martes, 26 de marzo de 2013

Lo que he escuchado esta tarde

Es sobradamente conocida mi querencia por las películas de faldas largas. Y por las adaptaciones de las obras de Jane Austen. Hoy no recuerdo cómo, me enteré de que se hizo una miniserie basada en Sentido y sensibilidad y allá me fui a buscarla para verla.

Por esas leyes que protegen las propiedades intelectuales (ja!), en la mayoría de los sitios los vídeos estaban inoperativos, pero en youtube pude verla. Eso sí, a trocitos de nueve minutos cada uno. No sé si fue el despiece o qué, pero no me gustó demasiado.

Así que me puse a curiosear (más) y vi que hicieron otra película en 2008, que al parecer no sale bien parada ante la comparación con la versión de Ang Lee. De todas formas, me gustaría mucho poder llegar a verla si es que alguna vez tengo esa posibilidad.

Buscando eso, el poder verla, en youtube encontré algunos vídeos musicales que algunos usuarios hicieron montando escenas de las películas. Y me enamoré como sólo yo sé hacerlo, de dos temas, o sea que durante unos días en mi casa sonarán una y otra vez.

Si quieres saber cuáles son, ahí te dejo la dirección para que la copies en youtube.


http://www.youtube.com/watch?v=rhN7SG-H-3k

http://www.youtube.com/watch?v=NqjfvD-qbmw

Y sí, ahora te sorprenderá que no sean los correspondientes a los montajes de la película. Pero así soy yo. La primera vez las escuché viendo las imágenes, la segunda y posteriores, busqué otro enlace cuyas imágenes no me distrajeran de la música.

Espero que te gusten, aunque son un poco así como la tarde de hoy.

lunes, 25 de marzo de 2013

El castillo ambulante

El castillo ambulante (Hauru no ugoku shiro), 2004



Más conocida como El castillo ambulante de Howl, es una película basada en la novela de Diana Wynne Jones, que se publicó por primera vez en el año 1986 y que desde entonces ha tenido dos secuelas literarias más.

Es una película del Estudio Ghibli, fundado en 1985 y del que han salido títulos muy conocidos como La princesa Mononoke o El viaje de Chihiro, por poner dos ejemplos de una larga lista.

Más que la historia, lo que atrapa de esta película es el colorido y la calidez que desprende. La belleza de los escenarios, el cuidado en cada detalle, cada sombra, cada pequeño objeto, tanto dentro como fuera del castillo, captan la atención desde el primer momento.



No puedes evitar el dejarte llevar, tanto por lo que cuenta como por lo que muestra. Y eso que la verdad es que la primera vez que vi el castillo fue decepcionante (ver foto), porque parecía más bien un amasijo de casas puestas unas sobre otras sin sentido, que otra cosa. Pero es así y no puede ni debe ser de otra forma, a lo largo de la película te das perfecta cuenta de ello.



Pero vamos a la historia. En un pueblo que parece salido de un cuento de hadas (o de la ilustración de una caja de bombones suizos, todas las casitas preciosas), vive Sophie. El país está en guerra y es peligroso salir a la calle, porque por si fuera poco, es fácil toparse con un mago o una bruja y caer presa de un encantamiento.

Sophie trabaja en una sombrerería y una tarde, tras cerrar la tienda, decide ir a visitar a su hermana. Por el camino, la molestan algunos hombres y es rescatada por un mago (Howl), que le ayuda a llegar a su destino. Pero esta ayuda tiene una cara oculta, y es que la bruja de los páramos se encela y decide hechizar a Sophie, convirtièndola en una anciana y prohibiéndole hablar del hechizo con nadie.

Así, Sophie decide ir a los páramos para encontrar a Howl e intentar volver a su estado normal. Al llegar al castillo, se encuentra con Marco, un niño que vive allí y con Calcifer, el fuego-demonio o demonio-fuego, que también es presa de un encantamiento.

El rey del país pretende que todos los magos le ayuden en la guerra que están sufriendo, pero Howl se niega. Aborrece los enfrentamientos que acaban normalmente con bombardeos a todos los pueblos y ciudades. Con ayuda de su magia, trata de proteger a todos, pero eso tiene un precio: si no encuentra su corazón, acabará convertido en un monstruo. Así, Sophie, Marco, Calcifer, Navet (un espantapájaros con cabeza de nabo que cuando puede ayuda a Sophie), vagan de un lugar a otro, intentando escapar de brujos, brujas y los desastres de la guerra. Y hasta aquí puedo leer.

Lo que sí te aseguro es que es todo inesperado. Hay magia, pero magia de una forma que por lo menos yo, no estaba acostumbrada a ver.

Es además una película de contrastes. Sophie, cambiando de joven a anciana, Marco siendo un niño que a veces se disfraza de mayor, cierto personaje (no quiero spoilear) que de malo pasa a bueno... la luz y los colores de los paisajes, el pueblo, la gente y después la otra cara de la moneda, con los bombarderos, los pájaros oscuros, los tonos grises, la lluvia y el cielo cubierto de nubes.

Nada, que no te queda más remedio que verla. Vale la pena. Ya me contarás.

Iron man 2

Pues sí, anoche me puse delante de la pantalla decidida a ver El castillo ambulante de Howl y acabé viendo Iron man 2.

A lo largo de mi vida he descubierto que películas o que géneros que a priori me hubiera dado rechazo ver, no están tan mal al fin y al cabo. Me hubiera perdido las caras y borderíos del personaje de Kurt Russell en las dos películas de Rescate en..  y tampoco hubiera visto Iron man o Iron man 2.



Iron Man 2 (Iron man 2) 2010

Dirigida por Jon Favreau

Protagonizada por Robert Downey Jr., Mickey Rourke, Gwyneth Paltrow, Don Cheadle, Scarlett Johansson.

Tengo que sacarme una espinita de encima, antes de nada. Hay personajes de series y películas que despiertan ganas (al menos en mí), de meterlos en la ducha y darles una buena pasada de jabón y champú. Estoy segura de que estos actores son sumamente limpios y seguro que se duchan mucho más y mejor que yo, pero su aspecto hace que una sienta ganas de eso, de limpiarlos, asearlos y dejarlos relucientes. Me ocurre, por ejemplo, con Johnny Depp. Y me pasa con Robert Downey Jr. Ese pelo apelmazado, esos brillos... pues bien, en Iron Man 2 se cumple eso que dice mi madre de "detrás vendrá quien bueno me hará", porque el personaje que interpreta Mickey Rourke (el malo maloso de la película), no dan ganas de meterlo en la ducha, no, dan ganas de coger una manguera y darle directamente con agua a presión. E insisto, no es que diga que son guarretes ni nada de eso, sino de la impresión que despiertan en mí.

En Iron man 2 queda clara una cosa: si quieres fabricarte un traje de superhéroe, olvídate de tener todos los medios que el dinero y la tecnología pueden proporcionarte. Tienes que ir o bien a una cueva en Irak (donde el protagonista se hizo el suyo) o a un sótano helado de Moscú (donde el malo maloso se hizo el suyo), si lo haces así, funcionan. Vamos, vas a un desguace, coges un par de tuercas aquí y allá y rematas bañando todo en un líquido fosforescente y tienes un traje molón y funcional. Sin embargo, el rival directo de Industrias Stark, con todo el dinero del mundo, toda la maquinaria, toda la tecnología, sólo consigue fiascos. Una no puede dejar de acordarse de El equipo A o de MacGyver.

A ver, en la segunda parte todo el mundo sabe ya que Iron man es Anthony Starks. El hombre se dedica a ir a lugares conflictivos y tratar de imponer la paz a base de disparos, bombazos y demás (sí, irónico y paradójico al mismo tiempo). Y como el muchacho no es nada humilde, va de salvador de la nación y todo eso. El gobierno de los Estados Unidos quiere tener acceso a la tecnología del traje, cosa a la que Stark se niega (claro, no vaya a ser que deje de ser el centro de atención). Como argumento, dice que cualquier otra nación que esté investigando al respecto, tiene unos veinte años de desventaja para con ellos.

Pero en Moscú un hombre agonizante ve cómo triunfa con el traje y desea venganza. Es un físico al que el padre de Tony echó de la empresa y que fue deportado, alguien que sí puede lograr un traje similar al de Iron man. Ha educado a su hijo en el odio a industrias Stark y al morir, su hijo se pone a fabricar su propio traje, con el que se enfrenta a Stark.

Por otra parte, el protagonista ve cómo su vida se acorta al envenenarse su sangre con el paladio, componente del corazón del traje. Y al mismo tiempo, es observado y evaluado con vistas a su intervención en un grupo llamado Los vengadores (seguro que te suena).

