sábado, 20 de julio de 2013

La duda de Darwin, 2009





Esta película lo tenía todo para encandilarme, a saber: contaba parte de la vida de un personaje interesante, estaba protagonizada por Paul Bettany, actor que me encanta desde que lo vi en Destino de caballero, tiene un papel secundario Jeremy Northam, otro de mis favoritos, el tema de cómo se llegó a la teoría de la evolución me parecía fascinante...

Y la verdad es que habría sido maravillosa si no fuera por el hilo conductor elegido. La historia se cuenta teniendo como factor común las historias que Darwin contaba a su hija Anna Elizabeth, muerta a los diez años de edad y cuya muerte marcó un punto de inflexión en la vida de su padre. Vemos cómo la niña hace preguntas a su padre, quien le va contando cosas sobre sus viajes. Cómo amigos y personajes interesados en sus estudios pasan por su hogar. Cómo su naturaleza enfermiza se impone en algunas ocasiones, tanto en su profesión como en su vida familiar.

Todo eso da como resultado una especie de amalgama desordenada de hechos, un vaivén un tanto mareante en la historia que quieren contar. Y me hizo perder interés, tanto batiburrillo me cansó hacia mitad de la película. Que está bien ambientada, documentada, interpretada... sí. Pero el resultado final para mí fue decepcionante. Supongo que por la temática esperaba algo "más" o al menos, algo diferente a lo que muestra.

Cuando llama un extraño, 2006

 



Para empezar, decirte que has visto esta película. Sí, la has visto, seguro. Tal vez con otro título, tal vez de otro año, con otros protagonistas, pero la has visto.

Porque es la típica película de chica protagonista mona peleando contra psicópata asesino. Sí, esa en la que ella le da con una figura de hierro forjado en la cabeza, de forma que cae sobre una verja y queda atravesado por ella y aún así, sigue vivo. Bueno, no eso exactamente, pero me entiendes, ¿verdad?

Para empezar, la muchacha es canguro. Va a cuidar un par de niños durante una noche. Para seguir la casa está a tomar por saco de cualquier sitio civilizado. Muy moderna, muy vistosa, pero más aislada que la vivienda de un anacoreta.

Para seguir, hay ruidos raros, llamadas incesantes, la alarma que salta... lo de siempre. Sustos en los que no pasa nada, es sólo el gato dando saltitos de un lado a otro... Hasta que aparece el malo maloso, claro, se pone a perseguirla, ella trata de defender a los críos y al final, contra todo pronóstico, la adolescente vence al asesino con chorrocientas muertes de experiencia a sus espaldas. Y por supuesto, no queda muerto ni nada, tal vez para dar lugar a una (espero que no) segunda parte.

Pues eso, que ya la has visto. A no ser que en tu vida vieras películas "de susto", donde la musiquita ya te indica que habrá un sobresalto inminente.

Nada recomendable, en mi opinión.

La casa de Bernarda Alba, 1987





He de confesar que no he leído la obra original, de Federico García Lorca. En general, no me gusta leer teatro, las obligatorias aclaraciones sobre movimientos, mobiliario, entradas y salidas de escena me rompen la lectura, es como si existiera un intruso dentro de la propia trama.

Tampoco es que supiera mucho del argumento. Algo sí, a grandes rasgos, pero poca cosa.

La acción transcurre el día del entierro del segundo marido de Bernarda Alba, una mujer de carácter fuerte e ideas claras y, para la sociedad actual, un tanto retrógradas. Pero es lo que había por entonces, a pesar de que nos parezca algo un tanto exagerado. Le quedan a Bernarda cinco hijas, una de su primer matrimonio, una muchacha no muy agraciada pero rica gracias a la herencia de su padre, y otras cuatro de su segundo enlace, sin más riqueza que la de su honra.

Bernarda impone luto estricto de ocho años, sin que las jóvenes puedan salir de la casa. Encerradas y de negro riguroso, excepto Adela, la menor, que se atreve a ponerse por unos minutos un vestido verde que esperaba estrenar por su cumpleaños. Rezos y labor de costura es lo que les impone la matriarca, bastón en mano. No tolera la más mínima desviación ni la apariencia de ello.

