viernes, 31 de mayo de 2013

Pensando pensando

Se acaba mayo. Un mes extraño, lleno de contrastes y de cosas inesperadas. Altibajos en cuanto al clima y el estado de ánimo.

Acabo el mes con la parte izquierda del cuerpo magullada. Sí, otra caída y sí, otra vez en la salida del colegio delante de todos los padres. Sólo que esta vez aterricé sobre un charco de lluvia, en el que me quedé durante un par de minutos. Dolía demasiado para moverme. Tobillo, rodilla, mano y hombro. Duele, pero se aguanta bien. Afortunadamente fue en el lado que ya estaba mal, así que me queda la parte derecha "operativa". Y gracias a eso, han arreglado las aceras en las cercanías del colegio.

Me estoy acostando más temprano de lo habitual en mí. Leo un rato (habrá reseña en breve) y después caigo en una especie de estado comatoso interrumpido sólo por los ataques de tos. Me despierto igual que me acosté, sin la agradable sensación de descanso. Sin recordar los sueños.

Mañana empieza junio. A ver qué tal es este año.

Esta tarde escucho...

Para quienes lo quieran escuchar entero:

http://www.youtube.com/watch?v=M_s9qOC6pzg

Y para quienes quieran ir directamente a la parte más... no sé cómo calificarla, pero esa:

http://www.youtube.com/watch?v=XDSGuokI9X8

Esto es lo que escucho esta tarde. A mí me parece magnífico, pero ya se sabe: para gustos...

jueves, 30 de mayo de 2013

La guerra de los Rose, 1989



Hace ya varios días que tengo pendiente esta reseña. Me apetecía ver algo ligero (jejeje, como si viera cosas profundas normalmente, pero queda bien eso, eh?) y este es uno de esos títulos que casi todo el mundo conoce al menos de oídas.

Básicamente es la historia de un matrimonio. Danny de Vito, en su papel de abogado, nos cuenta la historia de esta pareja, desde que se conocieron en una subasta, aún siendo estudiantes universitarios, hasta el final. Poco a poco va desgranando todas las etapas que pasaron, desde los inicios con toda la ilusión, ella trabajando para que él pudiera acabar sus estudios de leyes, cómo van progresando gracias al buen hacer de él en el bufete. La casa que compraron y poco a poco ella fue poniendo a su gusto. Los hijos, su crecimiento. La época en que él parece ignorarla, cuando ella quiere iniciar una empresa de catering y le pide ayuda con los contratos. Parece que nunca tiene tiempo para ella y que se cree superior.

Hasta que él tiene lo que cree que es un infarto y pasa el tiempo y ella no acude al hospital. El se siente abandonado, cuando llega a casa le reprocha que no haya ido a verle, ella le dice que al final se enteró de que no era un infarto y que se había dado cuenta de que ya no le quiere y quiere el divorcio.

Y ahí empieza lo malo. Ella quiere divorciarse, no siente nada por él. El quiere recuperarla y para ello pone toda clase de trabas. Bueno, a veces quiere recuperarla y otras veces lo que quiere es matarla, pero son pequeños detalles.

Yo esperaba que en algún momento o bien ella se diera cuenta de que podría volver a tener su atención y querer intentarlo de nuevo o bien él se diera cuenta de que lo mejor para todos era que se divorciaran e intentaran ser como mínimo educados entre ellos.

Pues no. Y ojo si no has visto la película porque te voy a contar el final, tú decides si quieres seguir o no. Resulta que acaban los dos colgados de la lámpara, la lámpara se cae, él alarga el brazo hacia ella, para acariciarla, ella se lo quita de encima... y se mueren. Sï, no es que acaben en el hospital dándose cuenta de que han estado llevando el tema hasta límites insospechados. Es que se matan, los dos.

Y eso es lo que me gustó de la película. No el hecho en sí de las muertes sino el que no tuviera un final previsible (o reconciliación o divorcio amistoso). Fuera de eso, es una película, en mi opinión, del montón, como hay otras muchas tantas. Lo que se hacen entre ellos es demasiado exagerado para resultar divertido. Pero bueno, para gustos....

Deceso



Ya me habían avisado, pero aún así, me pilló un poco por sorpresa. Hace dos días falleció Nicole, en la foto el pez plateado.

Cuando comenté a otras madres que íbamos a tener peces, absolutamente todas dijeron lo mismo: no van a durar más allá de dos meses. De hecho una de ellas me comentó que había elegido un pececito de esos naranja, para que cuando muriera pudiera poner otro igual y que su hijo no se enterara. Tuvo varios así.

Pues eso, hace un par de días Nicole apareció quieta flotando como a un centímetro del fondo, sin moverse. Así que le dije a mi hijo "Creo que Nicole se ha muerto". Su reacción fue acercarse y mirar. De repente, Nicole se puso a nadar de un lado a otro sin parar. Pensamos que había sido una falsa alarma, pero tan rápidamente como se movió, volvió a quedar quieta flotando en una postura un tanto anómala. Y así se murió.

Para ser su primera experiencia con la muerte, debo confesar que mi hijo se lo tomó muy bien. Al día siguiente se acercó a ver a Darwin, para ver si seguía vivo y me preguntó si Nicole todavía estaba muerta. Le dije que sí, que cuando alguien se muere, se queda muerto para siempre. Y eso fue todo.


Top of the lake (serie)

Vale, lo confieso, soy facilona. Basta con que me digas que hay una miniserie que además "acaba" y ahí voy yo de cabeza.

Eso me pasó cuando leí la entrada que therwis (Los calcetines no tienen glamour) escribió sobre Top of the lake. Siete capítulos, menos de una hora cada uno y con final cerrado. Pues nada, ahí fui.



Para empezar, me enamoraron los paisajes. Ya sabes que todo lo que sean montañas (sobre todo si están coronadas de nieve) y árboles, me encanta. Y la verdad es que las vistas son grandiosas. Una se maravilla de que aún haya sitios así en este planeta tan destrozado. Lo curioso es que a pesar de que la trama se desarrolla a lo largo de unos cuatro o cinco meses, siempre parece hacer frío. Siempre. Y lo más curioso es que siempre parece haber alguien dispuesto a desnudarse. Del todo.

La acción tiene lugar en un pueblecito de Nueva Zelanda. Una niña de doce años, embarazada, es rescatada cuando supuestamente se está suicidando metiéndose en el lago de aguas frías. Una detective de los servicios sociales se hace cargo de ella cuando descubren que está embarazada de unos cinco meses. La niña desaparece y a partir de ahí la detective empieza a husmear buscando al mismo tiempo a la muchachita y al supuesto padre de la criatura que ella lleva dentro.

Si los paisajes son hermosos, la población deja mucho que desear. Pelos largos, apelmazados, ropa astrosa, casas preciosas por fuera pero hechas un desastre por dentro.... y créeme, yo no soy precisamente un dechado de pulcritud, así que si algo me parece un desastre, es que lo es.

Y tatuajes. Todos los hombres y gran parte de las mujeres tienen tatuajes. Por todas partes: brazos, hombros, vientre, traseros, cráneo... y nada de maripositas ni "Amor de madre", no. Algunos son tatuajes en plan tribal, cosa normal en un país donde gran parte de la población es descendiente de los maoríes. Pero otros son... bueno, grandes y ostentosos.

El padre de la niña viene siendo una especie de capo local. Da empleo a mucha gente de la zona en su negocio de fabricación, distribución y venta de drogas. Y la verdad es que a medida que transcurren los capítulos, va degenerando, cada vez más descentrado, se le va mucho la cabeza, es incoherente.

La protagonista no parece tener mucho sentido común y más si tenemos en cuenta que se ha criado en ese lugar. Se supone que ha vuelto porque su madre tiene cáncer y quiere estar con ella, pero al aparecer la niña embarazada echan mano de sus cualidades y empieza a trabajar con la policía local. O sea que casi no pasa tiempo con su madre, lo cual está bien porque las pocas veces en que se las ve juntas hay una sensación de incomodidad y tensión.

La muchacha se mete en el bar local noche tras noche a beber cerveza (que parece ser el deporte nacional), a pesar de las puyas y de las situaciones incómodas que vive allí. No contenta con eso, se mete en la casa de un pederasta como si nada y se sorprende cuando él empieza a liarse a tiros con ella. Va de sospechoso en sospechoso y tiro porque me toca, sin pensar dos veces lo que hace. Y claro, eso no hace que la gente le apoye, precisamente.

La supuesta gran sorpresa del final no lo es tanto, por lo menos para mí no lo fue, y eso que yo no soy muy avispada precisamente, pero se veía venir de lejos. Y la resolución de quién dejó embarazada a la niña tampoco era algo que sorprendiera a nadie, estaba claro desde el mismo principio.

Después está el grupo de mujeres que se instala en una zona llamada Paraíso. Son mujeres con problemas emocionales y mentales, guiadas por una mujer, GJ, que personalmente me pareció la menos estable de todas. Viven en una especie de contenedores de esos gigantes que se suelen ver en los puertos, tienen un generador para la lavadora y la guitarra eléctrica y se dedican a andar por ahí desnudas (a pesar del frío) y a sentarse a tomar taza tras taza de café. La verdad es que no parece nada terapéutico ni atractivo.

Cuando muestran la grandiosidad de las montañas y el bosque, piensas que es imposible que por mucho que se busque, se pueda encontrar a la niña, sobre todo si ella sabe cómo permanecer oculta. Pero conforme pasan los capítulos, te das cuenta de que casi todo el mundo sabía dónde estaba, porque hasta ella llega un muchacho que se niega a hablar con adultos, sus compañeros de clase, el loco del pueblo... y los rastreadores y cazadores que el padre contrató, nada.

Me dio la sensación de ser un lugar deprimente, lleno de ex presidiarios, drogadictos, dementes... vaya, ya sé que no hay nadie perfecto pero es triste ver tanta gente sin casi cualidades positivas.

