sábado, 31 de agosto de 2013

Star trek, en la oscuridad, 2013





Ya lo sé, esperabas una imagen de Kirk y Spock. Pues no, he ahí la nave Enterprise, o al menos una de ellas, porque ha habido unas cuantas.

Acabo de verla hace unos minutos. Me ha gustado. Mucho. Me han sobrado unos cuantos (bastantes) minutos de acción, peleas, disparos y tal. Aunque ya sabes que a mí la acción porque sí no me ha gustado nunca demasiado. Las películas de ese género que me gustan son las que están salpicadas de humor.

Me gusta ir conociendo a los personajes, ver cómo van evolucionando, por poco que sea. Cómo van aprendiendo de sus errores, a veces incluso aprenden de sus éxitos, como suele pasarle a Spock. El único temor que tengo es que si siguen haciendo más películas de la saga, vayan gravitando poco a poco a las peleas y las situaciones límite, en lugar de seguir avanzando con los personajes o con las razas y planetas que vayan visitando.

Me ha sorprendido una cosa. Y es que los seguidores más acérrimos de Star trek incluso lleguen a hablar klingon, cuando a esa raza se la presenta como enemigos de la alianza interestelar.

De las tres que he visto hasta ahora, la que más me ha gustado fue Star trek 2009, en la que cuentan cómo llegaron al Enterprise cada uno de sus tripulantes. Y me gusta precisamente por eso, porque cuenta cosas, a pesar de que tenga también su dosis de acción. En esta última acción - guión no está equilibrado, hay más tortas que otra cosa, pero aún así, la disfruté.

Espero que te animes y te pase lo mismo. Y aún me quedan como ocho películas más de la saga por ver... hasta que después empiece a ver alguna de las series.

Larga vida y prosperidad.

(Ya sé que no te he hablado mucho de la película, así que para compensarte, ahí va un pequeño spoiler: Spock llora). Ahora tendrás que verla :)

viernes, 30 de agosto de 2013

Un puñado de centeno (de la serie Miss Marple) 2004



Cuando una está muy decaída o muy triste o muy aburrida o simplemente "muy", lo que mejor sienta es tener entre las manos un libro de esos que casi forman parte de la familia, uno de esos libros que ni siquiera necesitas abrir por el principio, que leas la página que leas, parece envolverte en un abrazo.

Afortunadamente tengo montones de libros que me hacen sentir así. Entre ellos están bastantes escritos por Agatha Christie. Pero lamentablemente los tengo en cajas en el trastero, a saber a qué profundidad. Así que tuve que acudir a la serie. Vi que había una sobre Miss Marple que no conocía, una que comenzó en el 2004 y que tiene cuatro temporadas, de cuatro episodios cada una. Son películas en sí mismas, porque duran alrededor de hora y media cada uno.

Y vi el primero que conseguí, Un puñado de centeno. Una miss Marple demasiado espabilada para mi gusto (siempre me la imagino o bien tejiendo esas cosas esponjosas tan suyas o bien medio reclinada en el jardín, pero viejecita viejecita y con movilidad un tanto reducida). Pero hace su papel a la perfección, sobre todo a la hora de explicarle las cosas al policía, el pobre no se entera de nada (y yo si no hubiera leído la novela, tampoco, pero se supone que es lo que debe pasar).

Me gustó la ambientación, de todas las series y películas de miss Marple que he visto (tres o cuatro), esta es la que más me gusta, a pesar de la agilidad de la protagonista :)

En Un puñado de centeno se investiga la muerte por envenenamiento de un importante hombre de negocios, sabiéndose que el asesino o la asesina es alguien de su entorno familiar, de su casa. Y no, no es el mayordomo, aunque dan ganas de que sí lo sea.

Estoy deseando ver qué tal adaptaron una de mis favoritas, El caso de los anónimos.

Pues eso, una hora y media de entretenimiento agradable. Y si además lees la novela, mejor que mejor.

Terciopelo, Zara Devereux



Es una novela erótica. De hecho, para los espíritus sensibles supongo que sería calificada como una novela pornográfica. No es nada tipo Cincuenta sombras de Grey ni por el estilo. Es una historia sexual, pura y dura, donde están reflejadas muchas combinaciones.

La sinopsis es sencilla: Karen, una apasionada mujer libre y liberal, es contratada para ayudar a catalogar la biblioteca de un noble, el marqués de Ainsworth, conocido por sus aventuras románticas.

Pero no esperes nada de romanticismo ni del típico final feliz, tras varias experiencias (algunas sorprendentes para ella), Karen no "se lleva al chico". Ale, ya te he fastidiado el final.

No apto para mentes románticas.

Este título formaba parte de una serie llamada X Libris, todos de literatura erótica. Los tomos eran de un rosa chicle, con fotos en blanco y negro en las portadas, fotos muy sugerentes y muy bonitas. Me hice con unos cuantos títulos allá por los años noventa. Mis conocidas se llevaban las manos a la cabeza por "leer eso", pero por detrás bien que me los pedían prestados, jejeje. Y como suele suceder, prestando y represtando, me encontré con que no tenía ninguno y no recordaba cuál había prestado a quién. Pregunté y ninguna conocida los tenía... en fin. Por algún sitio pulularán.

Así que si tienes el día en que te apetece algo por el estilo, léelo. Aunque de elegir, te recomendaría mejor Secretos inconfesables, de Marina Anderson. Tiene más historia, por así decirlo. Pero no he podido conseguirlo y el que he releído ha sido este.

jueves, 29 de agosto de 2013

Ciclo "pelis raras": Old boy, 2003





Que yo sepa, es la primera película coreana (de Corea del Sur, concretamente) que veo. Y sí es rara. Es rara en cuanto a su argumento, que me parece muy original y es rara en cuanto a su ejecución.

El argumento es aparentemente sencillo: un hombre es secuestrado y permanece confinado en una habitación durante quince años. Después de ese tiempo, le liberan. Y se dedica a investigar quién y por qué le ha hecho eso.

El pobre, durante su encierro, hace una lista de personas a quienes pudo haber ofendido o molestado. Si él supiera.... bueno, la verdad es que va a saber, pero al final de todo. El argumento tiene un par de giros inesperados de esos que me gustan, en los que parece que ya sabes todo y de repente sale un dato sorprendente.

En cuanto a la ejecución, hay dos vertientes. Por un lado, me sorprende muchísimo algunas de las reacciones tanto del protagonista como de la gente que le rodea. Supongo que aquí entra el factor cultural, no todos reaccionamos igual y en la cultura oriental tienen costumbres y usos muy diferentes a los occidentales. Conste que eso no quiere decir que sean mejores ni peores, simplemente hacen que me sorprenda (supongo que a un coreano le sorprendería mi actitud ante determinadas cosas también).

Y por otro lado, la forma de mostrar algunos planos, de cambiar de perspectiva, de utilizar los colores y la luz de una forma inusual (al menos para mí).

Me ha gustado especialmente el detalle de la nieve, tan blanca, tan pura y tan hermosa, iluminando y a la vez limpiando todo. Y embelleciéndolo también. O al menos es la sensación que me ha dejado.

Lo que más me fascina no es todo lo que ocurre, ni las escenas desagradables o extremas (como por ejemplo cuando se come el pulpo vivo), sino el hecho de que alguien pueda tener la capacidad de esperar quince años, viendo día a día el cambio de su "víctima" y resistiendo la tentación de liberarle antes de tiempo. Porque algo que me pregunté al verla y el protagonista no lo hizo hasta que se lo sugirieron, fue ¿por qué tenerlo quince años encerrado y después soltarlo sin más?. Esos quince años estuvo limpio, alimentado y todo lo bien que se puede estar encerrado entre cuatro paredes. Pues hay un muy buen motivo para soltarlo entonces. Pero si te lo digo te estropeo la película. Así que te toca verla si quieres saberlo.

Isi, hay un par de escenas que no sé yo si te gustarán, la del pulpo y alguna pelea y el final... pero ¿sabes? de alguna forma la película te atrapa y te quedas ahí, esperando qué será lo próximo y sobre todo, con ganas de saber quién y varios por qués.

Curioseando por san Google, he visto que esta es la segunda de una trilogía del director, dedicada a la venganza, son historias independientes entre sí y dicen que esta es la mejor de las tres, aunque eso de mejor o peor es tan subjetivo...




Atrapado por su pasado (Carlito's way), 1993





La primera en la lista de películas pendientes. La historia de un famoso traficante de droga que consigue salir de prisión a los cinco años en lugar de cumplir la condena de treinta. Decide vivir dentro de la ley, reunir dinero para lograr su sueño de una vida tranquila, pero su pasado pesa más que su presente y los problemas le persiguen de forma constante.

