sábado, 25 de enero de 2014

Five, 2011




Five son cinco historias (de ahí su título). Así como por norma general no me gustan los libros de relatos cortos, tampoco me suelen gustar las películas de historias cortas. Pero siempre hay excepciones y esta es una de ellas.

Five me ha gustado no porque sea un peliculón con grandes actuaciones ni nada de eso, no esperes tal cosa. Es una película hecha para televisión, una de esas de a mediodía un fin de semana. Pero me ha gustado.

Son cinco historias, protagonizadas por cinco mujeres y dirigidas por cinco mujeres diferentes entre las que destacan Demi Moore, Alicia Keys, Jennifer Aniston. ¿ A que cada vez te suena peor? Película de fin de semana hecha para televisión y con directoras sin casi experiencia en esas lides.

Pero a mí me han parecido historias interesantes. Tienen como denominador común el cáncer de mama. No todas tienen final feliz, de hecho las hay que simplemente no tienen final, te exponen lo que quieren contarte pero no sabes cómo acaba la cosa.  Me parece especialmente tierna la historia de la bailarina de streap-tease, la reacción de su marido (un matón de los que van reclamando deudas con un bate de baseball en la mano). Tratan diferentes temas y diferentes reacciones: desde quienes quieren callar y mirar para otro lado, intentando ocultar la situación, hasta quien se deshace de todas sus posesiones para darse caprichos antes de morir.

La sensación que deja no es muy optimista, la verdad. Pero tampoco es desagradable. Simplemente, me ha gustado, aunque posiblemente si la ves, te parecerá una más de ese tipo.

Pues eso.

jueves, 23 de enero de 2014

Los hilos del corazón, Carole Martínez



Tengo este libro desde hace más de un año. Cuando me lo regalaron, lo abrí, leí la primera página y lo volví a cerrar. Y así llevo desde ese día, abriendo tres o cuatro veces a la semana y leyendo cada vez una o dos páginas, no más.

Me resulta una historia rara contada de una forma muy rara también. Todo como muy alegórico, muy espiritual, con imágenes extrañas que hacían que me sintiera incómoda leyendo.

La historia en sí es sencilla: es la biografía de una mujer, Frasquita, que tiene unos conocimientos que han pasado de madre a hija durante generaciones y que le permiten, a través de su trabajo de costura, realizar casi milagros. No sólo cose telas, sino también animales y personas. Y sus zurcidos tienen repercusiones que la mayoría de las veces son negativas para ella y su familia. Un día decide coger la carreta y a sus hijos y lanzarse a los caminos, viviendo el inicio de una revolución.

Digo lo que siempre, que es la verdad, yo no soy capaz de captar sutilezas ni cosas muy intelectuales. Y puede que eso fuera lo que hizo que este libro tenga (hasta ahora) el récord de "el que más tiempo me llevó leer". Ya te digo, una o dos páginas y ya me sentía como empachada de situaciones surrealistas.

Si tienes curiosidad, échale un vistazo, puede que tus sensaciones sean distintas de las mías. Pero para mí, es bastante raro este libro. Bruta que es una, no hay que hacerle.

El ente, 1982




Me la recomendaron como una película cuando menos inquietante. No de terror, pero sí que te deja "mal el cuerpo". Así que con esa expectativa me puse a verla.

Por si no conoces la trama, te diré que la protagonista es una mujer, madre de tres hijos (un adolescente ya crecidito y dos niñas pequeñas), que de repente, una noche en su casa, nota que es violada pero no sabe por quién porque no hay nadie más en casa.

Cuando va conduciendo tranquilamente y nota que es agredida sexualmente al volante, yendo ella sola, acude a un médico, quien trata el tema como una autoagresión debida a algún motivo psicológico. Pero los asaltos se repiten hasta el punto de que un grupo de "especialistas" determinan que la mujer está siendo asaltada por un ente invisible, e intentan ayudarla.

Pues no sé. Me dejó indiferente, la verdad. No sé si es que soy mala persona, demasiado morbosa  o falta de sensibilidad, pero lo que se supone que debería tocarme la fibra sensible, que son las escenas de las violaciones, me dejaron fría. La historia me pareció tratada de una forma muy sosa, muy plana, lineal.  Vamos, que ni me atrajo lo que contaba (aparentemente algo basado en hechos reales), ni los protagonistas ni nada de nada.

