domingo, 29 de septiembre de 2013

Se está acabando...



Septiembre era mi mes. Era un mes en que no estábamos ni en verano ni en otoño, unas semanas en que los días aún eran largos y quedaban días cálidos que disfrutar. Una etapa de transición para ir sacando poco a poco la ropa de manga larga, las mantas... ir pensando en la vendimia, en las lluvias, el frío...

Era un mes en que solían pasarme cosas buenas. Y con cosas buenas me refiero a esos momentos en que te sientes bien, casi feliz, con cualquier tontería.

Este año septiembre me ha fallado estrepitosamente. Me ha traído cansancio, tristeza, agobios, enfados...

Creo que es la primera vez que pienso con un punto de alegría eso de "ya falta poco para que acabe septiembre".

X Men 3, 2006





Como me había planteado seriamente el seguir la lista de películas para ver, como es natural, llegado el momento me la salté a la torera y me puse a ver la tercera entrega de los mutantes de Charles Xavier.

El resumen más o menos viene a ser que me gustó, pero no tanto como las otras que he visto. La noté más encaminada a acción, peleas y similar que a contar una historia. Porque realmente no cuentan gran cosa, se basan en lo de siempre: la lucha de hombres y mutantes. Lo curioso es que se supone que los mutantes pelean por ser aceptados al igual que los humanos y lo que hacen en esta entrega es justo lo contrario: discriminar a los humanos por no ser mutantes.

Me dio la impresión de que ya no habrá más partes, y si las hay, teniendo en cuenta las "bajas" de esta tercera, no será nada interesante. Me imagino que más de lo mismo: muchos efectos especiales, muchas peleas, pero nada de "chicha".

Iba a decir que mueren personajes importantes, pero no sería del todo acertado, lo más correcto es que desaparecen, porque no todos pierden la vida. Y dos de ellos son fundamentales para el desarrollo de la historia, en mi opinión.

No la recomiendo tanto como las otras tres que vi antes, que aunque también tenían algo de acción y peleas, contaban una historia, tenían una base.

Y hasta aquí (creo), mi andadura por los mundos de los X Men. Ha sido interesante y sorprendente. Lástima que se bajara tanto el listón (para mi gusto) en esta última.

jueves, 26 de septiembre de 2013

La puerta del más allá (miniserie), 2002

 



Es algo raro. Empecé a verla en plan "cinco minutos antes de acostarme, lo justo para saber de qué va y si me puede gustar o no" y ale, los dos episodios seguidos, hasta el final, de penalty, como se suele decir.

Y la verdad es que tampoco es una cosa del otro mundo. Pero me ha mantenido en vilo hasta los créditos finales y pensando si habría continuación (que creo que no).

Hace menos de cinco minutos que ha acabado, así que esta entrada va a ser más embrollada de lo normal (sí, has leído bien, más embrollada).

Para empezar, decirte que me sorprendió la fecha, que fuera tan actual, ya que viendo los títulos de crédito tenía pinta de ser más tipo ochentera que otra cosa, pero no, es del 2002.

Son dos episodios, el primero es una especie de presentación del protagonista a través de una serie de escenas y sucesos de su infancia, cuando empieza a ver a gente desconocida en cualquier sitio, gente que sólo ve él y a percibir cosas que los demás no notan. Como la familia es católica, ale, a rezar y a querer alejar al demonio del chiquillo y todo eso. El caso es que chorrocientos años después (porque Ted Danson está ya con el arroz más que pasado), vuelve a tener visiones de gente muerta y primero piensa que está loco o enfermo y después contacta con un hombre al que le ocurre lo mismo que a él y parece que lo va llevando mejor. Utiliza sus percepciones para ayudar a atrapar a un asesino de niños. Hasta ahí voy a contar.