Acabo de ver el final y la sensación que tengo es la de necesitar una ducha. Y sorpresa por ver con qué pachorra se quitan de encima el papeleo en el pueblo, aunque haya muertes de por medio, es como si a todo el mundo le diera igual todo. En fin, que lo único que me gustó fueron los paisajes. Lástima que haya bichos enormes en ese país (no, no salen en la serie, pero los hay).

martes, 28 de mayo de 2013

El desfiladero de la muerte, 1959

No, no he desaparecido en combate ni nada de eso, es que mi catarro ha vuelto. Le llamo mi catarro porque pienso que siempre es el mismo, sólo que va y viene... y a veces se queda una temporada, como parece ser el caso de estas semanas.

Sea como sea, tenía pendientes algunas cosillas que contarte. Las iré publicando estos días, pero hoy no quería acostarme sin antes hablarte sobre esta película.




Es un "western". ¿Cómo llegué a conocerlo? Pues curioseando. Estaba leyendo páginas de curiosidades sobre actores y películas, gazapos y demás. Y me encuentro con esta. Después de leer lo que decían de ella, no me quedó más remedio que verla.

Es la típica historia de una caravana de emigrantes que buscan iniciar una nueva vida en tierras fértiles. Vivir de la naturaleza y de su esfuerzo. Pero... los viajeros son vascos. Sí, vascos, con txapelas incluidas. Y por las noches, en lugar de descansar después de un día de mucho trajín y emociones, se dedican a bailar lo que teóricamente serían sevillanas (sí, vascos bailando algo así como sevillanas) pero que más bien parecen ejercicios gimnásticos al son de una guitarra.

Como en toda historia del Oeste que se precie, también hay indios. Bastante bien vestidos, bastante lentos y torpes en el uso del arco. Y es entonces cuando la bravura vasca se despierta y los hombres empiezan a dar unos saltos espectaculares de risco en risco que más que piedras parecen camas elásticas y ellos cabras montesas, ya puestos.

No me ha defraudado, ofrece todo lo que esperaba (y algo más) tras ver la web de las anécdotas cinematográficas. Obviamente, no te la recomiendo a no ser que te pase como a mí y quieras comprobar que la historia es cierta.

martes, 21 de mayo de 2013

El hombre que vino a cenar, 1941




Y sí, sigo con mi particular ciclo de Bette Davis. Esta es otra película que no conocía, así que la disfruté doblemente al ser una novedad para mí.

Es una comedia típica de los años cuarenta, disparatada y con personajes muy exagerados, encaminada más a mantener una sonrisa constante más que a provocar carcajadas.

En mi caso al menos lo consigue. El argumento es, a grandes rasgos, el siguiente: un crítico es invitado a cenar en una pequeña población, hecho que acepta a regañadientes ya que es el típico mandón narcisista. Pero sufre un percance que le obliga a permanecer en esa casa durante varios días. Su horrible carácter hace mella en todos los que le rodean excepto en su secretaria, que le conoce de sobras y que está muy ocupada enamorándose del periodista local, autor de una obra de teatro que quiere dar a conocer.

Los intentos del crítico por deshacer la pareja dan lugar a situaciones inverosímiles, así como los consejos poco apropiados que da a diestro y siniestro, pensando siempre en su propio beneficio, claro.

Es una película divertida, simpática, que hace que quedes con una sensación como de familiaridad, como de algo conocido. La disfruté, aunque Bette Davis no hiciera de "mala" :)

Posesión, Richard Bachman (pseudónimo de Stephen King)



No es de las mejores novelas de Stephen King, de esas que lees una y ya estás buscando más títulos para ver cuál será la siguiente. Esta es más bien del nivel de Cell, en mi opinión. Del montón, más bien, lineal pero con algún momento en que quieres que avance la trama porque estás deseando saber qué demonios va a pasar.

Hay algo que no me ha gustado nada y es que hay distintos tipos de fuente en la novela y distintos fondos. Está el fondo gris oscuro de las cartas, el fondo gris oscuro con pauta y fuente casi ilegible, de las partes del diario de Aurdrey, las partes de "letra de máquina de escribir" cuando se escribe el guión de la serie de dibujos.

Sólo te voy a contar el comienzo. En la calle Poplar viven una serie de personas que te puedes encontrar en cualquier otro barrio residencial de tipo pueblerino. El borracho, la mujer ligera de cascos, la esposa aparentemente perfecta, el fanático religioso, la pareja negra simpática, los adolescentes juguetones, el niño desagradable...

Una cálida tarde de julio la paz reinante en la calle finaliza cuando una furgoneta un tanto extraña, de un color rojo vivo arranca desde uno de los extremos, dejando muerte y perplejidad a su paso. Los vecinos parecen no creer lo que ocurre y esperan ansiosos la llegada de la policía, los bomberos, ambulancias... que no llegan.

Las cosas van empeorando a medida que trancurre la tarde, el número de muertos aumenta y la naturaleza humana va saliendo a la luz, una vez eliminada la pátina de urbanidad y buenos modales.

He de reconocer que en eso King es un as. En ir, gradualmente, desnudando personalidades cuando la gente se enfrenta a situaciones límite o inesperadas.

A medida que vas leyendo, vas encajando piezas y entiendes lo que ha pasado (sobre todo si has leído la novela Desesperación, del mismo autor, pero no te preocupes si no lo has hecho, simplemente tardarás un poco más en saber quién es Tak).

Ultimamente me da la sensación de que King pierde fuerza en los finales. Me ocurrió con La cúpula, novela que disfruté mucho, pero cuyo final me dio ganas de tirarle algo a la cabeza al autor.

Ha llegado un punto en el que me alegra mucho encontrar algo suyo que no haya leído. Bueno, me falta la serie de La torre oscura, que no sé el motivo, pero como que se me atraganta.

En resumen, a pesar de no ser una de sus grandes obras, acaba enganchando, como siempre, por sus personajes. No es de terror ni de miedo, aunque puedas pensar lo contrario. Y pasas un rato entretenido.

sábado, 18 de mayo de 2013

Otra de listas

Esta tarde me he puesto a ver listados de películas en YouTube. Sí, esas de "Las mejores chorrocientas películas de...."

En primer lugar, me parece mucho atrevimiento lo de que alguien haga una lista por el estilo. Quiero decir, hay listas digamos objetivas, como las películas más premiadas, o las de más taquilla. Pero las mejores o las peores... ahí ya entran los gustos y de esos hay de todo tipo.

Sea como sea, me siento incapaz de hacer algo por el estilo. Es como puntuar un libro, una película o una canción. Por ejemplo, veo una película que me guste mucho y tengo ganas de darle una puntuación alta, claro. Pero tiempo después puedo ver otra que me guste más y no poder darle más puntuación que a esa primera. O puede que hoy algo me guste mucho y dentro de un tiempo no lo soporte, por lo que sea. Me cuesta muchísimo relativizar en ese sentido, mis puntuaciones y mis listas cambiarían día a día e incluso momento a momento, por eso aunque me parece mucho decir el que una lista de alguien pueda ser considerada "la lista de las mejores canciones de amor" por poner un ejemplo, me causa cierta admiración y un puntito de envidia que alguien sea capaz de hacer un baremo por el estilo.

Pues una de las listas que vi se llamaba "las diez mejores películas del mundo", lo del mundo me llamó la atención, porque normalmente se suelen listar por categoría o por fecha, no en plan más bien geográfico. Lo curioso es que las había visto, las diez. Había otra lista con el mismo nombre, pero distinto listado. Y para mi sorpresa, era del mismo autor que la otra. Pensé "vale, le pasa lo que a mí, seguramente habrá otras tropecientas listas de las diez mejores películas del mundo".

Después vi una que eran las diez películas más taquilleras, sin especificar fecha, pero bueno, era algo más concreto, menos subjetivo. Y ahí se lleva la palma la serie de películas de Harry Potter, de las cuales no vi ninguna ni leí ninguna novela.

Seguí con listas de películas de miedo. En mi opinión es complicado hacer una película de miedo, casi todas las que se encuentran bajo ese epígrafe son más bien películas de susto o en plan "gore", rebanando gente. Y ahí estaba It. En mi humilde opinión y como lectora de Stephen King, It no es que no sea una película de terror, es que yo no la considero ni película. Es un asco. It es una de mis novelas favoritas de ese autor y ver la escabechina que se hizo, me enfada. Mucho. (Nota mental: escribir sobre adaptaciones de King al cine).

Y me sorprende que El sexto sentido sea considerada una película de miedo. Me sorprendió su presencia en esa lista. Al igual que Forrest Gump como drama. No sé, supongo que a veces es complicado asignar una categoría a una película. Y supongo que eso es bueno, porque quiere decir que tiene un poco de todo o por lo menos, de varias cosas.

Por cierto, ojeando una lista de curiosidades de películas, leí sobre una del oeste americano, en la que una caravana de vascos (sí, de vascos) se enfrentaba a pedradas a los indios y bailaban sevillanas. Así que estoy buscándola porque a pesar de que seguramente será horrorosa, creo que tendrá "sus momentos". Ya te contaré.

Lo de "a pedradas" me recordó un monólogo de Goyo Jiménez en la que compara a los americanos con los españoles, que un español siempre se siente seguro teniendo en las manos "un palo o algo" y que si le atacan con misiles  pues "un palo más largo". Nada, que tienes que ver el monólogo entero

https://www.youtube.com/watch?v=ke7DMqDG47U

El monólogo empieza en el minuto 6 más o menos (antes es la presentación) y lo de un palo o algo, en el minuto 10.30

Parque jurásico, 1993



El 30 de abril fue el cumpleaños de mi hijo. Es un niño con ciertos rasgos de personalidad que difieren mucho con los del resto de gente de su edad. Uno de ellos es su relación con los regalos. Ya sea por su cumpleaños o por navidad o cualquier otro motivo, le encanta abrir paquetes. Después colocamos los regalos en bolsas y las bolsas en la habitación libre de casa.