Cosas que me llamaron la atención aparte de las ganas de bañar a gente: el personaje de Gwyneth Paltrow sigue siendo torturado con tacones altísimos y faldas tubo que hacen que cuando quiere darse prisa parezca boba. El personaje de Scarlett Johansson consigue parecer una gata, me refiero en cuanto a movimientos, no en cuanto a carácter. Muy felina. Y la breve aparición de Samuel L Jackson como Fury, un par de escenas que me encantaron. Hay mucho más americanismo aquí, como siempre que sale el tema de la relación padres-hijos. Ya sabes, lo de casi tener que ir al psicólogo porque papi no pudo ir al desfile de fin de curso y todo eso. Por un lado tenemos al malo, Ivan, que dedica su vida y sus energías a vengar a su padre. Por otro lado tenemos al protagonista, en plan "mi padre nunca me quiso", como justificando que ahora sea un alocado egocéntrico. Otra cosa es el estado en que siempre acaba la casa del protagonista. Sea por experimentar con el traje o sea por peleas varias, siempre hay boquetes en suelo, techo, paredes. Los cristales vuelan por doquier, curiosamente nunca cortan a nadie. Y partiendo de ahí, me he dado cuenta de dos fallos en otra película, la de Amanecer de los muertos. Hay un momento en el que para tener acceso a una zona del centro comercial, lanzan un inodoro a una pared de cristal y pasan al otro lado; la enfermera protagonista va descalza, pisando cristales y no se hace un solo corte. Y otro, ya al final. Uno de los protagonistas abandona el grupo al ser mordido por un zombie y por lo tanto, convertirse en breve en uno de ellos. Hay un plano que se supone que debe ponernos tristes, del chico solo, de pie, con las manos vacías a los costados. Cambian el plano hacia el grupo que se aleja, para aumentar la sensación de soledad y abandono para después volver a ver al chico, que no se ha movido, de pie en el mismo sitio... pero ahora con una pistola en la mano derecha, que antes no aparecía. Ya sé que no debería ponerlos aquí, pero para una vez que veo un gazapo, me hacía ilusión.


Tribulaciones literarias

Creo que La ternura de los lobos es un libro gafado, al menos para mí. Forma parte de un lote que me prestó mi hermana hace ya varias semanas. Lo empecé a leer el mismo día que me lo dejó. Y me gustó y me gusta, la verdad.

Pero cada vez que lo cojo para leer, ocurre algo que me lo impide. Lo curioso es que no me pasa lo mismo si me pongo a leer otro cualquiera. Sólo con ese.

Chelou me ha prestado el último de la serie de Pendergast. Recién salido del horno, como quien dice. Y tengo muchas, muchísimas ganas de leerlo. Pero me he propuesto acabar antes el de La ternura. Y cada vez es más complicado. Sin embargo, reorganizando mis carpetas de lecturas, me puse el otro día a leer el de Bailando en la oscuridad, sólo por eso de echarle un vistazo y lo leí casi del tirón, sin traba alguna.

Ahora me he atascado en la página 157. Es un momento un tanto interesante, además. Te cuento: La acción tiene lugar en una aldea medio perdida de Canadá, de esas que quedan cubiertas de nieve en invierno y casi aisladas. Estamos a finales del siglo XIX y la agricultura y la caza son el principal medio de subsistencia. El comercio de pieles es lo que proporciona dinero. Hay una compañía que se dedica a comprar esas pieles y hacer negocio con ellas.

Un día, una mujer va a la cabaña de uno de esos cazadores, pensando que su hijo estaría ahí con él. Para gran sorpresa suya, se encuentra al hombre degollado y ni rastro de su hijo. La población se sorprende ante el asesinato y de la Compañía envían a un par de hombres para dilucidar lo ocurrido. Así que preguntan a los vecinos, siguen rastros, hacen cábalas.... Mientras, la mujer no puede dejar de preocuparse por la desaparición de su hijo , que otras veces se ha ido durante varios días de pesca, pero el hecho de que el único amigo que parecía tener haya aparecido muerto, la inquieta. Teme que pronto la gente empiece a pensar que fue él quien lo mató.

Francis, el muchacho, ha sido rescatado de una ciénga lodosa por un hombre que pertenece a una especie de aldea religiosa, donde lo lleva para cuidar de él. Y en el momento en que estoy, uno de los hombres de la Compañía ha conseguido llegar a esa aldea y hablar con él. Mientras, su madre, en compañía de otro sospechoso del crimen, se echa al bosque y a la nieve para seguir sus huellas, encontrarlo y llevarlo de vuelta a casa.

Un momento emocionante, a ver qué pasa con Francis y la Compañía, a ver si su madre consigue, con la ayuda del sospechoso fugado, llegar a esa aldea también...

Pues eso, que ahí estoy varada. Y me he propuesto no empezar con Pendergast hasta acabar este.

sábado, 23 de marzo de 2013

Una de médicos (aviso de spoilers)

No soy una persona que vea muchas series, la verdad. Y cuando lo hago, prefiero verlas cuando ya están bastante avanzadas, para poder disfrutar de varios capítulos seguidos o de varias temporadas seguidas, en lugar de estar esperando semana tras semana un nuevo episodio.

Esta entrada, como dice el título, va de médicos. Creo que la escribo por culpa del personaje de Gato, que aparece también como protagonista en la película Amanecer de los muertos, reseñada hace un par de días.

En fin, vamos allá.

Yo no había visto Urgencias. Sabía de qué trataba y conocía de vista a los protagonistas principales, claro. Pero no la había visto nunca. Y hace unos (bastantes) meses, en una conversación salió el título de esa serie y me dieron ganas de verla. Alguien comentó que había visto una reposición y que le llamó mucho la atención "la pinta ochentera que tenían los protagonistas, que da una idea de la cantidad de años que pasaron desde que la emitían". Así que ni corta ni perezosa, me puse a verla.



Me empaché. No era una serie de medicina, era una serie de líos amorosos. Todos se enamoraban entre sí y cuando ya no quedaba ninguna nueva combinación, aparecía un personaje nuevo y vuelta a empezar. Para mi desgracia, como suele sucederme casi siempre, me encariñé con un personaje (en este caso, dos), lo cual hacía que me "tragara" el resto de historias, sólo para ver qué les sucedía. Y como siempre que le cojo cariño a un personaje... zas! se lo cargan.

Mark Greene (Anthony Edwards), el jefe de urgencias, me encantaba. Me parecía muy normal en todos los aspectos. Se cansaba, tenía sus brotes de mal humor, se preocupaba por su familia... y se muere, a causa de un tumor cerebral. Indagando en san Google, vi que el actor que lo encarnaba decidió dejar la serie porque había ganado ya mucho dinero y quería disfrutar de su familia. Me pareció una de las mejores razones por las que un actor puede dejar el papel que le dio más fama y dinero.

Peter Benton (Eriq La Salle), un cirujano centrado sólo en ser el mejor, en avanzar en su carrera. Quizás me gustó por eso, porque esa ambición profesional le hacía poco apropiado para los asuntos amorosos, a pesar de que encontró a su pareja ideal, con la que abandonó el hospital para ir a trabajar juntos a otra parte.

Si no fuera por esos dos personajes, no creo que hubiera pasado de la primera temporada. Pero soy así, les cojo cariño y pasa lo que pasa.

No volví a ver otra serie de médicos y hospitales hasta que apareció en mi vida House. Por fin un médico que en lugar de tener el papel de "tío buenorro" se dedica a la medicina. Muy a su manera ácida, claro. Ahí está su encanto. Casos médicos que resolver, pacientes a los que casi matar, cuando piensas que no hay nada que hacer, ale, se le ocurre la enésima idea y se salva, a veces "in extremis".


Conocemos en cada capítulo retazos de la vida tanto de House como de los miembros de su equipo, pero de lo que vi, esa parte de la serie nunca fue la verdadera protagonista, House era el centro de atención, pero en cuanto a la resolución de los casos médicos.

No la vi entera, pero es algo que me gustaría hacer en un futuro no muy lejano. Volver a verla desde el principio y disfrutar con las salidas de tono del protagonista.

Me hizo gracia ver a Hugh Laurie (el actor que hace el papel de House), en Sentido y sensibilidad, tiene un papel corto, hace de marido malhumorado de una mujer bastante charlatana y pesada. Suelta siempre comentarios ácidos y gruñones. Muy "House" pero de otra época.

Así como yo "era de House", mi entonces marido "era de Anatomía de Grey". Teniendo en cuenta que las dos series las emitía la misma cadena de televisión, nunca tuvimos problemas de coincidencia de horarios.

Yo empecé a acompañarle a ver la serie, pero llegó un momento en que vi que era también más de "quién se acuesta con quién" y de médicos guapetones (aunque a mí la mayoría no me gustan) que de medicina en sí.



Pasaron los años y aún no sé porqué razón, me puse a verla desde el principio. Y me pasó lo mismo que con Urgencias. Me gustaron dos protagonistas.