Se podría decir que es una especie de El sexto sentido pero edición madura. Y sin Bruce Willis muerto (toma spoiler). Y es curioso porque crees saber quién es el asesino, pero no. Al menos es lo que me pasó a mí, no voy a decirte por quién apostaba por no fastidiarte el final, pero no, no atiné.

Sigo sorprendida de la forma en que me ha mantenido hasta el final, hacía mucho tiempo que no me pasaba algo así. Pues eso, si la ves, por favor, dime si te ocurre lo mismo.

martes, 24 de septiembre de 2013

Deja vu, 2006






Segunda película que veo y que protagoniza Denzel Washington. La primera fue El vuelo. Y por lo que veo, lo que hace es poner una expresión en su cara al principio de la película y mantenerla hasta el final. Pase lo que pase, ya pueden decirle que su mejor amigo ha muerto o que pueden pillar al asesino, ya puede estar viendo a una chica guapa en la ducha o persiguiendo a un terrorista. La misma expresión.

Y es casi el mismo personaje, en plan "vale, hago lo que tengo que hacer pero en el fondo me da lo mismo". En el vuelo se trataba de minimizar las consecuencias de un fallo en el avión y aquí atrapar a un hombre que causará la muerte a más de quinientas personas.

La película no me gustó demasiado, la verdad. Me pareció muy plana. Y eso que no faltan escenas de acción, persecución, varias líneas espacio-temporales y todo eso, pero sinceramente, no vi pasión en las interpretaciones. Ni un momento sentí que me atrapaba el argumento o que empatizaba con alguno de los personajes. Es una lástima porque la idea de poder ver e interactuar en el pasado estando en el presente (ya sé que suena raro, pero es así, no es un viaje en el tiempo literalmente, es algo parecido), esa idea era interesante. O tal vez es que yo no estaba en el estado de ánimo adecuado para verla, no lo sé. El caso es que estaba deseando que se acabara. Y dura más de dos horas.

Hay una nota divertida en la historia. Y es que el proceso de poder ver el pasado (cuatro días atrás, concretamente), se obtiene por accidente, cuando en la universidad estaban intentando lograr otra cosa. Es curioso que en la realidad, muchos de los grandes descubrimientos tanto científicos como históricos, se hayan hecho por error o accidente. Pues eso.

Hablando de Dexter



Hace tiempo empecé a ver la serie, tal como he empezado a ver tantas otras, "para ver de qué va". No llegué a ver el primer episodio entero. Lo dejé de lado.

Al cabo de unos días, por algún motivo que aún no tengo claro, volví a intentar verlo. Y pasó lo mismo. Y así se repitió ese ciclo varias veces, lo cual no deja de ser curioso porque cuando una serie no me gusta, suelo dejarla apartada definitivamente. Y así llegó un momento en que lo acabé y vi el segundo y el tercero... y descubrí que al fin y al cabo, me gustaba Dexter (la serie y el personaje).

No voy a entrar en la discusión de la moral o la ética o el atractivo del psicópata justiciero. Sólo decirte que vi temporada tras temporada disfrutándola. Hasta las dos últimas, claro. Entonces fue cuando empecé a desear que se acabara ya. La magia de Dexter, para mí, había desaparecido y estaba deseando que acabara. Y claro, tú pensarás lo lógico, que si ya deseaba que acabara, que dejara de verla. Pero es que quería saber qué le pasaba, qué ocurría con Dexter. Y cuando me enteré que la octava iba a ser la última, en parte me alegré.

Debo confesar que no la vi entera. Para mí no fue decepcionante, sino lo siguiente. Así que me limité a esperar los últimos episodios. Vi los dos últimos. Para entender el final, una vez que llegara.

Pues podía haberme ahorrado el trabajo, porque no entendí el final. No te lo voy a contar para no fastidiártelo, sólo te diré que es un final en dos partes. Es decir, acaba y crees que eso es todo, para después, los últimos segundos, intentar dar un giro sorprendente al guión. Vale, una cosa es un giro sorprendente y otra un giro que te haga pensar "Pero qué coñ....?" Pues esa frase es la que mejor refleja, para mí, lo que fue el final de la serie Dexter.