Me da que soy demasiado bruta o algo, no sé. Pero miedo, no. Dejar inquietud en mi alma, no. Hacer que en algún momento me metiera en la historia, no.

En definitiva, que no te la recomiendo.

H. P. Lovecraft


Hace unos días, hablando de leer, salió el tema de "el terror, el miedo". Yo dije que me gustaba mucho leer a King y a Koontz (dicho así parece el nombre de un grupo musical caribeño). La respuesta fue decir que de eso nada, que lo mejor en el tema es Lovecraft, todo un clásico donde los haya, con calidad y tal y cual.

Vale, pues leo a Lovecraft. Pido títulos, porque es un autor totalmente desconocido para mí (de nombre sí lo conocía, claro, pero no había leído nada suyo). Me dan una lista. Pero son relatos. Mal asunto. No me suelen gustar los relatos cortos, salvo los de Rosamunde Pilcher. Pero bueno, pienso que si no me gusta demasiado, acabaré enseguida. Consigo los libros y me dispongo a leer el relato correspondiente al primer título. "Polaris". Vale. Sólo dos páginas.¿Dos páginas? Pues sí, lo compruebo y son dos. Con letra pequeña (aunque no tanto) pero sólo dos.

Menos mal que sólo eran dos. No me gustó nada. No le encontré ni pies ni cabeza. Vale, ya me habían avisado de que Lovecraft fue en cierto modo un pionero de la ciencia ficción y tal. Pero una cosa es la ciencia ficción y otra cosa es un relato deslabazado, sin continuidad y para mí, sin mucho sentido.

Así que dentro de un tiempo leeré el relato correspondiente al segundo título que me recomendaron. Y si pasa lo mismo, ahí se queda, me parece. Vale, que yo no soy muy inteligente y si me ponen cosas muy metafísicas me pierdo y tal vez sea eso lo que me impide apreciar el gran valor de ese autor.

Como sea, que a mí ese relato no me ha gustado. A ver cómo sigue la cosa.

Esta mañana...


Cuando estoy o muy cansada o muy triste o muy lo que sea, me voy a Youtube y me pongo a ver determinados vídeos musicales. Lo suelo hacer normalmente justo antes de salir hacia el colegio para recoger al niño.

Esta mañana, después de ver los habituales, se me dio por poner alguno de mis años mozos, entre otros, "Malos tiempos para la lírica", de Golpes Bajos.

Y me encuentro con la sorpresa de que en los comentarios del vídeo (que normalmente no suelo leer, pero se me dio por ahí), hacen referencia a un fallecimiento, pero sin dar nombre. Así que acudo a san Google y es como me entero de que el pasado 24 de diciembre a eso de las nueve de la noche, murió Germán Coppini a causa de un cáncer de hígado.

Fue el vocalista de Siniestro total y después junto con Teo Cardalda fundó Golpes Bajos. Tras un tiempo simultaneando ambos grupos, dejó Siniestro para dedicarse por completo a Golpes Bajos.

Es un grupo muy especial para mí. No sólo acudía al auditorio de Castrelos cuando se corría la voz de que iban a estar (ese auditorio donde vi a La Unión antes de que se hicieran tan conocidos), o en el local de El Manco, de la calle Lepanto (sí, muy apropiado), en Vigo. El hermano de uno de los componentes del grupo era compañero mío en el instituto y recuerdo cómo después de los ensayos, cogía los trozos de papel donde estaban parte de las letras de las canciones que componían y traía todo al instituto, todos rodeándole, leyendo y disfrutando de una rara y cierta cercanía a un grupo "famoso".

También recuerdo que una de mi grupo de amigas estaba total y absolutamente "enamorada" de Germán, como sólo se puede estar a los quince años. Nos reuníamos en casa de una del grupo a escuchar las cintas y a hacer copias, pasando las canciones una y otra vez, buscando algún significado oculto a cada tema. Ahí, constantes hasta el final.

Es sabido que Germán Coppini no tenía un gran aprecio hacia mi ciudad natal ni hacia sus habitantes, pero eso no quiere decir que el sentimiento fuera recíproco (por lo menos en el círculo de mis conocidos, siempre fue muy apreciado como compositor y cantante), y tampoco me impide sentir una gran tristeza por su muerte. Le gustara o no, siempre estuvo y seguirá estando ligado a los recuerdos de mi adolescencia y de Vigo.