Así que por su cumpleaños llegamos con dos grandes bolsas llenas de regalos. Y cada día o cada dos días, cogía uno de ellos y lo disfrutaba. Lo que él no puede aguantar es tener un paquete sin abrir o sin saber qué tiene dentro, pero después los va racionando.

Hoy me dijo que iba a coger otro paquete (sí, más de dos semanas después de su cumpleaños aún no ha cogido todos) y apareció con una bolsa con figuras de dinosaurios, plantas, vallas y demás artilugios necesarios para montarse su propio hábitat dinosauril.

Al verle tan concentrado, le dije que había una película de dinosaurios, que si quería la veíamos. Dijo que sí y nos dispusimos a ver Jurassic park. Mi hijo también es un niño muy inquieto, que tiene que pasear de un lado a otro mientras hace algo para lo que se requiera concentración. Parece que no se entera, pero sí, después te cuenta paso a paso lo sucedido en la pantalla.

Al cabo de poco más de media hora se había cansado. Volvió a su parque jurásico particular. Y yo seguí viendo la película, aunque ya la había visto más de una vez. Pero me encanta ver en qué aprietos ponen al personaje interpretado por Sam Neill y la aparente despreocupación del de Jeff Goldblum.

A los pocos minutos, cuando en tiranosaurio está atacando el coche en el que van los niños, me doy cuenta de que no hay parloteo de fondo. Sí, llega un momento en que una desconecta del ruido infantil, porque si no, es una locura. Veo hacia atrás y me encuentro a mi niño medio aovillado en el sofá, mirando la pantalla de mi ordenador medio lloroso.

Me acerco y le pregunto si le duele algo. Me dice que no. Le pregunto si está bien y me contesta que no con voz de sí. Así que se me ocurre preguntarle si la película le da miedo. Me dice que sí. Así que dejo a Sam Neill colgando de un cable con una niña agarrada a su espalda y al niño metido en el coche, colgando de un árbol. Y me pongo a escribirte.

Fue la primera de hasta ahora tres películas sobre dinosaurios. Primero fue la novela Jurassic park, escrita por Michael Crichton en 1990. Steven Spielberg la llevó a las pantallas empezando una era de casi culto a los dinosaurios y con dos secuelas posteriores. Se dice que habrá una cuarta parte, pero no sé.

Supongo que ya conoces la historia, manipulan genéticamente sangre hallada en un mosquito conservado en ámbar, para obtener dinosaurios hembra y crear un "bioparque temático". Pero tal como dice uno de los personajes, la vida busca formas de abrirse camino y no se puede controlar. Y llega el caos.

Vamos, que la moraleja es eso de no jugar a ser dioses y dejar las cosas como están en cuanto a creación o recreación de especies animales o vegetales.

Es una película entretenida, los dinosaurios en mi opinión están perfectamente conseguidos (menudo trabajo conseguir dar esa sensación de realidad) y hay un poquito de todo, acción, humor, traición, amor...


viernes, 17 de mayo de 2013

Serie Pendergast 2

Siempre me ha parecido lioso lo de los títulos de los dos primeros libros de la serie. El primero se titutla The relic, El ídolo perdido. Y el segundo, El relicario.

A pesar de que tengo una lista de lectura pendiente muy muy larga y que hay dos personas que me han prestado libros (lo lógico sería leer primero los prestados para devolverlos cuanto antes), esta temporada de desgana tonta, se me ha dado por leer esta segunda novela protagonizada por Pendergast.

Afortunadamente, las personas que me han prestado los libros entienden mi situación, mi apetencia de leer otras cosas... Suerte que tengo :)

En la primera novela se abordaban los denominados crímenes del museo, cometidos por una criatura llamada Mbwun. En esta otra se arranca con el hallazgo de dos esqueletos unidos en el fondo lodoso de un río. Uno de ellos es humano y el otro es un tanto extraño. Son llevados al museo para ser estudiados por el doctor Frock y Margo Green, dos de los personajes que aparecieron en la primera entrega. Poco a poco se van descubriendo nuevos cuerpos.

En el mundo subterráneo de la ciudad de Nueva York, donde viven en la más absoluta oscuridad y entero anonimato toda clase de personas, hace más de un año que se vienen cometiendo crímenes en las que el asesino o asesinos decapitan a las víctimas y se alimentan de parte de ellas. Se les llama "los rugosos", por su aspecto físico.

Pendergast hace acto de aparición y ayuda a la policía local, llegando a entrar en el mundo subterráneo disfrazado de indigente. Allí se informa sobre los asesinatos entre los llamados "los topos" (la gente que vive bajo la ciudad), con el fin de atrapar a quien está llevando a la ciudad a un estado de pánico.

Hay relación entre Mbwun y los crímenes actuales. Poco a poco, el doctor Frock, Margo Green, Bill Smithback (el periodista), Pendergast, D'Agosta y la sargento Hayward irán descubriendo datos y tratarán de solucionar un problema que parece escapárseles de las manos.

Se puede leer independientemente de haber leído El ídolo perdido, como casi todas las novelas de la serie (excepto las trilogías), hay referencias a situaciones y personajes que han aparecido antes, pero que no dificultan el seguimiento de la acción del libro.

Como en cada uno de ellos, hay datos sobre la ciudad de Nueva York y sobre el Museo de Historia Natural que (al menos a mí) resultan interesantes. Como por ejemplo, el origen del nombre del edificio Dakota (donde Pendergast tiene un piso un tanto peculiar). O como la descripción de distintas salas del museo, su superficie, datos sorprendentes.

No puedo ser objetiva, me gusta demasiado el personaje de Pendergast. Así que decide si leerlo o no.

El amor tiene dos caras, 1996

Estos días estoy ñoña, con la tontería subida, como suelo decir. Así que voy a tomar el camino fácil y echarle la culpa al tiempo, que si sol, que si lluvia, que si granizo (este mediodía ha granizado, sí)...

No suelo ponerme en ese plan, así que intenté paliarlo viendo un nuevo capítulo de Hannibal, no hay nada como un asesino en serie que se come parte de sus víctimas para contrarrestar la tontería hormonal. Pero caray, justo el capítulo en el que hay unos besos de esos bonitos.

Así que me he rendido y he vuelto a ver El amor tiene dos caras (no confundir con Las dos caras de la verdad). Ya sabes, esa comedia romántica en la que Barbra Streisand enamora a Jeff Bridges por su belleza interior y todo eso.

Greg es un profesor de matemáticas (mal profesor, de esos aburridos) en la universidad de Columbia. Está cansado de las relaciones que sólo se basan en el sexo, básicamente porque acaba siendo abandonado por ellas, más que por otra cosa. Quiere una relación estable y duradera, basada más en las afinidades y la comunicación que en la atracción sexual.

Rose es una profesora de literatura (buena profesora, de esas enrolladas que hacen chistes y tal), en la universidad de Columbia. Ya cercana a los cuarenta, tiene claro que no va a cambiar su forma de ser sólo por pescar marido. Es el blanco de los comentarios sarcásticos de su madre (Lauren  Bacall) y su hermana. Y para más inri, está enamorada de su cuñado.

Greg pone un anuncio buscando pareja, la hermana de Rose lo contesta en su nombre y ahí empieza la relación que acaba en matrimonio. Matrimonio sin sexo.



Así que ella decide ponerse a dieta y arreglarse. Te dejo foto del "antes y después", la verdad es que no hay mucha diferencia, yo diría hasta que es más maja en el antes que en el después. Pero bueno, para gustos...

En fin, que es uno de esos cantos a la belleza interior, a valorar a alguien por su personalidad, por cómo nos hace sentir y todo eso. Muy bonito. Muy irreal. Pero es una película y al final suena Nessun dorma, así que lo doy por bueno.

Ya es la segunda o tercera vez que la veo, así que algo tendrá la película aparte de la banda sonora. Y del aliño para la ensalada.

Si tienes un día con la tontería subida, como el mío de hoy, ya sabes.

jueves, 16 de mayo de 2013

El hombre de las sombras, 2012

Tenía dos películas para ver. Me había llamado la atención las reseñas de la web. Una de ellas era La asesina de los ojos azules. Resumo: matrimonio idílico, dos hijos y de repente aparece el marido enterrado en el jardín. Pues no. A ver, empieza avisando que "está basada en hechos reales" (mal asunto), sigue con un ambiente de película de sobremesa de fin de semana.... nada, nada, paso a la siguiente y me ahorro tiempo.

Y la siguiente era El hombre de las sombras, cuyo título original es The tall man (el hombre alto) y curiosamente los personajes se refieren a él como "el cazador" (o sea, como se suele decir, "ni pa ti ni pa mí").



Bueno, vamos al asunto. Te aviso que voy a destripar la película, pero realmente creo que no es recomendable, así que tampoco es para tanto. Empieza con tres policías saliendo de un túnel, aparentemente  han estado buscando a alguien a quien no han encontrado. El jefe de policía se sube a un coche y llega a un sitio donde una mujer, Julia, está siendo atendida por una enfermera, le está sacando cristales de la cara y la verdad es que la pobre está hecha una pena. El policía le dice que no le han encontrado ni a él ni a los otros. Y no sabemos a quienes se refiere. En ese momento, se hace un salto hacia atrás en el tiempo, 36 horas.

Vemos que Julia es la enfermera de un pueblo minero, Cold Rock, que está yendo cuesta abajo desde que cerraron la mina. Casuchas destartaladas, caravanas, calles fangosas... Por si fuera poco, hay un hombre, al que llaman cazador, que se dedica a secuestrar niños. Simplemente, desaparecen en cuanto sus padres les sacan la vista de encima.

Julia parece una de esas personas perfectas, es guapa, es considerada, educada, entregada a la comunidad, dispuesta a ayudar a quien sea... La vemos llegar a su casa, donde Christine ha estado cuidando de David. David ha echado mucho de menos a Julia. Juegan juntos, charlan, lo pasan bien... hasta que el niño desaparece esa misma noche. Julia se da cuenta a tiempo y persigue al secuestrador. Por el camino es golpeada, arrastrada, mordida por un pastor alemán que más bien parece un tigre dientes de sable... sufre un accidente de coche, se mete en el bosque siguiendo el rastro del niño y el secuestrador, se cae a un pozo de arenas movedizas... vamos, que como se suele decir, la ha visto un tuerto a la pobre.