Lo bueno es que dentro de un tiempo podré volver a disfrutar las primeras temporadas, cuando Dexter era realmente Dexter y no en lo que se volvió al final.

Hay que ver cómo fastidian los finales algunos guionistas, te hacen desear que lo dejaran todo tal como estaba, en lugar de hacer esas escabechinas. Para buen final, el de House. He dicho.



domingo, 22 de septiembre de 2013

X Men 2, 2003





Cuando conseguí las películas de los X Men fue por petición de mi hijo. Curiosamente él no las ve y yo sí. De hecho nunca se me hubiera ocurrido ver ninguna si no fuera por alguien que me las recomendó. Así que he seguido con el orden de la serie.

Después de ver X Men los orígenes y X Men, tocaba X Men 2. Es curioso que a mí, que no me gustan las películas de acción, me guste esta. Porque la verdad es que para pasar un rato entretenido, en cierto modo, evadirte y hacer que pase el tiempo.Supongo que es porque no se limitan a pelear todo el tiempo, sino que hay una historia detrás, que te mantiene pendiente de qué pasará, qué parte de la vida de los protagonistas se desvelará (o no).

También creo que influye el hecho de que todo en esta película es un poco difuso. Los malos no son los malos del todo, los buenos no son tan buenos y el final no es del todo feliz.

Ah, y en la nave de los X Men sí hay cinturones de seguridad, aunque parecen complicados de cerrar, lo cual no es muy práctico, pero algo es algo.

Aparecen nuevos personajes, desaparecen otros... vamos, que está todo preparado para la tercera parte.

Anímate una tarde que no sepas qué ver y te apetezca simplemente entretenerte un rato.

Star trek 7 "Generations", 1994





Star trek como películas y como serie, es muy longeva. Esto hace que lógicamente, tenga que haber un relevo generacional en cuanto a los personajes. Así, hay series en las que la nave Enterprise es capitaneada por James Kirk y otras en las que pilota Picard. Lo mismo con las películas. Pues en esta hay una mezcla.

Y no sólo hay mezcla de personajes sino también de hilos temporales. En un momento determinado, la historia se desgaja en dos partes, dos posibles finales para la historia. Que ocurra uno u otro depende de Kirk y de Picard. Dos capitanes de un mismo tipo de nave separados por décadas y que se encuentran en un lugar idílico llamado Nexus, donde todos los sueños parecen realidad... aunque no lo sean.

Cosas que me llamaron la atención: que en una supernave como el Enterprise a nadie se le haya ocurrido poner cinturones o algún tipo de sujeción de seguridad para evitar darse trompazos en caso de frenazo o colisión. Que si uno está en Nexus viviendo su fantasía o reviviendo sus recuerdos, pueda aparecer alguien que no conocemos de nada y fastidiarte la historia. Que haya un personaje atrapado en un agujero entre rocas, le disparen al menos tres tiros (acierten en el blanco) y salga ileso y feliz. Que a Picard también le gusten las historias que yo llamo "de faldas largas". Que el gato de Data se llame Spot y no Spock (como entendí al principio). Que los klingon sólo hablen en klingon cuando hay un personaje de otra especie presente y no lo hagan entre sí. Que se disparen al menos cinco torpedos contra una nave, se acierten todos y no se destruya, mientras que esa misma nave suelta sólo uno contra la que le ataca y la hace papilla.

Pues eso, que hay cosas que llaman la atención. También creo que alargaron demasiado el tema del chip emocional de Data, tanta risa al final ya se hacía cansina.