A la hermana mayor la pide en matrimonio un hombre apetecido por todas sus hermanas. Acude cada noche a hablar con ella a través de la reja de la ventana. Y después acude a otros menesteres más carnales, a través de otra ventana, con Adela.

Así pasan los días, entre secretos y una atmósfera agobiante, por el calor, por el luto, por el encierro, por el futuro que les espera. Todo estalla una noche en que Adela es descubierta, su madre dispara al novio traidor. Pensando que él ha muerto (cosa que no es cierta), Adela se suicida. La madre impone silencio sobre el hecho y todo lo que le rodea, ordena una mortaja de virgen para su hija y un entierro como tal. Sus últimas palabras suenan a condena "esta casa se ahogará en un mar de luto".

Las interpretaciones, en mi opinión, son muy buenas, desde Florinda Chico, haciendo de criada de toda la vida, que intenta manejar a su manera a Bernarda, Irene Gutiérrez Caba, en su papel de Bernarda Alba, con su semblante impertérrito y frío, incluso ante el cadáver de su hija menor... todas ellas.

Me llama la atención lo difuso que es el personaje de Pepe el Romano. Se le ve en un par de escenas, a caballo, pero no claramente. Después, sólo su sombra aparece a lo largo de la trama. Eso hace que en lugar de protagonista de la historia, sea más bien una excusa para sacar a la luz las relaciones, rencillas y sentimientos de cada una de las protagonistas.

Me gustó, me dejó al final una especie de sensación claustrofóbica, lo cual creo que es señal de lo buena que es (siempre en mi opinión). Y me alegró no vivir en esa época ni en esa casa.

Por lo que he visto por ahí, es una buena adaptación del original, así que ya sabes, si no te pasa lo que a mí con leer obras de teatro, anímate.

viernes, 19 de julio de 2013

Polvo eres, Nieves Concostrina


Y a raíz de otra entrada de therwis me animé a leer este libro. Bueno, la entrada de su blog trataba de otro libro, uno sobre historia. Pero buscando buscando me encontré este otro y como lo conseguí antes, pues ale, a leer.

En la introducción la autora cuenta el origen del libro, de cómo de un espacio de tres minutos en la radio se llegó a escribir un libro de anécdotas necrológicas.

Básicamente, ese es el argumento: cuenta historias sobre muertos, o anécdotas referentes a sus tumbas, o intenta acabar con algunos mitos, como la criogenización de Walt Disney (por cierto, no sabía yo que era un insoportable) o como el falso epitafio en la lápida de Groucho Marx (eso de Perdonen que no me levante, tampoco es cierto).

Agrupa las historias por el tipo de difunto, es decir, hay un apartado de personajes históricos, otro de santos, papas, filósofos, artistas, gangsters...

Te lo recomiendo, pero sólo si tienes en cuenta un consejo: no lo leas del tirón, como hice yo. Lo cogí y no lo solté hasta acabarlo (no es tanta cosa, poco más de doscientas páginas), pero al final ya estaba un poco empachada. Yo diría que es un libro para leer "a los pocos", sobre todo teniendo en cuenta la brevedad de cada historia, eso facilita la tarea.

Pues eso, es divertido y en cierto modo un tanto morboso, didáctico.

No sé qué título poner a esta entrada



Ya sé, supongo que creías que había desaparecido en combate o algo así. Pues no. lo que he hecho ha sido tomarme una sobredosis de House. Sí, la serie del médico borde.

Y la verdad es que la habría acabado antes si no fuera porque a mi hijo le ha subido la mamitis al máximo. Eso quiere decir que no se me despega ni a sol ni a sombra en casa. Incluso si voy al baño está al otro lado de la puerta hablándome y preguntándome si puede entrar o cuánto voy a tardar.

Antes tenía un rato para mí por las noches, ahora ni eso. Se acuesta, se levanta como siete veces al baño, que si tiene sed, que si tiene hambre, que si voy a tardar en acostarme (para aparecer en mi cama al poco rato), etc. Créeme, es agobiante.  Una noche soñó que me iba y le dejaba solo y hasta que se le pase la idea, estará así.

Así que House ha sido la banda sonora de mis días. Y hace menos de diez minutos que he visto el último episodio. Me gustó. Es el final que tiene que tener, ni más ni menos. No, no, no voy a destriparlo. Sólo comentar que en las dos últimas temporadas noté un cambio "a peor" en el personaje. Quiero decir, antes era gruñón, ácido, egoísta y todo eso, pero en las dos últimas además tenía una veta casi diría que de maldad. No era el cascarrabias que caía simpático, era el cascarrabias que deseabas patear en el trasero.

