viernes, 29 de noviembre de 2013

Compromiso en vacaciones, 2011





Es una película hecha para televisión, así que ya sabes lo que puedes esperar. El argumento, te lo sabes de memoria y más aún. La chica al que le deja el novio y "alquila" uno para presentárselo a sus padres y no quedar como una fracasada (una absurdez pensar que si no tienes pareja eres un fracasado o una fracasada).

Y lo de siempre, se enamoran y bla bla bla. Lo único que tiene de original es que normalmente en estas películas los protagonistas suelen ser personas físicamente atractivas, de modo que una piensa "caray, si esta muchacha tiene problemas para encontrar pareja, entonces yo no tengo nada que hacer". En este caso, tanto ella como él no me parecieron especialmente agraciados, ni especialmente agradables, ni nada.

No me llevé un chasco porque una sabe exactamente qué esperar en este tipo de películas, así que sólo me queda decirte que si un día te apetece ver algo por el estilo, veas antes "El día de la boda" que esta. Es mucho mejor, en mi opinión, en todos los sentidos (protagonistas, historia, humor, banda sonora, etc). No te olvides que no deja de ser una película dulzona más, eh?

A serbian film, 2010





En imdb hay un apartado en el que se puntúa una película desde el punto de vista parental, por así decirlo. Ahí es donde avisan de la dosis de violencia, tacos, sexo, blasfemias y demás que tiene una película. La puntuación va de 0 a 10.

Y claro, ya puestos a ver puntuaciones, la número uno era esta película. Todo 10 excepto un apartado (no recuerdo ahora mismo cuál), en el que tenía "sólo" un 7. Así que ahí fui yo a ver lo que esperaba fuera un cúmulo de degeneración, violencia y sexo.

No la veas. Así de claro. No sé si todas las películas de ese país son así, pero se les ha ido la cabeza. Y no por la violencia y todo eso, sino por la forma de exponer la historia, de presentar los personajes. Sus reacciones y sus personalidades hacen que no sea capaz de empatizar ni de prestar atención.  Todo muy paranoico, claro que tampoco ayuda que al protagonista le droguen constantemente, claro. Complicado seguir la línea argumental. Indiferencia total es lo que he sentido al verla.

En cuanto a las puntuaciones... he visto películas más violentas, con peores escenas que las que hay en esta. Me he quedado con la impresión de que el director pretendía llamar la atención del público, impresionar e ir de políticamente incorrecto, pero no lo ha logrado en absoluto. Ni escandalizar ni llamar la atención ni nada, al menos en mi caso.

Pues eso, me parece una pérdida de tiempo verla.

Testigo de cargo, 1957





Me gustaría poder decir que al igual que C me influye para ver películas que nunca se me ocurriría ver, yo influyo en que vea lo que yo llamo clásicos del cine. Pero no. Si vio Testigo de cargo fue de motu propio.

Es una película basada en una novela de Agatha Christie, aunque no sea totalmente fiel al libro. Aún así, no te sientes decepcionada al verla. Ni al leerla.

Un hombre es acusado del asesinato de una mujer de mediana edad que le deja su fortuna en su testamento. Un abogado casi retirado por enfermedad (Charles Laughton) se hace cargo de su defensa.

Es un conjunto muy equilibrado de suspense (en el sentido de que no sabes qué pasará, si es culpable o inocente), de humor (Laughton y sus peripecias con la enfermera y sus arranques de genio), de amor (la esposa que quiere defender la inocencia de su marido pero es poco convincente) y la sorpresa final que obviamente, no la diré.

Es una película clásica, con todo lo que eso significa, da lo que esperas obtener. Yo ya la he visto varias veces y he disfrutado cada una de ellas.

Te recomendaría las dos cosas, la película y el libro, en ese orden de visionado/lectura. Ya me contarás.

El increíble Hulk, 2008





Siguiendo la línea de "películas que ella no vería nunca por sí misma", C me habló de esta. Empezó diciendo que el protagonista era Edward Norton, un actor al que en la vida habría pensado para encarnar a ese personaje. Así que unos días después de eso, la vimos.

Y bueno, la verdad es que después de verla, sigo pensando que la elección del actor no es muy acertada, no porque Norton lo haga mal, sino porque no le va de ninguna forma. Hay cosas que no pueden ser y en mi humilde opinión, Hulk no es Norton. Sin embargo, me gustó el papel de Tim Roth, un exagerado militar dispuesto a todo para ser el soldado perfecto e imbatible.