Y a pesar de lo que puedas pensar a estas alturas después de haber leído todo lo anterior, me sigue gustando muchísimo Star trek. Y eso que en esta película no aparece Spock. Así que sí te la recomiendo. Es más, te recomiendo que si te animas a verlas veas las que he visto y en el mismo orden.

yIn nI' yISIQ 'ej yIchep  (sí, es klingon) (y sí, significa "Larga vida y prosperidad")

sábado, 21 de septiembre de 2013

Corrientes ocultas, 1946





Siempre que encuentro el título de una película de mis actores o actrices "clásicos" favoritos y no lo conozco, me sorprendo. Es curioso porque no tengo muchos conocimientos de cine ni de filmografías, pero no puedo evitar sentir un ramalazo de sorpresa muy gratificante, la verdad.


Eso me sucedió con esta película. Ni me sonaba el título. Así que en lugar de seguir con mi propósito de ver las películas pendientes (Heat, Infiltrados, Casino, Esencia de mujer....), me puse a verla. Ya se sabe, un clásico viene siendo el equivalente a una manta y una bebida caliente (o casi).

El título hace referencia principalmente a los secretos que todos guardamos, sean grandes o pequeños, y que a la larga influyen en la trayectoria de nuestra vida. También trata de los malentendidos por no ser claros al hablar, por el temor que tenemos muchas veces de hacer determinadas preguntas y molestar o hacer enfadar a alguien que nos importa mucho. Igual que en el mar, que aparentemente está en calma pero que nos atrapa nada más meternos y nos arrastra a su voluntad, por mucho que pataleemos.

Bueno, no vayas a pensar que es una película en plan filosófico. Para nada. Es una historia de amor. Amor a primera vista típico entre el millonario y la chica normal y corriente. Solo que en este caso la boda en lugar de ser el final es el principio de la historia.

Es un buen entretenimiento. Como suele suceder con las películas de esa época, sabes qué esperar. La única pega que le pongo es la escena final. No voy a dar datos para no estropearte el momento, pero es una escena en que los dos actores que aparecen están totalmente envarados y para nada naturales. Me dio la impresión de estar todo forzadísimo, de que no había ni una pizca de química, como suele decirse, entre esos dos personajes.

Está bien para pasar el tiempo. Es lo mínimo de una película protagonizada por Katharine Kepburn.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Aliens, el regreso 1986





¿Qué quieres que te diga? Si quieres pasar un rato entretenido, sin fijarte mucho en los detalles o coherencia de lo que ves, está bien. No hagas como yo, que me puse a recordar la primera parte y no veía mucha lógica en la historia.

El Alien es un bicho con muy mala baba (literalmente, ya que es ácido que traspasa placas metálicas). En la primera parte se carga a todo el mundo menos a la protagonista y su gato. Por mucho que hagas, parece indestructible. Bien, en la segunda parte no hay un Alien, hay varias docenas. De diversos tamaños. Y está también la madre de todos los Aliens (literalmente también, ya que no hace más que poner huevos alienísticos). Pues vale, todos esos bichillos quitinosos se han apoderado de una especie de colonia en un planeta muy muy lejano. Se envía un contingente de marines (sí, en el futuro aún existen y siguen con las mismas historias de "macho men" y sus bromitas y bobadas) acompañado de Ripley (la superviviente de la primera parte) para que les aconseje.

Para empezar, se encuentran una única superviviente, una niña. Lo curioso es que los Aliens matan a diestro y siniestro a estos especialistas en batallas y una se pregunta cómo es posible que una niña sin idea de nada haya sobrevivido durante días y en menos de una hora caiga muerto un buen puñado de soldados.

Otra cosa es que por su forma de actuar, los Aliens tienen un cierto grado de inteligencia, pero no se les ocurre utilizar su mala baba (ácido) para lograr masacrar a los humanos que quedan.

Te contaría más incongruencias que vi, pero eso haría que te destrozara (sí, más) la película.

Y a pesar de lo que he escrito, no es una mala opción para pasar una tarde de palomitas. Aunque puestos a elegir, no sería mi primera opción.