George O'Malley (T. R. Knight) es uno de los estudiantes que empiezan su residencia en el hospital. Es muy dulce, cariñoso, enamoradizo y buena persona. Al principio parece torpón, pero con el tiempo va desarrollando su capacidad de cirujano y llegaría a ser uno de los mejores... si no acabara atropellado por un autobús (sí, sigue lo de gustarme un personaje y desaparecer, ya ves). Buscando después en san Google, vi que aparentemente abandonó la serie por desavenencias con la productora / creadora, Shondra Rhimes.

El otro personaje que me cautivó fue Miranda Bailey (Chandra Wilson), la jefa de cirugía general. Apodada la nazi, con las ideas claras y harta de los tejemanejes amorosos del resto de la plantilla, sobre todo cuando afectan al trabajo o a la buena marcha de las operaciones. Por ahora creo que aún no ha desaparecido (hace tiempo que no veo la serie).

Y hace unas semanas, curioseando en una página de series, vi una, Monday Mornings, también de médicos y hospitales y pensé "a ver, ya hay una serie con un médico borde, hay una serie que trata de la sala de urgencias de un hospital, hay otra serie que trata de la vida de los residentes y cirujanos de un hospital, ¿qué puede quedar de nuevo, como no sea una serie centrada principalmente en los pacientes del hospital?" Así que para aplacar mi curiosidad, vi un capítulo. Mal hecho.



Monday mornings trata de los casos en sí. Los lunes por la mañana, en la sala 311 del hospital, se reúne el personal médico con el jefe de personal del hospital para tratar casos conflictivos o en los que hubiera podido haber mala praxis. La finalidad es doble: dar tirones de orejas a los cirujanos que se creen intocables o que siempre hacen lo que deben y aprender de los errores de los demás. El jefe de personal, con sus preguntas, intenta hacer de abogado del diablo, por el bien no sólo del hospital sino también de los pacientes. Se trata de evitar futuras demandas al tiempo que de mejorar la asistencia a los enfermos. Esto hace que, por narices, en cada capítulo haya que tener un caso médico como mínimo, que puede acabar bien o mal (incluso los casos en los que todo sale bien son analizados si hay un indicio de algo que se hizo de forma incorrecta o que pudo haberse hecho mejor). Hay un teórico médico guaperas (en el centro de la foto)  que se siente atraído por su compañera (la rubia de al lado) y por ahora nada más. Los personajes que me parecen más atractivos son los que teóricamente no lo son. Quiero decir, debería gustarme el neurocirujano guapetón, pero no.

De izquierda a derecha, Sydney, una cirujana torácica (si mal no recuerdo, he visto poco de la serie), le encanta su trabajo, lo hace muy bien y suele ser bastante razonable en general. A veces vive tan por lo que hace, que no se da cuenta de que puede parecer muy borde.

El siguiente es Buck, lo suyo son los trasplantes de órganos. Es un poco pomposo y no le cae demasiado bien a nadie. Es consciente de ello, lo tiene asumido y trata de hacer las cosas lo mejor que puede, aunque a veces da la impresión de que mira mucho por encima del hombro a los demás y es más bien como (perdona la expresión) un grano en el culo

Después está Hooter (el de pajarita y gafas), el jefe de personal, el que les da los tirones de orejas cuando ven que se suben mucho a la parra e intenta poner un poco de perspectiva en todo. Me gusta ese personaje.

Después la parejita amorosa, ambos neurocirujanos, ella acaba de romper su matrimonio y él va de amigo que la apoya. No me gustan.

Y después Gato (el de verde), el mejor médico de trauma. Diagnósticos infalibles. Cabeza bien centrada y que no le gusta andarse con tonterías, llama a las cosas por su nombre y la suavidad la deja para los pacientes, a quienes trata con toda consideración. Me gusta mucho este personaje.

Después una muchacha de la que no recuerdo el nombre, que es la residente de neurocirugía de la chica rubia.

Y mi otro personaje favorito. También neurocirujano. Coreano. Habla inglés de forma terrible. Y es un bruto. Es muy bueno en lo que hace, lo sabe y lo hace saber a quien sea en el momento que crea necesario. A los pacientes nada de paños calientes ni alentarlos ni nada, les dice lo que hay, lo que tienen, lo que les va a hacer (si aceptan su diagnóstico) y punto. Es muy frío y muy exigente consigo mismo. Me encanta.

Y sé que es mucho pedir, pero me gustaría que la única trama eróticofestiva fuera la de la parejita feliz, que la serie siga como al principio, con un caso que puede acabar bien o mal y su discusión en la sala 311.

Y hasta aquí mi experiencia con series de médicos, hospitales y demás.

Bailando en la oscuridad, Maureen Lee

Sí, lo sé, soy un desastre. Tengo empezado La ternura de los lobos, que me está gustando bastante y además hace un par de días, Chelou me trajo la última novela de mi querido Pendergast, Dos tumbas. Y yo, que pensaba que mi conciencia me martillearía si elegía leer a Pendergast antes de acabar con La ternura de los lobos, ¿qué hago? Pues me pongo a leer algo que no tiene nada que ver ni con uno, ni con otro.

La verdad es que me apetecía leer algo ligero, entretenido y sencillo. Elegí Bailando en la oscuridad porque me pareció un título muy familiar (hay canciones y películas con él). Y bueno, me llevé una muy grata sorpresa. En lugar de encontrarme la típica novela de chica guapa, inteligente y en problemas salvada por joven guapo, fuerte, íntegro y normalmente "forrado", me encontré con una novela de esas tipo "mecedora", cuyo argumento tiene lugar en dos momentos temporales distintos.

En cada uno de esos momentos la protagonista es la vida de una mujer, y las circunstancias y personas que la rodean. Una es Flo, una muchacha que vivió su juventud durante la Segunda Guerra Mundial. Católica e inocente, se deja embaucar por un guapo rompecorazones, que le hace creer que su matrimonio no tiene validez y que va a abandonar a su mujer para casarse con ella en cuanto pueda. El abandonarse a sus sentimientos va a poner en marcha el destino de Millie, la protagonista del otro momento (los años noventa), una joven que se siente desplazada, incómoda en todas partes, que va dando tumbos por sus relaciones (no sólo amorosas sino también familiares y laborales), culpando siempre de eso a los malos tratos sufridos por parte de su padre durante su niñez.

Flo es la tía abuela de Millie, y cuando fallece, por esas cosas del destino es a ella a quien le toca ir a su casa a vaciar los efectos personales de la anciana. Allí encontrará sin querer, un refugio donde se siente cómoda, además de descubrir la historia familiar, revolviendo entre los papeles y cartas que va encontrando. Todos los secretos familiares salen a la luz ante los ojos de Millie y así como una seducción marcó una etapa de la familia, la salida a la luz de esos secretos, iniciará otra aparentemente mucho mejor.

No hay príncipes azules en esta historia. Nadie rescata a nadie. Es algo que pudo haber pasado tranquilamente, la historia de unas vidas en las que los protagonistas tratan de hacer las cosas lo mejor posible, aunque esa buena voluntad muchas veces tenga unos resultados catastróficos.

Te lo recomiendo si te apetece leer algo tranquilo e interesante una tarde. Porque además se lee en nada.

viernes, 22 de marzo de 2013

Stephen King

No, no va a ser una biografía del autor. Es que creo que hay un malentendido sobre él. Se le ha encasillado dentro del género de terror, con lo que la mayoría de la gente le asocia con monstruos, sangre y casas encantadas.

El hecho de que alguna de sus novelas haya sido adaptada al cine de una forma vomitiva, como puede ser el caso de It, hace que esa forma de pensar se reafirme.

A mí me encanta leer. Por circunstancias, ahora no puedo hacerlo con la frecuencia que lo hacía antes. Y me encanta leer novelas de Stephen King (entre otros autores, claro).

La primera novela suya que leí fue Carrie. La verdad es que no me entusiasmó, no por la historia en sí, sino por la forma en que estaba escrita, como con una especie de informes policiales, intentando llegar al origen de la tragedia ocurrida en el instituto.

Años más tarde, un amigo me habló de It, era su novela favorita. Así que ni corta ni perezosa, fui a la biblioteca munincipal (uno de mis lugares favoritos durante mi adolescencia, con una atmósfera y una luz muy muy relajantes) y cogí un par de novelas de Stephen King. Y me encantaron. Leí todas las que había en la biblioteca y empecé a comprar algunas por mi cuenta, en edición de bolsillo.