No he escuchado nada nuevo, pero sí he leído algo nuevo (será la siguiente entrada).

Hoy me ha llegado al mail la última reseña de Los calcetines no tienen glamour, con un puñado de series a las que acabaré echando un vistazo.  Y yo también tengo citas conmigo misma, la diferencia con respecto a lo que cuenta therwis en su entrada, es que las mías tienen tiempo programado. Es decir, me cito para por ejemplo limpiar los cristales, pero "en tanto tiempo", eso me sirve de acicate para acabar antes y para evitar el irme por las ramas (por ejemplo, viendo desordenados los libros sobre la cómoda de la habitación vacía).

Así que mis días hasta ahora han sido House tras House, mis noches, estar tumbada con el pequeñajo al lado, quieta, esperando al sueño que parece no llegar nunca.


domingo, 7 de julio de 2013

Magnolias de acero, 1989




Hacía mucho tiempo que la había visto. Recordaba vagamente detalles, como el cardado del pelo, el hospital, el padre pegando tiros para ahuyentar a los pájaros... pero nada más.

He vuelto a verla. Y creo que la he podido disfrutar más. Sé que puede sonar ñoño, pero el hecho de ser madre hace que la vea desde otra perspectiva.

Es bastante conocida, pero por si acaso te diré que el argumento gira en torno a un grupo de mujeres, mostrando la vida y las relaciones en una pequeña población sureña. La hija de una de ellas se casa y posteriormente, aun en contra de los consejos médicos, tiene un hijo.

Está clasificada como un drama, aunque yo diría que más bien es la vida. Con sus momentos buenos y malos, sus cosas tontas, sus penas y alegrías, las preocupaciones, la lucha por llevar adelante las relaciones tanto familiares como de amistad...

Y sobre todo, habla de la dureza de las mujeres a la hora de encarar la vida. Es una historia agridulce.

Como puedes ver hay un ramillete de actrices bastante conocidas y muy distintas entre ellas, aunque sus personajes encajan muy bien entre ellos.

La extraña pasajera, 1942





Los clásicos rara vez defraudan. Y aunque al menos para mí esta película protagonizada por Bette Davis me resultaba totalmente desconocida, la tenía como tal.

Podría decir que es un drama, porque la verdad es que la historia que presenta no es muy alegre: una mujer dominada por su madre, que no le tiene mucho cariño y no le deja libertad ni para leer los libros que quiere. Acaba en una clínica de reposo, donde se transforma física y anímicamente (ver foto del antes y después). Inicia un crucero y se enamora de un hombre casado. Es correspondida pero a él el honor no le permite dejar a su esposa. Este amor marcará el resto de su vida, proporcionándole no sólo tristeza, sino también iniciativa y cierta fortaleza de espíritu.

Si te gustan las películas de esa época, no dudo en recomendártela. Me ha gustado mucho, Bette Davis es la  gran estrella, pero el elenco que la acompaña no se queda atrás. Espero que si te animas, la disfrutes tanto como yo.

sábado, 6 de julio de 2013

Gru, mi villano favorito 2, 2013


No me gusta ir al cine a ver películas el día del estreno, más que nada porque es cuando suelen estar más concurridas las salas. Y yo detesto el ruido mientras estoy viendo una película. Así que imagínate, el estreno de una película infantil. Niños es otra forma de decir ruido.

Pero cualquiera le decía a mi hijo que esperáramos unos días. Bueno, cualquiera no, yo. Lo hice. Lo volví a hacer. Repetidas veces. Nada, que teníamos que ir el viernes que no podía esperar más.

Se preparó viendo varias veces Gru, mi villano favorito. Yo no. Me contó la historia varias veces, me cantó la canción de los minions varias docenas de veces (https://www.youtube.com/watch?v=fvxqnQmahTA). Así que el viernes, fuimos. Dando un paseo. Craso error. Un sol como pocas veces luce por aquí. Al fin llegamos al fresquito del centro comercial. Empieza la película. Me gusta, me hace sonreír, los bichejos amarillos son divertidísimos. Quizás por eso tardé en dormirme.



