sábado, 4 de mayo de 2013

Star trek 2009



Dirigida por J.J. Abrams y protagonizada, entre otros, por Chris Pine, Zachary Quinto y Leonard Nimoy

Al igual que las películas de Star wars, ver cualquiera de Star trek nunca se me habría pasado por la cabeza. Pero después de ver que me gustaba la primera serie, estaba más predispuesta a ver algo de la segunda.

Siempre pensé que Star trek tenía menos éxito y había "menos cosas" que de Star wars. Porque de La guerra de las galaxias, aún sin haber visto nada, sabía cosas, conocía a casi todos los personajes e incluso algún giro argumental que se supone sorprendente (Soyyy tuuu paaadreeee - que al final no fue tan teatral como yo esperaba). Y sin embargo, de Star trek sólo conocía el saludo con la mano (soy incapaz de hacerlo) y que había alguien llamado Spock que yo, por algún misterioso motivo, siempre pensé que era de profesión médico. Y nada más.

Para mi sorpresa, me dijeron que había casi una docena de películas y varias series largas sobre el tema. De hecho, hay dos generaciones de personajes de Star trek. Todo un mundo, tratando muchos temas y visitando muchos planetas.

Así que me dejé guiar y la primera película que vi es la que da título a esta entrada. Narra los principios de los protagonistas, sus inicios en la Academia estelar y cómo son destinados a la nave Enterprise. Como yo era desconocedora de todo y de todos, la vi sin prejuicios y creo que así la pude disfrutar más.

Porque la verdad es que me gustó. Mucho más que Star wars. Y sé que te reirás (sé de alguien que lo hizo cuando se lo dije), pero me parece más "de verdad", más real.  La guerra de las galaxias es como una película de aventuras, vamos a salvar la galaxia del Imperio y todo eso. Star trek es más de contar historias, conocer personajes, plantear situaciones y temas que van más allá de la inmediatez.

El joven capitán Kirk es en esta película un poco "chulo piscinas", demasiado seguro de sí mismo, como esas personas que son eternos adolescentes... hasta que se ve casi obligado a tomarse las cosas en serio y, sin perder un poco de picardía, asume sus responsabilidades.

Spock tiene también su punto de chulería, pero mostrado en base a sus conocimientos. Su aplomo le viene de conocer siempre las cosas, de saber todo o casi todo. También se cree frío emocionalmente y sabe que eso puede ser una gran ventaja, sobre todo en contraposición al joven Kirk. Pero no es así. Vamos, que no es precisamente la pasión hecha vulcaniano pero tampoco es precisamente un témpano de hielo.

MacCoy es el médico. En esta película es el personaje que más me ha hecho sonreír. Para empezar, le aterra viajar por el espacio y a pesar de ello se alista en la academia estelar. Para seguir, se pasa la película persiguiendo a Kirk con un artefacto en la mano que sirve para inocular sustancias. Se lo aplica en el cuello una y otra vez, consiguiendo a veces resultados sorprendentes.

Así que si te animas y te pasa como a mí, que era una completa ignorante sobre el tema, te recomiendo que la veas. Yo seguiré practicando el saludo vulcaniano.

Larga vida y prosperidad.

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