No es "terror" de fantasmas ni cosa así. Es el miedo que todos tenemos o tuvimos. El miedo que hace que, de niño, atravieses corriendo el pasillo en la oscuridad porque sabes que si vas despacio, puede que sientas el contacto de una mano en tu espalda o que alguien te atrape. El miedo que hace que metas la pierna bajo las mantas, porque si la dejas colgando por un lado de la cama, lo que hay bajo ella puede atraparla (aunque sepas que no hay nada). No habla exactamente de eso, pero sí hace que recuerdes tus miedos, que puedas identificar lo que los protagonistas viven y sienten.

Además, tiene una gran variedad de temática. A la gente que se muestra reticente a leer a King, siempre le recomiendo que lea, por ejemplo La larga marcha. Es una novela relativamente corta y no hay nada paranormal. Es un concurso de televisión, en el que un centenar de jóvenes caminan. Si te paras tres veces o si bajas el ritmo mínimo tres veces, te matan. Así, caminar, hasta que quede sólo uno. Pero Stephen King va desarrollando la historia, los sentimientos y los cambios de todos a medida que transcurre la novela. Partimos de un centenar de jóvenes contentos, eufóricos, hasta con ganas de comenzar, cuyo estado de ánimo va cambiando a medida que pasan las horas y van cayendo los primeros. Es fascinante la forma y la naturalidad con que el autor nos hace ver cómo cambian las cosas.

Otro ejemplo es Cujo. Es un san Bernardo al que ha mordido un murciélago y ha "pillado" la rabia. Por esas cosas de la vida, una mujer y su hijo pequeño se quedan atrapados en su coche, bajo un sol abrasador, sin poder salir por miedo al ataque del perro. Vamos siguiendo la evolución física y emocional de la protagonista con el paso de las horas, logrando implicarnos por completo en la historia y casi ser uno más dentro del coche.

Mucha gente se sorprende cuando se enteran de que Cadena perpetua es una adaptación al cine de una historia de Stephen King. Es otro ejemplo de "no terror", trata sobre la historia de un hombre inocente condenado por el asesinato de su esposa y el amante de esta. O La milla verde, también otra adaptación.

Mis favoritas son It y Apocalipsis. Curiosamente, las películas basadas en ellas me parecen horrendas. La primera es un canto a la infancia (sí, así lo veo yo, como un recuerdo a la magia que teníamos cuando éramos pequeños, la capacidad de creer en la magia y en lo imposible) y la segunda es una clara lucha del bien contra el mal. Pero lo que me gusta son los detalles, las historias secundarias que siempre aparecen en sus novelas.

Créeme, no es un autor "de terror" como suele pensarse habitualmente. Si te gusta leer, date una oportunidad de conocer su obra. Y eso, si acaso, empieza por La larga marcha, o por La milla verde.

Llegado este punto, tengo que confesar que, por algún motivo ignoto para mí, no he leído nada de la serie La torre oscura. No sé porqué, pero algo me frena a empezar a leerlas (son una serie de varias novelas).

Es una lástima que por la etiqueta que se le ha puesto, mucha gente se pierda pasar horas y horas de lectura. Porque además, hay mucho donde elegir. Mmmm, de lo que he leído suyo (que ha sido casi todo), lo que menos me ha gustado ha sido Cell y el final de La cúpula (sí, sólo el final, la explicación me pareció decepcionante).

Ah, y si me haces caso, lees a Stephen King y te gusta, el siguiente que tienes que probar a leer es Dean R Koontz. Es otro estilo, pero también me gusta mucho.





Los "no muertos"

A ver cómo empiezo.... Creo que todos, en mayor o menor medida, tenemos un componente morboso, en ocasiones inconsciente. Ese componente es el que hizo que me fuera muy difícil girar la cabeza la única vez que pasé casi rozando la escena de un crimen. Sentía unas inmensas ganas de mirar, me costó no hacerlo. Y esa parte de nuestra personalidad es la que hace que nos gusten cosas "fuera de lo común" en distintas parcelas de la vida.

Una de ellas es la afición que algunas personas tienen / tenemos por las películas de terror (aunque ese epígrafe no me parece muy adecuado, pero es el que se ha tomado como habitual).

Recuerdo cuando empezó a emitirse The walking dead. Yo no me animé a ver la serie por varios motivos, entre ellos el que me acostumbré a ver las cosas sin publicidad (cosa imposible en televisión) y porque al "ir de zombies" me esperaba lo típico. Pero pasaron las semanas y los comentarios de la gente despertaron mi curiosidad. Y como siempre, me di "un jartón" de episodios. Debo confesar que estuve a punto de dejar de verla, el protagonista, Rick, me parecía un idiota. Es un policía herido en acto de servicio que cuando despierta se encuentra un hospital abandonado, con manchas de sangre por todas partes y muertos aquí y allá. Añade tristeza a la escena el hecho de que el pobre hombre lleva uno de esos camisones de hospital, abiertos por la espalda. Nota al margen: tiene unas pantorrillas horrendas.

Se dedica a buscar a su mujer e hijo, encuentra a un par de supervivientes y a partir de ahí empieza la serie en realidad. Nadie sabe qué ha pasado, dónde, cuándo o cómo empezó esa especie de epidemia que hace que los muertos resuciten y busquen alimentarse de seres vivos. Que esa es una novedad, al menos para mí. Hasta ahora los zombies buscaban comer  seres humanos o partes concretas de los vivos, pero estos de la serie se conforman con que lo que se zampen esté vivo.

Bueno, el caso es que hace unos días se me despertó el lado morboso y me puse a buscar películas de terror. Es un estilo complicado, porque es muy fácil caer directamente en el gore (mucha sangre y entrañas a gogó) o bien ser simplemente una película de sustos, con la musiquita y el plano repentino de una cara, una mano, una sombra...

Así que me fui a los clásicos, busqué "Amanecer de los muertos" y me encontré con dos versiones, la original de George A. Romero y una nueva versión, del 2004. Me decidí por la versión.

Después de verla, me puse a ver la original, pero no llegué ni a la mitad de la película. Me parecía muy embrollada, muchísimo, sobre todo el inicio, en los estudios de televisión, muchos gritos, personajes de un lado a otro... y después situaciones muy extrañas, no sé, no me gustó, no llegué a acabarla.

Eso sí, estuve curioseando sobre George Romero. Y resulta que fue el "creador" de los zombies tal como los conocemos ahora. Hasta entonces, los zombies eran personajes nacidos del vudú y creados para servir a los vivos. La acción de esas películas tenía lugar en países exóticos del Caribe. Pero Romero estableció una nueva "raza zombie" y estableció las reglas. En el vudú uno sabía que el zombie se creaba mediante determinado ritual y para determinada misión. En la nueva era, los zombies no se sabe cómo y porqué aparecen, pero aparecen. Y no para servir, sino para llevar a cabo la misión apocalíptica de matar/comer/convertir a la población que sigue viva. También estableció lo de que se matan sólo si se les ataca a la cabeza. Salen de día y de noche y suelen guiarse por impulsos de su vida anterior, como por ejemplo, acudir ante un sonido o estar cerca de centros comerciales o lugares normalmente atestados de gente.

Dicho esto, vamos a la película.



Amanecer de los muertos (Dawn of the dead), 2004

Dirigida por Zack Snyder y protagonizada por Sarah Polley, Ving Rhames, Jake Weber, Mekhi Phifer.

Como dije antes, es una nueva versión de la original de George A. Romero (del año 1978). La película empieza en un hospital en el que una de las protagonistas trabaja como enfermera. Su turno ya ha acabado y está deseando irse a casa, así que deja las radiografías de un hombre que ha ingresado en el hospital a causa de un mordisco, y por fin se va.

Cuando está a punto de llegar, se encuentra con una niña, vecina suya, que le comunica que ha aprendido a patinar hacia atrás. Es evidente que se llevan bien y todo eso. Llega, se encuentra a su novio /marido/ pareja y empiezan un encuentro sexual que tiene como fondo las noticias que emite la televisión sobre una situación alarmante. Evidentemente no se enteran porque están a lo suyo y además en la ducha. 

En el siguiente plano se les ve durmiendo (es fascinante ver que los americanos, al menos en las películas, duermen vestidos, como con una especie de chándales o similar). El se despierta y ve que en la puerta del dormitorio está la niña patinadora, en pijama, medio envuelta en sombras. Lo normal sería sorprenderse porque alguien estuviera dentro de la casa, digo yo. Pues no, él se levanta y le pregunta si está bien, como si fuera lo más normal del mundo que los vecinos entren hasta el dormitorio, sin llamar ni nada. La niña da un paso adelante y se ve que tiene la boca toda roja, sangrante. Al verlo, él se alarma y como es normal se acerca hacia ella, despertando de paso a la mujer. Cuando llega a la altura de la niña, esta le lanza un mordisco al cuello, que empieza a sangrar abundantemente. La reacción del hombre es empujar a la niña y cerrar la puerta del dormitorio. La enfermera entra en pánico, no puede hacer nada para ayudarle, llama a emergencias pero las líneas están colapsadas. Mientras, él muere desangrado. Ella llora y está lógicamente afectada y de repente él se levanta y va hacia ella, con el fin de masticarla un poquito. Ella va corriendo al baño, aterriza de culo en la bañera (siento la expresión pero es tal cual) e intenta abrir la ventana para escapar. Pero el silencio reina en la casa y eso hace que se acerque a la puerta. Llama al novio/pareja/marido y él, de un trompazo, se carga parte del panel de la puerta. (Nota al margen: es como la escena con Jack Nicholson en el resplandor, pero sin hacha). Ella logra escapar, subir al coche y ver que tooooda la zona está en un estado horrendo, gente corriendo, gente comiendo a otras personas, incendios, choques, huídas.... 

