sábado, 4 de mayo de 2013

El chef, la receta de la felicidad



Jean Reno me gusta como actor. Es una de esas personas que, simplemente, me caen bien, me resultan agradables. Es un sentimiento que me despiertan otros actores como Kevin Spacey, Morgan Freeman y alguno más.

Así que cuando una película cuenta con su presencia, me animo a verla.

Hace unas semanas, vi que había una película titulada Dame diez razones, en la que el protagonista era Morgan Freeman. Empecé a verla, he de confesar un poco temerosa ya que la coprotagonista era Paz Vega y la combinación de ambos como que me daba repelús. No llegué a los diez minutos. El hacía el papel de un actor que quiere preparar un papel y para ello se sumerge en el mundo de los supermercados. Ella es una cajera tipo "choni", de las que en lugar de meter la compra en bolsas parecen practicar el lanzamiento de peso con las cosas. Ni la presencia de Freeman pudo hacer que viera más allá del principio.

En este caso pasó algo parecido, sólo que me quedé esperando un milagro. Craso error. Tiempo perdido. Lo irónico es que estoy segura de que habrá bastantes personas que pensarán que es una película muy divertida y graciosa y chispeante. Yo opino justo lo contrario. Me pareció penosa. Tal vez tenga atrofiado el sentido del humor (debo ser una de las pocas personas a quien no le hacen gracia los chistes de Torrente, por ejemplo). Por cierto, Santiago Segura tiene un pequeño papel en ella, también bastante penoso en mi opinión.

Yo te aconsejaría no molestarte en verla, pero ya se sabe que para gustos...

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