viernes, 1 de febrero de 2013

Código azul, Andrew Gross

Es el tercer y último libro que me prestó mi hermana. La verdad es que ella fue cogiendo aquí y allí en su estantería de libros y no supe qué me había prestado hasta que llegué a casa.

Cuando leí el título, lo primero que pensé fue en hospitales. Ya sabes: "Código azul, carro de reanimación, una dosis de epi, cargando palas a 200, ¡fuera!, entra en bradicardia, otra dosis de epi, cargando a 300..." (Se nota que he vuelto a ver Anatomía de Grey, verdad?).

Pues no, no va de hospitales, ni es un título tipo Robin Cook. Antes de empezar con la historia, ya aclaran que "código azul" es un nivel utilizado por el WITSEC, el Programa de protección de testigos de Estados Unidos, de hecho es un nivel que significa que se ha descubierto la identidad del testigo, que ha desaparecido o muerto.

Una vez aclarado esto, vamos al argumento.

Ben Raab es un comerciante que se dedica a vender oro. Es apreciado y valorado por amigos y vecinos. Lleva más de dos décadas casado con la misma mujer, de la que sigue enamorado y con la que ha tenido tres hijos: Kate, Emily y Justin. Llevan un tren de vida elevado, se permiten numerosos caprichos y en general, son felices. Ben es un esposo solícito y un padre ejemplar.

Toda esta vida de ensueño se viene abajo cuando Ben es detenido por el FBI por colaborar con narcotraficantes colombianos. Se le acusa de graves delitos, pero lo que busca la justicia es su colaboración para atrapar a los "peces gordos". Y se le ofrece entrar en el programa de protección de testigos.

Y no te voy a contar nada más. Ese es sólo el principio. No lo voy a hacer porque si lo lees, no quiero revelarte ninguna de las sorprendentes tramas que se van desarrollando. Porque, eso sí, es una novela llena de sorpresas, hasta el final.

El personaje principal es Kate, la hija mayor de Ben, que se niega a entrar en el programa de protección. A veces es una chica un poco cargante, te dan ganas de decirle: "Déjate de historias y haz lo que tengas que hacer".

No sé si lo recordarás, pero hace unos años por televisión ponían un anuncio para publicitar el cine español. En él, había un niño que iba a jugar un partido de fútbol y no hacía más que mirar hacia las gradas, esperando a su padre. Como no llegaba, se ponía en plan melodramático y de repente, rompiendo el momento lacrimógeno, aparecía en pantalla un plano de Antonio Resines (creo recordar que era él), diciéndole algo así como "Eh, chaval, que esta no es una película americana" y el niño reaccionaba y se ponía a jugar, divirtiéndose con sus amigos.

Pues bien, la actitud de Kate es así, muy americana. Te voy a poner un ejemplo. Ella estaría más dolida si su madre no le hiciera una llamada diaria diciéndole que le quiere que si su madre cogiera una pistola y le pegara un tiro. (Es una situación inventada, como ejemplo). En plan "oh, se ha olvidado de mí, no le importo, bla bla bla".

Aparte de eso, me gustó y me sorprendió agradablemente. Como te digo, es una sorpresa tras otra. No me esperaba que sucediera lo que sucede, la verdad. Y es algo que no suele pasar, porque normalmente te haces una idea de cómo se desarrollan las cosas en una historia, una vez te has metido de lleno en ella. Aquí no ves venir nada. O al menos, yo no vi venir nada.

Empecé a leerla anteayer por la noche, pero tuve poco tiempo, la leí casi entera anoche, metidita en cama. Iba a avanzar un poquitín más en la historia, porque apenas había llegado a las 50 páginas, pero después no pude parar, no le encontraba sentido a lo que pasaba y quería saber la explicación para ello. Así que fue del tirón. Son poco más de trescientas páginas, así que no lleva mucho tiempo. Anímate, para cuando quieras algo en plan no novela policíaca exactamente, pero sí con algo de suspense.


4 comentarios:

Isi dijo...

Jolín, pues me lo apunto.
A mí me has dejado con la miel en los labios desde que dijiste lo que significaba lo de "código azul" (además yo no tenía ni idea, porque no he visto Anatomía de Grey)

osheaa dijo...

Pues ya sabes dos significados de esa expresión, en medicina y en el programa de protección de testigos.

Por cierto, no te recomiendo que veas Anatomía de Grey :)

Biquiños, Isi

Margari dijo...

Pues no tiene mala pinta. Me la llevo apuntadita, para esos momentos en los que apetece lecturas ligeras.
Besotes!!!

osheaa dijo...

Espero que te guste, Margari :)