Ese es el comienzo de la película. Después se encuentra con más supervivientes, se encierran en un centro comercial, etc etc.

La verdad es que se deja ver bien. Tiene algunas cosas "muy americanas" y algunas exageraciones. Los zombies no son como los The walking dead, estos están mejor conservados, nada resecos ni cosas así. También son más despiertos, más ágiles y muchísimo más rápidos.

Dos cosas que me gustaron especialmente: uno de los protagonistas, Ving Rhames, al que conocía de una serie llamada Monday Mornings, en la que hace el papel de un médico especialista en traumas. Es una de esas personas que te caen bien nada más verle, o al menos eso me ha sucedido a mí. En esta película hace un papel totalmente distinto, el de un policía que forma parte del grupo de supervivientes.

La otra cosa que me gustó es que el final real de la película lo ves en los créditos del final. Yo soy de esas personas  que cuando van al cine no se levantan de la butaca hasta que se acaba todo. Veo todos los créditos (me gusta buscar nombres originales entre ellos, no es que sea una conocedora del personal técnico de las películas), y me gusta ver también los actores de doblaje. Manías que tiene una, supongo. El hecho es que esa costumbre ha hecho que no me perdiera muchas cosas en algunas películas, ya que las hay que dejan como una especie de coletilla para el final de todo. En esta, entre créditos y créditos, aparecen unos pocos segundos de imágenes que nos muestra lo que les sucede a los protagonistas al final del todo.

Así que ojo al dato si la ves, cuando piensas que ya ha terminado, no es así. Quédate hasta el final de verdad.

No hay escenas especialmente desagradables ni mucha abundancia de sangre, a excepción del principio de todo, con el mordisco en el cuello de la pareja de la enfermera. Los zombies no son de los que pueden dar asquito, se les ve "normales", simplemente no hablan y te comen si te pillan. Los hay en abundancia, eso sí. Desde la terraza del centro comercial hay algunas escenas en las que se les ve a centenares.

Lo dicho, si quieres ver una película de zombies para pasar el rato, dedícale una tarde,  o una noche.

domingo, 17 de marzo de 2013

Relatos del Antimundo (entrada con spoilers)

Como ya sabes, porque lo confieso sin pudor, me dedico a "buitrear" blogs, buscando cosas para ver, leer, escuchar, o todo lo contrario. Y en el blog de Lillu me encontré hace unos días con la entrada correspondiente a este libro de relatos.

Las entradas del blog de Lillu no tienen nada que ver con las mías. Ella, como se suele decir, "se las curra". Y además escribe mucho mejor. Así que si ya has leído su entrada, ahórrate tiempo y energía y no sigas leyendo esta.

En general no me gustan los libros de relatos. A excepción de un par de ellos de Rosamunde Pilcher, nunca he encontrado ninguno que me gustara, ni siquiera los de Stephen King (y soy una forofa de sus novelas). Pero me animó a leer este no sólo el resumen que hizo Lillu de cada uno sino el haber recordado una película que vi de pequeña, en televisión.

La mosca, 1958



Dirigida por Kurt Neuman

Protagonizada por: David Hedison, Patricia Owens, Vincent Price


He puesto dos imágenes porque para la época fue todo un logro el conseguir esos "efectos". Ten en cuenta el año en que fue rodada la película.

Cuenta la historia de un científico que quiere conseguir la transmisión de la materia entre dos puntos, a través de un proceso de desintegración de la misma en el origen y re-integración en el punto de destino. Hace pruebas con objetos inanimados, pasando después a atreverse con animales y finalmente se atreve a ser el conejo de indias humano. Pero una mosca se cuela en la cabina de desintegración, con lo que se recombinan partículas de ambos, logrando dos resultados monstruosos.

La película es bastante fiel al relato, partiendo del momento en que es descubierto el cadáver del científico con la cabeza y un brazo aplastados (por la razón obvia que se ve en la primera imagen), confesándose culpable del crimen su esposa, Helene. A partir de ahí, o lees el relato o ves la película.

Pero vuelvo al libro. La primera historia es la de la mosca. La segunda, se titula La dama de ninguna parte. Y así como La mosca me recordó su versión cinematográfica, este segundo relato no pude impedir que me recordara en cierto modo a Poltergeist, ya que un televisor es el medio utilizado por una mujer para contactar con un científico que acaba enamorándose de ella y haciendo lo que está en su mano para reunirse en el mundo intangible que parece habitar tras la pantalla.

La tercera es La otra mano. Un hombre acude a un cirujano con la petición de que le ampute la mano derecha. Sus argumentos es que esa mano parece tener determinación propia, hace cosas para él impensables y peligrosas para quienes le rodean. El cirujano, como es normal, piensa que es un caso más para un psiquiatra que para él y se niega a ayudarle. Así que el hombre toma una determinación para acabar con su problema, volviendo después a acudir al cirujano y contarle toda la historia, desde el principio.

Deducciones desde la butaca es el relato más corto del libro. Cuenta cómo un perro ya viejo y aquejado de artritis, resuelve el secuestro del bebé de la casa. Todo contado desde su punto de vista.

Salida de emergencia. Una mujer desaparece repentinamente. Su marido llama a un amigo de ambos para que le ayude a encontrarla. Reciben notas de secuestro, que les lleva a una zona de profundas cuevas, donde suceden cosas sorprendentes. El final es sorprendente porque te hacen pensar que el secuestro es debido a las acciones que los tres tuvieron durante la guerra, pero....

Vuelta a empezar. Trata el tema de la reencarnación, desde el momento en que un hombre de ochenta años muere, lo que le sucede, hasta que vuelve a nacer otra vez, muchos años después de haber muerto. La forma en que se presenta, me ha recordado algo que leí hace tiempo, una visión de la vida que escribió Quino y que te copio a continuación


Pienso que la forma en la que la vida fluye está mal... Debería ser al revés!!!
Uno debería morir primero, para quitarse ya ese problema.
Luego, vivir en un asilo de ancianos hasta que te larguen cuando ya no seas tan viejo.
Entonces empiezas a trabajar y se trabaja durante treinta o cuarenta años hasta que se sea lo suficientemente joven para disfrutar de tu jubilación. Fiestas, parrandeadas, alcohol, salír con hombres o mujeres (se-gún el caso),
que sé yo...., hasta que estás listo para entrar en la secundaria.
Después pasas a la primaria, eres un niño que se pasa la vida jugando sin responsabilidades de ningún tipo.
Luego llegas a ser un bebé y vas de nuevo al vientre materno, y te pasas los últimos nueve meses de tu vida flotando en líquido amniótico hasta que......
....Tu vida se apaga en un tremendo orgasmo...
¡¡¡ESO SI ES VIDA!!



Son sólo 170 páginas, ideal para leer una tarde con tranquilidad. Mis favoritos fueron La mosca y Reflexiones desde la butaca. Creo que en su momento me habrían gustado todos, pero el paso del tiempo se nota en ellos y por lo menos en mi caso, me impiden meterme del todo en lo que cuentan.


Va de tiendas

Sí, esta entrada va de tiendas. O más bien tendría que decir de grandes almacenes. Llegué a ellas debido a mi impaciencia. Soy seguidora de algunas series como Dexter, The big bang theory y he de confesar que también de The walking dead. Y como resultado de mi poca paciencia, me he acostumbrado a ver los nuevos capítulos subtitulados, en una web.

Nunca antes habría dicho que acabaría haciendo eso, siempre había esperado a que lo que fuera se emitiera en España y se pusieran los capítulos doblados y todo eso, pero le he cogido el gustillo y ahora hasta veo con subtítulos teniendo la versión doblada como opción.

Pues eso, que se acabó la temporada de Dexter y me puse a curiosear entre el listado de las series que ofrecía esa página. Y así  "conocí" a Mr. Selfridge.



Mr Selfridge, 2013, serie televisiva.