Creo que hay una tercera y una cuarta parte, no sé qué se les ocurriría como argumento, dada la forma en que acabó la segunda.

domingo, 15 de septiembre de 2013

Si pudieras verme ahora, Cecelia Ahern


Podría hacer la reseña muy breve: el tema me pareció original (los amigos imaginarios de los niños), la forma de escribir un poco pesada a veces, muy redundante. Los personajes, demasiado extremos.

Sinopsis: Iván es lo que los adultos llaman amigo imaginario, que encuentra un niño al que ayudar pero se da cuenta de que quien realmente le necesita es su tía, que lo tiene a su cargo. La tía pasa de ser una persona obsesiva, triste y reprimida a alguien alegre y vital. Y se enamoran, claro. Fin.

Pues eso, que breve. No me gustó demasiado.

Serie Miss Marple, 2004.


Hace un tiempo escribí una entrada sobre uno de los episodios de esta serie. Desde entonces he visto unos cuantos y he de decir que no todos son fieles a las novelas, aunque el asesino o la asesina sean los mismos hay cambios en los personajes y en las relaciones entre ellos.

La serie me parece de mucha calidad, con todos los detalles bien cuidados, desde la ambientación hasta el vestuario, música, costumbres de la época...  Y aunque hayan cambiado cosas en algunas historias, se disfrutan.

Tenía miedo de ver El caso de los anónimos, una de mis favoritas, precisamente por gustarme mucho la original. Y aunque han cambiado algunos detalles, no me ha defraudado. Me hubiera gustado que el final fuera más fiel al escrito por la autora, pero bueno, no estuvo mal.

Hay episodios basados en novelas que no están protagonizadas por Miss Marple pero a la que se ha metido en la historia, como por ejemplo Hacia cero, en la que el caso es resuelto por uno de los personajes protagonistas que curiosamente ni aparece en la versión de la serie. O en Inocencia trágica, que también se resuelve el asesinato por un personaje circunstancial. En esta adaptación, en la serie presentan a algunos personajes de forma muy  distinta a la novela, e incluso matan a algunos "de más".

Así que tanto las historias en las que se es fiel a la novela como en las demás que más o menos lo son, puedes pasar una hora y media entretenida. Y ya te digo, hasta ahora en los que he visto lo que sí respetan es la identidad del asesino.

Ahora que se acercan los días grises y lluviosos, es una buena opción para una tarde tranquila. Y si no, siempre nos quedará releer los originales.

Fantasmas, Dean R. Koontz



Con este autor he tenido muy mala suerte. Y lo digo porque los dos primeros libros suyos que leí (Víctimas y Relámpagos), son en mi opinión, los mejores. Y claro, una vez que lees los mejores, el resto, aunque también te gusten, pues no son lo mismo...

He leído este, Fantasmas, que no conocía y la verdad es que no me ha gustado demasiado. Por una parte, hay demasiado contenido visceral (literalmente hablando) y por otro, una historia de amor un tanto increíble. Lo de las historias de amor en según qué contexto me saca de quicio. Me recuerda a tantas y tantas series interesantes que derivaron en culebrones de quién se acuesta con quién. Y en este caso, no tiene mucho sentido su existencia.

Para que te hagas una idea, en Fantasmas se aborda el tema de las desapariciones en masa de personas y animales, quedando el resto de cosas tal cual estaban. En esta ocasión, se culpa de tal hecho a un organismo ameboide de naturaleza cretácica (o algo así, un bicho de millones de años, vamos).

Los personajes me parecen demasiado tópicos. Chico valiente, honesto y atormentado por la muerte de su esposa y el coma de su hijo. Policía leal, estólido y firme donde los haya. Muchacha hermosa, inteligente, dedicada a los demás. Adolescente que idolatra a su hermana. Científica joven y guapa que encuentra solución a un problema irresoluble (toma paradoja).

Vamos, que no es recomendable que lo leas, porque no querrás probar con ningún otro después. Y la verdad es que mis dos favoritos valen la pena.

