lunes, 25 de marzo de 2013

Iron man 2

Pues sí, anoche me puse delante de la pantalla decidida a ver El castillo ambulante de Howl y acabé viendo Iron man 2.

A lo largo de mi vida he descubierto que películas o que géneros que a priori me hubiera dado rechazo ver, no están tan mal al fin y al cabo. Me hubiera perdido las caras y borderíos del personaje de Kurt Russell en las dos películas de Rescate en..  y tampoco hubiera visto Iron man o Iron man 2.



Iron Man 2 (Iron man 2) 2010

Dirigida por Jon Favreau

Protagonizada por Robert Downey Jr., Mickey Rourke, Gwyneth Paltrow, Don Cheadle, Scarlett Johansson.

Tengo que sacarme una espinita de encima, antes de nada. Hay personajes de series y películas que despiertan ganas (al menos en mí), de meterlos en la ducha y darles una buena pasada de jabón y champú. Estoy segura de que estos actores son sumamente limpios y seguro que se duchan mucho más y mejor que yo, pero su aspecto hace que una sienta ganas de eso, de limpiarlos, asearlos y dejarlos relucientes. Me ocurre, por ejemplo, con Johnny Depp. Y me pasa con Robert Downey Jr. Ese pelo apelmazado, esos brillos... pues bien, en Iron Man 2 se cumple eso que dice mi madre de "detrás vendrá quien bueno me hará", porque el personaje que interpreta Mickey Rourke (el malo maloso de la película), no dan ganas de meterlo en la ducha, no, dan ganas de coger una manguera y darle directamente con agua a presión. E insisto, no es que diga que son guarretes ni nada de eso, sino de la impresión que despiertan en mí.

En Iron man 2 queda clara una cosa: si quieres fabricarte un traje de superhéroe, olvídate de tener todos los medios que el dinero y la tecnología pueden proporcionarte. Tienes que ir o bien a una cueva en Irak (donde el protagonista se hizo el suyo) o a un sótano helado de Moscú (donde el malo maloso se hizo el suyo), si lo haces así, funcionan. Vamos, vas a un desguace, coges un par de tuercas aquí y allá y rematas bañando todo en un líquido fosforescente y tienes un traje molón y funcional. Sin embargo, el rival directo de Industrias Stark, con todo el dinero del mundo, toda la maquinaria, toda la tecnología, sólo consigue fiascos. Una no puede dejar de acordarse de El equipo A o de MacGyver.

A ver, en la segunda parte todo el mundo sabe ya que Iron man es Anthony Starks. El hombre se dedica a ir a lugares conflictivos y tratar de imponer la paz a base de disparos, bombazos y demás (sí, irónico y paradójico al mismo tiempo). Y como el muchacho no es nada humilde, va de salvador de la nación y todo eso. El gobierno de los Estados Unidos quiere tener acceso a la tecnología del traje, cosa a la que Stark se niega (claro, no vaya a ser que deje de ser el centro de atención). Como argumento, dice que cualquier otra nación que esté investigando al respecto, tiene unos veinte años de desventaja para con ellos.

Pero en Moscú un hombre agonizante ve cómo triunfa con el traje y desea venganza. Es un físico al que el padre de Tony echó de la empresa y que fue deportado, alguien que sí puede lograr un traje similar al de Iron man. Ha educado a su hijo en el odio a industrias Stark y al morir, su hijo se pone a fabricar su propio traje, con el que se enfrenta a Stark.

Por otra parte, el protagonista ve cómo su vida se acorta al envenenarse su sangre con el paladio, componente del corazón del traje. Y al mismo tiempo, es observado y evaluado con vistas a su intervención en un grupo llamado Los vengadores (seguro que te suena).

Cosas que me llamaron la atención aparte de las ganas de bañar a gente: el personaje de Gwyneth Paltrow sigue siendo torturado con tacones altísimos y faldas tubo que hacen que cuando quiere darse prisa parezca boba. El personaje de Scarlett Johansson consigue parecer una gata, me refiero en cuanto a movimientos, no en cuanto a carácter. Muy felina. Y la breve aparición de Samuel L Jackson como Fury, un par de escenas que me encantaron. Hay mucho más americanismo aquí, como siempre que sale el tema de la relación padres-hijos. Ya sabes, lo de casi tener que ir al psicólogo porque papi no pudo ir al desfile de fin de curso y todo eso. Por un lado tenemos al malo, Ivan, que dedica su vida y sus energías a vengar a su padre. Por otro lado tenemos al protagonista, en plan "mi padre nunca me quiso", como justificando que ahora sea un alocado egocéntrico. Otra cosa es el estado en que siempre acaba la casa del protagonista. Sea por experimentar con el traje o sea por peleas varias, siempre hay boquetes en suelo, techo, paredes. Los cristales vuelan por doquier, curiosamente nunca cortan a nadie. Y partiendo de ahí, me he dado cuenta de dos fallos en otra película, la de Amanecer de los muertos. Hay un momento en el que para tener acceso a una zona del centro comercial, lanzan un inodoro a una pared de cristal y pasan al otro lado; la enfermera protagonista va descalza, pisando cristales y no se hace un solo corte. Y otro, ya al final. Uno de los protagonistas abandona el grupo al ser mordido por un zombie y por lo tanto, convertirse en breve en uno de ellos. Hay un plano que se supone que debe ponernos tristes, del chico solo, de pie, con las manos vacías a los costados. Cambian el plano hacia el grupo que se aleja, para aumentar la sensación de soledad y abandono para después volver a ver al chico, que no se ha movido, de pie en el mismo sitio... pero ahora con una pistola en la mano derecha, que antes no aparecía. Ya sé que no debería ponerlos aquí, pero para una vez que veo un gazapo, me hacía ilusión.


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