Liv Tyler es un bonito adorno (poco más hace) y también poco apropiada para el papel de una científica que ayuda a su novio en su investigación. Parecía más una estudiante del campus que una investigadora seria.

El resultado, pché. Puestos a ver una película para pasar el rato, se me ocurren mejores opciones. Mucho estruendo, muchos disparos... poca "chicha" que sacar de la historia.

A todo gas 6 y A todo gas 5






En la vida habría visto estas películas. Vamos, es que ni se me habría ocurrido hacerlo, son las típicas a las que no dedico ni un pensamiento. Pero C, a quien le gusta descubrirme cosas, me animó a verlas. Y, tal como pasó con X Men y con Star trek, volvió a acertar.

Me encontré con una media sonrisa en la cara, viendo animalada tras animalada al volante, pasando un buen rato, disfrutando de los toques de humor, en definitiva, divirtiéndome al verlas. Son entretenidas. 

Es cierto que gran parte del tiempo es una exageración tras otra, carreras con y sin coche que parecen imposibles, situaciones totalmente inusuales. Pero ahí está la gracia, creo. Porque lo hacen bien. La película es lo que es. Acción, carreras, un objetivo a cumplir.

Así que sorprendentemente, te recomiendo que veas cualquiera de las dos una de esas tardes de invierno en que no sabes qué ver y te apetece algo entretenido y ligerito. Eso sí, si eres muy influenciable, después ni se te ocurra ponerte al volante, que la armas.

Y ya estoy esperando a la 7, en la que sale el protagonista de Transporter, otro as al volante que me es simpático, Jason Statham.

Re-visiones


Durante estos días he sentido la necesidad de rodearme de cosas familiares, conocidas, seguras, así que volví a ver varias películas en plan "medicinal", no porque sean grandes películas, sino porque son de las que siento cercanas.

Entre ellas, vi de nuevo Mansfield park en sus dos versiones, Persuasión también en sus dos versiones (sigue sin convencerme del todo pero no puedo evitar revisarla de cuando en cuando), Jane Eyre y algunos episodios de la nueva serie de Miss Marple.

He comprobado que alguna música, algunos libros y algunas películas/series actúan sobre el espíritu y la mente como una especie de anestésico. Por muy tópico que sea, el tiempo ayuda a superar cosas y momentos malos. Y este tipo de obras te hace pasar el tiempo al menos con algo de entretenimiento al tiempo que ves y lees y escuchas cosas conocidas ya, sin sorpresas, sin altibajos.

A dos metros bajo tierra, serie





Me sonaba el título de la serie, no tenía mucha idea de la trama y no me llamaba la atención. Pero en una de mis expediciones por Youtube, vi una entrevista que se le hacía a Michael C. Hall donde hacían referencia a su papel en esa serie y me dispuse a verla.

Y me gustó. La vi casi del tirón y no me empachó para nada. Me encantaban los principios, con la muerte de una persona, ya sea de muerte natural, accidente o incluso asesinato. Muertes originales, como la del hombre que se atropelló a sí mismo (sí, tal como lo oyes), muertes dulces (como la del diabético comiendo melocotones en almíbar), etc. Y después, con la preparación de ese funeral, se avanzaba un poco más en la trama general.

Respecto a ella, bueno, la verdad es que los personajes me parecían bastante exagerados. Drogas, alcohol y promiscuidad para dar y tomar. Dan la impresión de que para vivir una vida normal y tener una relación tanto familiar como de pareja es necesario fumar un canuto, aspirar una raya, ir hasta las cejas de alcohol y demás. Menos mal que después las cosas se van tranquilizando un poco.

Creo que es el típico tópico de que los americanos se toman todo a la tremenda y por eso reaccionan de esa forma. Porque espero que no todos los habitantes del país sean como esa familia. Miedo me da.

Me he encariñado con casi todos los personajes (excepto Brenda y sus infinitas comeduras de tarro). Lo bueno que tenían es que al menos yo no me esperaba reacciones que tenían ante distintas situaciones.