Porque me tocó vivir "la movida" en mi adolescencia. Recorrer las calles de Vigo leyendo unos carteles de lo más extraños, que ponían "Vigo se escribe con M de Madrid" y otros "Madrid se escribe con V de Vigo". A día de hoy aún no le encuentro mucho sentido a ese eslogan.

Me he enterado casi un mes más tarde. Prefiero pensar que es por mi falta de contacto con el mundo exterior y no porque no se le haya hecho el homenaje que merecía, a pesar de haber quedado relegado en un medio olvido en los últimos años. Tenía planes, un disco grabado y preparado para su lanzamiento, con otro grupo.

Pues eso, que lo siento muchísimo, todo ese talento que perdemos. Y que a pesar de lo que dijera de la ciudad y de nosotros, en Vigo se le quiso y se le seguirá queriendo.

Sobra decir que hoy el recorrido por Youtube no me subió la moral, precisamente.

lunes, 13 de enero de 2014

Raro Thomas, cazador de fantasmas, 2013





En primer lugar, NO es un cazador de fantasmas. Los ve, simplemente, pero no los caza ni los persigue ni nada de eso. A través de ellos se entera de cosas, punto.

Acabo de ver la película y la verdad es que está bien eso de prepararse para lo peor. Porque así sólo te puedes llevar sorpresas agradables. Y lo que me llevé no fue una sorpresa agradable, la película es una más del montón. Tiene cosas en común con el libro, sí, pero nada más. "Basada en", nunca mejor dicho. Entre que me esperaba un desastre y hace tiempo que leí el libro, la sensación no es tan mala como me esperaba.

No te la recomiendo, como ya dije antes, es una de más, hay cientos o miles de películas que ver antes que esta. Tampoco está en el capítulo de películas para pasar el rato porque tiene puntos un tanto desagradables, así que ni eso.

Pero vamos, que las he visto bastante peores.

domingo, 12 de enero de 2014

Mi nombre es Raro Thomas, Dean R. Koontz



Cuando un autor o autora me gusta mucho, me lanzo a leer todo lo que puedo conseguir de su bibliografía. La excepción es la serie de La torre oscura de Stephen King (que no sé porqué no la leo, ni lo he intentado, pero algo me echa atrás). Pues bien, hace ya bastante tiempo me topé con esta novela de Koontz que me era desconocida.

La leí y me gustó mucho a pesar del regusto tristón que me dejó. Pero bueno, lo triste no significa que sea malo, sino que eso, te deja con un toquecito melancólico.

Como en (casi) todas las novelas de ese autor, es una lucha del bien contra el mal, en la forma o en el tiempo que sea. Raro Thomas (Odd Thomas en el original), es un muchacho agradable, educado y simpático que tiene la cualidad de ver muertos. Los ve como si estuvieran vivos. Y ya lo tiene asumido, forma parte de su vida cotidiana. Pero su don hace que se percate de que se avecinan muy malos tiempos para el pueblo en el que vive e intente poner todo de su parte para evitar mayores daños.

Y puede que te preguntes el motivo de que te cuente esto si leí el libro hace mucho. Pues bien, esta tarde he visto que han hecho una adaptación al cine. Sí, lo sé. Hay grandes posibilidades de que sea un asco. De que cambien u obvien cosas fundamentales en la trama, que den mayor importancia a cosas más comerciales que a la historia en sí. Pero una es débil y curiosa y ya la tiene preparada para verla. Y decidí hablarte del libro antes de ver la película por si la crítica es muy negativa, para que sepas que la novela está bastante bien (a mí me gustan casi todas las del autor). Pues eso, por de pronto, te animo a que lo leas, dentro de un tiempo (puede que dentro de un par de horas, o de días), te diré si te recomiendo verla o no.


sábado, 11 de enero de 2014

La gárgola, Andrew Davidson



Tengo una lista de libros bajo el epígrafe "Libros Isi" y vienen siendo títulos y autores sacados de su blog. Como yo soy como soy, en lugar de apuntarme sólo el título del que escribe, pues me busco varios de cada autor. Vamos, que la lista se las trae.

Este libro es uno de los de la lista. Lo empecé hace un par de días y lo he ido leyendo a los pocos, en mis ratos libres. De la reseña de Isi sólo recordaba su comentario sobre el asquito que le dieron algunas partes (y creo que eso fue lo que despertó mi curiosidad y mi lado morboso), así que la he re-leído.