Una vez leí en algún sitio que le preguntaron a Stephen King porqué no escribía una novela a medias con Koontz. Su respuesta fue que tenían estilos muy diferentes y que además en las novelas de Koontz siempre solía haber un final más o menos feliz, mientras que las suyas eran bastante más oscuras.

Yo añadiría que Koontz tiende a dedicar una novela a un tema específico (desapariciones en masa, viajes en el tiempo, animales inteligentes, existencia del demonio...) mientras que King parece centrarse más en los personajes.

Tengo una anécdota tonta sobre este autor. Hay uno de sus libros que no he sido capaz de leer... por miedo. Y es una tontería, la verdad. No soy capaz de pasar de la tercera página. Lo curioso es que en esas tres páginas no pasa nada que dé miedo. Es simplemente la imagen que describe, un hombre que encuentra un pequeño trozo de tela en un mueble, como si alguien hubiera pasado rozándolo y se hiciera un desgarrón dejando un diminuto pedazo de su ropa. Bueno, pues esa imagen, tal cual la describe, me da miedo.

Ya ves, tonterías. Seguro que si siguiera leyéndolo, descubriría que no es para tanto, de hecho las novelas de Koontz no lo son, salvo en esta de Fantasmas no suele haber muchas escenas escabrosas ni nada de eso.

Pues nada, que no la leas. Lee Víctimas o Relámpagos. Isi, creo que a ti te encantará especialmente Víctimas.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Ciclo "pelis raras": Irreversible, 2002





Cuando hablamos sobre hacer esta serie de Películas raras, al llegar a esta el comentario siempre era el mismo y la verdad es que después de verla, estoy completamente de acuerdo... o más.

Lo que tiene de original esta película es que está al revés. Es decir, empieza por el final y va hacia atrás. Además para supuestamente crear una sensación de incomodidad en el espectador, los planos se mueven, a veces las imágenes se ven giradas o medio movidas, los movimientos de cámara son puntualmente mareantes, etc.

Pero bueno, que lo que me llamó la atención cuando me habló de ella, fue el hecho de que empezara con el final. Y el final no es ni más ni menos que la detención de un hombre por haber matado a otro y el que se lleven a su amigo (el amigo del detenido) en ambulancia por tener un brazo roto y algún que otro golpe.

Esa es la primera (última) escena. La anterior es lo que sucede justo antes de que llegue la policía y lo que se ve es al detenido machacar la cabeza de un hombre con un extintor. Y se ve. Se ve cómo se va hundiendo la cara en el interior de la cabeza, con cada golpe, hasta dejarla hecha casi una pasta sanguinolenta.

Y así, vamos viendo cómo esos dos amigos buscan a un hombre determinado. Y la película sigue y vemos que ellos buscan a esa persona porque ha violado a la novia de uno de ellos que a su vez es exnovia del otro. Y después vemos la violación en sí. Y después a la muchacha yendo por la calle y encontrándose en un túnel con su violador. Etc.

La idea en sí es original, es lo que hace que la encasille en el epígrafe de Pelis raras. La película en sí es una pérdida de tiempo verla. Con ese argumento y esa presentación creo que se podía haber hecho algo mucho más interesante y que atrapara y asombrara más a la gente. Me da la impresión de que se han centrado demasiado en la violencia, en la crudeza no de las dos escenas famosas (la violación y lo del extintor), sino de toda la película. Porque también hay un cierto punto de ambas cosas en las escenas del final (que sería el principio), cuando están en la fiesta, cuando hablan. No han conseguido incomodarme ni escandalizarme, sólo hacerme sentir que es desperdiciar una buena idea haciendo semejante película.

Pues eso, que por el momento se han acabado las películas raras (u originales por algún motivo).

Blade runner, 1982





Hay películas que me resisto a verlas y el motivo es paradójicamente, las críticas positivas que tienen. Y cuando hablo de críticas no me refiero a las que escriben los que suponen que saben del tema, sino a las recomendaciones y comentarios de la gente más que de los críticos.