Una de las cosas que leí sobre la serie era que el final era perfecto. Así que llegado un punto, empecé a desear llegar al final, porque no podía imaginar ninguno. Sí, no es que se me ocurrieran alternativas, es que no sabía cómo podía acabar una serie así. Y cuando lo vi, estuve de acuerdo en que era perfecto. Claro que tienes que ver toda la serie para apreciarlo. Pero en mi humilde opinión, lo es. El mejor final.

Y si te digo eso es porque después del fiasco del final de Dexter, vi que el de Breaking bad era excelente y con un par de narices, vi el último episodio sin haber visto ninguno antes. Y a pesar de que me perdí en cuanto a personajes y demás (no sabía quién era quién, obviamente), me gustó. El protagonista es hábil, ciertamente.

Si hubiera hecho lo mismo con A dos metros bajo tierra, no lo habría apreciado. Así que si no has visto la serie, anímate.

Hola

Supongo que creías que había desaparecido o que tal vez me había olvidado de ti. Pues no, no te libras tan fácilmente. Es cierto que he pasado mucho tiempo sin contarte nada, pero las cosas a veces salen así.

Y aquí estoy de nuevo, con bastantes cosas que contarte, iré publicando a medida que vaya teniendo tiempo, así que prepárate.

domingo, 3 de noviembre de 2013

Miss Marple y trece problemas, Agatha Christie



Hace un tiempo te hablé de una nueva serie basada en las novelas de Agatha Christie que protagoniza Miss Marple. Son adaptaciones no totalmente fieles a las historias, pero donde lo que sí se mantiene son los culpables y lo que es la base de la historia.

Lamentablemente los episodios de esa serie aparecen con cuentagotas, así que de cuando en cuando veo también alguno de la serie paralela protagonizada por Hércules Poirot.

Aún así, estoy pasando por lo que podríamos llamar una especie de temporada de sequía en cuanto a Christie se refiere, y he releído algunas de sus novelas.

He elegido reseñar este título en concreto porque es una excepción. Y lo es por varios motivos, el primero de los cuales es que a mí en general, los libros de relatos cortos no me suelen gustar, por algún motivo, "me echan para atrás". Y este es un libro de relatos cortos. Otro motivo es que "yo soy más de Poirot". Me cae muy bien la señorita Marple y su a veces retorcido sentido del humor, su forma de poner las cosas en su sitio. El hecho de sentir mayor inclinación por un personaje no hace que desmerezca al otro. Supongo que la autora no debería sentir lo mismo que yo, ya que "mató" a mi querido Poirot mientras que a Miss Marple se contentaba con enfermarla de cuando en cuando y siempre con motivo de algún argumento.

Estos relatos están presentados en dos partes. La primera parte tiene lugar durante una cena en casa de la misma Miss Marple, en la que están presentes un abogado, un clérigo, una personalidad de Scotland Yard, una pintora y su sobrino Raymond. Se plantea el tema de los crímenes y se propone que cada uno de ellos proponga un misterio al cual los demás deben tratar de encontrar la solución. Miss Marple, una anciana delicada y encantadora, es aceptada como participante por pura cortesía, pero es la única que indefectiblemente, da con las respuestas a todos los casos.

La segunda parte es casi lo mismo, sólo que la reunión tiene lugar en la casa del coronel Bantry y su esposa, también se proponen casos curiosos y también ella los resuelve.

Si eres de las personas a quienes les gusta leer en el autobús o el metro, es ideal, te dará tiempo de leer uno o dos relatos.

Mmmm, no quiero acabar esta entrada sin recomendarte mis dos novelas favoritas de Agatha Christie: El caso de los anónimos y Un triste ciprés.

El alumno, Patrick Redmond



Como ya he confesado en más de una ocasión, me dedico a "buitrear" los blogs de la gente que conozco y alguno más de desconocidos. O sea que si veo algo que me pude interesar ver, leer o escuchar, lo añado sin dudarlo un instante a mis casi eternas listas de pendientes.

Así que curioseando en el blog de Margari me encontré con este título.

Tengo la impresión de que es muy complicado escribir una novela "de terror" (sí, entrecomillado) sin que en ella aparezcan seres sobrenaturales, como vampiros, hombres-lobo, fantasmas en busca de venganza, etc.

Esto hace que disfrute mucho más una historia que parezca "normal", con personajes normales y corrientes, con situaciones cotidianas y demás.

Y eso es precisamente lo que más me ha gustado de la novela.