Me había creado una gran expectativa esta película y no sé si fue por eso o por su alto contenido "gangsterístico", pero la verdad es que no me entusiasmó. Tanto Al Pacino como Sean Penn bordan sus papeles, pero la historia en sí no me gustó mucho. Todo el mundo bebiendo, esnifando coca, el protagonista intentando no meterse en líos pero sin lograr evitarlo... no hay esperanza ni optimismo. Incluso el reencuentro con su novia de antaño se ve velado por las circunstancias. Demasiado triste y negativa, quizás si la hubiera visto en otro momento la hubiera disfrutado más, no lo sé.

Si te gustan las películas de este tipo, totalmente recomendable por su factura y calidad.

miércoles, 28 de agosto de 2013

Mi gran boda griega, 2002





La había visto hace ya algún tiempo y me apetecía verla otra vez. No porque sea una gran película, que no lo es, tampoco es mala, sino que es una de tantas comedias románticas que hay a cientos en cada esquina.

Lo que me gusta en especial de esta no es el típico cambio de patito feo a cisne que se lleva el chico guapo de la protagonista, sino su familia. Porque hay muchas familias quizás no tan exageradas como esa, pero sí que interfieren en todo lo que hace cada uno de sus miembros. Y que tratan de imponer sus opiniones, siempre buscando el bien de quien las recibe, claro.

Básicamente eso es todo, me gusta por cómo es la familia de ella. Fuera de eso, ya te digo que es una más entre cientos de películas con final feliz.

Que el cielo la juzgue, 1945





Ya, ya, me dirás ahora que no he seguido la lista de recomendaciones, pero siempre habrá sitio para los clásicos en mi pantalla. Además, me apetecía algo así.

Se me ha hecho raro verla en color, creo que es más una película en plan blanco y negro.

No sé si has leído la reseña que hice sobre Audition (ciclo películas raras), porque en cierto modo podría decir que esta es la precursora de ella. Vale que no es oriental ni hay torturas, pero lo que es la esencia de la historia, es casi la misma.

Trata de cómo una mujer es capaz de todo por tener a su marido sólo para ella. Todo y todos le molestan: familia, amigos, hasta cuando queda embarazada siente que el niño es un obstáculo que se interpondrá entre ellos y le quitará tiempo y atención de él.

Así que se va deshaciendo de todo el mundo. No mata a nadie directamente, sí lo hace mediante "accidentes", a la mayoría les aleja con su mala leche (perdón por la expresión). Y claro, pasa lo que tiene que pasar, el marido se cansa y eso hace que ella se ponga más en plan histérico y que él se canse más y así en un bucle del que se sale cuando él la abandona. Ni eso ni la muerte impiden que ella siga vengándose e intentando que él no pueda estar con nadie más.

Lo dicho, tal y como está rodada, creo que en blanco y negro habría quedado mucho mejor, por raro que parezca, más expresiva.

Moraleja: la belleza no lo es todo, si no te paras a conocer a la persona que hay debajo de esa maravillosa cara y ese cuerpo casi perfecto, puedes llevarte una sorpresa desagradable... y ya será demasiado tarde.

La película está basada en una novela del mismo título escrita por Ben Ames Williams, que no he leído por no haber podido conseguirla.

Buena película para pasar una tarde de ocio.

¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, Philip K. Dick



Para empezar, confesarte (aunque supongo que ya lo sabes) que no he visto Blade Runner. He tenido intención de verla unas cuantas docenas de veces, pero siempre me ha frenado algo a última hora.


Hace tiempo que tenía en la lista creciente de lecturas pendientes este no sé si llamarlo relato largo o novela corta. Me lo recomendó alguien que hasta ahora ha acertado en cuanto a lo que me gusta, tanto en series como en películas. Curiosamente, Blade runner no le gusta, se le hace lenta.

Así que me puse manos a la obra. Lo primero que me sorprendió fue la brevedad, sólo noventa y siete páginas. Y después me fascinó el mundo que presentaba. Es cierto que los placebos siempre han existido, que los sustitutivos forman parte de la vida, pero en la novela se presentan como algo habitual, necesario. Máquinas para controlar y cambiar los estados de ánimo, máquinas para sentir la empatía...

Es un mundo gris, casi deshabitado, donde poco a poco todo se va desmoronando. Los restos de la última guerra siguen minando la salud de los que se han quedado en el planeta y no han emigrado a las colonias espaciales. Los controles sanitarios obligatorios pueden convertir a alguien útil en un ser anómalo, por el simple hecho por ejemplo, de no ser fértil.

Los androides, máquinas que sirven de cebo para animar a la emigración planetaria (te regalan uno, a tu elección si emigras), han avanzado tanto que cada poco tiempo tienen que cambiar los test para identificarlos. Son casi como humanos, de hecho dan a entender que lo único que les falta es la capacidad de sentir empatía, aparte de la regeneración celular que acorta en mucho sus vidas. Pero en la mayoría de los casos, sus reacciones parecen más humanas que las de los propios humanos.

No hay alegría, no hay optimismo, sólo una sensación de opresión física y emocional que va creciendo conforme avanza la historia. Una no entiende que la mujer del protagonista tenga que "encargar" una depresión cuando simplemente mirando a su alrededor ya caería en una.

El protagonista es un cazador de androides, le pagan mil por cada uno que "retire". Su máxima ambición es poseer un animal de verdad en lugar de una oveja eléctrica (aunque da el pego). De hecho es un símbolo de distinción el poseer un animal y según cuál sea, tienes un determinado status ante los demás. El problema es que casi todos se han extinguido y los que quedan, se venden por precios astronómicos.

Al principio pensé "¿qué clase de mundo es ese en el que vales por el tipo de animal que tengas?" y después me di cuenta de que al fin y al cabo, no es muy distinto de lo que pasa ahora. Tanto tienes, tanto vales. Sólo cambia el rasero de medida, eso es todo.

Y el Penfield, el aparato en el que marcas un código por cada estado de ánimo que desees, no es muy distinto de ciertos fármacos (tanto legales como ilegales) con los que podemos obtener sensaciones igual de ficticias o con los que podemos conciliar el sueño.

Pensaba que era una novela en la que se hablaría sobre la captura de androides, algo así como una historia de acción quizás con algún toque de suspense y me he encontrado con una visión lúgubre y oscura del futuro de la humanidad, en el que los instintos básicos no han cambiado aunque sí la forma de canalizarlos. Y en el que se sigue dando de lado a quien es diferente, se siguen poniendo baremos para todo, se sigue clasificando a la gente...  Lo dicho, los androides (o andrillos), parecen más humanos y consecuentes.

Me recordó el ambiente que había en la novela La carretera, de Cormac McCarthy (recomendable tanto la novela como la película, estrenada en 2009), negro, angustioso, triste. Claro que en La carretera es mucho más intenso, quizás por la soledad y el aislamiento de los protagonistas.

Pues eso, léela y después me cuentas.

martes, 27 de agosto de 2013

La vida cuando era nuestra, Marian Izaguirre



Después de la sensación de pérdida de tiempo que fue leer Salvajes, me decanté por una apuesta casi segura y me puse a leer La vida cuando era nuestra, de Marian Izaguirre.


Desde la primera página tuve una curiosa sensación de familiaridad, como si pisara terreno conocido, y esa sensación persistió durante toda la lectura. En una de las obligadas pausas me di cuenta de que me recordaba a Las tres heridas, de Paloma Sánchez Garnica. Tener, tienen poco en común, salvo el ser dos historias entrelazadas, una relacionada con la guerra civil y otra posterior.


Es de lectura sencilla y rápida. Y muestra una gran variedad de lugares y comportamientos, uniéndolos de forma sorprendentemente atractiva. Quiero decir, en una página te hablan de Madrid en 1951 y en la siguiente de la aparición de los music hall en Francia. De una humilde granja francesa pasamos a uno de esos grandes latifundios ingleses. Y de ahí a un pisito medio destartalado donde una vecina cotilla pero de buen corazón está ojo avizor para poner al corriente de las  novedades a toda aquella persona a la que pille de improviso.


La impresión que deja no es la de haber leído una gran obra de la literatura, sino el haber pasado un rato agradable escuchando una historia contada por una amiga. Lo leí casi del tirón, empecé a media mañana y cada vez que tenía que dejarlo, me preguntaba qué pasaría a continuación, qué camino seguiría la protagonista del libro hasta llegar a su presente.


Hay más positivismo que en Las tres heridas, a pesar del trasfondo de penuria y de presión política de la época. Si hay que ponerle alguna pega, en mi opinión, sería el final, demasiado brusco. Como si se pensara "hay que acabar ya" y punto.

Bueno, pues eso, que a mí me ha gustado y he disfrutado la lectura. Si te animas, espero que te pase lo mismo.

lunes, 26 de agosto de 2013

Salvajes, Don Winslow


Hace días, casi por accidente, me recomendaron que leyera esta novela y que después viera la película (avisándome de que el final no era el mismo en ambas). Así que como (a veces) soy obediente, la conseguí y la he pseudoleído.