Y la verdad es que resume muy bien la historia, el protagonista quemado tras un accidente de coche provocado por su ingesta de drogas y alcohol. La paciente de psiquiatría que cree haber vivido más de setecientos años y le cuenta historias de su vida y de cómo se conocieron allá por el siglo XIV... cómo la gente se va enamorando a lo largo del tiempo y las circunstancias... De cómo el protagonista parte de no creer sus historias a empezar a hacerse un lío...

Vamos, que hay un poco de todo. Hay aventuras, hay historia, hay historias, dolor, felicidad, muerte, etc

Es fácil de leer y no muy largo (no llega a las 340 páginas). así que anímate, seguro que no te aburres.

Si hay que ponerle una pega, diría que hacia el final del todo, un viaje que hace el protagonista, que no sabe si es imaginación o realidad (no voy a dar más datos para no estropear la historia), se me hace un pelín largo, creo que podría haberse hecho más breve y sin tantas vueltas.

Pues eso, que te animes a leer el libro mecedora entre el siglo XIV y la actualidad.

Empezamos bien....



Pues sí, empezamos bien el año. El día 3 ya tuve una mala noticia y ahora nos metemos en el coche para el habitual viaje de los sábados a la aldea para ver a mis padres y no arranca.

Así que paseo hasta el taller, subió el mecánico y al abrir el capó del coche, nos encontramos con que el depósito de aceite estaba sin tapa. La última persona que anduvo husmeando por ahí fue el encargado de la ITV, así que a él debo darle las gracias. O sea que desde septiembre sin tapa en el depósito, salpicando aceite para fuera y entrando porquería para dentro. Además la batería se ha muerto.

El lunes sabré el alcance de los daños, si es sólo la batería o si lo del aceite queda sólo en un susto o me arruina directamente.

Y yo que tenía la esperanza de que con el año nuevo las cosas irían un poco mejor. Estoy triste. Estoy cansada. Estoy harta de sentirme triste y cansada. Necesito urgentemente alguna buena noticia.




martes, 7 de enero de 2014

Más allá de la vida, 2010





Para empezar, película dirigida por Clint Eastwood que veo, película que me gusta (o más o menos, pero me gusta).

En este caso son tres historias que giran alrededor de la muerte: Marie, una chica francesa que tiene una experiencia cercana a la muerte durante el tsunami de hace unos años; Marcus, un niño cuyo hermano gemelo muere en un accidente; George, un parapsicólogo retirado que sólo quiere tener una vida tranquila y normal.

Las tres historias son contadas de forma alternativa hasta entrelazarse casi al final de la película, en que llegan a un punto común.

Me ha gustado mucho todo menos el final. Creo que no es necesario y la verdad es que tampoco le veo mucho sentido, pero bueno. De todas formas, te la recomiendo sin dudar.

He pensado en hacer una especie de ciclo Eastwood centrándome en las películas que ha dirigido, así que busqué información y para mi sorpresa (porque por entonces, cuando la vi, no solía fijarme en esas cosas), me encontré conque había dirigido Medianoche en el jardín del bien y del mal, otra película que me gustó mucho (casi todas las protagonizadas por Kevin Spacey me gustan).

Pues eso, si alguna vez no sabes qué ver, puedes animarte. Son dos horas que se pasan en un vuelo.

Un tranvía llamado deseo, 1951





Hacía años que la tenía pendiente. Todo un clásico. Pero denso, denso, denso y lento, lento, lento. La historia de la locura de Blanche Dubois se me hizo eterna, mucho más que las dos horas que dura el metraje.

Un ambiente sórdido, de luces parpadeantes y penumbra. Un mundo en el que impera la ley del más fuerte y las relaciones son viscerales.

No digo que sea una mala película ni que tenga malas actuaciones, es sólo que se me hace complicado disfrutar de las que son así de lentas, en las que las cosas no pasan sino que parecen deslizarse lentamente. Tal vez ese sea parte de su encanto, es posible.

Pero ufff, lo único agradable que tuvo verla ha sido que ya no la tengo pendiente.

lunes, 6 de enero de 2014

Alucinogenia, Dean R. Koontz



Anoche (bueno, anoche no, casi era de mañana) cuando me acosté, me decidí a echar un vistazo más a fondo a la lista de libros que traía el eReader que me regalaron. Más de mil, así que pasé un rato largo mirando y remirando. Y elegí para estrenarlo oficialmente un relato de Dean R Koontz.