Dirigida por: Anthony Byrne, Michael Keillor, Jon Jones, John Strickland

Protagonizada por: Jeremy Piven, Tom Goodman-Hill, Amanda Abbington, Katherine Kelly, Poppy Lee Friar

La serie está basada en el libro "Shopping, seduction & Mr. Selfridge" de Lindy Woodhead.

Narra parte de la vida de Harry Gordon Selfridge, concretamente desde su llegada a Londres procedente de Chicago.

Harry llega a Londres dispuesto a triunfar con sus ideas comerciales. Compra un solar en la "parte mala" de Oxford Street y allí levanta un edificio imponente, en el que creará unos grandes almacenes. Hasta el momento, la "gente bien" no iba a comprar, o bien iba la tienda a sus casas o bien enviaban a los criados a ello. Y se compraba básicamente lo que se necesitaba. Selfridge cambió eso. Hizo de las compras un momento de diversión, de placer, incitó al consumismo mediante estratagemas desconocidas hasta entonces.  Puso baños en el establecimiento, cosa insólita por entonces, también había servicio de biblioteca, restaurante, etc. En Selfridge la compra era más un placer que una obligación. Llevaba a grandes personalidades de la música, el deporte y la literatura, aprovechando su presencia para aumentar las ventas de determinados productos... Siempre arriesgando y siempre ganando con su audacia.

En el terreno personal, Selfridge se muestra como un vividor. Incontables aventuras amorosas, jugador de cartas, y con el tiempo, gran bebedor.

Mironeé en san Google y vi que más o menos la serie refleja ese período de su vida. No sé si seguirá hasta el final, mostrándonos a un señor Selfridge arruinado, harapiento y triste. Por ahora, los diez capítulos que he visto (los que están disponibles en la web que visito), muestran el arranque de la tienda, su forma de luchar contra los prejuicios imperantes y romper la costumbre establecida a la hora de comprar. Su energía, su buen humor, su apoyo a sus trabajadores, todo lo que fue ideando y buscando para lograr un éxito que parece que no fue capaz de asimilar.

Y los almacenes Selfridge existen, de hecho son la segunda cadena más importante en el Reino Unido (siempre según san Google). También he leído que intentaron conseguir permiso para filmar la serie en el edificio original, pero no fue posible. Lástima.

Espero que no ocurra con esta serie lo que suele pasar con casi todas: se desvían de la trama original para centrarse en los líos amorosos de cada uno. El tiempo lo dirá. Pero he de decir que es una serie que me gusta.

Y mironeando cosas sobre Mr. Selfridge, llegué a un blog en el que había una entrada sobre la serie. Y su autor (o autora) decía que tal vez no le gustó tanto Selfridge porque hacía poco que había visto The Paradise, que era algo por el estilo. Así que sin esperar nada, me puse a buscar cosas sobre esa serie.




The Paradise, 2012

Dirigida por: Bill Gallaher, David Drury, Marc Jobst, Susan Tully.

Protagonizada por: Joanna Vanderham, Emun Elliott, Sonya Cassidy, Stephen Wright, Matthew McNulty.

Está basada en la novela El paraíso de la damas, de Emile Zola.

Siglo XIX, Denise llega a la ciudad procedente de su pequeño pueblo, con la esperanza de que su tío, que es modisto, le dé empleo en su tienda. Pero cuando llega, se encuentra con que él apenas gana para sobrevivir, lo mismo que les ocurre al resto de comercios de la calle, ya que la gente prefiere comprar en Paradise, unos grandes almacenes que han abierto justo frente a su tienda.

Así que Denise se decide a pedir trabajo allí. La toman para un puesto en la sección de ropa de damas. Le dan un uniforme y le explican las normas de la casa. Es algo que me llamó la atención. Los empleados vivían en el mismo edificio en que estaba la tienda. En cada dormitorio dormían tres y hacían las comidas todos juntos. Tras la jornada laboral les permitían salir, aunque eran muy estrictos en cuanto a la moral y las buenas costumbres.

Así como en Selfridge se centran en el cambio de la mentalidad de los compradores, en la incitación al consumismo, en Paradise el tema central es el efecto que la aparición de los grandes almacenes tuvo sobre los pequeños comerciantes. Sobre los artesanos cuyos precios no podían competir con ellos y que se negaban a bajar la calidad de sus productos. El propietario de Paradise además, aspira a expandirse a lo largo de toda la calle, adquiriendo los locales o los derechos sobre ellos. Como carece de liquidez, se dedica a cortejar a una aristócrata cuyo padre es banquero. Y ahí llega la parte que no me gusta demasiado, las historias de amores y desamores.

Denise me defrauda. Cuando al principio se queda como alelada mirando a Morey (el dueño), una compañera le pregunta si se ha enamorado de él y ella le contesta algo así como "no le quiero a él, quiero ser como él". Su personaje encarna la aspiración por mejorar, por alcanzar la meta que se ha marcado. A lo largo de los capítulos (por ahora son ocho), se ve cómo propone ideas con el fin de aumentar ventas o de atraer a la gente. Pero de repente se confiesa enamorada de su jefe. Y en ese punto, dejan de centrarse en las innovaciones y en el día a día del comercio para mostrarnos la lucha de ambos por su amor. Es una lástima, porque el tema que trataban era interesante, la lucha de los pequeños comerciantes, el intento de unirse para ganar a los grandes almacenes....

Te recomendaría cualquiera de las dos, por lo menos en la primera temporada. Me temo que la segunda irá por otros derroteros, pero puedes ver cosas interesantes en ellas. Ya sabes, como siempre, es sólo mi opinión. Ya me contarás.

lunes, 11 de marzo de 2013

La saga de los longevos-La vieja familia

Prefiero los libros de papel, los tradicionales, a los electrónicos. Pero tal y como va la economía, me encuentro con una biblioteca electrónica cada vez más amplia y las adquisiciones tradicionales son menores.

Ahora estoy leyendo La ternura de los lobos, un libro que me prestó mi hermana. Lo malo es que voy como a trompicones, parece que cada vez que lo cojo para ponerme a leer sucede algo que me lo impide. Casi al tiempo en que empecé a leerlo, inicié también la lectura de La saga de los longevos, resultado de mi "buitreo" por los blogs de lectura. Debo confesar que no recuerdo en qué blog leí la reseña. Pero me resultó una historia atractiva y lo metí en la carpeta de lecturas.

Me puse a leerlo casi con pereza, en plan pasar pequeños tiempos muertos. Y así, a los pocos, lo terminé.

La saga de los longevos - La vieja familia, autora Eva García Sáenz.

Lo primero, reconocer el trabajo previo de la autora. El hecho de cubrir una época que comprende milenios (desde la Prehistoria) seguro que le ha exigido mucha investigación.

La historia corre de la mano de una joven arqueóloga, llamada Adriana (su familia le llama Dana), que decide dejar su trabajo en la capital, más centrado en papeleo que otra cosa, y probar suerte en un nuevo museo arqueológico abierto en su ciudad natal, Santander.

Allí toma contacto con los jefes/propietarios, tres hermanos: Héctor, Iago y Jairo del Castillo. Son hombres muy atractivos, cada cual en su estilo. Además, ricos e inteligentes. De hecho todo el personal femenino del museo bebe los vientos por alguno de los tres. Adriana trabaja en contacto directo con Iago, por el que casi instantáneamente empieza a sentirse atraída.

Pero lo que Adriana no sabe es que tanto esos tres hombres como Kyra, una científica del museo, son longevos. No inmortales, sino longevos. Personas cuyas vidas son increíblemente más largas que las de los humanos "normales", pero que son susceptibles de morir bien por enfermedad, accidente o similar.

Kyra y Jairo están obsesionados con encontrar el origen de su longevidad. Están cansados de relaciones para ellos efímeras, de ver morir a sus parejas e hijos o de tener que abandonarlos cada pocos años para que no se den cuenta de su particularidad. Quieren tener familias perdurables, poder relacionarse con normalidad con personas como ellos. Y para ello recurren a engaños, fraudes, lo que haga falta, rastreando cualquier información que tenga que ver con alargar la vida. Son nómadas por obligación, para poder ocultar su naturaleza.

Adriana descubre que los cuatro ocultan algo, pero no sabe el qué. Además cada vez se siente más y más cercana a Iago y más acosada por Jairo.

Y hasta aquí te cuento del argumento, aunque hay más que decir, pero no quiero desvelar más cosas, podría estropearte la historia.