No sé muy bien cómo decírtelo sin que suene a lo que no es. La sensación al leerla fue "a ver cuándo empieza lo interesante". La sensación al acabarla fue que el autor o estaba puesto de la droga que vendían los protagonistas o quería parecer un tío a la vuelta de todo capaz de llamar a las cosas por su nombre.

La sinopsis sería que trata de dos amigos que han montado un negocio genial vendiendo marihuana y sin meterse en más problemas. Hay una chica, también protagonista, que se acuesta con los dos, llena de tatuajes y cuya actitud ante la vida oscila entre el pasotismo y el cinismo. Sexo, drogas, enfrentamientos entre bandas. Todo contado en plan muy "guay", como si el autor estuviera más centrado en intentar escandalizar al mostrarnos "esa parte de la sociedad al desnudo" que en la historia en sí.

El sexo vende, la violencia vende. Este libro es (en mi opinión) una patata. Con perdón para las patatas.

Es como los anuncios de refrescos y desodorantes, no creo que nadie que los vea pueda pensar que va a verse rodeado de jovencitas sonrientes en biquini o de muchachotes aguerridos y apuestos. O que un desconocido se te acerque con un ramo de flores, así, por oler bien. Pues la sensación que tengo en estos momentos es esa, que han intentado venderme una quimera, que el autor es un tío superenrrollado que se atreve con droga, política, sexo y violencia en la misma obra y pone tacos y tal y cual.

Cuando una está leyendo algo y está pensado en el autor más que en la trama, es que algo va mal. Y vale, sí, es posible que lo que vaya mal sea yo, no niego que sea una posibilidad, pero eso no hace desaparecer las ganas de mirar a Don Winslow a la cara y decirle "no ha colado". Bueno, no, no lo haría, por dos motivos básicamente, el primero, que no me entendería y el segundo que nadie me ha obligado a leer su novela, así que la culpa es mía por haberlo hecho.

Normalmente cuando buitreo algún título, suelo hacerme con varias novelas del autor o autora. Para que te hagas idea de lo poco que me ha gustado, me he deshecho de todas las de este autor y ni hablar de ver la película. Es una fantasmada. Creo que tal vez debí esperar un tiempo antes de escribir esta reseña, pero es tan sumamente infantil, es como un crío de cinco años que dice "caca, pedo, culo, pis" con la intención de espantar a los adultos, pero en novela.

Aclaración: he dicho que la he pseudoleído, porque así como al leer El señor de los anillos me saltaba las partes de poemas y canciones, en esta me saltaba la parte de paranoias, lo cual hizo que la lectura fuera bastante breve.


domingo, 25 de agosto de 2013

The following, serie 2013





Como no quiero que te pase lo que a mí, te aviso ya de entrada: no acaba. Quiero decir, no tiene un punto y final, sino unos cuantos puntos suspensivos.

Lo que me llamó la atención de esta serie fueron dos cosas, básicamente: que iba sobre asesinos en serie y que tenía sólo 15 episodios. Y yo, inocente, pensando que en quince episodios se acababa la cosa. Pues no.

La trama está bien y al principio tiene puntos muy sorprendentes. Lo malo es que repiten el mismo patrón una y otra vez y claro, acaba perdiendo la frescura.

Hay dos protagonistas principales: el asesino en serie, que está en la cárcel y el policía que lo atrapó, retirado del FBI y que lleva un marcapasos desde que recibió una puñalada en el corazón.

El asesino, Joe, es un obseso de Edgar Allan Poe y aspirante a escritor, aunque acaba sus días dando clases de literatura en la universidad, donde aprovecha sus ratos libres para ir asesinando a estudiantes, cortándoles aquí y allá y sacándoles los ojos y cositas por el estilo. Su mujer está enamoradísima de él y no sospecha nada hasta que le detienen. Después se le debe pasar el amor muy rápido porque acaba teniendo una aventura con el policía, pero vamos...  Bueno, pues todo esto te lo explican en los primeros minutos del primer episodio, para que te sitúes. Joe ya lleva varios años encarcelado, su hijo ha nacido, su ex mujer ya no tiene relación con el policía, etc.

Pero lo que nadie sabe es que Joe ha aprovechado estos años en prisión para hacerse con un gran número de adeptos y seguidores, a los que ofrece una aceptación total y refugio. La mayoría son jovencitos asesinos o casi asesinos que ven todo como una aventura y se dedican a clavar cuchillos a quien Joe ordena.

El caso es que lo ha preparado tan bien, que cuando llega el momento de iniciar su venganza, salen adeptos por todas partes. Las primeras veces te sorprendes, pero después de media docena, ya lo ves como algo normal y te lo esperas. Es curioso también que a veces con una cuchilladita de nada maten a gente y otras necesiten como tres docenas para empezar a hacer pupa.

Tengo que confesarte que si llegué hasta el final era con la esperanza (vana esperanza) de que acabara regular. No voy a especificar para no revelarte la trama, pero eso, que esperaba otro final mucho más interesante y coherente. De todas formas, ya te digo que no acaba. Parece que sí, pero en los últimos 35 segundos o así, ale, debieron decidir que hubiera una segunda temporada e intentan dejar la cosa en suspense.

Nada, nada, que no me pillan con la segunda. De hecho casi no me pillan con la primera, porque a partir del segundo episodio lo ponía como fondo mientras fregaba o cocinaba o trasteaba de un lado a otro de la casa.

Como además los cuchillos que usaban deben ser especiales, porque cada vez que clavaban uno se oía como un siseo muy fuerte y específico, pues no me perdía ninguna muerte, en cuanto oía el zssssss, miraba y tachaba un nombre de la lista mental de posibles víctimas. Y sí, se oye el zssss cuando clavan el cuchillo, nada de hacer aspavientos con él por el aire ni nada de eso, la mayoría de apuñalamientos tenían lugar durante abrazos, sacaban el cuchillo entre los dos cuerpos y lo clavaban de un golpe. Por eso digo que el cuchillo debía tener música incorporada o algo.

Lástima que no mantuvieran el nivel de los dos primeros episodios.... (ojo, es mi opinión, solamente, pero cuando veo una serie y en lugar de seguir la trama me pregunto si Kevin Bacon tendrá la nariz operada o no, como que no es buena cosa, ¿ no crees ?)

V de Vendetta, 2005





Esta es la típica película que no habría visto en la vida, precisamente por el título. Porque me sonaba a peleas entre bandas mafiosas o a película tipo Steven Seagal que reparte mamporros a diestro y siniestro.

Pero afortunadamente tengo quien me sugiera títulos para ver y he de decir que hasta ahora ninguna de las recomendadas me ha disgustado y sí he podido descubrir algunas películas muy interesantes. Así que cuando me sugirió ver esta película, no lo dudé.

Y la verdad es que me alegro de haberla visto. Es diferente. Aparte de una pequeña introducción histórica como referencia a Guy Fawkes, donde se ve su ejecución, la acción transcurre en el futuro. Pero no es un futuro de robots, de taxis voladores o de clones, sino un futuro un poco más realista, en el que los gobiernos (en este caso el de Gran Bretaña), utilizan el miedo popular para gobernar con despotismo. Censura, toque de queda, persecuciones por ideales, por orientación sexual, incluso por tener determinados artículos, son el pan de cada día en esa época.

Diría que V es el héroe de la historia, pero no estaría muy acertada. Es alguien dañado (incluso físicamente) por las artimañas gubernamentales, que busca venganza pero que intenta maquillar esa venganza y darte tintes de revolución, ampararse en que busca la libertad y el bien general, cuando principalmente lo que quiere es eliminar a aquellas personas que le cambiaron y le convirtieron en lo que es.

Vive oculto, rodeado de miles de libros, esculturas, obras de arte de todo tipo e incluso tiene una jukebox (creo que el término en castellano es gramola). Y allí se lleva a la chica de la película, una muchacha implicada indirectamente en su venganza y que paga las consecuencias de estar en el momento y lugar más inoportunos. Tampoco es la chica de la película al uso. Sí que es guapa y el chico se enamora de ella, pero en lugar de ser ese su papel principal, lo que se ve de ella es el cambio que una persona puede sentir y vivir cuando se ve enfrentado a la injusticia y la siente tanto en carne propia como a través de la historia de una mujer encarcelada. Pasa de ser una persona asustada de todo, que se ciñe a la ley por temor, a una persona que se ha enfrentado a aquello que la ha atado toda su vida a una determinada forma de vivir y pensar.

Tampoco permite que la atracción hacia V nuble su sentido común. Ve claramente que tras su filosofía de libertad, tras su empuje popular hacia la rebelión, están sus ganas de devolver el daño causado.

Me gustó mucho la estética de la película, la forma en que en determinados momentos se ralentizan las acciones, las perspectivas. El utilizar determinadas escenas para enlazar el pasado con el presente. Un héroe con capa, máscara y atormentado. Mezcla lo clásico con lo presente.