Una de ellas es Casablanca, por ejemplo. La ponen tan por las nubes que me temo que si algún día llego a verla, me quedaré chasqueada. Otra es Blade runner.

Supongo que si no hubiera leído ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? seguiría sin haberla visto. Pero bueno, lo leí y la vi.

Y me llevé la esperada decepción. No tiene mucho que ver con la novela en que supuestamente se basa, fuera de que el protagonista es un cazador de androides. No quiero decir con esto que sea una mala película, sino que me ha decepcionado, no me ha gustado.

La atmósfera es opresiva, incómoda. Se supone que la mayoría de personas se han ido a las colonias, que las ciudades están poco pobladas y aquí la mitad de la película transcurre en una especie de barrio chino atestado de gente y de puestos de comida. La lluvia y la oscuridad de la noche no ayudan precisamente. Es lenta, muy lenta. Me pasé la primera parte de la película esperando que pasara algo de una vez, fuera de que el protagonista se moviera entre la muchedumbre. Y la segunda parte, ya resignada, esperando el famoso discurso de "Yo he visto cosas que vosotros no creeríais". Y para ser sincera, es lo único que disfruté de la película, y creo que fue por lo famoso que es ese fragmento más que por otra cosa. De hecho ese personaje se pasa todo el tiempo soltando cosas por el estilo, como citas pseudofilosóficas.

Sinceramente, no me ha gustado. Tiene poco de la novela. Es muy parada, oscura, agobiante. Harrison Ford tiene la misma expresión en la cara cuando está comiendo fideos chinos que cuando mata un replicante que cuando se acuesta con otra. No sé, me ha decepcionado. Y sé que probablemente ahora cuando leas esta reseña querrás "retirarme" por haber escrito semejante opinión sobre una supuesta obra de arte del cine, pero es lo que opino. Me ha costado acabar de verla.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

El oscuro pasajero, Jeff Lindsay



El oscuro pasajero nos cuenta la historia de Dexter, un psicópata asesino en serie, cuya "anormalidad" se remonta a los tres años, edad en la que no sólo presenció el asesinato de su madre, sino que también pasó varios días encerrado con su cuerpo y en un charco de sangre.

El padre adoptivo de Dexter, un policía, le inculca un código que canalice su necesidad de matar hacia asesinos y personas "que lo merezcan". Así, las noches de luna llena, Dexter se deja llevar por el que llama su Oscuro pasajero, que toma el mando y disfruta de asesinatos normalmente precedidos por una larga sesión de tortura. Así, queda satisfecho y tranquilo durante una temporada.

Y sí, te suena el argumento, es el origen de la serie Dexter. Pero los personajes cambian sustancialmente. Dexter no es un justiciero que mata a los asesinos que escapan de la justicia. Es un enfermo, un psicópata que disfruta matando gente, aunque sea siguiendo un código concreto. Por lo demás, su vida es bastante lineal, se esfuerza en parecer normal, no entiende la mayoría de situaciones sociales, cosa que le supone algún que otro contratiempo, no siente realmente nada, excepto la necesidad de matar y la satisfacción consiguiente al hacerlo.

Su hermana es una mujer exuberante, físicamente muy atractiva, que desea progresar en el cuerpo de policía, pero que se encuentra con obstáculos, el principal su falta de tacto y diplomacia. Dexter no siente cariño hacia ella, no es capaz de sentir nada hacia nadie, pero se siente ligado a ella por la lealtad familiar, por otro tipo de código de conducta que Harry intentó enseñarle para facilitarle su vida en sociedad.

Rehúye el contacto humano, sobre todo el contacto físico, pero necesita un halo de normalidad para seguir libre y con vida. Sabe que tarde o temprano le cogerán y a veces piensa en cómo le retratarán en prensa y los psiquiatras.

