lo que podía pasar, seguiría tomándolas.

Y no voy a contar más.  Si quieres saber, échale un vistazo. Está entretenida. Pero poco más, ¿eh?

2 comentarios:

Margari dijo...

Pues sí, coincido contigo. Entretenida y poco más.
Besotes!!!

osheaa dijo...

Dentro de un tiempo supongo que veré Lucy, que creo que tiene un argumento por el estilo, a ver qué tal.

Biquiños!