Un futuro en que las rosas se han extinguido.



Star trek, primer contacto, 1996





Hacía ya mucho tiempo que empecé a verla. Y semanas después por fin me decidí a ver los últimos veinte minutos, que tenía pendientes. Creía que tendría que volver a verla desde el principio, por el tiempo que había pasado, pero no.

Es una película divertida, nada aburrida, con tramas en distintos sitios tanto físicos como temporales. Los Borg son "los malos", una raza que tiene un pensamiento común, que rechaza la individualidad, por lo cual me sorprendió mucho que tuvieran una reina, que es quien decide. Vamos, que si hay algo individual es un monarca, digo yo.

Bueno, pues los borg quieren conquistar el Universo y para ello se les ocurre viajar en el tiempo hasta el año 2063, que es cuando una nave terrestre tuvo el primer contacto con una extraterrestre, empezando una nueva etapa histórica. Pues bien, para evitarlo, la Enterprise hace el mismo viaje que los borg, quienes aprovechan para atacar la nave, mientras parte de la tripulación "baja" a la Tierra para ayudar a que el primer encuentro pueda tener lugar.

Es divertido, porque el astronauta-creador-ideólogo de la nave es algo así como un hippie rockero que no quiere verse envuelto en líos. De hecho, la comunidad terrestre con la que se encuentran parece vivir en un campamento, bebiendo y escuchando música.

No voy a entrar en detalles (en más detalles) del argumento, sólo decirte que hay de todo: desde acción hasta humor e incluso un atisbo de ternura romántica. Me quedan varias películas por ver de esta saga, pero como todas me gusten como esta y la anterior que vi, me declararé oficialmente "trekkie". Vamos, que la veas una tarde de estas, para pasar un muy buen rato.

Larga vida y prosperidad.
(Lo de los dedos no sé hacerlo, se siente)

lunes, 19 de agosto de 2013

To the wonder, 2012



Me está bien empleado, sí señor. Por no seguir las pautas. Mira que lo tenía claro: Carlitos way, Old boy, Heat. Y no, que me empeño en complicarme la vida y perder el tiempo. Que vi la sinopsis y me llamó la atención y me dejé tentar y caí con todo el equipo.

Al menos me ha servido como escarmiento, a partir de ahora, a seguir con lo previsto. Ains.




Y eso que sólo aguanté veinte minutos de película, pero duele.

Supongo que a nivel artístico y todo eso la pondrán por las nubes, no lo sé. Pero como espectadora... menudo aburrimiento y menudo tostón y menudo cabreo.

Me explico: cámara fija enfocando un paisaje muy bonito, normalmente con una puesta de sol o con juegos de luces y sombras. Mientras dura ese enfoque, escuchas una voz femenina soltando frasecitas sobre el amor, en plan filosófico, con tono suave pausado y acaramelado.

Apenas hay diálogos, las voces de los protagonistas se escuchan como en off, lo que vemos es una serie de imágenes y escenas, muy artísticas y bonitas y todo eso, una tras otra y de cuando en cuando un comentario acompañándolas.

Paisaje, música, paisaje, voz en off, un pequeño diálogo de no más de cinco frases, encuadres artísticos... Y eso no sólo cuando la película trata de la pareja protagonista sino también con el cura del pueblo. Se ve que el pobre está agobiado o algo, pero no lo sabes seguro ni sabes el motivo porque lo único que ves es planos en la iglesia, planos en el barrio pobre de la ciudad con el cura caminando...

Tal vez sea que yo soy un poco dura de mollera y no sea capaz de captar lo sublime y la esencia de las cosas, no te digo que no, pero tras veinte minutos así y viendo que duraba casi dos horas, apagué y decidí que no le daría una nueva oportunidad.

Lenta, cansina, caótica (porque no entiendes nada)... nada, nada, está visto que las "películas estéticas" no son para mí.

Personalmente te diría que no te molestaras en verla, pero tal vez tú seas mucho más sensible a lo etéreo que yo, así que no sé... tú decides.


domingo, 18 de agosto de 2013

Estarás ahí, Guillaume Musso



Después de la primera experiencia con este autor y teniendo en cuenta que leer la primera novela me llevó menos de medio día, me animé a seguir con esta otra.

No sé si es casualidad o si todas sus novelas siguen el mismo esquema, pero me dio la impresión de leer otra vez la misma historia pero desde otro punto de vista.

Puntos en común entre las dos: un hombre ya entrado en años, que intenta guiar a otro más joven, aunque no tenga todas las respuestas ni las soluciones. La muerte como presencia cercana y casi cotidiana, que hace que quien se ve afectado empiece a apreciar las cosas pequeñas de la vida y renuncie a lo que hasta el momento tenía como fundamental en su día a día. El amor, tanto de pareja, entre familiares, entre amigos, reactivado por las circunstancias de los protagonistas.

Y para terminar, un final que no es el que esperamos tal y como se nos presentan los personajes y sus historias y relaciones.

No quiero decir con esto que esté mal, sino que ha sido una mala idea leer dos seguidos de este autor, porque a no ser que haya sido una de esas casualidades de la vida,  parece seguir un mismo esquema, cambiando sólo las circunstancias.

Así que dejaré pasar un tiempo antes de volver a leer algo del autor.

No ha sido una pérdida de tiempo, ha sido una lectura agradable, rápida y cómoda. Lo dicho, menos de medio día para leerlo.

sábado, 17 de agosto de 2013

Y después.... Guillaume Musso


Fue hace ya meses, cuando fui a la librería a comprar papel de seda para hacer flores, cuando, mientras esperaba mi turno, me entretenía como siempre mironeando de lejos libros y revistas.

Ese día acabé comprando dos ejemplares de la misma revista porque regalaban novelas y también me fijé en el título de una novela. La busqué más tarde para leerla, pero no la encontré. Y ahora ese título se ha perdido en mi memoria. Lo que sí encontré fue otras obras del mismo escritor, Guillaume Musso.

Y después del fiasco del relato corto de Stephen King, me puse a leer "Y después..." sin tener ni idea de la temática que trataba. Así, a ciegas.

Al empezar a leerla mi impresión fue de conocer la historia, por una película o una serie. Las imágenes del encuentro entre el doctor y el abogado se me mostraron claramente en forma de fotogramas. Y pensé que era una lástima ya que al ir leyendo iría recordando la trama y me perdería la emoción de descubrir lo que pasaba.

Pero me equivocaba, aparte de esa escena del principio, no había nada en el resto de la novela que me trajera recuerdos de cosas ya vistas o leídas.

Nathan es un abogado de éxito que ha permitido que su trabajo destrozara su vida familiar y le llevara al divorcio. Es feliz con lo que ha conseguido a pesar de echar de menos a su ex esposa y su hija. Echando la vista atrás, desde sus orígenes humildes, ve que ha conseguido un triunfo total tanto a nivel profesional como social.

Una mañana recibe la visita de un médico, un cirujano que le dice una serie de cosas extrañas, cosas que al principio hace que piense que está loco pero que despiertan su curiosidad y sacuden su ordenado y satisfecho mundo.

Esta es otra de esas ocasiones en que no puedo contarte más allá del primer puñado de páginas, porque estropearía la esencia de la trama. Sólo te diré que es una novela corta, apenas 177 páginas, que se leen fácil y rápidamente y en la que "pasan cosas", los personajes entran, salen y se entremezclan sin cesar.

Diría que es más para leer una tarde de invierno, en casa tranquilamente que para llevar a la piscina, el campo o la playa. En un ambiente de calma y tranquilidad. No sé, es la sensación que me da.

Espero que si te animas, te guste.

viernes, 16 de agosto de 2013

Dredd, 2012






Otra película que no vería jamás por mí misma. Qué rara me ha quedado la frase, como si alguien pudiera ver por mí o en mi lugar. Pero me entiendes.

Una de las conversaciones que tuvimos fue acerca de las nuevas versiones (o remakes, si lo quieres en plan "fino"), de películas. Y hablamos de Total Recall, la nueva versión de Desafío total (otra película que vi gracias a alguien). De hecho, empezamos a verla, Total Recall, pero la cosa no fue bien y lo dejamos a los pocos minutos. Puede que Arnold Schwartzenegger no tenga tablas para interpretar Hamlet, pero hay que reconocer que lo que hace bien, lo hace bien. Y no es por desmerecer a Colin Farrell, pero... bueno, que no la vimos.

Yo no vi El juez Dredd original, interpretado por Stallone, pero sí me avine a ver Dredd, la nueva versión que me recomendó diciendo que era mejor que la original. Así que empezamos a verla pero por algún motivo que no recuerdo, lo dejamos justo cuando se ponía la cosa interesante (es decir, cuando quedan los dos jueces encerrados en una megaconstrucción en la que viven varios miles de delincuentes y tal).