Hay capítulos mezclados, algunos dedicados a la actualidad y otros a los recuerdos de los longevos, a través de más de diez mil años de vida. Los que más me han gustado han sido, sin duda, estos últimos. El contar cómo era la vida por entonces, las costumbres, alimentación, vivienda, relaciones interpersonales... era mucho más interesante que leer los lamentos y las comeduras de tarro de Adriana. La verdad es que su personaje no me gustó nada, no empaticé con ella en absoluto. Muy obsesiva, despegada, ajena a los demás, a veces me daba la impresión de que tenía encima como unas orejeras de burro, que no le dejaban ver más que en una dirección. A veces se enfada por naderías y otras deja pasar como si nada situaciones o palabras dolorosas o incómodas. Héctor sin embargo me resultó uno de los personajes más atractivos, con una personalidad calmada, nada de líos amorosos y centrado a excepción de las cosas que tienen que ver con sus hijos (porque los otros tres son hijos suyos, sólo que al no envejecer, parecen cuatro hermanos más que padre e hijos).

Me llama la atención el hecho de que los personajes "antiguos" son mucho más atractivos y atrayentes que los actuales. Marcos, el primo de Adriana se presenta como un egoísta que va a lo suyo y deja de lado a su familia. Elisa, mujer de Marcos, es como una especie de quinceañera con las hormonas revueltas, accesos de irritabilidad en un momento y en otro, risitas tontas. Rubén, el novio al que Adriana dejó en Madrid es como una especie de llorón incapaz de seguir con su vida a pesar del tiempo transcurrido. El personal del museo, en general, se presenta con taras o físicas o emocionales. No sé, como si se necesitara ese contraste con los longevos y con Adriana, todos casi perfectos física e intelectualmente.

Es una novela fácil de leer, para mí lo fueron especialmente las partes "antiguas", cada capítulo que acababa me dejaba con ganas de saber cómo continuaría la historia, me revelaba algún dato o alguna curiosidad acerca de la vida y costumbres de la época o de la tribu de la que trataba.

No sé si desear una segunda parte (que tiene trazas de que la habrá) o no. Me temo que se centraría más en el aspecto personal que en el histórico.

Anímate a leerlo, es bastante ameno. Y los personajes interesantes, aunque no te caigan bien, como me pasa a mí con Adriana :)


domingo, 10 de marzo de 2013

Persuasión



Persuasión (Persuasion) 2007

Dirigida por Adrian Shergold, protagonizada por Sally Hawkins, Rupert Penry-Jones, Alice Krige


Es la segunda versión que veo de la novela de Jane Austen del mismo título. Esta ha sido producida directamente para televisión.

Y tengo que confesar que no es la novela que más me gusta de la autora, así que complicado ser objetiva. Pero ahí voy.

Los Elliot son una familia noble formada por un viudo con dos hijas, una de ellas casada y bien establecida. Pero el padre es un hombre dedicado a la apariencia, tanto personal como cara a los demás. Eso hace que su nivel de vida exceda a sus ingresos y obliga a llegar al punto de alquilar la propiedad familiar para poder ir saldando las deudas.

Anne es la mayor de las hijas. Ocho años atrás empezó una relación amorosa con un marino, Frederick Wentworth, pero fue persuadida por su amiga y vecina, lady Russell, para cortar el idilio. A pesar de los años transcurridos, Anne sigue enamorada de él y la casualidad hace que su casa sea alquilada al cuñado de Wentworth, lo cual hace que sus caminos se crucen. No cuento más por si quieres leer la novela (en este caso, como en muchos otros, mucho más recomendable que ver cualquiera de las dos versiones que conozco en película).

En esta versión lo que más me llama la atención es el cambio que hacen en la personalidad de Anne. Se supone que es una muchacha seria, centrada, culta y bien educada. Y se pasa todo el rato correteando tras el capitán Wentworth, y digo correteando literalmente, lo cual en esa época constituía una grave falta de decoro. Las damas no corren. Y menos tras un hombre.

La primera película que vi era o me pareció al menos, más fiel a la novela. Los protagonistas no eran jovenzuelos (se supone que iniciaron su relación casi una década antes, la muchacha tiene 27 años, una edad muy avanzada para una soltera en la época) y el carácter de Anne queda fielmente retratado. Se contiene, se escuda en la educación y los modales para ocultar el dolor que le causa ver a Wentworth y saber que la cree inconstante e influenciable. Anne Elliot es más parecida a Elinor Dashwood (de Sentido y sensibilidad) y sin embargo en esta versión para televisión le han acercado más a la exaltación de Marianne Dashwood (hermana de Elinor).

Me ha parecido más cuidada la primera versión que vi (ver la entrada publicada en diciembre), profundiza más en la novela que esta otra. Así que si quieres verla, mejor la versión anterior que esta. Y leer la novela, por supuesto, que el hecho de que sea la que menos me agrada de Jane Austen no quiere decir que no me guste o no esté bien.

Transporter 2



Pues así soy yo, en lugar de empezar por Transporter 1, que la vi hace un tiempo, te hablo de la 2, que la vi hace unos días.

Vuelvo a repetir que las películas "de tortas" sin más, no me gustan. Lo que me atrapa es el toque de humor ácido o no tan ácido, las frases contundentes, las expresiones... lo que en otra entrada llamé "películas a lo Bruce Willis". Transporter 2 es una de ellas.

Transporter 2 (Le transporteur 2) 2005

Dirigida por Louis Leterrier y protagonizada por Jason Statham, Amber Valletta, Hunter Clary.

El transportador es exactamente eso, un profesional al que le pagan por llevar lo que sea o a quien sea de un punto a otro.  Ha de ser fiable, puntual y profesional. Y Frank Martin es todo eso. Tiene sus reglas, que no quebranta (cuando lo hace, como en la primera película de la serie, se mete en líos). Cuando se cierra un trato, no admite cambios. Nada de nombres. No abrir los paquetes.

En este caso, Frank se dedica a una tarea extraña en él,  su trabajo es llevar y traer a un niño, de casa al colegio, al médico, donde sea. Pero ese niño va a ser utilizado por un mercenario como arma para matar a gran número de personalidades políticas internacionales. Para ello, es secuestrado y se le inocula una sustancia que lo transforma en una especie de virus andante.

Es una película llena de exageraciones, de situaciones, movimientos y cosas imposibles, pero que cumple fielmente su meta: hacer que se pase un buen rato viéndola. E incluso hace sonreír.

Esta vez no sólo se enfrentará a la típica cuadrilla de matones, sino que tendrá como principal adversaria a la rubia de la foto, que, al igual que él, es capaz de utilizar hasta el objeto más inofensivo y común como arma a la hora de pelear. No es la chica guapa de la película (aparte de que a mí no me parece guapa), sino que es todo un bicho.

He curioseado un poco sobre el protagonista. Es británico, fue modelo y compitió en el campeonato del mundo de saltos de trampolín de 1992, quedando decimosegundo. Practica varias artes marciales y eso hace que la mayoría de las escenas de lucha las protagonice él mismo, sin dobles.

Película recomendable para una tarde en casa, pasando un buen rato.



Frase




Hace un rato largo, en la ducha, sin saber el motivo, me ha venido a la mente una frase de una película. No sé si es exactamente así, pero es como la recuerdo. "Comes pescado crudo y no dejas que un chico te meta la lengua en la boca". Después me he puesto a pensar en la película.

Probablemente tú no la hayas visto e incluso es posible que no hayas nacido cuando se estrenó, en la década de los ochenta si mal no recuerdo. Y pensé en ponerla aquí para ver si sabes qué película es, una especie de adivinanza cinematográfica. O como diría alguien que conozco "qué friki soy".

Hace muchísimos años que la vi, es la típica película para adolescentes o al menos para los adolescentes de mi época, que ahora la cosa ha cambiado mucho. Pues eso, si eres más o menos de mi edad, puede que sepas cuál es. Con una excepción, Lillu, que es bastante más joven que yo pero seguro que la sabe :)

jueves, 7 de marzo de 2013

Nutella cookies o más bien "intento de"

Como ya sabes, o si no te lo digo ahora, soy una especie de buitre bloguera. Visito blogs de los que saco ideas de cosas que leer, que hacer, que ver... Voy de blog en blog y tiro porque me toca.

Y así, a partir del blog de Lillu llegué al de "El rincón de Bea", que tiene montones de recetas. Una de ellas me llamó la atención por lo fácil y sencilla, así que ale, hoy me animé y ahí va el resultado.



No te fíes del mal aspecto, es por haber aplastado la masa demasiado. Anímate a hacerlas, anda, ya verás como te salen con mejor pinta que las mías.

Ingredientes

-1 huevo grande
-100 gr de azúcar
-140 gr de harina de trigo
-250 gr de Nutella

Se precalienta el horno a 175º y se prepara una bandeja con papel de hornear.

Se bate el huevo con el azúcar y después se añade la harina, de golpe. Se mezcla. No pasa nada si quedan grumos (aunque a mí no me quedaron, así que no creo que a ti tampoco te pase)

Se incorpora la Nutella y se bate hasta obtener una mezcla grumosa.