Acaba tirada en medio de la carretera, agotada y sangrante. Por allí pasa casualmente el jefe de policía (vaya por dos, qué casualidad), que se la lleva a la cafetería del pueblo, donde la dueña le da ropa y la invita a asearse. Es curioso que la dueña del café ocupe más o menos el doble de Julia y su ropa sea exactamente de la talla de la enfermera. Bien, Julia nota un ambiente raro en la gente del pueblo. Escucha una conversación entre un policía y un lugareño que hace que escape por la puerta de atrás. Es cuando pensamos que el pueblo ha montado una especie de complot y son los culpables de las desapariciones.

Julia se esconde en un coche patrulla, con tanta suerte que es del policía que va a un caserón medio abandonado, que una no sabe si es un hotel decrépito, la casa de los horrores o una mezcla de ambos. Las luces oscilan en intensidad, se oyen truenos lejanos... pero la muchacha entra, decidida.

Encuentra a David y es entonces cuando las cosas empiezan a resultar más raras, porque el niño escapa de ella, con miedo. Y resulta que quien le secuestró es una mujer, que dice ser su madre verdadera. Y la pobre mujer quiere saber qué ha pasado con el resto de niños que han desaparecido del pueblo. Julia se confiesa culpable de los secuestros y dice que le ha dado los niños al cazador. Consigue escapar con David, llega a su casa, avisa a Christine que en breve irán a por ellas y baja al sótano con el niño, al rato, vuelve a salir pero ella sola.

La arrestan, Christine se suicida, la interrogan, confiesa los raptos y los asesinatos, pero se niega a dar detalles concretos de dónde ha enterrado los cuerpos de los niños. Parece delirar contra el ciclo del sistema que hace que los niños sufran y no tengan lo que merecen y cosas así.

Y parece que todo ha acabado. Una muerta, otra en la cárcel posiblemente condenada a muerte o a cadena perpetua (si sus compañeras de prisión la dejan vivir lo bastante). Pues no. A través de Jennie, una chica con problemas para hablar, sabemos cuál ha sido el destino de los niños. Resulta que Julie, su marido (al que todos daban por muerto) y Christine secuestraban niños para darlos en adopción a familias acomodadas. Claro que las verdaderas familias de los niños nunca lo sabrán, seguirán buscando sus cadáveres durante toda su vida, en los túneles de la mina, en el bosque...

Si has llegado hasta aquí, no verás la película, no sólo porque yo te diga que no vale la pena, sino porque ya sabes todo lo que pasa, no te sorprenderá nada. Si acaso, el ver que Julia se pasa la mitad de la película siendo baqueteada de todas las formas posibles y sale como si nada, mientras que ella pega un puñetazo y deja K. O. a la madre de David.

Pues eso, que te diría que dedicaras el tiempo a ver otra cosa. Si quieres, claro, es sólo mi opinión.

Hannibal (serie)

No sé por dónde empezar.

Mmmm, a ver. Leí El silencio de los corderos, de Thomas Harris. Vi la película. Leí y vi la segunda parte (me guardo mi opinión para una entrada posterior del blog). Leí y vi Dragón rojo. Y ahora veo la serie de televisión.

A raíz de empezar a verla, volví a ver El silencio de los corderos. Tenía pensado (aún sigo con el proyecto), hacer una entrada con las tres películas y los tres libros. Es una de esas cosas pendientes que estos días no me he animado a hacer. Releer y "rever" las tres.

Sí te voy a recomendar que veas Hannibal, la serie. Pero sólo a condición que lo hagas como yo. Si vas a verla con Anthony Hopkins en la cabeza, mejor que no lo hagas. Y me refiero a la caracterización que hizo de Hannibal Lecter, no al físico. Hannibal es para "ver aparte", sin tener otra cosa en la cabeza, sin comparaciones.

Porque el doctor Lecter de la serie no tiene nada que ver con el de las películas. Sus reacciones, su forma de actuar, ese punto de humor ácido, no existe. Es un hombre educado, culto, elegante, un tanto frío y distante, muy buen cocinero y también tiene su punto de humor, pero está un poco retorcido (como cuando le dice a Crawford que le gustaría que estuviera en una de sus cenas, no sabemos si se refiere a como invitado o como plato principal).

Es una serie oscura, con personajes trágicos, diría yo. Will Graham también es muy diferente a su personaje en Dragón rojo. Aquí es alguien que intenta convivir con sus fantasmas, que intenta no involucrarse personalmente en los casos, aunque es inevitable que lo haga. El doctor Alan Bloom aquí es la doctora Alana Bloom, que estuvo un tiempo bajo el tutelaje de Lecter.

Vamos, que tienes que verla sin prejuicios. Sabes que Lecter es "malo", que mata y come a sus víctimas. Pero fuera de eso, si la vas a ver, no lleves ideas o imágenes preconcebidas.

A mí a pesar de que Hannibal Lecter es y será siempre un personaje de Anthony Hopkins, me gusta la serie. Tal vez porque la vi desde el principio esperando que no fuera tal como las  películas.

Los creadores son ambiciosos, hablan de hacer siete temporadas y aún no ha acabado la primera. No sé qué nivel de aceptación estará teniendo, espero que bastante para que realmente se realicen las siete. También he leído por ahí que van a hacer un recorrido partiendo de antes de El silencio de los corderos en adelante. Siento curiosidad por ver cómo van a plantear las historias que ya conocemos.

Spoiler:

Me ha llamado la atención una cosa. Will Graham descubre a Lecter porque en una de sus visitas a su casa ve un dibujo hecho por él, en el que aparece un cuerpo atravesado por flechas y armas justo de la misma forma en que el asesino que persiguen mata a sus víctimas. En la serie, una estudiante del FBI reclutada por Crawford para que le ayude en el caso (te suena?), es quien descubre el dibujo y muere víctima de Lecter. Así que ahora tengo curiosidad por saber si van a repetir eso con Graham, tal como sucede en la novela o si encontrarán otra forma de que él descubra que Lecter es el asesino en serie que están buscando.

Y como la estudiante acaba muerta, es sorprendente que Crawford más adelante, envíe a otra para interrogar a Lecter en la cárcel. Mmmm, no sé cómo harán las cosas de aquí en adelante. Espero verlo.

Broadchurch (serie)



Supongo que a ti también te habrá pasado alguna vez algo parecido. Tienes pendientes montones de cosas que hacer, libros que leer (que te han prestado), series y películas que ver, música que escuchar, etc

Y en lugar de hacer lo que debes, de leer los libros prestados para devolverlos lo antes posible, de seguir un orden lógico, acabas haciendo, leyendo, viendo, escuchando... otra cosa.

Así que estos últimos días en lugar de cumplir con lo que tenía pensado, me encontré sintiéndome "de aquella manera", sin ánimo para nada, viendo listados de cosas sin sentir atracción por ninguna, con tareas que hacer pero sin ganas...

Entre los blogs que sigo se encuentra uno llamado "Los calcetines no tienen glamour" (cosa con la que estoy en total desacuerdo) y del que me gusta sobre todo la sección de búsquedas de los viernes. Es lo que yo llamo un blog bien hecho, bien escrito, con cosas interesantes y escrito de una forma ingeniosa.

Pues bien, una de las entradas de ese blog trataba de esta serie. Therwis, la autora, decía que era una copia de The killing y de Forbrydelsen. Como no vi ninguna de las dos, pues me puse a buscar Broadchurch. Y la vi. A medida que leía el post de Therwis me llamaba la atención, pero la clave fue el hecho de que fuera una serie "con final", no de esas que te dejan sin saber cómo, cuándo, cómo y porqué.

Son ocho capítulos de unos 45 minutos de duración cada uno. Yo la ví en versión original subtitulada. Por cierto, qué acento tienen los británicos, ains.

Broadchurch es un pueblo costero inglés que vive básicamente del turismo. Una mañana, aparece tendido en la playa el cadáver de un niño de once años. Lo que en principio parece un suicidio (se piensa que se tiró desde el acantilado a la playa), se transforma en un asesinato. De repente, la calma aparente del pueblo se desbarata, no se sabe de quién desconfiar. Poco a poco, te das cuenta de que todo el mundo guarda algún secreto allí, que van aflorando a medida que transcurre la investigación. Y en este punto, aclarar que nos muestran cómo es una investigación. Quiero decir, no van a la playa y de repente encuentran una prueba, la analizan y a los dos segundos tienen ya la clave para resolver el caso. No. Hay montones de agentes yendo de puerta en puerta, haciendo una y otra vez las mismas preguntas. Hay un grupo de investigación científica que pasa días y días rastreando las "zonas calientes". Quiero decir, no es una de esas series en las que ser policía es "la leche", que se resuelve un caso en un plis plas. No, hay sospechosos y más sospechosos, preguntas, interrogatorios, rastreos. Horas y horas tediosas revisando todo. Comprobando coartadas. En ese aspecto me pareció más realista que las típicas series americanas, donde chasquean los dedos y ya está todo listo.

Además, pasé frio. Sí, suena ridículo, pero soy así de influenciable. Se supone que es verano en el pueblecito costero y que los turistas hacen acto de presencia. Pero llueve, hace viento, es todo muy clima inglés (o gallego). Dos días de sol y después a ponerte la chaqueta.

Los protagonistas son un inspector que ha sido trasladado al pueblo después de pifiarla en otro caso con niños muertos. Así que enfrentarse a la muerte de Danny no le sienta muy bien, la verdad. Parece estar siempre dolorido e incómodo. Y no me refiero a enfermedad, sino a su expresión. Otra protagonista es una detective que aspiraba al puesto de inspectora. No le dan el puesto y ponen en su lugar a un extraño que además tiene una forma de llevar las cosas (sospechando de todo el mundo), que no le sienta nada bien. Lo curioso de la detective es que a veces parece una mujer joven y otras, una ancianita, también dependiendo de la expresión de su cara. Llora muy bien, eso sí.