Así que hoy me decidí a acabar de verla. Y la verdad es que es entretenida. A veces tenía la sensación de estar viendo un videojuego, por la atmósfera, la luz y sobre todo, por los protagonistas, con sus aspectos tan marcados y exagerados. Se me pasó el tiempo rápido viéndola.

Lo único que se le ve al protagonista de la cara es su boca, siempre torcida hacia abajo, incluso cuando habla, lo cual tiene bastante mérito y supongo que al actor debió serle incómodo y hasta doloroso en algunos momentos. Y sí, he tratado de hacerlo yo durante un buen rato, así que sé de qué hablo.

Chico duro, chica dulce con los ojos como platos y los labios entreabiertos. Afortunadamente, no hay romance, un punto a su favor. El es implacable y borde, ella es una novata con poderes psíquicos, capaz de leer la mente o meterse en los pensamientos de la gente. Pues eso, que quedan encerrados y son perseguidos por una banda de malos malosos traficantes de droga, capitaneados por Mama. La droga tiene su aquel, porque su efecto es ralentizarte. Vives, ves y escuchas todo a cámara lenta y supongo que eso, utilizado en momentos específicos, puede causar adicción. Los malos lo utilizan a la hora de matar, para que las víctimas puedan... mmm.... "saborear" su final.

Buena opción si quieres pasar una tarde viendo acción (no tanta como esperaba). Ah, la original no la vi, pero me dijeron que la trama no tiene nada que ver con esta.

Está claro que tengo que dejarme aconsejar, cuando elijo yo las películas, voy de desastre en desastre (y si no, a las reseñas me remito).

El gato del infierno, Stephen King


Llevo una temporada sin leer. O más bien releyendo y poco. Supongo que a todo el mundo le pasa lo mismo, tenemos nuestros libros para determinados momentos. Las novelas de Agatha Christie son a las que recurro cuando me apetece dejarme llevar y simplemente pasar un rato relajado. Cuando estoy tristona o tengo un momento raro, Orgullo y prejuicio viene a ser mi consuelo.

Pero también es cierto que hay que hacer algo por cambiar las cosas, y si llevo semanas sin leer (si alguien me hubiera dicho que pasaría semanas sin leer, no me lo habría creído), era hora de espabilar. Así que me puse a mironear y encontré un relato de Stephen King, de doce páginas, poquita cosa, pero pensé que tal vez sería lo que necesitaba para incitarme a seguir leyendo.

Funcionó. Después de leer el relato, empecé una novela que espero reseñar pronto y que al menos en las primeras páginas, pinta bastante bien.

Lo malo de que funcionara es el motivo. Yo esperaba que leer algo de King (de quien soy seguidora) me incitaría a leer más. Pero lo que sucedió fue que el relato es tan pero que tan malo que necesitaba leer algo diferente para sacármelo de la cabeza, algo así como el equivalente a enjuagarse la boca para sacarse un mal sabor.

La historia es sobre un anciano que contrata a un asesino a sueldo para que mate a un gato. El asesino piensa que es broma, pero el hombre le explica que está convencido de que el gato fue quien acabó con la vida de las otras tres personas que vivían con él en la casa y que por tanto, el siguiente era él mismo y quería deshacerse del animal antes de que el animal se deshiciera de él.

Pues el experto asesino frío y calculador se dispone a matar al gato, pero es el gato quien le mata a él y de una forma muy poco agradable, todo hay que decirlo. Isi, no lo leas, hay tripas y cosas así.

Sólo para que no le cojas manía a los gatos, el protagonista del relato tenía la característica de tener la mitad de la cabeza blanca y la otra mitad negra, como partida por la mitad verticalmente. Así que ya sabes, si ves un minino con ese aspecto, pasa de largo y trata de no llamar su atención.

No lo leas, es un claro ejemplo que pondrían los detractores de Stephen King para incitar a no leer sus novelas.

jueves, 15 de agosto de 2013

Un dios salvaje, 2011




Cuando vi Malditos bastardos, me encandiló el personaje encarnado por Christoph Waltz, así que me puse a buscar películas en las que apareciera. Tengo pendiente Django encadenado, en la lista.

De esta película no tenía ni idea. Y eso que como puedes ver, el reparto es bueno: aparte de Waltz, están Jodie Foster, John C. Reilly, Kate Winslet. Y la verdad es que me gustó bastante, aunque si te gustan las películas en las que "pasan cosas" continuamente, no creo que esta sea de tus favoritas.

Un piso, una habitacíón, dos matrimonios Nancy y Alan (Winslet y Waltz), padres de Zachary y Penélope y Michael (Foster y Reilly), padres de Ethan. Están tratando un tema un tanto delicado: en el parque, Zachary golpeó a Ethan con un palo en la cara, rompiéndole dos dientes y magullándole los labios.

Ambas parejas intentan tratar el tema con educación y respeto. Pero Penélope utiliza un tono de voz un tanto... mmmm...  de superioridad moral. Sus palabras son las adecuadas pero quedan truncadas por su actitud. Michael trata de compensar eso. Nancy está nerviosa por lo que ha hecho su hijo, aunque tiene como un tic que le hace estar constantemente pendiente de su imagen, maquillaje y demás. Su marido, Alan, no hace más que recibir llamadas telefónicas que interrumpen la conversación de una forma bastante incordiante.

Poco a poco van cambiando las actitudes: unos van atacando a otros, se cambian las alianzas entre ellos: un matrimonio contra otro, maridos contra mujeres, etc. Todo como la agresión de los niños como fondo. La actitud conciliadora del principio da lugar a posturas o posiciones extremistas, exagerando mucho unos y minimizando demasiado otros... A medida que avanzaba la película, me preguntaba cómo acabaría la situación. A veces sentía una especie de claustrofobia, porque cuando los visitantes intentaban irse, siempre acababan volviendo al interior del piso. Parecía como si estuvieran atrapados sin salida, de alguna forma. Y la verdad es que el final me pareció un poco brusco. Es como si se les acabara la pila y dijeran: vale, no hay más, aquí cortamos y listo.

De todas formas, a pesar del final, me ha parecido interesante. Una hora y poco en la que cuatro personas metidas en una habitación, van pasando por distintos estados de ánimo  y sus reacciones consiguientes. Diferente, en cierto modo.

Prison break, serie, 2005





La primera vez que me hablaron de esta serie me dijeron algo así como "es sobre un tío que se tatúa en la espalda el plano de la cárcel donde está su hermano y comete un delito para que lo metan dentro y así fugarse los dos".

Recuerdo que pensé la estupidez que era todo eso. Muy arriesgado. ¿Y si te llevan a otra cárcel? ¿Por qué tatuarte el plano en la espalda, justo donde no lo ves o si lo ves en un espejo, es al revés? ¿Por qué no preparas una fuga desde fuera y que se escape tu hermano? Si su hermano está en la cárcel es que algo ha hecho. Y si es inocente, ha de haber forma de demostrarlo (dilema moral).

Y así pasó el tiempo. Y viendo la lista de series, en lugar de elegir una que ya estuviera, pues dijo "vamos a ver un episodio de Prison break, a ver si te gusta".  Acabamos viendo cinco seguidos y paramos porque era ya madrugada avanzada y al día siguiente tocaba conducir, que si no, creo que habríamos quedado hasta la mañana viendo uno tras otro.

Lincoln es el hermano que está condenado a muerte. Michael es el hermano bueno, trabajador y que no se mete en líos. Por lo menos hasta que entra en la cárcel, que entonces se mete en todos los habidos y por haber. Llegó un momento en que más que pensar en si lograrían fugarse o no, me preguntaba si el muchacho lograría sobrevivir un día más, porque no para de cabrear a todo el mundo, parece (perdona la expresión) el grano en el culo de tooodos los grupos de la cárcel. Nada más llegar, le toca la moral al jefe de los guardias, el que tiene peor genio. Después anda de un grupo a otro, haciendo pensar a todos que está en contra de ellos. Hay cosas fundamentales para la fuga que no dependen de él.

A pesar de tenerlo todo programado, las cosas parecen torcerse. Y cuando piensas que nada puede ir peor, ale, empeora aún más. Claro que para los de fuera las cosas no son más sencillas. Hay una conspiración de esas que se suelen llamar judeomasónicas por su envergadura, que no por su naturaleza, que complica la vida a todos los relacionados con los hermanos, llegando a poner incluso sus vidas en peligro.

Y así fueron pasando los episodios, agradeciendo en cada final el no tener que esperar una semana para ver lo que sucedía a continuación. Cuando llegué al último de la primera temporada, pensé que se iba a acabar. Pues no. Me han dejado con el corazón en un puño. Y si lo has visto, sabes el motivo. Que una pensaba que se acababa y ya está, pues nada de eso. No acaba. Grrrrrrr. Así que ahora toca ver la segunda temporada, ains.