Cuando despierto, la película sigue gustándome. Hay una versión de los Village People que, directamente, me hace soltar la carcajada (puedes ver parte de ella en este vídeo https://www.youtube.com/watch?v=XkbFqtP3WpA ). Por si fuera poco, debido al calor, la mayoría de la gente está en la playa, con lo que no llegamos a ser ni una docena en la sala. Y sin ruidos. Genial.

No me dormí porque no me gustara la película. Me dormí porque la noche anterior me acosté a la hora en que mucha gente se suele levantar y apenas pude dormir cuatro horitas. Pero la película me gustó y mucho, al menos lo que vi. Es entretenida, divertida, muy dinámica, no hay partes aburridas ni lentas. Como diría alguien que conozco "siempre pasan cosas". Definitivamente, me gustó.



Y los minions también :)

En mis tiempos, las historias para niños eran de chiquillas que se iban a vivir con sus abuelos entre cabras y montañas, con amigas inválidas y muchos pañuelos cerca. O de niños con mono que atravesaban países para encontrar a sus madres. O abejas responsables y productivas que volaban por los prados deshaciendo entuertos y llevándose bien con todo el mundo. Y sí, vale, mucho mensaje de fondo, mucho contenido emotivo, pero me hubiera gustado ver cosas simplemente divertidas, como esta película. Que está bien que las cosas tengan "mensaje" pero no tiene que ser así siempre, caray.


Under the dome, serie // La cúpula, Stephen King





Cuando hace ya un tiempo leí La cúpula, me enganchó desde el principio. Quiero decir, era fascinante ver qué cambios tanto emocionales como atmosféricos como personales podía provocar la aparición de una cúpula inmensa que separara un pueblo entero del resto del mundo. Una de las cosas que más me gustan de ciertas novelas de Stephen King (como La larga marcha, Cujo, La cúpula), es la capacidad que tiene de ir dosificando los tiempos y de desarrollar los personajes y las situaciones a través de las horas o los días que van pasando.

En La larga marcha al principio nos muestra el optimismo de los chicos, luego va desarrollando las relaciones entre ellos, pasa el tiempo y las actitudes van cambiando. En Cujo la madre y el hijo quedan atrapados en el coche, bajo un sol de justicia, al principio piensan que pronto pasará alguien, después empiezan las molestias físicas que pasan a ser dolor y daño, la furia sustituye a la esperanza y hay puntos de desesperación, todo con un ritmo temporal que siempre me ha fascinado. Quiero decir, él no se ha pasado tiempo metido en un coche bajo el sol hasta llegar a esos límites para saber cómo se sentirían ellos. O en Misery, cuando el escritor, Paul, queda encerrado varios días, cómo pasa hambre y sed y van aumentando y cómo se va sintiendo.

Pues en La cúpula es algo parecido. De repente una mañana, aparece sin más, "algo" invisible que separa el pueblo del resto del mundo. Invisible pero bien sólido, como comprueban durante las primeras horas. Y eso hace cambiar la vida en el pueblo. Y los roles de algunos de sus habitantes. Se van agotando recursos como el propano, la comida.... el oxígeno. Y todo con un ritmo temporal que se lleva con maestría, al menos en mi opinión.

Debo decir, sin embargo, que el final fue uno de los más penosos que he leído. Penoso, horrendo, fatal. El final apesta. Sucks, que dirían los yanquis. Hubiera preferido cientos de millones de veces que no hubiera dado una explicación como la que dio, que hubiera pasado de decir de dónde había salido la cúpula. En serio. Me fastidió toda la historia, todo el "enganche" que había tenido.

Pues bien, hace relativamente poco me enteré de que se estaba preparando una serie basada en la novela. Bien. Luego me enteré de que habría cambios respecto a la historia original pensando en que tal vez la serie tuviera éxito y poder alargarla. Mal. Después me enteré que Stephen King iba a participar en el proyecto. Peor. (He comprobado que las adaptaciones en las que King anda por medio, suelen ser de las mediocres). Aún así, me dispuse a verla.

