domingo, 3 de febrero de 2013

Audrey Hepburn - La calumnia

Para contrarrestar un poco el candor y la dulzura de Vacaciones en Roma y siguiendo mi personal ciclo de Audrey Hepburn, la siguiente película elegida fue La calumnia.



La calumnia (The children's hour), 1962

Director: William Wyler

Protagonistas: Audrey Hepburn, Shirley MacLaine, James Garner

Karen (Audrey Hepburn) y Martha (Shirley MacLaine) son dos jóvenes profesoras que han visto cumplido su sueño de tener su propia escuela para niñas. Después de mucho luchar, están empezando a conseguir beneficios y su colegio va en auge.

Joe (James Garner) es un médico que ha estado esperando durante dos años a que llegara este momento, para poder casarse con Karen.

Todo parece ir bien hasta que una de las alumnas, que detesta estar en el colegio, escucha parte de una conversación-disputa que Martha sostiene con su tía, también profesora del centro. La niña utiliza las palabras y expresiones que ha escuchado para convencer a su abuela de que entre Karen y Martha hay una relación que va más allá de la amistad.

Como consecuencia, la abuela se lleva a la niña a casa y hace correr la voz de la situación entre las familias que también tienen a niñas en el centro. Rápidamente se queda vacío. Ellas no entienden nada y tras mucho insistir, logran que uno de los padres les cuente lo que sucede. El hecho de que ellas tengan una relación amorosa hace que sea imposible que ninguna niña acuda a su escuela. Es algo anormal y las niñas inocentes no deben estar cerca de personas así.

Karen y Martha demandan a la abuela de la niña, la que originó los rumores. Pero la tía de Martha no acude al juicio para explicar los hechos y pierden la batalla judicial. Se plantean el irse a otro sitio, empezar de nuevo. Joe, que hasta el momento estuvo apoyándolas, empieza a tener dudas de si hay algo de verdad en lo que se rumorea. La relación con Karen se deteriora.

Accidentalmente, se descubre que la niña ha mentido, pero ya es demasiado tarde, no se puede reparar el daño hecho. El final es triste.

Supongo que a estas alturas el que alguien retire de un centro escolar a un niño o una niña por existir profesores homosexuales puede sonar extraño. Pero fíjate que la película es de 1962, no ha pasado tanto tiempo, y entonces la reacción ante la homosexualidad era esa, la de rechazo e incluso asco. Como si fuera algo contagioso e infecto. Hay que tener en cuenta esa mentalidad a la hora de ver la película. De hecho hay una especie de correlación entre crimen y castigo, al final. Quien cree haber cometido un pecado, un delito, es quien "paga".

Y en cierto modo, aún sigue vigente esa línea de pensamiento. Por mucho que creamos que la sociedad acepta la intimidad y la sexualidad de las personas, no es así, de hecho, siempre he pensado que lo de celebrar el día del orgullo gay y hacer esos desfiles y todo lo demás, es marcar una diferencia, es hacer notar el que no se ve la homosexualidad como algo natural. Pero bueno, tiempo al tiempo y si no, mira, en la década de los sesenta era causa de convertir a alguien en paria, ahora ya no.

2 comentarios:

Margari dijo...

No conocía esta peli. Voy a tener que buscarla, que su argumento me llama mucho la atención.
Besotes!!!

osheaa dijo...

Espero que te guste, ya me contarás :)