Por cierto, el plano ocupaba torso, espalda y brazos, como puedes ver en la imagen. Y se va a fastidiar la piel justo en la parte que necesitaba en ese momento, ya es mala suerte. Pero es que lo que no le pase a este muchacho.....

X Men primera generación, 2011





Mientras veíamos X Men, salió un comentario sobre Mística, la chica azul que se puede metamorfosear en cualquier persona. Y ese comentario llevó a esta película, donde se cuentan los orígenes de los X Men, con breves pinceladas de la niñez de algunos protagonistas.

Se cuenta cómo se fueron reuniendo a todos los mutantes, cómo se intentaba que fueran aceptados en la sociedad "humana", y cómo fue la ruptura entre Xavier y Magneto, con el consiguiente cambio de bando de algunos mutantes ante la hostilidad que la sociedad mostraba hacia ellos. Y cuando digo hostilidad, me refiero a unos cuantos cientos de misiles, obuses y demás artillería.

Supongo que además de ser una película de héroes de cómic, es también una especie de imagen sobre la intransigencia humana. Porque no hace falta tener manos en los pies, o ser azul, o telépata, o tener alas, o que te salgan cuchillas de la piel para sentir que te dan de lado o te tratan como un bicho raro. O incluso te temen. Basta con ser algo diferente, algo que se salga de lo común, es más, no hace falta que la diferencia sea física, basta con que pienses, sientas o te comportes de forma "poco convencional", para que te sea complicado ser aceptado por los demás.

Y eso lleva a que las personas que son así, diferentes, traten de envolverse en un halo de normalidad, aunque suponga una gran presión para ellos, pero es necesario para poder convivir. Una lástima.

A ver si entre todos hacemos un esfuerzo para aceptar lo diferente. Que a veces puede ser difícil, pero será imposible si no ponemos nada de nuestra parte.

Pues eso, que veas la película. He dicho.

X Men, 2000





Pues sí, los X Men. Otra de esas películas que no habría visto por voluntad propia pero que me sorprendió gratamente.

No esperaba para nada que fuera algo así. Para ser sincera, no esperaba nada, porque ni siquiera me interesaba como para pensar cómo podría ser. Supongo que me habría imaginado un grupo de héroes con poderes especiales, actores y actrices resultones, unas cuantas tortas y poco más. Es decir, un vehículo de lucimiento del reparto.

Sin embargo, resultó ser una película divertida y entretenida, con algunos puntos de humor y sí, algunas escenas de peleas y demás, pero en su justa medida y "razonables", entendiendo por tal, que tenían su motivación.

El único dato sobre los X Men que tenía eran las alusiones que Sheldon Cooper (The big bang theory) hacía sobre Xavier. Nada más. Tal vez si hubiera sido fiel lectora de los cómics o si mi información fuera mayor, no me habría gustado tanto, pero como sea, lo pasé bien.  Me gustó. Tanto como para ver X Men Primera generación, que será la siguiente reseña.

Si una tarde o una noche te apetece ver algo en plan ligero, ameno y diría que hasta divertido, anímate.


La vida de David Gale, 2003





Esta película la vi antes de que llegara, creo que fue la primera que vi al empezar mis vacaciones. Ya la había visto antes, pero es que a mí me encanta Kevin Spacey desde casi siempre y Laura Linney desde que la vi en Love Actually.

Hay chorrocientas películas sobre la pena de muerte. La gran mayoría son películas en las que el condenado es inocente y apela a un abogado, un amigo, un periodista, lo que sea, para probar su inocencia. Y claro, la prueban y final feliz.

Las menos son aquellas en las que el acusado es claramente culpable, como por ejemplo en Pena de muerte, con Sean Penn y Susan Sarandon. En ese otro tipo de películas, el culpable es culpable pero se arrepiente o al menos muestra una faceta más humana, menos cruel o sanguinaria  y casi da pena cuando lo matan.

La vida de David Gale no entra dentro de una u otra opción, aunque tiene cosas de ambas. Tal y como sucede en las otras dos películas que he reseñado anteriormente, no puedo entrar en detalles para no fastidiártela. Simplemente, David Gale tres días antes de su ejecución, concede una entrevista a una periodista (Kate Winslet), donde le cuenta cosas de su vida que le han llevado a estar donde está. No digo más.

Aunque ya sabía el final y toda la trama tras él, es el tipo de película que puedes ver varias veces, dejando pasar un tiempo entre visionados. El hecho de saber qué va a pasar a continuación no me impedía disfrutar lo que veía, seguir los pasos de los protagonistas. Al contrario, permite fijarse más en detalles secundarios.

Pues por tercera vez consecutiva, te recomiendo que la veas, sí, esta también. Una película contra la pena de muerte, tema controvertido donde los haya.

Oblivion, 2013





Pues ya ves, que no me gusta Tom Cruise y me toca reseñar otra película con él de protagonista y que también me ha gustado.

Eso sí, hablarte de ella me va a resultad muy difícil. Porque no quiero estropeártela. Porque me gustaría que la vieras. El caso es que al final te das cuenta de que te recuerda enormemente a otra que reseñé, creo que no en este blog, sino en el que tenía antes.

Es una película de ciencia ficción. En un futuro en el que la humanidad casi por entero ha tenido que dejar la Tierra e instalarse en Titán. Sólo quedan personas encargadas de vigilar la extracción de los recursos naturales marinos y su posterior envío a la colonia. Y hasta ahí puedo leer.

Ya, ya sé que tal vez te pase como a mí y que puede que la ciencia ficción no sea tu género favorito, que leas lo que te puse sobre la trama y arrugues la nariz. Pero hay más detrás de eso. Hay sorpresas, hay giros inesperados y hay, finalmente, la familiaridad en el caso de que hayas visto la otra película cuyo título no doy por no fastidiarte el quid de la cuestión.

Y es mejor que publique la reseña porque me están dando tentaciones de contarte todo, y no quiero, así que te toca verla.


Collateral, 2004





Yo siempre había asociado esta película a acción o mafia o terrorismo, por lo de víctimas colaterales. Entre eso y que Tom Cruise no es santo de mi devoción, esta película tenía todos los números para quedar en la lista del olvido.

Pero me la recomendaron. La conseguí y ahí quedó, bajo el epígrafe "Pa ver". Y supongo que ahí quedaría un tiempo más, si no fuera porque curioseando títulos, me dijeron "Pues vamos a ver esta" (o algo por el estilo).

Y la verdad es que me sorprendió muy gratamente, hasta el punto de que ni era consciente de la presencia de Cruise (sí, sí, lo hace genial, tanto que ves al personaje y no al actor, por lo menos es lo que me ha pasado a mí).

Es una película redonda, no sólo porque me haya parecido buena en cuanto al guión (estás al vilo, esperando qué va a pasar a continuación y llevando varias sorpresas), o en cuanto a las actuaciones, sino que es redonda porque el final tiene relación con algo que pasa al principio.

Hay algo de acción, de hecho hay un tiroteo en un lugar público (no quiero dar detalles), pero lo más importante es la historia, lo que va pasando, cómo van cambiando las cosas y los personajes.

A veces da un poco de rabia no poder comentar las cosas en detalle, para no fastidiar la película a quien no la ha visto. Esta es una de esas veces (Oblivion es otra). Así que lo único que tengo que decirte es que la veas, porque si lo haces, casi seguro que la disfrutarás.

De vuelta

Ya se me acabaron las vacaciones. Bueno, de hecho se me acabaron el martes 13, pero me he hecho un poco la remolona, lo cual traducido viene a ser que me he enganchado a una serie y hasta acabarla no he parado, pero así soy yo.

He pasado gran parte de mis días de vacaciones (lo cual quiere decir, sin hijo a cargo), en muy buena compañía. Y como sucede cuando se da esa situación, he descubierto cosas nuevas. He visto películas que de otra forma ni se me habrían ocurrido ver, he empezado a ver la serie que me ha tenido en vilo hasta haberla acabado,  he jugado a un par de juegos que estando sola, me habría limitado a ver y nada más, he escuchado música de grupos y guitarristas para mí desconocidos... vamos, que mi mundo se ha ampliado un poco (o bastante) más.

Así que empecemos con las reseñas, a ver si van todas de golpe.


martes, 6 de agosto de 2013

La mujer marcada, 1937





Los clásicos no suelen decepcionar. Y uno protagonizado por Bette Davis y Humphrey Bogart, como que tampoco.

El mundo de la diversión y las apuestas está controlado por Vanning. Las chicas en los clubes trabajan para él, divirtiendo e incitando a los hombres para que gasten, y él les ofrece protección y beneficios a cambio.

La hermana de una de esas mujeres aparece de súbito en la ciudad. Cree que su hermana trabaja en una tienda de modas, no en un club. Pero se entera cuando es arrestada por cómplice en un asesinato. Vanning la utiliza para salir airoso del trance, engañando al fiscal (Bogart).