Me gusta ese autor. Creo que ya te he comentado en alguna ocasión que no soy capaz de leer uno de sus libros, leer la primera página me llena de miedo pero de verdad. Y no es nada raro lo que cuenta esa página, simplemente describe una cocina, con pisadas en el suelo y un trozo minúsculo de tela enganchado en un saliente. Pero por algún extraño motivo, me paraliza y no puedo seguir leyendo.

Sin embargo, muchas otras novelas suyas que he leído me han hecho pasar muy buenos ratos. Leí hace tiempo en algún sitio que se le planteó a Stephen King la posibilidad de escribir una novela a medias con él, pero dijo que no era posible porque tenían muy distinta filosofía, en los libros de Koontz el final siempre es feliz. No estoy muy de acuerdo, tiene finales no muy felices, pero comparados con los de King, entiendo que él dijera eso.

De Dean R. Koontz te recomiendo, sin dudarlo ni un instante, dos novelas, mis favoritas: Víctimas y Relámpagos.

Bueno, a lo que iba. Alucinogenia. Ni me sonaba. Vi que eran 18 páginas y lo entendí. No soy muy dada a leer relatos, salvo excepciones no suelen gustarme demasiado. Pero me puse a ello a pesar de la hora que era.

La verdad es que no me gustó. Es un relato de ciencia ficción, sobre un hipotético futuro en el que policías ayudados por androides persiguen y dan caza a personas con poderes paranormales. El narrador es la pareja de una de esas personas.

Pero como te digo, no captó mi atención ni mi interés, lo leí por ser corto y porque ya que estaba, quería acabarlo. No sentí empatía ni simpatía por ninguno de los personajes ni se despertó mi curiosidad por saber qué iba a pasar a continuación.

Así que este relato en particular, no te lo aconsejo, pero sí los dos libros antes citados, me encantan.

Si esta noche no caigo inconsciente sobre la almohada, empezaré a leer un título de Mary Higgins Clark que también descubrí en la lista y que no conocía. Ya te contaré.

Me encanta el eBook, aunque sigo prefiriendo los libros en papel.

domingo, 5 de enero de 2014

In time, 2011





Esta película la tenía en lista para ver desde hacía algún tiempo, no mucho. Durante las navidades, uno de mis sobrinos me la recomendó encarecidamente, diciéndome que es de esas películas que te hacen pensar en cómo a veces malgastamos el tiempo y todo eso.

Así que le tocó hoy. Y sí, al principio de la película te planteas la forma en que algunas veces derrochamos el tiempo y lo tiramos por la borda en lugar de hacer cosas provechosas con él. Pero la verdad es que la película en sí... fuera de los primeros minutos... como que no.

El planteamiento es interesante a priori: una sociedad en la cual dejas de envejecer a los 25 años, cuando te dan un año para sobrevivir. Ganas tiempo trabajando, peleando, apostando, robándolo... y vives hasta que lo agotas. Cuando llegas a cero, te da como un jamacuco de un segundo y estás muerto. Pagas en tiempo todo, desde la comida hasta el alquiler. Para que te hagas una idea, un café cuesta cuatro horas. Y así con todo, así que día a día tienes que ganar lo mínimo para subsistir.

Eso sí, hay otra parte de la población a la que le sobra el tiempo, tienen siglos en reserva para gastar y malgastar, son los ricos. Y la historia va del chico pobre que se enamora de la pobre niña rica. Y se dedican a ser una especie de mezcla entre Bonnie y Clyde y Robin Hood.

La chica va con modelitos de lo menos apropiados para la tarea de robo y escape, taconazos y maquillaje siempre perfecto, incluso tras un chapuzón en el océano. El chico va en plan medio desaseado aunque vista de tiros largos, el típico chico duro.

Recomendar, no te la recomiendo, porque sinceramente, no hace falta verla para pensar que sí, que realmente dejamos escapar el tiempo entre los dedos.

sábado, 4 de enero de 2014

Ahora me ves, 2013




Tengo que empezar diciendo lo siguiente: C, si alguna vez lees esta reseña, por favor, hazme caso y mira esta película. Te encantará. Me pasé todo el rato pensando en lo genial que habría sido verla juntos y lo mucho que daría para esas discusiones que solíamos tener. Va de magia, ya sabes. Nota al margen: dura dos horas, así que haz lo posible para verla del tirón y no por partes, vale la pena.