La tónica general de la serie es que todos parecen tener motivos y ocasión para matar al niño. Y cuando crees que ya tienes todos los sospechosos, aparece alguno y alguna más. Sólo te diré que no fue el mayordomo. Si te apetece pasar unas horas de intriga, échale un vistazo. Son ocho capítulos y tiene fin, aunque por lo que dice Therwis, habrá una segunda temporada. Estoy de acuerdo con ella en que o bien tendrán que matar a otra persona del pueblo o tendrá que ser otra historia del estilo pero en otro sitio, porque la serie acabó "del todo", no da pie a una continuación.

sábado, 11 de mayo de 2013

Nuestros maravillosos aliados, 1987



Mientras la veía, tenía la sensación de estar viendo una especie de secuela de Cocoon, tal vez porque dos de los protagonistas (Hume Cronyn y Jessica Tandy) aparecían en ambas o porque el argumento era similar, en este caso los extraterrestres no dan salud ni vida eterna sino que arreglan todo tipo de desperfectos, ayudando a que no se efectúe la demolición de un viejo edificio de Nueva York donde vive una pareja de ancianos, dueños de la cafetería del bajo, una muchacha embarazadísima, un  artista en busca de inspiración y una vieja leyenda del boxeo que parece vivir en su propio mundo.

Pues eso, un  malo maloso en la persona de un constructor que contrata los servicios de un matón para conseguir que se vayan los vecinos, una anciana con Alzheimer, unos platillos volantes que resultan ser entes en sí mismos, mucha música de hace décadas y el resultado es una película de esas que llaman "amables" en la que prevalece lo de "la unión hace la fuerza".

De elegir, mejor Cocoon que esta.

viernes, 10 de mayo de 2013

Invasión, 2007



Vale, la película se titula Invasión, pero podría titularse Epidemia, Pandemia, Contagio o similar, una de tantas películas en las que un virus va campando a sus anchas, proliferando de una forma totalmente generosa.

Y te preguntarás entonces, ¿por qué la vi? Pues por culpa en parte de Jane Austen, en algunas de cuyas adaptaciones aparece Jeremy Northam. Así que buscando en la filmografía del actor, aparecieron algunos títulos, entre ellos este.

Es curioso que a estas alturas aún sigan produciéndose películas de este tipo. Y no debió ser barata, con Nicole Kidman y Daniel Craig (alias James Bond) como protagonistas y Jeremy Northam como secundario.

Un transbordador espacial sufre un accidente y cae a la Tierra. En Estados Unidos, claro, después de todo, ellos se lo guisan y ellos se lo comen. Bueno, pues las piezas de lo que queda de la nave están cubiertas por una especie de espora extraterrestre. Y en lugar de aislar todo porque quieras que no, una espora de la galaxia es cosa seria, pues no, dejan que tanto ancianos como niños anden toqueteando por ahí los restos que encuentran. Y pasa lo que pasa. Que te duermes, te cubres como de una especie de gelatina y cuando despiertas sigues siendo tú, pero sin sentimientos. Sigues con tus conocimientos, tu familia, todo igual, pero como que te da lo mismo.

Los nuevos humanos contagian a los "normales" a través de los fluidos. Traducido es que les vomitan encima o les dan bebidas con babas. Nicole Kidman es una psiquiatra que se da cuenta de que la gente se porta de forma rara. La suerte es que tiene el novio y los amigos que son especialistas en vacunas salud y demás. Qué coincidencia. Por si fuera poco, su hijo es inmune porque tuvo la varicela de (más) pequeño. Ella está contaminada porque su ex marido (Northam) le ha vomitado encima, pero no se convertirá a no ser que se duerma (reminiscencias de Freddie Kruger). Así que tiene que reunirse con sus amigos que están buscando una vacuna antes de reconvertirse porque si lo hace, matarán a su hijo y al resto de gente que sea inmune.

Lo curioso es que el personaje de Kidman va de defensora de la paz, de buscar un mundo feliz y todo eso y durante una cena, un diplomático ruso afirma que la violencia y la guerra van de la mano de la humanidad, que una sociedad en paz y armonía no sería una sociedad humana y que el ser humano es capaz de los actos más crueles y desesperados si se dan las circunstancias adecuadas. Ella disiente, claro. Pero durante la película sí hace cosas "malas", con el fin de protegerse y sobre todo, proteger a su hijo.

Bueno, al final (te cuento el final porque no creo que la veas, y si la ves, te mereces que te fastidie el fin), al final el amigo encuentra la vacuna, fumigan todo el planeta y se vuelven todos humanos otra vez. Es decir, durante el tiempo que duró la epidemia, se acabaron los delitos, las guerras, los enfrentamientos. Una vez el hombre vuelve a su naturaleza, ale, a matarnos. Supongo que intentaron hacer una película "con mensaje" pero la verdad es que (a mi parecer) les salió más o menos un fiasco.

Una cosa curiosa es la forma en que menguan los tacones de Nicole Kidman a lo largo de la película. Cuando su ex marido la arroja al suelo para vomitarle y contagiarla, se ve que lleva unos zapatos de tacón fino y bastante alto (bueno, cualquier cosa que pase de los 3 cm para mí es alto, pero estos debían ser como de 7 o así). Después a medida que va escapando, el tacón es cada vez más bajo, y no creo que sea por el desgaste.

Pues eso, que no la veas, no vale la pena, ni siquiera si te encanta Northam desde que le viste en una de las adaptaciones de Emma.

Un amor para recordar, 2002



¿Cómo llegué hasta esta película? Pues por culpa de YouTube. Cuando me pongo tristona o ñoña o "algo", me gusta poner vídeos musicales de los ochenta. Ya sabes "grandes éxitos de los ochenta" "las mejores canciones de los ochenta" y similares. YouTube además te da una amplia variedad entre la que elegir.

Pues bien, mediante una de esas selecciones, en la columna de la derecha me apareció una opción que era "Mejores películas de amor" o algo por el estilo. He de decir que ese tipo de títulos me suelen hacer sonreír, porque... es tan subjetivo! Yo nunca diría que lo que me gusta es lo mejor. En todo caso, diría que es lo que más me gusta o lo mejor según mi criterio, pero no universalizaría. Y menos en algo como música, lectura o visionado de películas.

Pero así como me hacen sonreír, no puedo evitar ver ese tipo de listados (las cien peores películas de todos los tiempos, la lista de los ochenta libros que no puedes dejar de leer, etc) y caer en la tentación de ver con cuántos coincido o no.

La película en sí me pareció lo que a la larga resultó ser: un amor de instituto. La chica mona, modosita, perfecta, hija del cura, que da clases a los que van rezagados, participa en las obras de teatro del colegio, se construye su propio telescopio, canta en el coro de la iglesia, saca buenas notas.... y el chico en plan rebelde, pelo engominado y andar travoltesco, el típico que se mete en líos y no respeta a las muchachas.

Hay un punto sensible, todo hay que decirlo. No es como Olivia Newton-John, que se hace la permanente y se integra en el grupo. Tampoco te voy a desvelar lo que ocurre, te fastidiaría la película y no es plan.

Lo dicho, es una película de la cual ya sabes más o menos el argumento, excepto por ese "pequeño detalle" un tanto lacrimógeno. No digo más, tendrás que verla.

La música, me encantó. Sobre todo este tema, que es uno de los que me hacen mover los pies cuando lo escucho https://www.youtube.com/watch?v=0yBnIUX0QAE Hay un par de temas más que me gustaron bastante.

El caso es que vi que estaba basada en una novela de Nicholas Sparks y aunque al haberla visto, ya perdía parte del encanto, me dirigí al blog de Isi para investigar. Y me encontré con que ella había leído el libro y visto la película. Por cierto, la novela se titula Un paseo para recordar. Y que quedó encantada con el personaje de la chica. No sé en el libro, pero en la película se hace pelín pegajosilla. Quiero decir, tiene tiempo y  energía para todo y todo con una sonrisa (exactamente la de la foto, se pasa toda la película casi con la misma expresión en la cara).  El muchacho también es tal cual, en plan "soy un machote por fuera pero un osito de peluche por dentro, no se lo digas a nadie".

Me dio lo que esperaba, salvo la sorpresa del final (que algo se veía venir a partir de cierto comentario del personaje del padre). Así que si quieres una tarde tranquila de relax, puedes verla. Mmmm, si eres de lágrima fácil, ten pañuelos a mano.

Supongo que tardaré un tiempo en leer la novela, tengo ganas de hacerlo después de haber leído la reseña de Isi, pero me temo que la película está muy reciente y quiero disfrutar la lectura, así que, a la lista de pendientes.


miércoles, 8 de mayo de 2013

La gran mentira

La gran mentira (The great lie), 1940



Dirigida por Edmund Goulding y protagonizada por Bette Davis, George Brent y Mary Astor.

Otra película más de mi particular ciclo de Bette Davis. Y otra en la que comparte protagonismo con George Brent. En mi opinión no está al nivel de las otras, no por el trabajo de los protagonistas sino por la historia. Me parece muy inconsistente.

A ver, Pete y Sandra se han casado. Eso hace que Maggie se hunda en una depresión ya que siempre ha estado enamorada de él. Pero se descubre que ellos no están realmente casados, ya que el divorcio del anterior matrimonio de Sandra no era efectivo en la fecha de su posterior boda. Así que él fija una nueva fecha para el matrimonio, pero coincide con un concierto de piano de ella (es una gran pianista). El le dice que o se casan ese día o ninguno. Ella dice que dará el concierto y que se pueden casar cualquier otro día.

Así que él se va con Maggie y se casa con ella pocos días después. No tiene sentido, se supone que Pete quería a Sandra y deseaba casarse con ella. Y que no quería a Maggie, ya que sabía perfectamente que ella estaba coladita por él. Maggie además consiente en casarse con él sólo porque Sandra no quiso hacerlo ese día. ¿Entiendes que te diga que no tiene sentido?.