Pero la hermana muere cuando Vanning la empuja y cae por unas escaleras. Entonces es cuando el personaje de Davis acude al fiscal en busca de ayuda, ganándose una paliza a manos de los matones de Vanning pero consiguiendo la ayuda de sus compañeras para que él acabe en la cárcel.

Todo muy años treinta-cuarenta, los peinados, los vestidos, el hecho de ser casi una fulana sólo por beber, fumar y reír con desconocidos por dinero...  Las poses en plan vampiresa, las caídas de ojos, las canciones de amor...

Es como un viaje en el tiempo a una época decadente, una lucha del bien contra el mal, de las débiles contra el fuerte, de las mujeres contra los hombres.

Lo dicho, un clásico.

Ciclo "pelis raras" El marido de la peluquera, 1990





Hacía bastante tiempo que la había visto y con el tema de ver películas que no son del todo convencionales, la recordé.

Lo sobresaliente de esta historia es la actitud de los protagonistas, sobre todo del marido, que es quien dice y hace las cosas más impensables. Conste, hay bastantes películas francesas que podrían considerarse raras por el mismo motivo, la extravagancia de sus personajes.

El argumento es básicamente que Antoine, desde niño, siente una tremenda fascinación por las peluqueras, decidiendo entonces casarse con una. Y lo consigue.

Casi toda la película transcurre en ese lugar, la peluquería, salvo contadas excepciones, relativas casi todas a los recuerdos de Antoine.

Lo que más recordaba de ella era el final. No lo entendía, no veía motivo para que acabara así. Me parecía incluso una crueldad. No te lo voy a decir porque sería fastidiarte la película.

Es posible que no te guste precisamente por  cómo se comportan los personajes, porque sus reacciones te parecen extrañas o fuera de lugar. Pero a mí me ha gustado, creo que sin eso podría calificarse casi de triste caricatura.

Pues eso, es una historia de amor de dos personas con un comportamiento y forma de pensar un tanto particular, que no hacen daño a nadie y que son felices.

Atrévete.

El padrino, 1972 // El padrino; Mario Puzo






Hacía décadas que había visto la película, y guardaba de ella un recuerdo muy agradable. Teniendo en cuenta que no me gustan las películas sobre la mafia ni sobre los gangsters, es mucho decir.

Además, bastante después de verla, leí la novela de Mario Puzo. Te la recomiendo encarecidamente, si aún no la has leído. Si la película es amena, buena, interesante, el libro lo es aún más, sobre todo la parte en que cuenta cómo Vito Corleone se convirtió casi sin querer en el protector del barrio y poco a poco se fue afianzando como hombre al que pedir ayuda.

Casi hace que sientas simpatía por esos hombres que viven según sus propias reglas y al margen de la ley, que matan casi impunemente, que manejan los mundos sórdidos de la prostitución y el alcohol (y en un futuro, las drogas).

La Familia como una extensión de la familia, gente en la que confiar y con la que convivir, a quien guardar y que guarde al mismo tiempo. Intercambio de favores. Compraventa de bulas a nivel político. Todo un mundo mostrado con elegancia.

Aunque hayas visto la película, lee la novela, no te decepcionará.

Y para escuchar:

http://www.youtube.com/watch?v=F9r6gV9XY7o

http://www.youtube.com/watch?v=RpBGlxTG0DY

http://www.youtube.com/watch?v=T4i97cYnJio

Este último tema, la tarantella, tanto la música como la escena de la película, me hacen recordar las reuniones familiares de mi niñez, en las que la música popular era la protagonista, a veces cantada (y la mayoría de las veces destrozada) por las voces de los asistentes.

Creo que es la maravilla de la historia que nos cuenta, el hacer que todo parezca normal y corriente, sea organizar una boda, un funeral o un asesinato.

No pierdas tiempo y ponte a ver, leer y escuchar El padrino.

Ciclo "pelis raras" Kynodontas (2009)





Kynodontas (Canino), película griega.

Normalmente cuando vemos una película, nos ponen en antecedentes de lo que ocurre, cuentan una historia y hay un final. En esta no. En esta, para que lo entiendas, es como si nos contaran sólo la historia, sin saber lo ocurrido antes ni lo que sucederá después, sin un final explícito y claro. Eso, y lo que cuentan, es lo que me hace que la considere rara (recuerda, rara en el sentido de no convencional).

Una familia formada por matrimonio y tres hijos viven en una casa, aislada, rodeada por jardines y con una enorme piscina. Cercada por una valla alta, como separada del mundo. Sólo sale de la propiedad el padre, en coche siempre. Los demás siempre se quedan dentro.

Y es porque han criado a los hijos en la creencia de que fuera hay un mundo peligroso, al que no pueden salir hasta que estén preparados. No saben nada del mundo ni de la gente. De hecho, ni siquiera tienen nombre. Para mantenerlos en casa, los padres se inventan historias aterradoras sobre el exterior. Les hacen creer por ejemplo, que los gatos son peligrosísimos, que pueden matarlos si les atacan. Y no veas la que se monta cuando un pobre minino se cuela en el jardín.

Se considera que estarán preparados para salir fuera de la propiedad cuando se les caiga uno de sus dientes caninos (de ahí el título) y que estarán listos para conducir cuando les vuelva a crecer.

Y mientras, siguen con su vida, apenas alterada. Con sus comportamientos que a nosotros nos parecen absurdos o raros, a veces inocentes. Lo que no saben los padres es que la curiosidad a veces es capaz de superar los mayores miedos.

Y ya está. Si quieres ver algo poco convencional, anímate. Pero no esperes un final ni explicaciones, porque no las encontrarás.

Ciclo "pelis raras". Audition, 1999


Pues hace unos días, hablando con alguien, se me ocurrió la idea de hacer de cuando en cuando, entradas sobre películas raras. Raras por las historias que cuentan, o por la forma de contarla, o por la estética, o...

Y por rara, se entiende que no es cine del llamado comercial, que es "diferente". O que al menos, nos lo parece. Y para muestra, un botón.





Audition es una película japonesa. Está clasificada en algunos sitios como película de terror, aunque no lo es ni de lejos. Inciso: Isi, si lees esta entrada, a ti ni se te ocurra verla, en serio. Si con las de siempre te alteras, con esta ni te digo.

Un hombre enviuda. Pasan los años, su hijo crece y la gente empieza a decirle que tiene que volver a casarse. Como su trabajo está relacionado con la industria del cine, un amigo suyo experto en castings, le propone hacer un casting para esposa, con la excusa de filmar una película. Las mujeres presentan sus currículos, esperando que les den un papel y sin saber que están siendo valoradas como futuras esposas.

Enseguida una le llama la atención. Dulce, modosa, de tono melodioso, guapa... A pesar de que su amigo siente un inexplicable rechazo hacia ella, el hombre se obstina y luego pasa lo que pasa. Ella le pide que le quiera sólo a ella, ser la única a la que ame. El le dice que sí. Lo que no sabe es que ella literalmente desea que la quiera sólo a ella, ni amigos, ni hijo, ni empleados, ni nada. Y claro, él quiere a más gente. Y eso la hace enfadar, pues ve que él es "como todos". Y se toma venganza.

Hace daño. Corta cosas con un hilo. Clava agujas. Pero lo peor no es eso, no es que esté torturando. Para mí, lo peor es la cancioncilla que tararea mientras lo hace, como si en lugar de hacer daño a una persona, mutilándola, estuviera arreglando un jarrón de flores o algo por el estilo.

A pesar del párrafo anterior, no tiene escenas desagradables por sí mismas. Lo que hace que uno se sienta incómodo es más la actitud de la chica, o la iluminación y los planos que lo que realmente se ve.

Esta película puede ser clasificada como rara por varias cosas. Por la evolución de los personajes. Por la historia en sí. Porque llega un momento en que no sabes qué es la realidad y qué es una alucinación o un sueño. Es inquietante.


lunes, 5 de agosto de 2013

Los chicos del maíz, 1984 // Los chicos del maíz, relato corto de Stephen King.





Ya sabes que hace tiempo me planteé el escribir sobre películas basadas en novelas de Stephen King, y que ya he publicado algunas reseñas.

Cuando lo pensé, busqué todo lo que se había filmado al respecto. Tras una ojeada por encima, descarté bastantes películas, no había por dónde cogerlas, ni con pinzas, en serio.

Yo recordaba haber visto Los chicos del maíz en el cine. Y recuerdo que a pesar de no pasar miedo, había escenas que me sobresaltaban, así que le di una nueva oportunidad. Y tengo que confesar algo: creo que el sobresalto fue por mi tierna edad y no por la historia en sí.

Me recordó mucho a otra película que vi hace tiempo, titulada algo así como ¿Quién puede matar a un niño?, en la que los niños de una islita turística española de repente empezaban a matar a los adultos, así, sin más. Bueno, pues aquí los matan por motivos religiosos, un demonio quiere pervertir a la raza humana y a través de Isaac, con quien se comunica, va pidiendo sacrificios en el maizal.

