jueves, 4 de abril de 2013

Los Croods



Acabamos de llegar del cine, así que no esperes nada elaborado (juas, como si alguna de mis entradas lo fuera). Hoy por la mañana tocaba médico y por la tarde, película.

Tengo que decir que gracias a mi niño he descubierto y disfrutado películas que de otra forma, ni me plantearía ver, como por ejemplo Brave y la de hoy.

Es una película divertida, protagonizada por una familia de cavernícolas. Pero de verdad, o sea, brutos y que sólo piensan en sobrevivir en su cueva. Y claro, la hija adolescente les sale rebelde (parece que es una constante a lo largo no sólo de la historia sino también mucho antes), y la chiquilla quiere vivir fuera de la cueva, sin reglas y descubrir cosas nuevas en lugar de ceñirse a lo de siempre, a las normas que les han mantenido con vida hasta entonces.

Supongo que todo quedaría en una pataleta si no fuera por la formación de los continentes y los corrimientos de tierra relacionados con ella. El mundo que conocen desaparece y la destrucción les persigue. Así que no les queda más remedio que lanzarse al exterior o si no, morirán.

Me ha dado la impresión de que, como sucede en la mayoría de las películas, han querido crear un personaje secundario que captara la atención de todos. Me refiero a un bicho que el chico protagonista utiliza como cinturón. Y la verdad es que es simpático, pero para que funcionara realmente (como mi querido y admirado Scratch de Ice Age), deberían haberle dado un poco más de tiempo y acción. Es, de hecho, una película bastante coral. El padre, hombre de acción y lento pensar, la madre protectora, la hija rebelde, el hijo buenazo tontorrón, la niña fiera currupia, la abuela casi inmortal y el chaval no cavernícola, el típico tirillas que muchas ideas pero poca fuerza.

De hecho la muchacha lo magulla de lo lindo, le zurra por todas  partes al pobre. Menos mal que el chico es un poco masoquista (o eso o es que es la única muchacha que hay en el planeta) y parece que se resigna a ser mangoneado (con perdón de la expresión).

Si eres de las personas que busca un mensaje en el trasfondo de la película, te diré que vas a marearte. Por un lado, te muestran que seguir unas normas básicas es lo que hay que hacer, si no, no sobrevives. Por otro, al final, te dicen que nada de eso, haciendo una especie de paralelismo entre lo de que la rebeldía es lo que cuenta y lo que vale. Yo, como buena gallega, prefiero quedarme en el punto medio.

Se me ha pasado volando y me he divertido, nada que ver con Cars 2, con la que me quedé literalmente dormida en la butaca. Así que si te gustan las películas de animación, adelante. Y si la ves con niños, mejor.

P.D. Me pasé gran parte de la película pensando en La saga de los longevos, en la parte en la que los protagonistas recuerdan su vida en épocas anteriores. Y el padre de familia me recuerda muchísimo a alguien, pero aún no consigo identificarle.

2 comentarios:

Margari dijo...

Mi peque está loca por ver esta peli. A ver si este finde se puede.
Besotes!!!

osheaa dijo...

A nosotros (a mi niño y a mí) nos gustó, espero que a vosotros también

Biquiños