En un internado inglés de esos de rancio abolengo, la vida transcurre como siempre, entre toques de timbres, almuerzos, deportes (qué manía la de los ingleses con lo de practicar deportes sin parar en las escuelas), preocupaciones sobre los exámenes y dudas a la hora de hacer los deberes.

Pero tal como sucede en la vida fuera de la literatura, las cosas no siempre son lo que parecen. Todos tenemos pequeñas o grandes cosas que hemos vivido o hecho o simplemente pensado, que encerramos en un baúl en lo más hondo de nuestros recuerdos. Como se dice normalmente, todos tenemos algún esqueleto en el armario. Puede ser algo totalmente inocente o algo realmente grave, pero los secretos están ahí. Los secretos, los deseos, las ambiciones, las ansias de venganza... todo forma parte de nuestra vida.

En la novela, a medida que vamos siguiendo la trayectoria de la historia principal, aparecen pinceladas de los esqueletos de otros personajes, pequeños detalles que provocan una incomodidad en el lector, una sensación de desasosiego, sabes que algo pasa pero no exactamente lo que es. Y eso es lo que proporciona lo que podríamos llamar "atmósfera" del libro.

El desequilibrio mental y afectivo de un alumno va destapando las miserias y ansias de los demás, provocando odios, dolor y hasta muerte. Se nos muestra la cara amarga de la enseñanza en el centro, la manía de algún profesor hacia determinado alumno, las novatadas, los abusos de los matoncillos sobre los más débiles, el código de honor no escrito de no delatar y aguantar en silencio...

He de confesar que me decepcionó un poco el desenlace final, el echar mano de ese juego (no diré cuál para no destripar la trama), en lugar de mantener lo que a mí me parecía un juego psicológico del protagonista, una habilidad extrema a la hora de manipular a los demás y de hacer que cada cual se volviera contra sí mismo.

Pero fuera de eso, lo cierto es que disfruté la historia. La leí casi de un tirón (de hecho, en dos veces), con ganas de saber qué pasaría a continuación, cuál era el motivo de que tal profesor se comportara de esa forma, de que un muchacho odiara a muerte a su padre, que un hombre se sintiera atado de por vida a una mujer a la que desprecia, etc.

Y todos esos personajes, en principio, dan la imagen de total normalidad, cada cual con su personalidad, sus defectos y virtudes aceptados socialmente, pero cuando se cierran las puertas de sus casas y quedan a solas, es cuando vemos lo que hay tras esas máscaras de corrección política.

Te diría que te animaras a leerlo y te agradecería que si lo haces, después dejaras tu opinión con un comentario.

Gracias Margari y perdona el buitreo :)

viernes, 1 de noviembre de 2013

Donnie Brasco, 1992





Otra de mafias y gangsters. En este caso, el protagonista es un agente del F.B.I. que se infiltra en la mafia de Nueva York. Para ello parte digamos de la base, uniéndose a uno de los eslabones más bajos en la cadena de importancia (que no de mando). El mafioso responde por él ante la familia.

Poco a poco se va relacionando con esferas más altas y pasando información a las autoridades. Tiene que transgredir la ley unas cuantas veces, por supuesto y hacer cosas desagradables como dar palizas y descuartizar cuerpos, pero todo sea por el bien común.

Toda esta actividad hace que su vida familiar se resienta. Porque claro, su mujer no sabe exactamente lo que hace, ni puede saberlo. Y se pierde acontecimientos familiares, porque los mafiosos no saben que tiene mujer e hijas, claro, si no, sería darles un arma contra él.

Todo en plan muy ochentero. La música genial, me trajo recuerdos de mi juventud (¿a que suena muy de abuelita esa frase?).

Lo que es la película en sí, me gustó desde la mitad al final, cuando los personajes tienen relaciones de afecto que pueden nublar el sentido de la justicia del agente federal. El ver que alguien se arriesga por él y puede perder la vida si se descubre su tapadera es algo que le pesa mucho en la conciencia.

Está basada en hechos reales. El agente del F.B.I. existió en la realidad y se infiltró, pudiéndose con los resultados de su trabajo, arrestar a cientos de delincuentes que operaban en la Gran Manzana.

Yo siempre creí que los agentes que se infiltraban en sociedades de ese tipo, eran personas sin muchos lazos familiares, precisamente para evitar mayor presión emocional (al estar alejado durante meses o años de ellos) y también para evitar que pueda existir una amenaza a la familia si le descubren o sospechan de él.