Vi el primer capítulo. Y no es que cambien algunas cosas para poder alargarla, es que cambian prácticamente todo, empezando por la naturaleza y personalidad de los protagonistas. Barbie, el que se supone que es el principal, en la novela es un ex-militar que va de pueblo en pueblo y de trabajo en trabajo, y está a punto de salir de este después de una paliza orquestada por el hijo del "dueño" del pueblo, cuando queda atrapado por la cúpula. Es un "tío" que no quiere problemas, que vive y deja vivir. En la serie es un matón a sueldo, que empieza asesinando a un hombre y enterrándolo en el bosque. El sheriff local es un hombre honesto y trabajador y una especie de grano en el culo del cacique local, casado con una mujer luchadora y emprendedora (en la novela), mientras que en la serie es un hombre que hace la vista gorda, soltero. Lo de estar casado tiene su "cosa" porque su mujer es relativamente importante al principio de la trama.

No obstante y como soy cabezota, quise darle otra oportunidad y empecé a ver el segundo capítulo. La cúpula en la serie también aisla acústicamente a la gente. En la novela se podía hablar tranquilamente con la gente al otro lado. Es más (y esto es importante al final del todo), deja pasar un mínimo minúsculo de fluidos a través suya (gases y líquidos). No llegué ni a ver la mitad del segundo.

El refugio contra ataques nucleares, que se supone que estaba bajo el ayuntamiento, está en la casa del cacique. Y lo utilizan para algo completamente distinto que en la novela.

Vamos, que no son unos cuantos retoques para hacerla durar, es que es otra historia con otros personajes. Y lo malo es que, por lo menos en mi caso, no consigue atraparme. Es decir, que la serie "suckea" desde el principio, en mi opinión.

Resumiendo, si cometes la insensatez de guiarte por mis gustos, leerás la novela (aunque el final sea de lo peor, el resto vale la pena) y pasarás de perder el tiempo con la serie.

Y mira que me gusta la obra de Stephen King, pero....

Cadena perpetua, 1994 // La redención de Shawshank, Stephen King





Mucha gente que conozco se sorprende cuando descubren que esta película es una adaptación de una novela de Stephen King. O, para ser más correcta, de la adaptación de uno de los relatos que componen el libro "Las cuatro estaciones" de Stephen King. De hecho, hay una persona que no me creyó cuando se lo dije y tuve que prestarle el libro para que lo comprobara por sí mismo. Después quiso leer más novelas del autor.

Porque la gran mayoría se esperaría una película "de miedo", con monstruos o bichos varios, gritos, sangre y escenas tremebundas. Y no me cansaré de decir que, a pesar de algunas adaptaciones vomitivas, ese no es el tipo de "terror" de King. Juega con los miedos y las situaciones límite de la gente.

Pero bueno, voy camino de soltar mi eterno sermón de defensa y no es el caso. En mi opinión, es una adaptación fiel del relato. Las situaciones, los personajes, todo queda perfectamente plasmado en la película.

Se pueden hacer varias lecturas sobre ella. Que si trata de amistad, que si de esperanza, que si de inocencia, que si es una típica película de tema carcelario... A mí me resulta complicado definirla. Para mí es una película que te hace sentir bien, que te gusta, que te deja buen sabor de boca, que a pesar de ser larga (casi dos horas y media), se te pasa el tiempo sin darte cuenta. Las actuaciones me parecen soberbias, no sólo las de los dos protagonistas, sino todas en general. Los personajes tiernos, como el del bibliotecario de la cárcel, no llegan al melodrama que te hace sentir como pringosa de miel.

Pero bueno, tal vez ni has visto la película ni leído el relato, así que por si acaso, te hago el resumen resumido, sin entrar en detalles. Andy Dufresne es un trabajador de banca acusado de haber matado con premeditación y alevosía a su esposa y el amante de ésta. A tiros, parando para recargar la pistola. Por ello es condenado a cadena perpetua en la prisión de Shawshank, donde ingresa y conoce a Red, el hombre que lo consigue todo (a cambio de un precio, claro). A raíz del ingreso de Andy vamos conociendo la vida y las costumbres de la cárcel. Van pasando los años y él se convierte en un preso valioso por sus conocimientos sobre economía. Hace la declaración de la renta a los guardias, ayuda con sus chanchullos al alguacil, etc.
Y no te cuento más, sólo decirte que no es la típica película de cárceles, pero si intentara justificarlo, tendría que desvelarte cosas que te impedirían disfrutarla como se debe la primera vez que se ve.