Pete es aviador y a los pocos días de casarse, le encargan una misión. Y va y desaparece en la selva brasileña, se supone que ha muerto. Maggie queda hecha polvo, Sandra también pero ella tiene el consuelo de haberse quedado embarazada durante su "no matrimonio". Así que Maggie le calienta la cabeza hasta convencerla de tener el niño y después dárselo a ella, para que a los ojos de todo el mundo, el bebé sea hijo de Maggie y Pete.

Así ocurre y poco después del parto, aparece Pete. Y aquí otra incongruencia. Sandra desea recuperar el amor de Pete y se presenta en su casa. Maggie le cuenta a Pete la verdad sobre el bebé... y Pete se queda tan ancho!!!! Como si nada. Es más, dice que pueden tener más hijos propios y que si Sandra quiere, se lleve al bebé. Pues menudo padre.

Es tan irreal.... Sí, no te rías, ya sé que estoy hablando de una película y que ya es algo irreal de por sí. Pero entiéndeme, hay irrealidades e irrealidades. Y esta es una.

Pues eso, que el guión no me gustó nada. Y que el protagonista se ponga a pilotar una avioneta con un traje tres piezas y salga de él sin una sola arruga, no me lo creo. Y que un bebé de tres meses tenga el tamaño del que sale en la película, tampoco, sobre todo viendo lo escuchimizadas que son "sus madres".


domingo, 5 de mayo de 2013

Secuestrada

Si La hija de mi mejor amigo es la típica película de ver a mediodía durante el fin de semana, de esas que emiten por televisión, esta es lo mismo, pero peor.

Tiene un reparto bastante atrayente, la verdad: Jeff Bridges, Kiefe Sutherland, Sandra Bullock, Nancy Travis...  pero madre del amor hermoso, qué horror.

Pareja de novios. Paran en una gasolinera. La chica entra a comprar bebida, el chico la espera en el coche. Pasa tiempo y ella no vuelve. La han secuestrado. Pasan tres años y el chico sigue buscándola obsesivamente. Conoce a otra chica, le miente para que no le deje, sigue buscando a su novia secuestrada a espaldas de la nueva novia. Y el secuestrador es tan tonto que se presenta ante él y le dice "hola, soy el secuestrador, anda, ven conmigo y te cuento todo lo que le hice a tu novia" y el chaval va con él.

Musiquita de intriga, novia nueva buscando al chico, más musiquita de intriga. Personajes inconscientes que no lo están realmente y aparecen cuando menos te lo esperas.... nada, nada, no la veas.

Jezabel

Jezabel (Jezebel) 1938



Dirigida por William Wyler y protagonizada por Bette Davis, Henry Fonda y George Brent.

Jezabel nos cuenta la historia de una muchacha sureña, Julie, comprometida con un joven banquero al que ama apasionadamente pero que no se deja manipular por ella. Porque a Julie le gusta salirse con la suya, sin tener en cuenta las normas sociales, se rige únicamente por su voluntad, nada más ni nada menos.

Como castigo para su prometido, Julie se niega a llevar a un baile el vestido apropiado y elige uno que digámoslo finamente, nunca se pondría una mujer de buena familia, tanto por la hechura como por el color (no, no es el vestido de la imagen, ese es el que debería haber llevado). Ante esa pataleta, su prometido ve que ella es una niña consentida y rompe la relación, marchándose de la ciudad.

Julie se encierra en casa desde entonces, sin querer ver a nadie hasta que un año más tarde llega la noticia de la vuelta de Pres, su ex prometido. Ella, muy segura de sí misma, cree que va a conseguir reconquistarlo, por lo que su asombro es mayor cuando él le dice que se ha casado y le presenta a su mujer, una muchacha del norte. Julie reacciona mal, como antaño, azuzando a sus invitados contra Pres y su esposa. Consigue que tras un duelo muera uno de sus mejores amigos y se gana la repulsa de toda su familia. La propagación de la fiebre amarilla hace que los acontecimientos se precipiten y Julie trate de mejorar ante sí misma y los demás, ofreciéndose a cuidar de Pres cuando este cae enfermo.


Esta película reafirma el hecho de que a esta actriz lo que le van son los papeles de mujer fuerte. Bien sea por carácter (como en La loba) como por manipulación (como Jezabel). Es perfecta para ellos.

Una película con ella de protagonista y miriñaques, no me queda más que recomendarla, sobre todo si, como a mí, te gustan los clásicos de esa época. Además, tiene la virtud de que la puedes ver varias veces y seguir disfrutándola.

Tocando fondo

Tocando fondo (Smashed) 2012


Dirigida por James Ponsoldt y protagonizada por Mary Elizabeth Winstead, Aaron Paul, Octavia Spencer.

Kate y Charlie son un joven matrimonio que pasan la mayor parte del tiempo bebiendo hasta emborracharse. Kate es profesora en un colegio de primaria y una mañana llega con resaca y vomita delante de sus alumnos. Ya sabemos cómo son los niños, deducen que su profesora está embarazada y ella les da la razón para evitar dar explicaciones.

Sigue bebiendo, aunque desde el incidente del colegio parece no estar tan a gusto borracha como antes. Se da cuenta de que cada vez que bebe sucede algo desagradable o negativo y decide dejar la bebida. Acude a una reunión de Alcohólicos Anónimos, que antes le daban risa y ahí le pide a una de las presentes que sea su tutora y le ayude a dar el paso. La tutora está protagonizada por Octavia Spencer, una de las protagonistas de Criadas y señoras, que en esta película también se dedica a cocinar. Bueno, ella deja el alcohol pero su marido no. Y a pesar de lo que pueda parecer, persevera en su abstinencia.

Lo que provoca su recaída es que su vida no parece arreglarse por el simple hecho de dejar de beber. La despiden del trabajo, su matrimonio va cuesta abajo... así que vuelve a emborracharse. Eso sí, por última vez, ya que decide dejar su casa y a su marido y empezar de nuevo, sola.

Su nueva vida es aburrida, ha perdido muchas cosas, gana menos dinero, se divierte menos, pero está más contenta, prefiere el aburrimiento actual que las juergas de antaño.

Es la típica película de fin de semana a mediodía. Pero a mí me cautivó la protagonista, le encontré tal parecido físico a James Spader, que indagué en google, pensando que eran hermanos. Pues no. Como sea, tampoco te la recomiendo, sobre los estragos del alcohol en la vida de la gente hay muchas otras películas mejores que esta.

Más allá de la muerte

Más allá de la muerte (After life) 2009



Dirigida por Agnieszka Wojtowicz-Vosloo  (si te atreves léelo en voz alta, anda, anda) y protagonizada por Liam Neeson, Christina Ricci y Justin Lang

La presencia de Liam Neeson en una película es un incentivo para verla, al menos para mí. Y la verdad es que esta película es bastante simpática.

Hay una serie que se titula Entre fantasmas, que intenté ver una vez pero que se me atragantó. La protagonista es una muchacha dulce, encantadora y maravillosa que ve muertos, intenta ayudarles para que "crucen al otro lado", todo ello sin despeinarse ni perder la sonrisa. Me parece tan pegajosa.... ella es tan perfecta.... su marido es tan comprensivo.... puagh!!

Bueno, pues en esta película pasa algo parecido. Eliot, el personaje que encarna Liam Neeson, es el director y trabajador de una funeraria, que tiene el don de escuchar a los muertos y que trata de hacerles el paso de vida a muerte definitiva, de la mejor forma posible. Pero al contrario de lo que sucede en la serie antes citada, Eliot está un poco harto de esta situación. Le agota que siempre le hagan las mismas preguntas, que siempre peleen contra su nuevo estado de las mismas formas, que le parezcan culpar a él por sus muertes, etc.

Todo esto lo vemos en el proceso de muerte de Anna (Christina Ricci), que tras una discusión de lo más tonta con su novio, tiene un accidente de coche y se muere. Por mucho que Eliot le enseña el certificado de defunción, por mucho que no note dolor alguno al clavarle las agujas y hacerle los cortes y arreglos necesarios, se niega a aceptar que está muerta. Por lo menos hasta que se mira al espejo y se pregunta por qué parece un cadáver (personalmente creo que no hace falta mucho para que Christina Ricci parezca un cadáver, con ponerle la piel un poco más blancucha, es suficiente, lo mismo pasaría si la protagonista fuera Elena Bonham-Carter). A medida que va pasando el tiempo, Anna acepta su situación y el futuro que le espera. Echa la vista atrás y se da cuenta de los errores cometidos a lo largo de su vida. Queda en paz consigo misma y se dispone a ser una muerta ejemplar.

La pega es que su novio no cree que ella esté muerta, ni siquiera tras el funeral. Se empeña en decirle a todo el mundo, desde a amigos, policía, el mismo enterrador... que Anna está muerta. Y cuando ella se entera, la verdad es que no sirve precisamente para apaciguarla.

No es un peliculón, pero está bien para pasar el rato. Y es mucho más realista (entre comillas) que la serie de Entre fantasmas. Quiero decir, el pobre hombre quiere que le dejen hacer su trabajo en paz. Y está hasta la coronilla, después de tantos años, que sea siempre más de lo mismo. No como la niña de la serie, que sólo falta que lleve una cestita con pétalos de flores y los vaya soltando mientras canturrea. La actitud de Anna también es normal, si ella piensa, siente, habla, respira, cree que está viva, por muy muerta que esté.

Me ha llamado la atención que se la califica como película de terror, y no hay nada de eso. Creo que es una película que muestra otra faceta de esas pesonas que se comunican con los muertos. Pero no hay monstruos ni asesinos ni un Freddie Kruger ni nada por el estilo.

La hija de mi mejor amigo

La hija de mi mejor amigo (The oranges) 2011



Me inclinó a ver esta película la presencia de Hugh Laurie (el inefable doctor House) y el siempre bonachón y eterno secundario Oliver Platt. Sinceramente, por el argumento no me hubiera animado a verla.