Bien, al meollo de la cuestión. Me encantó. La disfruté muchísimo. Debo confesar que soy una persona proclive a dejarme engañar por los trucos de magia. Nunca busco "pillar" al mago (excepto las ocasiones en que veíamos los trucos de magia una y otra vez para ver quién de los dos lo pillaba antes). Pero vamos, que en general prefiero que me mantengan la ilusión y la cara de asombro. Y como soy tan crédula, cuando me enseñan el truco, vuelvo a asombrarme, así que es una especie de dos por uno.

La película va sobre trucos de magia. Y sobre cazadores de magos, que quieren descubrir dónde está el engaño. Lo bueno es que después de cada gran truco, nos dicen la forma en que se realizó, pero lo hacen de una manera también simpática y sorprendente. Al menos para mí, vamos. ¿Te he dicho que me ha gustado mucho la película?

Además uno de los protagonistas es Morgan Freeman, como ex-mago y cazador de trucos. Un incentivo más, si cabe. Es una de esas películas para guardar y volver a ver. Acabo de verla ahora mismo y me apetece volver a verla.

Ahora te he creado una gran expectativa y puede que si la ves, pienses "pues no es para tanto". Ains, pero es que me ha gustado mucho. Pero para equilibrar un poco la balanza, te voy a dar dos pegas: una, la exasperante manía de los coches americanos por explotar por menos de nada. Y otra, el final "del todo", creo que esa última escena sobraba, pero bueno, supongo que a una mayoría de espectadores le gustará.

Una de las protagonistas me resultaba muy conocida y además tenía la sensación de caerme bien. Es de estas cosas que le das vueltas y vueltas en la cabeza y no eres capaz de recordar.... hasta que zas! es la misma actriz que hace de dueña del cine en Malditos bastardos.

Te la recomiendo, totalmente, sin dudar. Disfruta de la magia!

Programas de televisión



Sí, estoy de vacaciones, por eso escribo a estas horas (tengo la esperanza de dormir hasta una hora absurdamente tardía mañana). Te escribo porque me pasa lo de siempre y no dejo de sentir un poco de rabia por ello.

Me paso los días pensando qué me gustaría ver o escuchar o leer si estuviera sola en casa. Y hago planes mentales para el momento en que esa situación llegue. Y llega y ale, me pongo a releer y a "rever" cosas.

Me pasa por ejemplo con algunos programas de televisión, como Masterchef (no lo vi en su momento, pero sí hace poco en Youtube), o series como Las chicas Gilmore o Bones.

He vuelto a ver Los Tudor. A propósito. Quiero decir, que me di el hartón para quedar empachada del tema y poder pasar a otra cosa. Así que durante todo el día ha estado la serie sonando, estuviera viendo o no, mientras cocinaba, mientras ponía lavadoras, etc. Y he conseguido llegar al punto de querer ver o leer otras cosas.

A ver mañana qué pasa. Tengo pendiente ver In time, me la recomendó uno de mis sobrinos estas navidades y la tenía en lista de pendientes desde que C me habló de ella. Así que mañana le tocará, en algún momento del día o de la noche.

Por otra parte y ahora que no hay "obligación" de tener dibujos animados en el televisor, no encuentro nada que ver. No sé si es por las fechas o qué pero la verdad es que no hay nada que me llame la atención.

Sí, soy un culo de mal asiento, pero las cosas son así. Y tengo unos días raros, además.

La casa torcida, Agatha Christie



Me apetecía releer algo ligero y agradable, uno de esos libros que nos resultan familiares y amistosos. Así que pensé en una de las muchas novelas de Agatha Christie.

Elegí esta novela porque es muy diferente al resto. Quiero decir, si lees varios libros de la autora, notas un cierto ritmo natural. El asesino o la asesina suele ser alguien con una poderosa razón y que se ha trabajado en mayor o menor medida su crimen o sus crímenes.

En este caso, tanto el móvil como el culpable son totalmente sorprendentes, o al menos a mí me lo han parecido. El final también es muy poco habitual en la autora. Pero comprensible dadas las circunstancias.

No es mi favorita, pero tal como te dije, me pareció diferente.

Y lo dejo aquí antes de estropearte la trama. Sólo una cosa, esta vez no fue el mayordomo.

viernes, 3 de enero de 2014

Olivia, 1937



Para empezar mis vacaciones, un clásico. Katharine Hepburn haciendo un doble papel, el de una mujer de 30 años en una época (principios del siglo XIX) en la que ya se es una solterona sin remedio a esa edad, y la de una ficticia sobrina suya.