Porque además es de esas que se pueden ver más de una, dos, tres,...., veces. Yo lo he hecho y siempre acabo de verla con una sonrisa en la cara y una sensación muy placentera, que no sabría cómo describirte.

Tanto la película como el libro son igual de recomendables. Ya te dije que es una adaptación fiel. Anímate, con las dos cosas, si te atreves. Y si no es ahora, que sea cuando tengas vacaciones o unos días para disfrutar con calma de la lectura y el visionado.

Hay un momento de la película en que uno de los protagonistas, Andy, se encierra y hace sonar por los altavoces un fragmento de Las bodas de Fígaro, de Mozart. Te dejo el enlace aquí, por si te apetece disfrutarlo.

https://www.youtube.com/watch?v=fwSNMibfaRg


lunes, 1 de julio de 2013

Copycat, 1995





Sigo en mi temporada de releer y remirar o como quieras llamarlo. Y también sigo en la línea que yo llamo "morbo subido", así que volví a ver Copycat.

No sabía yo que el título significaba "imitador de asesino en serie", me enteré hace poco. Sí, soy una inculta, pero es lo que hay.

Bueno, la historia básicamente trata sobre la persecución de un asesino en serie que se dedica a repetir crímenes de asesinos en serie famosos. Y cuida hasta el más mínimo detalle. Cada asesinato, un asesino diferente.

La policía busca la ayuda de Helen, una especialista en el tema que sufre agorafobia y depresión tras ser atacada por uno de ellos y salvada "in extremis". La cosa es que no puede salir de su casa, ni siquiera al pasillo que hay tras la puerta.

Pues bien, el asesino en cuestión se dedica a jugar con Helen y la policía, quiere ser arrestado para poder ser conocido y famoso. La guinda del pastel será poder matarla, repitiendo punto por punto el escenario del crimen.

A ver, yo recordaba de la primera vez que la vi, una sensación de agobio terrible, supongo que por las escenas en que nos quieren detallar lo mal que se siente la protagonista cada vez que intenta salir de su casa o asomarse a una puerta. Y recordaba que me intrigaba, que estuve pendiente de cada paso de cada personaje.

Esta vez fue todo totalmente diferente. Estuve todo el rato pensando en lo bajita que es Holly Hunter y lo ridícula que la pusieron para ser una policía en teoría dura y todo eso. Esas trencitas y coletitas y la ropa que es un disfraz de directora de colegio....

También me pregunté cómo es posible que entre el asesino en casa de Helen, ella lo sepa, intente salir y no sea capaz, por su agorafobia, mientras que más tarde sale casi sin que le cueste nada a una terraza al aire libre, en plena ciudad, con tooodas esas luces y ruido.

Lo que sí me siguió gustando es que no hubiera un romance, cosa que casi se esperaba viendo cómo comienza.

Conclusión: no es una película para ver más de una vez. En el primer visionado estás tan pendiente de lo que ocurre que pasas por alto cosas como que realmente la policía no hace nada, todo lo resuelve el propio asesino. O como que la policía va de camino hacia cierto lugar, llega Holly primero, estropea todo, Helen hace de las suyas, pasan cosas y los refuerzos llegan, cómo no, cuando todo ha pasado ya y no hay mucho que hacer.

Puede que ciertas escenas te hagan sonreír, sobre todo si llevas ya un tiempo ante el pc. Me refiero a escenas en las que salen las pantallas del ordenador de la protagonista, ver cómo era el inicio hace un par de décadas, cómo eran los programas, cómo se hacían los montajes de imágenes... ahí está el puntito melancólico.

He buscado una imagen de Sigourney con una copa en la mano, pero curiosamente no encontré ninguna. El motivo de buscarla es que se pasa media película con una copa de esas que creo que le llaman "copa balón"



Bebiendo un líquido ambarino que quizás se quisiera hacer pasar por brandy o whisky pero mucho me temo sería té. Bebiendo de la copa y tomando pildoritas y poniendo cara de mala leche incluso cuando intenta (de una forma bastante penosa), incitar al personaje de Dermot Mulroney.

Pues eso, si no la has visto, puede proporcionarte un par de horas de entretenimiento. Y si la has visto, bueno, ya ves lo que me ha pasado a mí, pero puede que tú la disfrutes, no sé.