Teniendo en cuenta que es un género que no me suele gustar mucho, no me ha resultado tan costosa de ver como Casino. Si a ti te gusta, te la recomiendo antes que Casino.

Afterlife, las voces de los muertos. Serie





Hace unos días empecé a ver esta serie. De hecho había empezado a verla como dos veces antes, pero esta estoy decidida a acabarla. Después de todo, sólo tiene dos temporadas, de 6 y 8 episodios respectivamente.

Y sí, el protagonista es el de The walking dead. Ya el pobre empezaba a tener contactos con los muertos, sólo que estos no muerden ni nada de eso.

De hecho su personaje es un psicólogo que da clases en la Universidad tratando el tema de los médiums, los visionarios y demás farándula, analizando los trucos y las estratagemas que utilizan para sacar dinero a los pobres incautos que se ponen en sus manos. Y analiza también qué motiva a gente aparentemente normal e inteligente a creer en espíritus y todo eso.

Así, una noche va a una especie de teatro donde hay varios médiums, una especie de clase práctica. El problema surge cuando una de ellas le habla a una de sus alumnas sobre una presencia que la acompaña. La muchacha dice que se ha equivocado pero acaba suicidándose. Resulta que era verdad, que la médium no era una farsante y a quien veía era a la madre de la muchacha.

Aún así, el psicólogo no la cree y tiene la idea de escribir un libro sobre ella. Así que está con ella cuando se ve involucrada en hechos paranormales. La cosa se complica cuando ella le dice que su hijo, muerto en un accidente, quiere hablar con él.

Pues eso, a lo largo de los seis episodios que he visto, él sigue escéptico, ella sigue intentando convencerle de que lo que ve es real...

Me gusta el hecho de que todo es como muy normal. Es decir, no hay música tétrica ni se aparecen fantasmas por la noche envueltos en la oscuridad. Tanto se aparecen en su casa como en el supermercado... donde sea. Ella está harta de ver muertos, quiere tener una vida normal y corriente, de hecho se llegó a medicar para ahuyentar lo que llaman "su don". Bebe como una esponja y tiene bajones de ánimo tremendos. No hay lío entre los protagonistas, al menos por ahora, cosa que es de agradecer, porque es una de las cosas que más rabia me da, que muchas series interesantes vayan rotando su historia hacia amoríos y demás, perdiendo su esencia inicial.

Si lo de lo paranormal es algo que te atrae, puedes echarle un vistazo. Ya te digo, son sólo 14 episodios en total. Ya me contarás, si quieres  Yo espero que la segunda temporada esté igual de pasable que la primera, cuando menos.

A Wong Foo, gracias por todo, Julie Newmar 1996





Ya hacía tiempo que había visto esta película. A ver, siendo sincera he de decirte que no es una gran película, de hecho me parecería normal que pensaras que es más sosa que un pepino. Pero a mí me hace sonreír y gruñir. Sonreír por la historia en sí, por lo exageradísimo de todos los tópicos presentes, es más, podría decirse que la película en sí es un tópico hecho film. Y gruñir al ver que hasta Wesley Snipes es capaz de caminar, bailar y hasta correr con tacones... y yo no. Con el enorme corpachón que tiene y aún así mantiene ese equilibrio podal. Envidia, siento envidia.




Lo dicho, el encanto de esta película está (para mí) en su exageración. Exageran el paletismo de los habitantes de un pueblo perdido de Estados Unidos, exageran el amaneramiento, la elegancia y la pijez de las drag queens y lo bruta que es Chichi.

Tremendo Patrick Swayze como mujer, no sólo en cuanto a vestuario sino también en cuanto a gestos corporales y expresivos.

Por si no la conoces, te hago resumen muy resumido: dos drag queens aspirantes a ser nombradas la drag queen nacional, viajan hacia California para participar en la final. Las acompaña una muchacha un tanto brusca y poco refinada, a la que tratan de convertir en una verdadera drag queen por el camino, que hacen en coche. Debido a un fallo mecánico, tienen que pasar un fin de semana en un pequeñísimo pueblo perdido de la mano de los dioses, influyendo en todos sus habitantes.

Me apetecía ver algo así, una película "amable" y simpática. Y esta tiene ambas características.