lunes, 11 de marzo de 2013

La saga de los longevos-La vieja familia

Prefiero los libros de papel, los tradicionales, a los electrónicos. Pero tal y como va la economía, me encuentro con una biblioteca electrónica cada vez más amplia y las adquisiciones tradicionales son menores.

Ahora estoy leyendo La ternura de los lobos, un libro que me prestó mi hermana. Lo malo es que voy como a trompicones, parece que cada vez que lo cojo para ponerme a leer sucede algo que me lo impide. Casi al tiempo en que empecé a leerlo, inicié también la lectura de La saga de los longevos, resultado de mi "buitreo" por los blogs de lectura. Debo confesar que no recuerdo en qué blog leí la reseña. Pero me resultó una historia atractiva y lo metí en la carpeta de lecturas.

Me puse a leerlo casi con pereza, en plan pasar pequeños tiempos muertos. Y así, a los pocos, lo terminé.

La saga de los longevos - La vieja familia, autora Eva García Sáenz.

Lo primero, reconocer el trabajo previo de la autora. El hecho de cubrir una época que comprende milenios (desde la Prehistoria) seguro que le ha exigido mucha investigación.

La historia corre de la mano de una joven arqueóloga, llamada Adriana (su familia le llama Dana), que decide dejar su trabajo en la capital, más centrado en papeleo que otra cosa, y probar suerte en un nuevo museo arqueológico abierto en su ciudad natal, Santander.

Allí toma contacto con los jefes/propietarios, tres hermanos: Héctor, Iago y Jairo del Castillo. Son hombres muy atractivos, cada cual en su estilo. Además, ricos e inteligentes. De hecho todo el personal femenino del museo bebe los vientos por alguno de los tres. Adriana trabaja en contacto directo con Iago, por el que casi instantáneamente empieza a sentirse atraída.

Pero lo que Adriana no sabe es que tanto esos tres hombres como Kyra, una científica del museo, son longevos. No inmortales, sino longevos. Personas cuyas vidas son increíblemente más largas que las de los humanos "normales", pero que son susceptibles de morir bien por enfermedad, accidente o similar.

Kyra y Jairo están obsesionados con encontrar el origen de su longevidad. Están cansados de relaciones para ellos efímeras, de ver morir a sus parejas e hijos o de tener que abandonarlos cada pocos años para que no se den cuenta de su particularidad. Quieren tener familias perdurables, poder relacionarse con normalidad con personas como ellos. Y para ello recurren a engaños, fraudes, lo que haga falta, rastreando cualquier información que tenga que ver con alargar la vida. Son nómadas por obligación, para poder ocultar su naturaleza.

Adriana descubre que los cuatro ocultan algo, pero no sabe el qué. Además cada vez se siente más y más cercana a Iago y más acosada por Jairo.

Y hasta aquí te cuento del argumento, aunque hay más que decir, pero no quiero desvelar más cosas, podría estropearte la historia.

Hay capítulos mezclados, algunos dedicados a la actualidad y otros a los recuerdos de los longevos, a través de más de diez mil años de vida. Los que más me han gustado han sido, sin duda, estos últimos. El contar cómo era la vida por entonces, las costumbres, alimentación, vivienda, relaciones interpersonales... era mucho más interesante que leer los lamentos y las comeduras de tarro de Adriana. La verdad es que su personaje no me gustó nada, no empaticé con ella en absoluto. Muy obsesiva, despegada, ajena a los demás, a veces me daba la impresión de que tenía encima como unas orejeras de burro, que no le dejaban ver más que en una dirección. A veces se enfada por naderías y otras deja pasar como si nada situaciones o palabras dolorosas o incómodas. Héctor sin embargo me resultó uno de los personajes más atractivos, con una personalidad calmada, nada de líos amorosos y centrado a excepción de las cosas que tienen que ver con sus hijos (porque los otros tres son hijos suyos, sólo que al no envejecer, parecen cuatro hermanos más que padre e hijos).

Me llama la atención el hecho de que los personajes "antiguos" son mucho más atractivos y atrayentes que los actuales. Marcos, el primo de Adriana se presenta como un egoísta que va a lo suyo y deja de lado a su familia. Elisa, mujer de Marcos, es como una especie de quinceañera con las hormonas revueltas, accesos de irritabilidad en un momento y en otro, risitas tontas. Rubén, el novio al que Adriana dejó en Madrid es como una especie de llorón incapaz de seguir con su vida a pesar del tiempo transcurrido. El personal del museo, en general, se presenta con taras o físicas o emocionales. No sé, como si se necesitara ese contraste con los longevos y con Adriana, todos casi perfectos física e intelectualmente.

Es una novela fácil de leer, para mí lo fueron especialmente las partes "antiguas", cada capítulo que acababa me dejaba con ganas de saber cómo continuaría la historia, me revelaba algún dato o alguna curiosidad acerca de la vida y costumbres de la época o de la tribu de la que trataba.

No sé si desear una segunda parte (que tiene trazas de que la habrá) o no. Me temo que se centraría más en el aspecto personal que en el histórico.

Anímate a leerlo, es bastante ameno. Y los personajes interesantes, aunque no te caigan bien, como me pasa a mí con Adriana :)


4 comentarios:

Isi dijo...

jaja coincido en algunas cosas de las que has dicho sobre los peronajes, en especial sobre Elisa, que no entiendo ese comportamiento suyo al final del libro, tipo serie de TV de adolescentes en el instituto.
Pero lo demás me gustó, en general. Eso sí, también prefería la parte de la historia de los longevos a lo largo de todos estos siglos.
Me gustó mucho la historia; la verdad es que la recomiendo :)

osheaa dijo...

Sí,es mucho más atractiva la historia y prehistoria que lo que ocurre en la actualidad. Creo que es lo que le da un punto especial a la novela.

En cuanto a los personajes, es que nos ponen a los "efímeros" actuales de vuelta y media.

Margari dijo...

No he leído este libro aún y mira que lleva tiempo entre mis pendientes. Tu reseña desde luego me anima a adelantarle puestos que se ve bastante entretenido.
Besotes!!!

osheaa dijo...

Margari, sí es entretenido y si te dejas llevar, hasta puede fascinar la historia de los longevos a través del tiempo. Espero que lo disfrutes, cuando le toque.