lunes, 28 de enero de 2013

Tutankamón, de Christian Jacq

Por alguna extraña razón, siempre asocié el nombre de Christian Jacq con novelas de intriga o policíacas ambientadas en el antiguo Egipto. Así que me sorprendió encontrarme con una novela cuyos protagonistas se mueven en la década de los cincuenta del pasado siglo.

El abogado Mark Wilder, a punto de tomarse un año sabático antes de empezar su carrera en la política, recibe un extraño mensaje en el que se le insta a viajar a El Cairo en una fecha determinada con el fin de conocer "quién es él realmente". Como es natural, él toma esa nota como una especie de broma y en principio la deja de lado aunque acaba cediendo a la curiosidad y acudiendo a la cita.

En Egipto, se enamora instantáneamente tanto del ambiente, de la cultura y de Ateya, su guía hacia la sorprendente cita. Es el inicio de la búsqueda del último secreto que guarda la tumba del faraón Tutankamón, unos papiros que salvarán al país de la decadencia tanto política como religiosa. Es una lucha entre el bien y el mal, los dioses contra los demonios, en la que Mark tiene que continuar el trabajo que inició su verdadero padre, ni más ni menos que Howard Carter (descubridor de la tumba de Tutankamón).

Me costó acabarla. De hecho, desde el principio me pareció muy mal planteada. Si un abogado triunfador recibe una nota anónima instándole a ir a un país a miles de kilómetros, no es normal que vaya sin más ni más. Tampoco es normal que, conociendo poco más que el hotel en el que se ha registrado, se enamore de la cultura y del país egipcio. Y que haga lo mismo con una muchacha a la que sólo ha visto dos veces y con la que apenas ha hablado. Le dicen que su padre es Howard Carter y se lo cree a pies juntillas, le explican que ha de encontrar unos papiros que pueden estar casi en cualquier sitio y que salvarán el país y allá va, de cabeza a la búsqueda... es todo muy inverosímil. Como el hecho de que al día siguiente de llegar a Egipto, sea invitado ni más ni menos que a la boda del rey del país, él, un simple abogado americano. No he logrado "meterme" en la historia, ni siquiera creerme el papel de ninguno de los protagonistas. Una mezcla de política, historia, mitología, intriga y romance sin emulsionar, en mi opinión sin ritmo. Un final difuso. No sé, no me ha gustado , la verdad.

4 comentarios:

Margari dijo...

No conocía este libro, pero por lo que cuentas, tampoco termina de llamarme, así que lo dejaré pasar.
Besotes!!

osheaa dijo...

No me gustó nada y mira que me gustan mucho las novelas que tienen un transfondo histórico. Pero ni con esas.

Biquiños y gracias por la visita :)

Isi dijo...

Pues este ni lo conocía, y mira que me gusta Christian Jacq.

Supongo que querría intentar una secuela para tener el mismo éxito que con "En busca de Tutankamón". Este sí que me gustó, y se basa precisamente en el descubrimiento de Howard Carter, pero más "novelado" y con algunas intrigas.

Pues nada, a otra cosa.

osheaa dijo...

Es la primera novela que leo de Christian Jacq y la verdad es que gustar no me ha gustado, es complicado cuando no eres capaz de empatizar con ningún personaje o meterte en la historia. Pero bueno, ya probaré más adelante con otra.