sábado, 4 de mayo de 2013

Habitación en Roma



La he visto hace poco más de dos horas. Y me va a resultar complicado escribir la entrada, porque no sé cómo contarte lo que me ha parecido.

El argumento es sencillo: dos mujeres (una española y una rusa), en su última noche en Roma, se conocen en un bar y pasan la noche juntas en el hotel de una de ellas. Hablan, ríen, cantan, tienen relaciones sexuales, se cuentan mentiras, verdades, se permiten quererse durante esas horas. Por la mañana, cada una sigue su camino, sin más.

No creo que sea una película que guste en general. Porque es diferente. Están ellas dos, en la habitación del hotel, hablando, escondiéndose al principio una de la otra, tras historias inventadas. Después van abriéndose y acercándose más que físicamente. Comparten cosas. Hay miradas, caricias, hay planos de la habitación, incluso planos en las que ellas no aparecen, que te hacen sentir. Bueno, que me han hecho sentir. Porque llegas a sentir la atracción, la complicidad y los sentimientos que comparten ellas.

Si te digo que me ha emocionado puede sonarte un poco cursi. Pero sí lo ha hecho, hasta el punto de que tuve la tentación de dejar pasar unos cuantos días antes de escribir sobre ella, para, digamos "dejar reposar" mi opinión.

Me dijeron que o me encantaría o la odiaría, que no hay término medio cuando la ves. Y me temo que ni una cosa ni la otra. No se trata de que me haya encantado la película, lo que me ha encantado, emocionado es lo que me ha hecho sentir el verla. Supongo que porque es una historia sin exageraciones, sin héroes ni heroínas, sin grandes aventuras ni hazañas, sin tragedias, es algo normal, algo con lo que puedes empatizar. Como dije en otra entrada, son sentimientos universales. Las ganas de acariciar a alguien, no sólo con intención sexual, simplemente el hecho de pasar su mano por su cara, o el compartir unas risas tontas, o hacer el idiota con una canción o un baile... eso es algo que en un momento u otro todos podemos vivir, sentir y tener.

Me gustaría que la vieras, aunque después no entiendas que le pueda gustar a alguien, o que te pueda parecer "rara". Tal vez te pase como a mí y te quede una sensación extrañamente agridulce por dentro.

Habitación en Roma, 2010

Dirigida por Julio Medem y protagonizada por Elena Anaya, Natasha Yarovenka. Inspirada en En la cama, una película chilena de Matías Bize.

En total son seis actores. Las dos protagonistas, un camarero y una mujer y sus dos hijos, que aparecen cuando ven un vídeo. Nada más. Empieza y acaba con la misma secuencia, fuera del hotel, las dos, primero de madrugada y después ya por la mañana. El comienzo y el final. El encuentro y la despedida.

Anímate.

4 comentarios:

Margari dijo...

PUes la hubiera dejado pasar sin más. Pero te voy a hacer caso, me voy a animar
Besotes!!!

osheaa dijo...

Espero que te guste, Margari. Es una película diferente, pero por lo menos a mí, me ha despertado el sentir y recordar cosas. Ya me contarás :)

Biquiños

Sprezzatura dijo...

Hace poco vi esta película en HBO GO y realmente me impacto, cómo la sutileza de un amor silencioso puede ser tan profunda que llega realmente a una compenetración que solamente se entiende en ese encerrón en la habitación. Un film altamente recomendable.

osheaa dijo...

Comparto tu opinión, Sprezzatura.