Se hacen bolitas de más o menos dos centímetros y medio de diámetro, dejando unos cinco centímetros de separación entre ellas. Se aplastan con el fondo de un vaso, si te gustan "secas", aplastas más y si te gustan jugosas por medio, aplastas menos (ahí fue donde se me fue la mano, en el "aplastamiento").

Se hornean durante siete u ocho minutos y se dejan enfriar.

Yo aún no las he probado. Oler huelen de maravilla y hasta mi hijo, que es incluso más tiquismiquis que yo, se ha atrevido a coger una... y se la ha comido enterita! Así que de sabor, bien.

Ahora sólo falta que te animes tú y que me cuentes qué tal te ha ido. Buen provecho!

miércoles, 6 de marzo de 2013

Otro de mis favoritos

Francisco Alvarez

En ti

Quisiera ser tu propio pensamiento,
la inseparable sombra que te siga
si no ya como amante, como amiga,
en sol, en luna, en luz de apartamento.

Quisiera ser el vaho de tu aliento,
la inquietud afectiva que te intriga,
de tu edificio columnata y viga,
de tus heridas oloroso ungüento.

Tanto quiero ser tuya, hacerte mío,
que dejaré mi espíritu vacío
para que lo satures de tu esencia.

Remolca mi silueta en tu sendero,
sombra adherida a tu vagar ligero,
y absórbeme en tu piel y en tu existencia.

Uno de mis favoritos

Mario Benedetti

Viceversa


Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte

tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte

tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte

o sea
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.

martes, 5 de marzo de 2013

Ahora...

Escucho chapotear al peque en la bañera, hablando con su muñeco (un horrendo bicho que parece como un conejo zombi) e inventando aventuras. Normalmente suelo estar sentada al lado de la bañera, compartiendo "jornadas de pesca" durante el baño o jugando a buscar un tesoro sumergido en la bañera. Otras veces, lleva un grupo de muñecos de plástico (igualmente horrendos, parece la tónica actual de muñecos), con los que simula una competición de saltos de trampolín, haciéndolos caer desde el borde del grifo hacia el agua.

Dentro de poco o bien me llamará para contarme sus proezas o bien tendré que ir a hacer lo que yo llamo el "centrifugado", es decir, apurar hasta el punto de conseguir hacer en dos minutos lo que él debería haber hecho en todo este rato: bañarle.

Pone voces distintas a los personajes imaginarios de sus aventuras, cambia totalmente el tono de voz y la forma de expresarse. Creo que tiene futuro como actor de doblaje.

Tengo ganas de meterme en cama con un libro y perderme unos minutos en la trama. He empezado a leer La ternura de los lobos, pero no he pasado de la página 50, siempre sucede algo que interrumpe la lectura. Tendré que empezarlo de nuevo desde el principio.

Ya me llama, eso es que al fin ha encontrado el tesoro escondido, o ha ganado la batalla final, o ha pescado un tiburón, o...

Voy al centrifugado.

Sospechosos habituales



Siguiendo en la línea de volver a ver películas que me dejaron buen sabor de boca (cada una por un motivo diferente) y a la vez, siguiendo con una especie de ciclo dedicado a Kevin Spacey, volví a ver:

Sospechosos habituales (The usual suspects) 1995

Dirigida por Bryan Singer y protagonizada por Kevin Spacey, Chazz Palminteri, Benicio del Toro, Gabriel Byrne.

La historia arranca con la investigación del incendio de un barco en el puerto, en el que mueren casi una treintena de personas, aparentemente asesinadas y no como consecuencia del fuego. Hay un testigo, Verbal Kint, a quien se le ha prometido inmunidad si cuenta lo que sabe del suceso. El empieza a contar la historia de cómo coincidió con otros cuatro delincuentes conocidos en una rueda de reconocimiento. A partir de ahí hacen un "trabajo" juntos, lo que les pone en contacto indirecto con un tal Kayser Sozé, una figura casi mítica en el mundo de la delincuencia y de quien se duda hasta de su existencia. A raíz de tener que hacer un trabajo para ese personaje (con el que no llegan a contactar, todo tiene lugar a través de un mediador), se llega al puerto y al barco que fue incendiado. Kint va dando datos, nombres, fechas, aderezándolos con anécdotas, durante toda su declaración.

También es otra película de final sorprendente o inesperado. No diré más al respecto.

La vi por primera vez hace muchos años, cuando vivía en la aldea y estaba haciendo un curso de topografía. Uno de mis compañeros me ofreció dejarme unas cintas de vídeo (sí, cintas de vídeo, esto te hace una idea del tiempo que ha pasado, jejeje) con varias películas que le gustaban. Fueron varias, pero sólo recuerdo dos títulos: Sospechosos habituales y Tess y su guardaespaldas.

Ah, una curiosidad sobre la película, el personaje que interpreta Gabriel Byrne tiene por nombre Dean Keaton, que es el nombre real del actor.

Seven



Seven (Se7en) 1995

Dirigida por David Fincher y protagonizada por Brad Pitt, Morgan Freeman, Gwyneth Paltrow, Kevin Spacey.

Es otra película que ya había visto, igual que ya había leído la novela. Recomiendo ambas.

La historia narra la investigación de una serie de asesinatos, cada uno asociado a un pecado capital, de ahí el título, "siete". El asesino en serie es perseguido por un policía veterano que se retirará al cabo de una semana (otra vez el siete) y que ayuda al que será su sucesor en el puesto. Dos caras de una misma moneda: un hombre metódico, inteligente y pensador y otro activo, impaciente, poco ilustrado. Dos formas de encarar la investigación, aunque es más que evidente que la más hábil y la que da sus frutos es la de Somerset (Freeman).  El contraste llega también a las vidas personales de ambos personajes, Freeman encarna a un solitario que sólo busca la paz y la tranquilidad, que quiere huir de una ciudad en la que impera la violencia y que lleva siempre encima un recorte de papel, una rosa, como símbolo de la que será su nueva vida y su nuevo hogar. El personaje de Pitt es un joven con complejo de culpa, deseoso de acción y de demostrar su valía, que ha dejado su pueblo natal, tranquilo y pacífico, arrastrando consigo a su mujer (la que fue novia de toda la vida), que se siente desubicada en su nueva casa. Ella trata de ejercer de nexo de unión entre ambos personajes, tan dispares.

Al conocer el desenlace, se pierde gran parte del interés que tiene la película, pero aún así ha sido agradable volver a verla y disfrutar del buen hacer de sus protagonistas. Me gustan especialmente Freeman y Spacey.



Cocoon



Cocoon (Cocoon) 1985

Dirigida por Ron Howard y protagonizada por Steve Guttenberg, Brian Dennehy, Don Ameche, Jessica Tandy...

A veces una tiene ganas de ver algo "amable", en ese caso no hay nada mejor que acudir o bien a las comedias clásicas (la mayoría de ellas en blanco y negro) o bien echar mano de alguna película que recuerdes con una sonrisa en la cara.

Así que elegí volver a ver Cocoon. Recordaba haber sentido la alegría y diversión que los bañistas en la piscina donde están los Cocoons. Recuerdo lo agradable que era ver que a pesar de los achaques, los años y la reacción de la sociedad, hay siempre ganas de vivir y divertirse.

Supongo que ya la habrás visto, pero te dejo una pequeña sinopsis por si no es así, para animarte a verla. No porque sea una gran película, sino por sus efectos, por decirlo de alguna forma, relajantes.

Tres huéspedes de una residencia de ancianos tienen como costumbre colarse en una propiedad privada que está a la venta, con el fin de utilizar la piscina cubierta que hay allí. Así que cada día cogen sus toallas y allá van, a darse unos cuantos chapuzones, añadiendo a la diversión en sí, el pequeño toque picante de estar haciendo algo que está mal, una travesura.

Cada uno tiene sus pequeños achaques, o enfermedades más graves, pero aún tienen espíritu joven y ganas de hacer cosas.

Por eso se sienten defraudados una tarde que llegan y ven que alguien está alquilando la propiedad. Dan por finalizado el uso de la piscina. Esa forma de pensar cambia cuando ven que los inquilinos se pasan el día en alta mar, a bordo de un barco de alquiler. Así que retoman su costumbre de usar la piscina.

Observan que en el fondo de esta aparecen una serie como de rocas (los Cocoon), pero enseguida dejan de lado las especulaciones sobre qué serán, para seguir sus baños.

Y es como si rejuvenecieran. Físicamente mejoran, se acaban los achaques, sanan, recuperan energías. El origen de esta renovación lo conocen la tarde en que, estando en la piscina, los inquilinos vuelven antes de tiempo y se tienen que esconder. Desde su escondrijo descubren, aterrorizados, que quienes habitan la casa no son seres humanos, sino extraterrestres.

Si no la has visto y quieres saber qué sucede a partir de ahí, tendrás que verla.

Sólo espero que tenga sobre ti el mismo efecto agradable que sobre mí.