Phoebe vive en una calle en la que hasta el paso de una mosca es registrado. Cree que el doctor Brown le va a pedir matrimonio pero lo que hace es decirle que se ha alistado en el ejército. Pasan diez años, el doctor vuelve y la encuentra envejecida, como es normal. Así que ella se disfraza de una hipotética sobrina suya y se dedica a coquetear.

Una comedia inocente, de las llamadas blancas, sin malicia alguna, muy de su tiempo. Quizás demasiado para verla ahora, es la única pega que tiene, ser demasiado inocente.

jueves, 2 de enero de 2014

Gru (2010) y Gru 2 (2013) mi villano favorito





Durante el pasado 2013 fuimos al cine a ver Gru 2, y la verdad es que me gustó bastante. Lo suficiente como para buscar y ver la primera parte. Y así fue.

Pero con las vacaciones de navidad y los días lluviosos, llegan las ganas de ver cosas y mi niño quiso, el día de fin de año, ver Gru 2 de nuevo. Y la volvimos a ver. Y ayer quiso ver Gru, la primera parte. Y la volvimos a ver. Pero esta tarde, hace un rato, hemos vuelto a ver Gru 2. O sea, que he tenido bastante dosis de Gru para una buena temporada.

Sigo recomendándola, cualquiera de las dos, están muy bien para pasar el rato y me confieso encantada con los minions, para mí los mejores personajes en global. La versión de YMCA, de los Village People es simpatiquísima.

Así que si aún no las has visto, tengas o no peques en casa, ya estás tardando en pasar una tarde divertida en compañía de uno de los mejores villanos de la historia, capaz de robar hasta la Luna.

miércoles, 1 de enero de 2014

La historia de Lisey, Stephen King



Hacía meses y meses que tenía pendiente esta novela. Y es raro, porque normalmente cuando encuentro algo de este autor que aún no he leído, suelo lanzarme a ello sin dudar. Pero esta novela, no sé, algo me frenaba, de hecho leí Doctor sueño antes que ella.

Para serte sincera, tengo que confesar que no lo he leído entero. No he llegado ni a la página 120 y todo eso con gran esfuerzo por mi parte. Tal vez más adelante le dé otra oportunidad, no lo sé, pero es que es tan sumamente caótica...

El autor hace referencia constantemente a hechos del pasado (y una piensa que más adelante lo contará todo y todas las piezas irán encajando en su sitio), pero tarda y tarda y se van acumulando cosas e historias interrumpidas, llegando un momento en que tienes tantas cosas por resolver que pierdes el hilo de la historia, pierde todo el encanto que pudo haber tenido. Lisey está viuda desde hace dos años. Su marido fue un famoso escritor de novelas, ganador entre otras cosas, del premio Pulitzer. Desde que quedó viuda, mucha gente se ha puesto en contacto con ella para investigar los manuscritos que su marido haya podido dejar, las notas, las historias inconclusas, etc. Hasta ahí normal.

Pero entonces empiezan las cosas raras, se deja claro que Scott (el novelista) era un tanto particular, que tenía una relación también particular con su padre y su hermano (todo ello muy por encima, en plan "más adelante te cuento y te enterarás mejor). Al mismo tiempo, aparecen dos hermanas de Lisey, una que se autolesiona y queda en estado catatónico y ha tenido episodios un poco extraños (también a medias y también en plan "más adelante te cuento") y la otra que parece estar siempre hurgando en la herida (lo mismo, más adelante ya sabrás qué pasa entre las hermanas) y todo ello aderezado por una amenaza si no se permite el acceso al material del escritor.

O sea que tienes varias historias colgando, contadas a medias: la de Lisey y su marido, la de su marido y su padre y hermano, la del seguidor amenazante del marido, la de Lisey y cada una de sus hermanas, etc

Y en lugar de querer avanzar en la lectura para conocer todas esas historias a medias, lo que se consigue al menos en mi caso, es dejar todo de lado, porque cada vez aparece un hilo no resuelto más. Me ha repelido, la verdad. Y es la primera vez que me ocurre eso con un libro de Stephen King. No puedo evitar sentir un cierto punto de tristeza.

Pues eso, queda arrinconado hasta un nuevo intento, si es que se da.