viernes, 8 de febrero de 2013

La reina blanca - Philippa Gregory

Después de haber leído las novelas históricas de esta autora, relativas al período de los Tudor, hace un par de días me dispuse a leer esta otra, que es cronológicamente anterior a las citadas.

Narra la historia de Isabel Woodville (o Isabel Grey, su nombre tras su primer matrimonio). Parte del momento en que ella conoce al rey Eduardo IV, al que apela para poder recuperar las posesiones que le corresponden por parte de su fallecido marido. Se enamoran y se casan en secreto.

Está en pleno auge la guerra de las dos rosas, entre las casas de York y de Lancaster, cada rama de la familia está convencida de que entre sus miembros está el legítimo rey de Inglaterra. Una guerra entre primos  en la que, como en toda guerra, nadie gana finalmente.

Hay un entramado de conspiraciones, cambios de bando (la familia de Isabel apoyaba a los Lancaster y ella se casa con el rey de la casa de York), traiciones, muy pocos períodos de paz y tranquilidad. Muchas muertes, un sinvivir.

Para Isabel es primordial mantener su status a toda costa. Cada familiar que muere, cada traición, cada sonrisa forzada no hace más que afianzar su certeza de que es el precio a pagar por el trono. En principio, lucha por y para ella. Más adelante, a la muerte de su marido, el rey, lucha por mantener a sus hijos en la posición que les corresponde, en lugar de pensar en mantenerlos simplemente con vida.

En la novela, se presenta a Isabel como una mujer que quiere asentar su poder, poniendo a familiares suyos en puestos próximos a la corona y mediante bodas que aumentan la fortuna y las propiedades familiares. Pero es esta ambición suya la que le acarrea más enemigos en la corte.

Hay una parte del libro, casi al final, en el que Isabel, la reina viuda, habla con su hija mayor, también llamada Isabel. Su hija le dice que lo que ella querría sería tener una vida normal y corriente, en un sitio tranquilo y agradable, casarse, tener hijos, que no ambiciona nada más que eso. A su madre le resulta ultrajante esa forma de pensar, después de haberse pasado más de media vida luchando porque sus hijos tuvieran puestos de poder. Lo curioso del caso es que Isabel hija, acaba casándose con Enrique VII y siendo reina (la primera reina de la dinastía Tudor). Es algo que no ambicionaba, después de haberse pasado toda la vida viendo el precio a pagar por sentarse en el trono.

También es de esta época un misterio histórico, el de los príncipes de la Torre. Eduardo, heredero de Eduardo IV e hijo de Isabel, fue llevado a la Torre de Londres por su tío Ricardo, nombrado Lord Protector, para estar ahí hasta el momento de su coronación. Más adelante, se reuniría con él su hermano Ricardo. Tenían por entonces 12 y 9 años respectivamente. Desaparecieron misteriosamente, a pesar de estar encerrados y vigilados. Aún no se sabe a ciencia cierta lo ocurrido con ellos, si fueron secuestrados o asesinados. Y si los mataron, quién fue el responsable y qué se hizo con los cuerpos. Hay muchas teorías al respecto.

Un par de siglos más tarde y en medio de unas obras en la Torre, se encontró una caja que contenía los restos de dos muchachos. Se les dio sepultura pensando que eran los príncipes de la Torre, aunque hoy en día aún no se sabe con certeza sin son ellos o no.

No sé si es por el hecho de que no hay un momento de tranquilidad en toda la historia, pero me gustaron mucho más los libros referentes a la época Tudor que este. Por una parte es un sinvivir el estar rodeado de gente que sabes que te odia. Por otro es desconcertante mantenerte ahí, pudiendo renunciar y llevar una vida tranquila con tus hijos. No sé. Eran otros tiempos y otra forma de pensar. Y la ambición es un sentimiento poderoso... aunque una se pregunta si lo es tanto como para ver que tus seres queridos mueren uno tras otro, me parece un precio demasiado alto.


4 comentarios:

Isi dijo...

Jolín.
A ver si leo algo de esta autora, que de verdad qeu tengo ganas de probar con ella. Es que no hago más que ver reseñas suyas, y más con el descubrimiento de los restos de Ricardo III.

osheaa dijo...

Anímate, Isi, yo te recomiendo cualquiera de los tres referentes a los Tudor, me gustaron bastante.

Margari dijo...

No me he estrenado aún con esta autora, pero me tientas y mucho con este título.
Besotes!!!

osheaa dijo...

Margari, te digo lo mismo que a Isi, para empezar yo aconsejaría cualquiera relativos a la época Tudor, pero bueno, este tampoco está mal, si te atrae el título :)

Sea cual sea, que lo disfrutes!!

Biquiños!