Es inquietante. Al contrario que el Dexter de la serie que es un personaje que resulta atractivo y simpático, este Dexter da una imagen de frialdad, de alejamiento, no es que sea desagradable, pero "tiene algo" que te hace mantener las distancias, incluso cuando te limitas a leer sus andanzas.

En general la novela está bien. Tiene lo que yo creo que es un enorme "pero" y es que al final cortan situaciones sin resolverlas de una forma un tanto extraña. Si vas a leer la novela, no sigas leyendo esta reseña.

La situación es la siguiente: Deb (la hermana de Dexter) está atada a una mesa, amordazada, mientras que Brian (hermano de Dexter) incita a Dexter a matarla juntos. El duda, porque es algo que desea, al fin y al cabo le gusta matar, pero es algo que va contra lo que Harry le enseñó. Deb escucha la conversación entre ellos y así se entera de que ambos son asesinos en serie sin sentimientos ni emociones. Llega LaGuerta, hay una pelea y ella muere.

Y después ya se salta al funeral de LaGuerta, con Deb y Dexter juntos, como si tal cosa. No se dice qué pasó con Brian, cómo se tomó Deb el saber que su hermano es un asesino ni nada, están juntos y la vida sigue como siempre. Ni se habla de qué pasó, ni de qué versión dieron a la policía sobre la muerte de la inspectora, ni nada. A Deb no le queda ningún trauma ni problema al haber sido secuestrada y casi asesinada... Simplemente el autor obvió eso. En un momento está a punto de morir y al siguiente en el entierro de su superiora.

Y eso es algo fastidioso, la verdad. Da la impresión de que una de dos: o el autor ya estaba al límite de páginas que podía publicar o bien se vio en la situación de no saber cómo sacar de ese lío a sus personajes. Mantiene la emoción de no saber qué va a pasar y al final, simplemente lo deja de lado, sin más ni más.

Una puede preguntarse si Dexter es "bueno o malo". Leyendo la novela, se percibe claramente como malo. El sabe que lo que hace está mal, que matar está mal, aunque sea a gente como la que mata. Pero le gusta, lo necesita, se ve impulsado a hacerlo y por ello opta por el llamado mal menor. Pero no deja de ser un mal. Lo sabe, lo asume y vive con ello. No intenta justificarse ni cubrirse de la pátina del héroe justiciero. No, aquí Dexter te cuenta lo que hay, lo que siente, porque al fin y al cabo, todo se reduce a eso: Dexter siente (o se acerca lo más posible a sentir), cuando mata. El resto del tiempo es como una cáscara vacía que se mueve entre los demás y que intenta parecer como ellos.

Pienso que hacer algo malo a sabiendas tiene que ser muy angustioso. Pero después me doy cuenta de que Dexter no tiene capacidad para sentir angustia. Tiene conocimiento de que lo que hace está mal, pero que no puede ni quiere dejar de hacerlo. Y ahí es cuando me pierdo un poco, no soy capaz de ponerme en su lugar, de empatizar, porque claro, es complicado empatizar con alguien que no siente nada. Por otra parte, él no sabe lo que es sentir, así que supongo que será algo que no eche de menos más que a nivel racional, es decir, supongo que sabe que si sintiera su vida sería más sencilla a la hora de convivir con los demás y de entenderles, pero nada más. De hecho, no transmite la sensación de desear que los demás sean como él (me refiero a reaccionar de una forma racional y no emocional, no a lo de asesinar), ni tampoco la contraria. Cuando está en una situación que no entiende, o bien se pone a pensar en otra cosa o bien intenta deducir  cuál debe ser su respuesta.

Pero me estoy yendo por las ramas, como siempre. La novela es fácil de leer y se hace rápido al ser tan corta. La sensación que deja al final es de cierta incomodidad respecto al protagonista y de cabreo monumental por la forma en que finiquita la situación clave. Si no fuera por eso último, te recomendaría que la leyeras,  aunque no sigas la serie.