Pues la presencia de estos dos actores no hizo que la película valiera la pena. Dos familias, vecinas de toda la vida (una casa frente a otra). La hija pródiga vuelve a casa cuando descubre la infidelidad de su novio y comienza una relación con el cabeza de familia de la casa de enfrente, el mejor amigo de su padre. Les descubren casi al principio del todo de la relación y se arma un verdadero lío. Todos parecen tener motivos para no querer que esa relación siga adelante, cada cual los suyos y en general, son razones bastante egoístas.

No creo que a estas alturas Hugh Laurie tenga necesidad de aceptar papeles como el de esta película. Quiero decir, ha estado durante años protagonizando una serie de éxito, que no sólo le ha procurado un beneficio económico sino que también le ha hecho conocido en la profesión. O tal vez quiera evitar que se le encasille como el personaje gruñón de House. No lo sé, pero en esta no se ha lucido precisamente.

No la recomiendo.

sábado, 4 de mayo de 2013

Habitación en Roma



La he visto hace poco más de dos horas. Y me va a resultar complicado escribir la entrada, porque no sé cómo contarte lo que me ha parecido.

El argumento es sencillo: dos mujeres (una española y una rusa), en su última noche en Roma, se conocen en un bar y pasan la noche juntas en el hotel de una de ellas. Hablan, ríen, cantan, tienen relaciones sexuales, se cuentan mentiras, verdades, se permiten quererse durante esas horas. Por la mañana, cada una sigue su camino, sin más.

No creo que sea una película que guste en general. Porque es diferente. Están ellas dos, en la habitación del hotel, hablando, escondiéndose al principio una de la otra, tras historias inventadas. Después van abriéndose y acercándose más que físicamente. Comparten cosas. Hay miradas, caricias, hay planos de la habitación, incluso planos en las que ellas no aparecen, que te hacen sentir. Bueno, que me han hecho sentir. Porque llegas a sentir la atracción, la complicidad y los sentimientos que comparten ellas.

Si te digo que me ha emocionado puede sonarte un poco cursi. Pero sí lo ha hecho, hasta el punto de que tuve la tentación de dejar pasar unos cuantos días antes de escribir sobre ella, para, digamos "dejar reposar" mi opinión.

Me dijeron que o me encantaría o la odiaría, que no hay término medio cuando la ves. Y me temo que ni una cosa ni la otra. No se trata de que me haya encantado la película, lo que me ha encantado, emocionado es lo que me ha hecho sentir el verla. Supongo que porque es una historia sin exageraciones, sin héroes ni heroínas, sin grandes aventuras ni hazañas, sin tragedias, es algo normal, algo con lo que puedes empatizar. Como dije en otra entrada, son sentimientos universales. Las ganas de acariciar a alguien, no sólo con intención sexual, simplemente el hecho de pasar su mano por su cara, o el compartir unas risas tontas, o hacer el idiota con una canción o un baile... eso es algo que en un momento u otro todos podemos vivir, sentir y tener.

Me gustaría que la vieras, aunque después no entiendas que le pueda gustar a alguien, o que te pueda parecer "rara". Tal vez te pase como a mí y te quede una sensación extrañamente agridulce por dentro.

Habitación en Roma, 2010

Dirigida por Julio Medem y protagonizada por Elena Anaya, Natasha Yarovenka. Inspirada en En la cama, una película chilena de Matías Bize.

En total son seis actores. Las dos protagonistas, un camarero y una mujer y sus dos hijos, que aparecen cuando ven un vídeo. Nada más. Empieza y acaba con la misma secuencia, fuera del hotel, las dos, primero de madrugada y después ya por la mañana. El comienzo y el final. El encuentro y la despedida.

Anímate.

El amor y otras cosas imposibles


El amor y otras cosas imposibles, 2009

Dirigida por Don Roos y protagonizada por Natalie Portman, Scott Cohen, Lisa Kudrow

Te aviso que voy a contar muchas cosas de la película, así que piénsatelo bien antes de seguir leyendo.

Emilie es una joven abogada, muy guapa e inteligente. Entra a trabajar en un bufete y queda prendada por uno de sus jefes, Jack. El está casado con una famosa ginecóloga y tiene un hijo, un niño bastante repelentillo. Pero eso no frena a Emilia, quien no para hasta lograr seducirlo.

Hacen falta dos para bailar un tango, que diría mi madre. Ella quería atraparlo y lo consiguió, pero él se dejó, no es que opusiera mucha resistencia. Y él era quien estaba casado y tenía una familia, así que por favor, nada de pensar que ella es una fresca y tal y cual, como se suele hacer normalmente. "Rompematrimonios", pues no, en todo caso y de acuerdo con las convenciones sociales, ambos "hicieron mal".

Bien, a pesar de estar tomando la píldora anticonceptiva, Emilia se queda embarazada. Esto hace que Jack se divorcie de su mujer (que no se toma las cosas nada bien) y se case con ella. Nace una niña, que muere a los diez días de vida, lo que, como es normal, altera mucho la vida del matrimonio.

Emilia empieza a dejarse llevar por la autocompasión,  cree que nadie sufre como ella la pérdida del bebé, llega incluso a hacer comentarios hirientes a una amiga que ha sufrido un aborto, no pudiendo entender el dolor de la amiga frente al suyo. Se cierra en banda ante su padre. Le reprocha que le fuera infiel a su madre.

Pues niña, precisamente tú no eres la más indicada para reprocharle nada. Tú también tuviste relaciones con un hombre casado, lo perseguiste y deseaste desde el primer momento. Ese hombre también tenía un hijo y eso no te frenó, ni le frenó a él. Entonces, ¿por qué te parece imperdonable la conducta de tu padre si ha sido la misma que la que tuvo tu ahora marido, sólo que con su exmujer?.

Se apunta a una especie de ceremonia que organizan padres y madres que han perdido un hijo, una de esas cosas tan americanas, con velas, corazoncitos de papel y melodramatismos varios. Pero se comporta de tal forma que repele a todo aquel que se le acerca. Se ha metido en su burbuja y no hay forma de que salga de ahí. Piensa lo peor de todos los que le rodean y al final acaba por quedarse sola.

Resulta que la muchacha pensaba que ella había sido la causante de la muerte de su hija, y eso era lo que le hacía responder de esa forma. Curiosamente es la ex mujer de su marido la que le demuestra que eso es imposible y que su hija murió por causas naturales (la tan horrible "muerte súbita del bebé"). Una vez le queda clara su inocencia, va en busca de su aún marido para contarle que es inocente, cosa curiosa porque él nunca la culpó de nada, fue ella la que se montó toda la situación y la que se fue de casa tras "confesarse".

Se pasa toda la película queriendo ser el centro de atención. Cuando algo le pasa a otra persona, sea algo bueno o malo, parece tomarlo como un ataque personal. Dan ganas de cogerla por los hombros y sacudirla, como mínimo.

Qué manía tenemos los seres humanos de pensar que todo lo que nos pasa es único. Que ninguna otra persona puede sentir lo que sentimos, sea nuestra alegría o nuestro dolor. Y la verdad es que son sentimientos universales. Hay millones de personas que se alegran como yo, o como tú, con la misma intensidad. Simplemente, cada uno demostramos las cosas a nuestra manera. Se ha muerto su hija, está destrozada, cierto. Pero su amiga, que ha sufrido un aborto, también lo está. El hecho que fuera un feto en lugar de un bebé no cambia las cosas. No somos el centro de ningún universo.

Y sí, es fácil pensar así y racionalizar cuando no estamos en esa situación. Y posiblemente, si me hubiera visto en su lugar, habría reaccionado también de forma muy negativa hacia los demás (aunque yo suelo encerrarme en mí misma y alejarme de todos cuando estoy mal, en lugar de lanzarles granadas emocionales), pero es que la niña esta, Emilia, tiene una actitud muy egocéntrica.

En cuanto a la película en sí, no es gran cosa. Una de esas que tranquilamente pueden emitir una tarde de sábado como la de hoy, con un punto insulso y bastantes cortes de publicidad. Hay bastantes películas más recomendables que esta.

El chef, la receta de la felicidad



Jean Reno me gusta como actor. Es una de esas personas que, simplemente, me caen bien, me resultan agradables. Es un sentimiento que me despiertan otros actores como Kevin Spacey, Morgan Freeman y alguno más.

Así que cuando una película cuenta con su presencia, me animo a verla.

Hace unas semanas, vi que había una película titulada Dame diez razones, en la que el protagonista era Morgan Freeman. Empecé a verla, he de confesar un poco temerosa ya que la coprotagonista era Paz Vega y la combinación de ambos como que me daba repelús. No llegué a los diez minutos. El hacía el papel de un actor que quiere preparar un papel y para ello se sumerge en el mundo de los supermercados. Ella es una cajera tipo "choni", de las que en lugar de meter la compra en bolsas parecen practicar el lanzamiento de peso con las cosas. Ni la presencia de Freeman pudo hacer que viera más allá del principio.

En este caso pasó algo parecido, sólo que me quedé esperando un milagro. Craso error. Tiempo perdido. Lo irónico es que estoy segura de que habrá bastantes personas que pensarán que es una película muy divertida y graciosa y chispeante. Yo opino justo lo contrario. Me pareció penosa. Tal vez tenga atrofiado el sentido del humor (debo ser una de las pocas personas a quien no le hacen gracia los chistes de Torrente, por ejemplo). Por cierto, Santiago Segura tiene un pequeño papel en ella, también bastante penoso en mi opinión.

Yo te aconsejaría no molestarte en verla, pero ya se sabe que para gustos...

Siete vidas, John Grisham

Este libro es una muestra más de que soy el despiste hecho persona. Leí el primer capítulo y me sorprendió ver que el segundo no tenía nada que ver con el primero. Fue entonces cuando me di cuenta de que estaba leyendo un libro de relatos cortos. Mejor que sucediera así, porque en general no suelen gustarme ese tipo de novelas, y posiblemente la habría relegado al final de mi lista de lecturas. Porque la verdad es que disfruté todos y cada uno de ellos.