Se supone que al llegar a cierta edad, los chicos se ofrecen alegremente al que va detrás de la fila, que toma sus vidas.

Bueno, pues a este pueblo llega la pareja de protagonistas, notan cosas raras (tardan un poco en darse cuenta que el pueblo está prácticamente desierto y tal) y son perseguidos por los niños, con dos excepciones, un niño y una niña, hermanos, que les ayudan a tratar de sobrevivir.

Linda Hamilton lo pasó fatal ese año. Por un lado, la atan a una cruz hecha de plantas de maíz con el fin de ser sacrificada y por otro, protagoniza Terminator, donde pasa de ser una chica sin problemas a convertirse en madre soltera del futuro salvador del mundo.

Sinceramente, no sé si son los años, que le pasaron factura o si es que ya era un asquito por entonces, pero Los chicos del maíz no merecen (en mi opinión), que pierdas el tiempo viéndola.

Saw, 2004





Me recomendaron esta película hace meses, cuando buscaba "de terror o de miedo". Yo diría que es más de suspense que otra cosa.

Dos hombres se despiertan en una especie de lavabo público abandonado, sucio, descascarillado. Hay un tercer hombre, pero está muerto, en medio. Tienen un plazo limitado de tiempo para liberarse (están encadenados) o para matarse uno a otro. Si no lo hacen, morirán ambos.

Van buscando pistas que les lleven a saber quién les ha puesto en esa situación, qué pueden hacer para liberarse. El tiempo va pasando y uno de ellos, médico, va hilvanando una historia sobre un asesino sádico que impone juegos a personas a las que secuestra. Esto hace que el otro hombre sospeche de él, que le oculta información. Pasa el tiempo, los nervios y la tensión aumentan al ver que el juego es en serio.

La mujer y la hija del médico han sido secuestradas en su casa, lo cual intenta ser un acicate para que mate al otro prisionero.

He de confesar que conseguí todas las películas de la saga, pero tras ver la primera y el inicio de la segunda, desistí de seguir.

Es original, la primera (después es una especie de colección de torturas diversas una tras otra). Un poco agobiante, por el doble encerramiento: en los lavabos y aprisionados con cadenas. Se ve como poco a poco se lleva a las personas a un estado extremo en que se plantean posibilidades que nunca hubieran imaginado.

Y esto es lo que busca el asesino. Se escuda en que es una forma de que sus víctimas aprendan a valorar lo que tienen, que aprecien las cosas que algunas veces incluso llegan a mancillar. Pero es una excusa. Le gusta ver sufrir, le gusta ver cómo ceden, no sólo físicamente sino que se doblegan mental y anímicamente. Y aunque salven la vida (algunos), quedan destrozados en otros aspectos.

Echale un vistazo y me cuentas, si quieres.

El vuelo, 2012






Hacía tiempo que tenía ganas de ver esta película. Y por fin le llegó el turno.

Denzel Washington interpreta el papel de un piloto de aviones comerciales que se pasa media vida borracho o colocado con cocaína. Tras una noche de juerga con una de sus azafatas, se dispone a pilotar un vuelo más, y para espabilar la borrachera, se mete un par de rayas de coca (qué profesional me ha quedado la frase, eh?).

Es un día gris y lluvioso. Llega a la cabina y su ayudante es desconocido para él. Se da cuenta de que llega borracho y le ve con mala cara y todo eso. La verdad es que uno se pasa de malo y otro de santurrón, pero bueno. El tema es que el piloto se duerme durante el vuelo, dejando la nave al mando de su copiloto y entran en una zona de tormenta y además va y se rompe no sé qué y se estropea no sé cuánto...  total, que se van a estrellar. Así que despiertan al piloto que empieza a dar órdenes raras con el fin de girar el avión (vamos, ponerlo panza arriba), consigue planear y aterrizar en un campo, cerca de una iglesia. Sólo seis muertos en lugar de ciento y pico.

Pero se abre una investigación al descubrir mediante análisis la presencia de alcohol y sustancias tóxicas. Le puede caer cadena perpetua. Y aquí es donde yo me digo: vale que pilotó borracho y colocado, pero lo hizo bien, salvó la vida de más de cien personas, la suya incluida. Se hicieron pruebas en simuladores y nadie consiguió lo que él hizo.

Yo pensaba que lo que harían sería retirarle la licencia, al menos mientras no quedara clara su desintoxicación, quizás después repetir pruebas y cursos y poder volver a pilotar, porque lo que está claro es que ese hombre sabe lo que hace con los mandos de un avión en las manos.

Pero que le puedan condenar a cadena perpetua sin haber sido culpa suya el accidente, me parece no sólo exagerado sino injusto. En ese vuelo su estado no impidió que hiciera lo que había que hacer. Es cierto que tarde o temprano provocaría una catástrofe, al ser alcohólico, pero precisamente por eso digo que habría que retirarle la licencia hasta que se demostrara su capacidad plena para manejar el tema del alcohol y las drogas.

En general, la primera parte de la película te dan ganas de patearle el trasero al protagonista y la segunda te la pasas preguntando porqué no lo has hecho. La parte del vuelo en sí, del accidente es lo mejor, después es una serie de situaciones para mostrarnos lo bajo que cae el protagonista y cómo a última hora decide "hacer lo correcto". Un final muy norteamericano, dando ejemplo y arrepintiéndose y todo eso.

No sé si recomendártela, mi primer impulso es decirte que no la veas, pero bueno...

Ninette, 2005





Yo recordaba de mis años mozos, una comedia, creo que protagonizada por Alfredo Landa, llamada Ninette y un señor de Murcia, basada en una obra de teatro. Pues imagínate la fecha, yo no levantaría dos palmos del suelo. Y por alguna extraña razón, me vino a la mente el título y me puse a buscar la película.

No encontré la que había visto, pero sí esta versión más actual protagonizada por Carlos Hipólito y Elsa Pataky.

Y la verdad es que aparte de que la muchacha no hace más que lucir sus encantos (que los tiene y muy bien puestos, parece que la ley de la gravedad no afecta a su anatomía), poco más hay que contar.

Elsa desnuda en París, Elsa desnuda en la ducha, Elsa desnuda en Murcia... y admito que la chica es guapa y luce tipazo, pero habría agradecido algo más de argumento en la película, la verdad. De comedia, nada. El que un señor se pase el rato tocando la gaita y que una señora hable francés con acento pseudogallegoasturiano, pues como que no me provoca ni una sonrisa. O que el vecino se caiga por las escaleras cada vez que se cruza con la muchacha.... Pues eso es lo que tiene de comedia, con eso te lo digo todo.

Pues nada, otro fiasco. Si es que llevo una racha....

Apartamento 1303, 2013

Y una es inocente. Tanto, que cuando ve una nueva película "de miedo", se hace ilusiones. Y resulta que no, que es más de lo mismo, como pasó con la de la niñera canguro que mataba al asesino y todo eso.

Pues Apartamento 1303 es lo mismo pero aplicado a los sobresaltos más que a otra cosa. O sea, que ya la has visto.

Dos hermanas y una madre, la madre alcohólica, ex estrella de la canción. La hija menor se independiza y para ello alquila un apartamento. Llega y se encuentra en el descansillo con una niña que le advierte que es un sitio malo y que varias personas murieron en él. La chica sonríe y ni caso.

Entonces empiezan a pasar las típicas cosas de película de miedo: sonidos, sombras, movimientos, personajes extraños... hasta que se le aparece una muchacha y la tira por el balcón. Porque eso sí, los fantasmas de este apartamento no son nada etéreos, sino que meten unas buenas tortas. Todo el mundo cree que ha sido un suicidio menos la hermana y el amante. Pero no pienses que se ponen en plan americano, con argumentos sobre lo vital que era, o que lloran por las esquinas. No, se quedan como si nada, sin tristeza ni nada por el estilo.

La hermana decide quedarse en el apartamento, porque la difunta había pagado ya todo el mes por adelantado. Quiere saber qué ha sucedido. Y la niña le avisa que el apartamento es un sitio malo y bla, bla, bla. Y la mujer que ni caso. Y el amante de la hermana, que se queda con ella para protegerla. Al fantasma el muchacho no le dura ni medio telediario, se lo carga de un empujón.

Cuando piensas que lo siguiente será que muere la otra chica, aparece en el apartamento la madre, ve al muerto, se le pone un fantasma por detrás y va la hija y la mata sin querer (el fantasma empuja a la madre sobre el cuchillo que la chica tiene en la mano). Total, que la arrestan por doble asesinato, ella dice que ha sido el apartamento y la policía dice que los apartamentos no matan.

Y a todo esto, la niña-fantasma, quejándose de que nadie hace caso de sus advertencias.

Una pérdida de tiempo, vamos.