Campaña de donación.- Al pueblo de Box Hill llega la noticia de que el hijo de una de sus vecinas ha tenido un accidente en Memphis y está en estado grave en el hospital. Las distintas versiones que circulan sobre dicho accidente son bastante dispares, van desde que ha sido aplastado o atropellado hasta que se ha caído por un agujero. El caso es que todos creen que el muchacho, sea lo que sea lo que le ha ocurrido, necesita urgentemente sangre y el hospital ha pedido donaciones. Tres de los jóvenes del pueblo se ofrecen voluntarios para ir a la ciudad y donar. La pena es que por el camino hacen paradas no muy ortodoxas, acabando en un club de streap-tease. Lo peor es que después llegan a Memphis pensando que sólo hay un hospital y sin tener idea de en cuál está su vecino. Y para rematar, se ven envueltos en líos. No cuento más, léelo.

Recoger a Raymond.- Una anciana en silla de ruedas es llevada por sus dos hijos a Parchman, la prisión en la que se encuentra encerrado el tercero de sus vástagos. Durante el largo y caluroso camino, se hace un repaso a la vida carcelaria de cada uno de ellos, sintiéndose culpable la pobre mujer de sus destinos. Sólo uno de ellos parece haber aprendido a llevar una vida dentro de la ley, eso sí, después de haber pasado su tiempo en la cárcel. Raymond, al que van a visitar, se presenta como un joven bastante seguro de sí mismo, que exige dinero y atención constantes de su familia. Su madre le apoya al igual que hizo con los otros dos, pero sus hermanos están seguros de que Raymond es un caso perdido y sólo dan su aportación en consideración a su madre. Si quieres saber lo que sucede al llegar a Parchman, tendrás que leer el relato.

Expedientes pez.- Mack es un abogado como tantos otros, peleando por mantener una clientela que le permita pagar las incontables facturas que se van apilando sobre su mesa. Hastiado de su trabajo, tramitando divorcios, defendiendo a macarrillas peleones, todos casos habituales, tediosos. Hastiado también de su vida, sabedor de que su mujer esperaba más de él cuando se casaron, que se siente defraudada por verle tan pusilánime, tan perdedor. Y sus hijas piensan igual. Está atrapado en su propia vida y atado a ella por préstamos, deudas y el día a día. Hasta que una llamada de Nueva York cambia su vida para siempre, hace que comience a comportarse y tomar decisiones que hacen que todo el mundo piense que no se encuentra en sus cabales. Lo bueno de este relato es que Grisham lo hace de tal forma que no sabes si al final Mack acabará triunfando o ahogándose en su propia trampa. Ya sabes, a leerlo si quieres descubrirlo.

Casino.- Bobby Carl es uno de esos mafiosillos de poca monta que va medrando a base de hacer negocios ilícitos. Su afán es acumular cuanto más dinero mejor. Lo malo es que le gusta el juego y eso hace que los billetes duren poco en su bolsillo. Hasta que se da cuenta de que jugar es una tontería que no va a hacer más que hundirle y se pasa al otro lado: decide construir un casino en su pueblo, sin saber que esa decisión iniciará una serie de acontecimientos que harán que todo acabe de forma inesperada para él.

La habitación de Michael.- Stanley es abogado. Su mujer se encuentra fatal, aquejada de una fuerte gripe, así que se dirige a un colmado para comprar una pizza congelada que espera sea su cena. A la salida es secuestrado por un hombre, al que se enfrentó en un juicio. Stanley era el abogado defensor de un médico acusado de provocar lesiones cerebrales en un bebé, durante el parto. Su incompetencia hizo que el niño tuviera dificultades de todo tipo y se convirtiera casi en un vegetal. Ganó el juicio el médico. Y ahora, muchos años más tarde, el padre de ese niño quiere justicia, aunque tenga que tomársela por su propia mano.

Remanso de paz.- Gilbert Griffin es un hombre que busca trabajo en residencias de ancianos. Su permanencia en su puesto tiene una media de cuatro meses. Sabemos que algo raro pasa con él porque él mismo nos va contando cosas de su vida que nos hacen pensar que tiene una doble finalidad en su puesto de trabajo, pero no acabamos de enterarnos exactamente de qué es. Se hace amigo de los ancianos, especialmente de uno, al que saca a hacer "excursiones" con el fin de alegrarle un poco la vida. Hace turnos dobles, cumple bien con su trabajo. Congenia con sus compañeros, sean de la sección que sean. Siempre está dispuesto a echar una mano... pero algo no va bien con él. Oculta algo.

El rarito.- Adrian Keane se fue de Clanton a San Francisco, siendo mantenido por su familia, una de las más importantes del pueblo, para que no volviera nunca. Desde siempre se ha sabido que era "rarito", que no era como los demás. Que era homosexual. Y ahora, de repente, muchos años más tarde, vuelve a Clanton. Pero no a la casona familiar, sino a "la otra parte del pueblo", la parte en la que viven los negros. Los Keane han prometido a Emporia el regalarle la casa donde vive (de alquiler), a cambio de cuidar de Adrian hasta su muerte, que no está muy lejana ya que ha contraído "la enfermedad de los homosexuales". Nadie sabe nada de esa enfermedad y eso hace que Adrian sea tratado como un apestado, sin que se atrevan siquiera a darle la mano o acercarse a él.


Lo dicho, a pesar de que no me suelen gustar los relatos cortos (los de Rosamunde Pilcher son una excepción), he disfrutado mucho con estos, a pesar de la dureza de alguno de ellos.






El aniversario



Siguiendo con mi pseudo ciclo dedicado a Bette Davis, vi El aniversario, una película inglesa dirigida por Roy Ward Baker en 1968 y protagonizada por Bette Davis, Sheila Hancock, Jack Hedley entre otros.

Fue decepcionante. Se supone que es una comedia negra, una madre manipuladora, agresiva, retorcida, que maneja la vida de sus tres hijos a placer. Ninguno de ellos se rebela, ella utiliza sus debilidades y necesidades para conseguir tenerlos bajo su yugo. El personaje es demasiado histriónico, supongo que lo exageran tanto para conseguir un efecto cómico, pero personalmente creo que consiguen lo contrario. Es penoso. Conste, no digo que sea culpa de la actriz, pero una no puede dejar de pensar cómo alguien como Bette Davis, con las películas que llevaba a las espaldas, se avino a interpretar semejante bodrio.

No me ha hecho sonreír en ningún momento. Ni mantenerme en vilo para saber cuál era el final, si alguno de los hijos, o todos, lograban reunir el valor necesario para abandonarla. No empaticé con ningún personaje.

Sinceramente, en mi opinión (no soy poseedora de la verdad absoluta ni una conocedora del cine), es una pérdida de tiempo verla. Ni siquiera por la protagonista. Es más, mejor no la veas precisamente por ella, para que puedas guardar en tu memoria sus grandes papeles.

Star trek 2009



Dirigida por J.J. Abrams y protagonizada, entre otros, por Chris Pine, Zachary Quinto y Leonard Nimoy

Al igual que las películas de Star wars, ver cualquiera de Star trek nunca se me habría pasado por la cabeza. Pero después de ver que me gustaba la primera serie, estaba más predispuesta a ver algo de la segunda.

Siempre pensé que Star trek tenía menos éxito y había "menos cosas" que de Star wars. Porque de La guerra de las galaxias, aún sin haber visto nada, sabía cosas, conocía a casi todos los personajes e incluso algún giro argumental que se supone sorprendente (Soyyy tuuu paaadreeee - que al final no fue tan teatral como yo esperaba). Y sin embargo, de Star trek sólo conocía el saludo con la mano (soy incapaz de hacerlo) y que había alguien llamado Spock que yo, por algún misterioso motivo, siempre pensé que era de profesión médico. Y nada más.

Para mi sorpresa, me dijeron que había casi una docena de películas y varias series largas sobre el tema. De hecho, hay dos generaciones de personajes de Star trek. Todo un mundo, tratando muchos temas y visitando muchos planetas.

Así que me dejé guiar y la primera película que vi es la que da título a esta entrada. Narra los principios de los protagonistas, sus inicios en la Academia estelar y cómo son destinados a la nave Enterprise. Como yo era desconocedora de todo y de todos, la vi sin prejuicios y creo que así la pude disfrutar más.

Porque la verdad es que me gustó. Mucho más que Star wars. Y sé que te reirás (sé de alguien que lo hizo cuando se lo dije), pero me parece más "de verdad", más real.  La guerra de las galaxias es como una película de aventuras, vamos a salvar la galaxia del Imperio y todo eso. Star trek es más de contar historias, conocer personajes, plantear situaciones y temas que van más allá de la inmediatez.

El joven capitán Kirk es en esta película un poco "chulo piscinas", demasiado seguro de sí mismo, como esas personas que son eternos adolescentes... hasta que se ve casi obligado a tomarse las cosas en serio y, sin perder un poco de picardía, asume sus responsabilidades.

Spock tiene también su punto de chulería, pero mostrado en base a sus conocimientos. Su aplomo le viene de conocer siempre las cosas, de saber todo o casi todo. También se cree frío emocionalmente y sabe que eso puede ser una gran ventaja, sobre todo en contraposición al joven Kirk. Pero no es así. Vamos, que no es precisamente la pasión hecha vulcaniano pero tampoco es precisamente un témpano de hielo.

MacCoy es el médico. En esta película es el personaje que más me ha hecho sonreír. Para empezar, le aterra viajar por el espacio y a pesar de ello se alista en la academia estelar. Para seguir, se pasa la película persiguiendo a Kirk con un artefacto en la mano que sirve para inocular sustancias. Se lo aplica en el cuello una y otra vez, consiguiendo a veces resultados sorprendentes.

Así que si te animas y te pasa como a mí, que era una completa ignorante sobre el tema, te recomiendo que la veas. Yo seguiré practicando el saludo vulcaniano.

Larga vida y prosperidad.